La red eléctrica insuficiente frena la expansión de centros de datos en México

Residentes de El Blanco y pueblos vecinos pierden medicamentos refrigerados, vacunas y servicios médicos críticos durante apagones frecuentes; una madre casi pierde el oxígeno de sus hijas por corte de luz.
Duramos dos, tres días sin luz. Pues ya no me la puse.
Antonio Gómez recuerda cuando perdió su insulina refrigerada durante un apagón en El Blanco.
Mark

¿Por qué Querétaro se convirtió en el lugar elegido para estos centros de datos? ¿Qué tiene que otros estados no tienen?

Mimi

La geografía ayuda mucho. Baja sismicidad, cercanía a la capital, y ya había un ecosistema industrial consolidado con automotrices y aeroespaciales. Pero lo que realmente atrajo a las grandes tecnológicas fue que todo eso ya estaba funcionando.

Luke

Espera, ¿entonces el problema no es que los centros de datos llegaron y rompieron algo que funcionaba bien? ¿La red ya estaba débil?

Mimi

Exactamente. La red ya operaba al límite. Los centros de datos aceleraron la crisis, pero no la crearon.

Mark

¿Y por qué el gobierno solo ejecutó el 11% del gasto aprobado para transmisión eléctrica? Eso suena como negligencia.

Mimi

Según el IMCO, se subestimó el crecimiento de la demanda. Nadie anticipó que la expansión industrial sería tan rápida, o que la IA requeriría tanta potencia.

Luke

Pero espera, ¿los centros de datos no sabían que necesitarían electricidad? ¿No hicieron un estudio de viabilidad?

Mimi

Sí, lo hicieron. Por eso están construyendo sus propias subestaciones. Pero eso solo resuelve su problema, no el de los pueblos vecinos.

Mark

¿Entonces Antonio Gómez perdió su insulina porque el gobierno no invirtió lo suficiente en infraestructura?

Mimi

Sí. Y no es solo él. El ambulatorio ha visto estropearse vacunas seis veces. Una madre casi pierde el oxígeno de sus hijas.

Luke

¿Pero la MEXDC dice que los centros de datos no compiten por electricidad con las casas? ¿Cómo puede ser que los apagones afecten a ambos si usan fuentes distintas?

Mimi

Porque el problema es que la red total es insuficiente. Cuando la demanda sube en cualquier parte del sistema, toda la red se tambalea.

Mark

¿Hay alguna solución a la vista?

Mimi

La presidenta Sheinbaum ya está siendo más cautelosa. Dijo que los centros de datos no son "la panacea". Pero eso no resuelve lo que ya está pasando en El Blanco.

  • Querétaro concentra el 72% de la capacidad instalada de centros de datos en México
  • El gobierno ejecutó solo el 11% del gasto aprobado para transmisión eléctrica en 2025
  • El ambulatorio de El Blanco ha visto estropearse vacunas seis veces desde 2025 por apagones
  • Amazon, Microsoft, Equinix, Cloud HQ y Ascenty han invertido millones en Querétaro

Querétaro alberga inversiones millonarias de Amazon, Microsoft y Equinix, pero la red eléctrica vetusta genera apagones que afectan a pueblos vecinos durante días. El gobierno ejecutó solo 11% del gasto aprobado para transmisión eléctrica en 2025, creando un cuello de botella estructural que impide avanzar hacia almacenamiento de datos e IA.

La red eléctrica de Querétaro, donde se concentra el 72% de los centros de datos mexicanos, opera al límite y frena la expansión hacia IA. El déficit de infraestructura afecta tanto a la industria como a comunidades locales que sufren apagones frecuentes.

Querétaro se ha convertido en el corazón de la revolución digital mexicana. En los últimos dieciocho meses, Amazon, Microsoft, Equinix, Cloud HQ y Ascenty han invertido sumas considerables en enormes instalaciones de concreto que almacenan y procesan los datos que sostienen el correo electrónico, las compras en línea y los servicios en la nube que millones de personas usan cada día. El estado concentra el 72% de toda la capacidad instalada de centros de datos en México. La razón es clara: baja actividad sísmica, proximidad a la Ciudad de México, y una región ya consolidada en sectores como la manufactura automotriz y aeroespacial.

Pero esta expansión acelerada ha chocado con una realidad incómoda. La red eléctrica que alimenta a Querétaro opera ya al límite de su capacidad, y no hay suficiente potencia para sostener tanto el crecimiento industrial como los servicios básicos de las comunidades vecinas. Los apagones son frecuentes y prolongados. En pueblos como El Blanco, los cortes de electricidad duran dos o tres días seguidos, sin aviso previo ni cronograma claro.

Antonio Gómez, residente de El Blanco, vive esta crisis en su cuerpo. Diabético, depende de insulina refrigerada. Durante uno de los apagones recientes, perdió su medicamento porque no pudo mantenerlo frío. "Duramos dos, tres días sin luz. Pues ya no me la puse", recordó sobre la insulina que se echó a perder. No es un caso aislado. El ambulatorio local ha visto estropearse sus vacunas seis veces desde 2025 por los mismos cortes. En un pueblo vecino, los medicamentos refrigerados tuvieron que ser trasladados a un hospital a 50 kilómetros de distancia. Neri Carillo, otra habitante, despertó una noche cuando un apagón cortó el suministro de oxígeno que sus hijas necesitaban para respirar. Saltó de la cama en la oscuridad, activó un tanque de emergencia que había comprado con sus propios recursos, y evitó lo que pudo haber sido una tragedia.

Los vecinos sospechan que los centros de datos son los culpables de estos cortes. Pero expertos y la asociación del sector, MEXDC, sostienen que la realidad es más compleja. Las casas y la industria se abastecen de fuentes distintas de electricidad y no compiten directamente por el suministro. El problema es estructural: la infraestructura eléctrica de la región es simplemente insuficiente para sostener el desarrollo que ya existe, mucho menos el que está por venir. Oscar Ocampo, especialista del Instituto Mexicano para la Competitividad, lo explicó así: "Se trata de cuestiones distintas que parten del mismo problema, que es la falta de infraestructura eléctrica suficiente".

El gobierno ha intentado responder. La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró en diciembre una central eléctrica a base de gas natural en Querétaro. Pero la red sigue siendo insuficiente. La Secretaría de Energía reconoció públicamente que el crecimiento industrial presiona el suministro más allá de lo que la infraestructura actual puede sostener. Un reporte del IMCO en 2025 reveló que el gobierno ejecutó apenas el 11% del gasto aprobado para transmisión eléctrica, creando lo que los analistas llaman un "cuello de botella estructural". Ocampo señaló que "se está subestimando el crecimiento de la demanda o la necesidad de infraestructura".

Esta carencia de potencia tiene consecuencias inmediatas para la industria de los datos. La MEXDC, que representa a los operadores de centros de datos, ha descartado por ahora avanzar hacia la siguiente frontera: el almacenamiento y generación de modelos de inteligencia artificial. Adriana Rivera, directora de la asociación, fue directa: "Nos falta potencia". Sin una red eléctrica más robusta, México no puede convertirse en un polo regional para la IA, un mercado que promete ser tan lucrativo como transformador.

La presidenta Sheinbaum ha comenzado a matizar su entusiasmo inicial sobre los centros de datos. En una rueda de prensa reciente, respondiendo a una pregunta de la AFP, dijo: "No es que sean la panacea". Señaló que estos centros requieren un consumo de energía y agua tan elevado que no necesariamente conviene que México sea el depósito de datos de otras naciones. Querétaro también enfrenta estrés hídrico, aunque la industria sostiene que las nuevas tecnologías son más eficientes: Microsoft, por ejemplo, utiliza agua solo el 5% de las horas del año para enfriar servidores, y usa aire exterior el resto del tiempo.

El secretario de Desarrollo Sustentable de Querétaro mantiene una postura optimista. Dijo a la AFP que la infraestructura en desarrollo será suficiente para satisfacer la demanda, y destacó tres subestaciones que capitales privados están construyendo para abastecer no solo a los centros de datos sino a la industria en general. Pero en los pueblos más pobres de Querétaro, la frustración es palpable. Mientras se construyen instalaciones de clase mundial que procesan datos para el resto del planeta, los residentes locales siguen perdiendo medicinas, vacunas y servicios médicos críticos cada vez que la red falla. La pregunta que flota en el aire es si la infraestructura llegará a tiempo, y si cuando llegue, priorizará a quienes ya viven allí o a quienes simplemente quieren usar sus recursos.

Nos falta potencia
— Adriana Rivera, directora de MEXDC
No es que sean la panacea. No necesariamente México debe ser el centro de datos de otros lugares del mundo porque requieren mucho consumo de energía, mucho consumo de agua.
— Presidenta Claudia Sheinbaum
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