El barril WTI sube 5,91% a $88,38 y el Brent 5,05% a $92,23, aunque aún por debajo de máximos de $120 registrados esta semana. Múltiples buques fueron atacados en el estrecho de Ormuz, que bloquea el 20% de la producción mundial de petróleo desde el 28 de febrero.
La guerra en Oriente Medio dispara el petróleo 5% y obliga a aerolíneas a encarecer tarifas
El queroseno representa el 40% de los costos, y se duplicó desde enero
¿Por qué un 5% de aumento en el petróleo genera tanta preocupación? Parece un movimiento relativamente pequeño.
Porque el petróleo no es solo un commodity más. Cuando sube, afecta todo lo que se transporta, se calienta, se produce. Pero en este caso, el 5% es solo la superficie. Lo que asusta es que el estrecho de Ormuz está bloqueado desde hace dos semanas, y nadie sabe cuándo reabrirá.
Espera. El artículo dice que el estrecho está "efectivamente bloqueado para el tráfico comercial". ¿Eso significa que está completamente cerrado, o que hay riesgo pero algunos barcos siguen pasando?
Es una buena pregunta. El lenguaje es un poco ambiguo. Lo que sabemos es que hay ataques contra buques, y eso ha disuadido el tráfico normal. Pero "efectivamente bloqueado" probablemente significa que el comercio se ha detenido de facto, no que hay un bloqueo físico.
¿Y por qué el G7 habla de liberar reservas estratégicas? ¿Eso realmente baja el precio?
En teoría, sí. Si inundas el mercado con petróleo de las reservas, aumentas la oferta y eso presiona los precios hacia abajo. Hicieron algo parecido en 2022 después de Ucrania, y liberaron 182 millones de barriles.
Pero aquí dice que la AIE planea liberar "más" que eso. ¿Cuánto más? El artículo no da un número específico, solo dice que es "la mayor liberación de su historia". Eso es una intención, no un plan concreto.
Tienes razón. Es lo que están considerando, no lo que ya decidieron. Y además, incluso si liberan las reservas, eso es una solución temporal. Si el estrecho sigue bloqueado, el problema persiste.
Entonces, ¿por qué las aerolíneas suben tanto las tarifas? Air India sube 33% en algunos casos.
Porque el combustible es casi el 40% de sus costos operativos. Si el queroseno se duplica en precio desde enero, no pueden absorber eso. Tienen que pasarlo a los pasajeros.
Pero aquí hay algo interesante. El artículo dice que el precio del combustible de aviación alcanzó 173,91 dólares por barril el lunes. ¿Eso es realmente el doble de enero? Porque si el WTI está en 88 dólares ahora, ¿cómo es que el queroseno está en 173?
Buena observación. El queroseno es un derivado del petróleo, así que tiene su propio mercado y su propio índice de precios. Platts es el índice de referencia para eso. Probablemente enero fue muy bajo, así que el doble tiene sentido, pero es un número que solo podemos verificar si miramos los datos históricos de Platts.
¿Esto va a durar?
Depende completamente de cuándo se resuelva el conflicto. Si termina en días, las aerolíneas probablemente revierten los aumentos. Si dura meses, esto se convierte en la nueva normalidad.
Y eso es lo que el artículo no puede decirnos. Nadie sabe cuándo termina esto.
Il Polso
- WTI sube 5,91% a $88,38; Brent sube 5,05% a $92,23
- Estrecho de Ormuz bloqueado desde 28 de febrero; transporta 20% de producción mundial
- Air India aumenta recargos: 25% a Europa ($125), 33% a Norteamérica ($200) a partir del 18 de marzo
- Precio de combustible de aviación alcanzó $173,91 por barril el lunes, el doble de enero
El barril WTI sube 5,91% a $88,38 y el Brent 5,05% a $92,23, aunque aún por debajo de máximos de $120 registrados esta semana. Múltiples buques fueron atacados en el estrecho de Ormuz, que bloquea el 20% de la producción mundial de petróleo desde el 28 de febrero.
Los precios del petróleo suben 5% tras nuevos ataques en el estrecho de Ormuz, mientras las bolsas europeas y asiáticas caen. El G7 y la AIE evalúan liberar reservas estratégicas históricas para contener el impacto.
El petróleo volvió a dispararse el miércoles por la mañana, con el barril de West Texas Intermediate ganando casi 6% hasta alcanzar los 88,38 dólares, mientras que el Brent del Mar del Norte subía un 5% hasta los 92,23 dólares. Los números reflejaban una realidad más cruda: nuevos ataques contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz durante la madrugada habían disipado cualquier esperanza de que el conflicto en Oriente Medio estuviera cerca de resolverse. Aunque ambas referencias seguían por debajo de los máximos de 120 dólares alcanzados apenas días antes, la trayectoria era clara. El estrecho, por donde circula normalmente alrededor del 20% de la producción mundial de petróleo, permanecía efectivamente cerrado al tráfico comercial desde el 28 de febrero, cuando el conflicto se intensificó.
La incertidumbre se propagó rápidamente a través de los mercados globales. Las principales bolsas europeas abrieron con pérdidas generalizadas: Fráncfort retrocedió 1,15%, Londres 0,73%, París 0,63%, Madrid 0,71% y Milán 0,75%. En Asia, Hong Kong cedió 0,2% y Shanghái 0,3%, aunque Tokio logró subir 1,4%. Los analistas señalaban que el optimismo generado el día anterior por las declaraciones del presidente Donald Trump, quien había asegurado que el conflicto terminaría "pronto", se había evaporado tan pronto como los ataques continuaron. "Los inversores esperan ahora pruebas concretas y un retorno a la calma en el estrecho de Ormuz", explicó John Plassard, responsable de estrategia de inversión en Cité Gestion Private Bank.
Antes de que el día avanzara, los ministros de Energía del G7 emitieron un comunicado conjunto declarándose "dispuestos" a tomar "todas las medidas necesarias" para contener el impacto, incluyendo el acceso a las reservas estratégicas de crudo en coordinación con la Agencia Internacional de Energía. Según reportes del Wall Street Journal, la AIE estaba planificando lo que sería la mayor liberación de reservas de su historia, superando los 182 millones de barriles que los miembros de la agencia pusieron en circulación en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania. Los países miembros de la AIE disponían de más de 1.200 millones de barriles en reservas públicas de emergencia, además de unos 600 millones adicionales en reservas industriales. Los jefes de Estado de las siete economías más industrializadas abordarían el tema más avanzada la jornada.
Mientras los gobiernos se movían para estabilizar los mercados, las consecuencias ya estaban llegando a los pasajeros. El sector de la aviación, particularmente vulnerable a los movimientos del precio del petróleo, comenzó a trasladar los costos. Air India anunció la ampliación progresiva de un recargo por combustible a partir del 18 de marzo: el recargo para vuelos a Europa subiría un 25% hasta los 125 dólares, mientras que el de Norteamérica aumentaría un 33% hasta los 200 dólares. La compañía explicó que el queroseno, que representa cerca del 40% de los costes operativos de una aerolínea, había sufrido un encarecimiento significativo desde principios de marzo.
Otras aerolíneas de la región Asia-Pacífico siguieron rápidamente. Cathay Pacific anunció que sus recargos sobre el combustible subirían "muy pronto", según su director general Ronald Lam. Qantas informó que incrementaría sus tarifas esa misma semana. Thai Airways indicó que "podría aumentar los precios de 10 a 15%", según su director financiero Rut Rugsumruad. En Europa, la compañía escandinava SAS comunicó un aumento "temporal" de precios. Los números detrás de estas decisiones eran contundentes: el precio medio mundial del combustible de aviación había alcanzado los 173,91 dólares por barril el lunes, según el índice de referencia Platts, el doble de los niveles registrados a comienzos de enero.
Lo que estaba ocurriendo era una transmisión en tiempo real del costo de la inestabilidad geopolítica. El analista Andreas Lipkow de CMC Market resumió la situación con precisión: "Los acontecimientos vinculados a la guerra en Irán siguen acelerándose y resultan muy difíciles de prever". Los mercados estaban atrapados entre la esperanza de una resolución rápida y la realidad de que los ataques continuaban. Las reservas estratégicas podrían aliviar la presión a corto plazo, pero la pregunta que flotaba sobre los mercados era más fundamental: ¿cuánto tiempo permanecería bloqueado el estrecho de Ormuz?
Citazioni salienti
Los acontecimientos vinculados a la guerra en Irán siguen acelerándose y resultan muy difíciles de prever— Andreas Lipkow, analista de CMC Market
Los inversores esperan ahora pruebas concretas y un retorno a la calma en el estrecho de Ormuz— John Plassard, responsable de estrategia de inversión en Cité Gestion Private Bank