En el corazón de la mayor operación sanitaria de la historia europea, la Fiscalía Europea ha abierto una investigación formal sobre la compra de vacunas contra el coronavirus, un proceso que podría someter al escrutinio judicial a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. Lo que comenzó como una gestión de emergencia ante una pandemia sin precedentes —con contratos que podrían superar los 35.000 millones de euros— se ha convertido en una pregunta sobre los límites del poder personal y la obligación de rendir cuentas. La institución judicial justificó su inusual transparencia apelando
La Fiscalía Europea abre investigación sobre irregularidades en compra de vacunas
La presidenta se involucró personalmente donde otros usaban equipos especializados
¿Por qué es tan importante que la Fiscalía Europea haya hecho público este anuncio? Normalmente estos procesos son confidenciales.
Exacto. La Fiscalía misma lo reconoce como excepcional. Dice que lo hizo por el "extremadamente alto interés público". Estamos hablando de 35.000 millones de euros en compras de vacunas y de la presidenta de la Comisión Europea potencialmente bajo investigación.
Pero aquí hay que ser cuidadosos. La Fiscalía no ha nombrado a nadie específicamente. Dicen que "se da por hecho" que la investigación desembocará en Von der Leyen y Bourla, pero eso es especulación de los observadores, no confirmación oficial.
¿Qué es lo que exactamente está siendo investigado? ¿Hay algo ilegal en que Von der Leyen negocie personalmente?
El Tribunal de Cuentas encontró que ella ignoró los protocolos normales. Usualmente estos contratos los negocian equipos de funcionarios especializados. Ella se involucró personalmente en intercambios de mensajes preliminares con Pfizer.
Pero "ignorar protocolos" no es lo mismo que "cometer un delito". El Tribunal de Cuentas criticó la mala administración, pero eso es diferente de lo que una Fiscalía investigaría. Aún no sabemos qué irregularidades específicas están bajo escrutinio.
¿Y los mensajes SMS? Eso parece ser el centro de todo.
Sí. Eurodiputados y medios llevan pidiendo esos mensajes desde hace tiempo. La Comisión dice que no los conserva porque son "documentos efímeros". Pero el Defensor del Pueblo Europeo ya criticó eso como mala administración.
Aunque aquí también hay que notar: la Comisión nunca confirmó que esos SMS existan. Podrían no existir, o podrían estar archivados en algún lugar. Lo que sabemos es que la Comisión se niega a buscarlos o a revelar si los tiene.
¿Qué pasa ahora? ¿Cuánto tiempo toma una investigación así?
La Fiscalía ya dijo que no revelará más detalles en esta etapa. Así que probablemente estamos en el inicio de un proceso largo.
Y eso es importante para los lectores: esto no es una acusación. Es una investigación abierta. Podría llevar meses o años. La Comisión logró vacunar a Europa rápidamente, lo cual fue un éxito operativo. La pregunta ahora es si cómo se hizo eso cumplió con las normas.
Il Polso
- La Fiscalía Europea da un paso sin precedentes al anunciar públicamente una investigación sobre contratos de vacunas que normalmente habría mantenido en secreto.
- Von der Leyen negoció personalmente con el director de Pfizer, Albert Bourla, saltándose los protocolos habituales de equipos técnicos especializados de la Comisión.
- Mensajes SMS entre Von der Leyen y Bourla permanecen desaparecidos: la Comisión alega que los documentos 'efímeros' no se archivan, mientras el Defensor del Pueblo europeo ya la reprendió por mala administración.
- El Tribunal de Cuentas Europeo reveló que la Comisión se negó a entregar documentación clave sobre las negociaciones preliminares, agravando las sospechas de opacidad.
- La investigación judicial convierte en pregunta legal lo que hasta ahora era debate político: si las negociaciones personales de Von der Leyen con Pfizer implicaron irregularidades.
En el corazón de la mayor operación sanitaria de la historia europea, la Fiscalía Europea ha abierto una investigación formal sobre la compra de vacunas contra el coronavirus, un proceso que podría someter al escrutinio judicial a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. Lo que comenzó como una gestión de emergencia ante una pandemia sin precedentes —con contratos que podrían superar los 35.000 millones de euros— se ha convertido en una pregunta sobre los límites del poder personal y la obligación de rendir cuentas. La institución judicial justificó su inusual transparencia apelando al 'extremadamente alto interés público', reconociendo así que ciertas decisiones, tomadas en nombre de todos, pertenecen también a todos.
La Fiscalía Europea ha abierto una investigación formal sobre la adquisición de vacunas contra el coronavirus por parte de la Comisión Europea, un proceso que apunta directamente a la presidenta Ursula von der Leyen y su papel personal en la negociación de contratos con Pfizer. La Oficina del Fiscal Europeo confirmó el inicio del proceso sin nombrar personas concretas, aunque los observadores asumen que el foco recaerá sobre los intercambios entre Von der Leyen y Albert Bourla, director ejecutivo de la farmacéutica.
Lo que hace singular este caso es la propia decisión de la Fiscalía de hacerlo público, algo que va contra su práctica habitual. La institución invocó el 'extremadamente alto interés público' para justificar la excepción, aunque aclaró que no ofrecerá más detalles durante las etapas iniciales. La operación de compra conjunta de vacunas para todos los Estados miembros fue un logro de coordinación histórica, pero su costo pudo alcanzar los 35.000 millones de euros, y partes sustanciales de los contratos con Pfizer fueron clasificadas como secretas a petición de la propia farmacéutica.
Desde hace meses, eurodiputados y periodistas exigen conocer los contratos completos y, sobre todo, los mensajes SMS que Von der Leyen intercambió con Bourla. En enero de 2022, el Defensor del Pueblo Europeo ya había criticado a la Comisión por mala administración al no buscar esos mensajes. La Comisión respondió que los documentos 'efímeros' no se conservan según sus normas internas, sin confirmar nunca la existencia de dichos SMS.
Un mes antes del anuncio de la Fiscalía, el Tribunal de Cuentas Europeo publicó un informe que evidenciaba cómo Von der Leyen se apartó de los protocolos estándar de negociación para involucrarse personalmente en los intercambios preliminares con Pfizer. Cuando el Tribunal solicitó documentación al respecto, la Comisión se negó a proporcionarla. La investigación judicial convierte ahora en una cuestión de derecho lo que hasta hoy era un debate político sobre transparencia y rendición de cuentas.
La Fiscalía Europea ha puesto en marcha una investigación formal sobre cómo la Comisión Europea adquirió las vacunas contra el coronavirus, un paso que podría llevar a examinar judicialmente el papel de la presidenta Ursula von der Leyen en la negociación y firma de esos contratos. La Oficina del Fiscal Europeo confirmó el inicio de este proceso, aunque se abstuvo de nombrar a personas específicas bajo escrutinio. Sin embargo, los observadores dan por sentado que la investigación se enfocará en las interacciones entre Von der Leyen y Albert Bourla, director ejecutivo de Pfizer, la farmacéutica con la que se firmaron los acuerdos más significativos.
Lo inusual es que la Fiscalía Europea haya hecho público este anuncio. La institución justificó la excepción citando el "extremadamente alto interés público" del asunto, pero dejó claro que no divulgará más detalles en las etapas iniciales de la investigación. La decisión de comunicar públicamente el caso marca un cambio respecto a la práctica habitual de la Fiscalía, que normalmente mantiene sus indagaciones en privado.
La Comisión Europea logró coordinar la compra conjunta de vacunas para todos los Estados miembros, lo que permitió una inmunización generalizada de la población en un tiempo relativamente breve. Pero el costo de esta operación pudo haber alcanzado los 35.000 millones de euros. Partes sustanciales de los contratos con Pfizer fueron clasificadas como secretas, decisión que la Comisión atribuyó a las exigencias de la farmacéutica, que se negaba a hacer públicos los precios que había fijado para sus productos.
Desde hace tiempo, eurodiputados y medios de comunicación presionan a la Comisión para que revele los contratos completos y, especialmente, los intercambios de mensajes SMS entre Von der Leyen y Bourla. En enero de 2022, el Defensor del Pueblo Europeo criticó a la Comisión por mala administración, reprochándole que no buscara esos mensajes a pesar de las normas de transparencia que debería cumplir. Aunque la Comisión nunca confirmó la existencia de los SMS, argumentó que conforme a sus reglas internas "no se conservan documentos efímeros, de corta duración".
Un mes antes de que la Fiscalía anunciara su investigación, el Tribunal de Cuentas Europeo publicó un informe que añadía presión al asunto. El Tribunal había encontrado evidencia de que Von der Leyen se apartó de los protocolos estándar de negociación, en los que equipos de funcionarios especializados y técnicos de la Comisión llevan adelante estas gestiones. En cambio, la presidenta se involucró personalmente en los intercambios preliminares de mensajes con Pfizer. Cuando el Tribunal de Cuentas solicitó documentación sobre estas gestiones, la Comisión se negó a proporcionarla. La Comisión sí entregó otros papeles relacionados con las negociaciones, pero mantuvo su posición de que los SMS son, por su naturaleza, documentos de corta duración que no se archivan.
La apertura de la investigación formal por parte de la Fiscalía Europea representa un punto de inflexión en un proceso que ha estado marcado por solicitudes de transparencia rechazadas, documentos clasificados y argumentos sobre la naturaleza efímera de ciertos registros. Ahora, la cuestión de si Von der Leyen actuó dentro de sus facultades o si sus negociaciones personales con Bourla involucraron irregularidades pasará a manos de la justicia europea.
Citazioni salienti
La Comisión justificó la clasificación de documentos diciendo que no conserva documentos efímeros de corta duración— Comisión Europea
El Tribunal de Cuentas encontró evidencia de que Von der Leyen ignoró las reglas utilizadas en negociaciones anteriores, involucrándose personalmente en intercambios de mensajes preliminares— Tribunal de Cuentas Europeo