La derecha radical ha ganado 7 de las últimas 8 elecciones en América Latina, absorbiendo a la derecha tradicional liberal y democrática que caracterizaba gobiernos anteriores. Trump amenaza con sanciones económicas para influir en procesos electorales, pero en Brasil esa estrategia podría fracasar al ser percibida como una violación de soberanía por sectores empresariales.
Kahhat: La presión de Trump será contraproducente en Brasil, primer test de su influencia regional
Brasil no es Perú ni Ecuador, sino una de las diez mayores economías del mundo
¿Por qué Kahhat cree que Brasil es diferente de los otros países donde Trump ha tenido éxito presionando?
Porque Brasil es una potencia económica real, no un país pequeño. Cuando Trump amenaza sanciones, los brasileños lo ven como una violación de soberanía, no como una corrección externa legítima. Eso moviliza incluso a empresarios que no apoyan a Lula.
Pero ¿cuánto peso tienen realmente esas opiniones empresariales en el resultado electoral? Las encuestas son una cosa, el voto es otra.
¿Kahhat sugiere que la derecha radical en América Latina es principalmente un fenómeno económico, no ideológico?
Sí. Inflación, recesión, inseguridad. Los gobiernos progresistas estaban en el poder cuando todo se derrumbó. La gente votó contra el dolor, no necesariamente por una ideología de derecha.
Entonces ¿por qué dice que la derecha tradicional liberal fue absorbida por la ultraderecha? Si es solo economía, ¿por qué no vuelven gobiernos centristas?
¿Cómo explica Kahhat la situación en Cuba y Venezuela, donde dice que Trump es ahora directamente responsable de lo que ocurre?
Porque Estados Unidos controla los fondos petroleros de Venezuela y bloquea las importaciones de petróleo a Cuba. Ya no son sanciones externas; es administración directa de sus economías.
Pero Kahhat también dice que el mal manejo económico anterior fue la causa fundamental. ¿Cuánto de la crisis actual es Trump y cuánto es herencia de gobiernos anteriores? Parece que ambas cosas son verdad simultáneamente.
¿Cree Kahhat que habrá intervención militar estadounidense en Cuba?
No. Dice que es poco probable, aunque las sanciones ya están causando daño masivo. La mortalidad infantil subió 148 por ciento.
¿Eso es verificable? ¿De dónde saca esa cifra? Es un número muy específico y muy grave.
O Pulso
- La derecha radical ha ganado 7 de las últimas 8 elecciones en América Latina
- La mortalidad infantil en Cuba aumentó 148% entre 2018 y 2025, atribuible a sanciones estadounidenses
- Estados Unidos administra directamente los fondos petroleros de Venezuela sin entregarlos al gobierno
- Las encuestas brasileñas mostraban empate técnico hasta que se revelaron escándalos de corrupción y presión externa
La derecha radical ha ganado 7 de las últimas 8 elecciones en América Latina, absorbiendo a la derecha tradicional liberal y democrática que caracterizaba gobiernos anteriores. Trump amenaza con sanciones económicas para influir en procesos electorales, pero en Brasil esa estrategia podría fracasar al ser percibida como una violación de soberanía por sectores empresariales.
El politólogo Farid Kahhat analiza el avance de la ultraderecha en América Latina, atribuyéndolo a factores económicos locales y la presión de Trump, aunque advierte que Brasil podría ser el primer caso donde esa presión resulte contraproducente.
Farid Kahhat, politólogo peruano de ascendencia palestina, observa desde Lima un continente en movimiento hacia la derecha radical. En los últimos años, siete de cada ocho elecciones en América Latina han llevado al poder a gobiernos de extrema derecha, absorbiendo y desplazando a la derecha tradicional más liberal que dominaba hace una década. Pero Kahhat advierte que esta no es una ola ideológica inevitable, sino el resultado de circunstancias locales muy específicas que convergen con un factor nuevo e impredecible: la administración Trump.
La explicación del giro derechista es compleja. Desde la pandemia, casi ningún partido en el gobierno logró reelegirse entre 2019 y 2023. La recesión más severa desde la Gran Depresión y la inflación más alta en décadas golpearon a los gobiernos progresistas en funciones, quienes cargaron con la responsabilidad de una crisis que no causaron. Simultáneamente, el aumento de homicidios en varios países llevó a sectores amplios de la población a abrazar discursos de mano dura. Estos factores económicos y de seguridad explican mucho. Pero hay algo más: Trump amenaza con sanciones económicas contra países cuyas poblaciones no voten por candidatos que él favorece, como ocurrió en Argentina.
Brasil, sin embargo, podría ser el primer caso donde esa presión resulte contraproducente. Las encuestas mostraban un empate técnico en la carrera presidencial hasta que dos eventos cambiaron el panorama. Primero, Flavio Bolsonaro, el candidato del bolsonarismo e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, fue asociado públicamente con un empresario preso por defraudación. Segundo, se reveló que Eduardo Bolsonaro, otro hijo que vive en Estados Unidos, estaba promoviendo sanciones contra su propio país como mecanismo de presión a favor de su padre. Brasil no es Perú ni Ecuador. Es una de las diez mayores economías del mundo. Lula aprovechó esto para argumentar que las amenazas estadounidenses constituyen una falta de respeto a la soberanía brasileña. Lo notable es que sectores empresariales brasileños, aunque no necesariamente simpatizan con Lula, se han alineado contra las amenazas de sanciones de Trump. La presión externa ha generado una reacción defensiva que podría beneficiar al presidente en funciones.
En otros países, las dinámicas son distintas. En Perú, Keiko Fujimori asumió recientemente la presidencia de manera legítima. Kahhat subraya que el fujimorismo se define más por pragmatismo que por ideología, y que Fujimori probablemente buscará mantener buenas relaciones tanto con Estados Unidos como con China. Recibe una economía relativamente estable, pero enfrenta desafíos graves: la delincuencia y el peor fenómeno climático en medio siglo, el Niño costero, que es distinto al Niño global y el más severo desde los años ochenta.
En Colombia, la política de paz total de Gustavo Petro fracasó. Petro cometió el error de tratar grupos de crimen organizado de la misma manera que actores con motivación política, mezclándolos todos en una sola categoría. Eso fortaleció a la oposición, y cuando Petro intentó desconocer resultados electorales, jugó aún más en contra de su propio candidato. En Nicaragua, Daniel Ortega ha anunciado planes para eliminar las elecciones por completo, lo cual es notable porque las elecciones ya eran una farsa. La familia Ortega ha optado por convertirse en parte de la burguesía económica en lugar de desplazarla, una estrategia menos estatista que la de Venezuela. Kahhat no descarta que Ortega busque un acercamiento con Estados Unidos para evitar presiones mayores.
Respecto a Venezuela y Cuba, Kahhat rechaza las falsas disyuntivas. Ambos eran dictaduras, pero eso no justifica la intervención estadounidense, que fue ilegal en ambos casos. La explicación fundamental del desempeño económico de estos países no son las sanciones estadounidenses, sino el mal manejo económico anterior. Sin embargo, la situación ha cambiado dramáticamente. Estados Unidos ahora administra directamente los fondos del petróleo que Venezuela exporta, sin entregarlos en su mayor parte al gobierno venezolano. En Cuba, la tasa de mortalidad infantil creció 148 por ciento entre 2018 y 2025, un aumento que Kahhat atribuye directamente a las sanciones estadounidenses que impiden la importación de petróleo. Esto ha causado aproximadamente 1.800 muertes de niños menores de cinco años, lo que Kahhat califica como criminal.
Kahhat espera el resultado de las elecciones brasileñas de octubre próximo como un test crucial. No cree que el giro derechista sea una tendencia indetenible. Las circunstancias locales —inflación, recesión, inseguridad, errores de política— tienen mayor relevancia que una ola ideológica global. Trump es un aliado impredecible para la derecha latinoamericana porque su lógica es el America First, no las afinidades ideológicas. Si Brasil rechaza la presión externa y reelige a Lula, eso podría señalar que el ciclo derechista tiene límites, que depende de factores específicos y no de una inevitabilidad histórica.
Citações Notáveis
Creo que Brasil va a ser el primer caso en el cual la presión de Trump va a ser contraproducente— Farid Kahhat
Eso es criminal, y se le puede atribuir directamente a las sanciones norteamericanas 1800 muertes de niños menores de 5 años— Farid Kahhat, refiriéndose a Cuba