Cachipay y Zipaquirá están en alerta roja por riesgo inminente de deslizamientos en zonas de ladera durante la temporada invernal. En Cundinamarca, 30.000 pobladores han sido afectados, 43 poblaciones inundadas y 32 municipios reportan deslizamientos desde el inicio del invierno.
Invierno en Cundinamarca deja 30.000 afectados; Cachipay y Zipaquirá en alerta roja
Treinta mil personas esperan que las lluvias disminuyan
¿Por qué Cachipay y Zipaquirá están en alerta roja cuando hay otros municipios también afectados?
Porque el Ideam identificó un riesgo inminente específico de deslizamientos en las zonas de ladera de esos dos municipios. No es que sean los únicos con problemas, pero el peligro de movimientos de tierra es más inmediato allí.
¿Qué significa "inminente" exactamente? ¿Horas, días? El reportaje no lo especifica.
Treinta mil afectados en Cundinamarca suena enorme. ¿Eso incluye a todos los que perdieron algo o solo a los desplazados?
El reportaje dice "pobladores afectados", lo que probablemente incluye a quienes tuvieron viviendas dañadas, inundaciones en sus propiedades, acceso cortado. No necesariamente desplazados permanentemente.
Exacto. "Afectados" es un término amplio. Algunos pueden haber sufrido daños menores. No sabemos la distribución.
¿El huracán Iota fue la causa principal de todo esto?
No. Iota agravó los daños en el Caribe y el Pacífico, pero la temporada invernal es el factor de fondo. Cundinamarca está siendo golpeada principalmente por las lluvias de la estación.
El reportaje menciona a Iota pero no cuantifica su impacto específico en Cundinamarca. Es posible que Iota haya sido marginal allí.
¿Cuándo termina esto?
El Ideam dice que la temporada invernal se extiende hasta mediados de diciembre. Así que faltan aproximadamente dos semanas más de riesgo.
Pero eso es una proyección. Las temporadas pueden extenderse o acortarse. Es lo que se espera, no lo que está garantizado.
O Pulso
- Cachipay y Zipaquirá en alerta roja por riesgo inminente de deslizamientos
- 30.000 pobladores afectados en Cundinamarca desde el inicio del invierno
- 43 poblaciones inundadas y 32 municipios con deslizamientos en Cundinamarca
- Temporada invernal proyectada hasta mediados de diciembre
- 150 municipios adicionales en alerta naranja en todo el país
Cachipay y Zipaquirá están en alerta roja por riesgo inminente de deslizamientos en zonas de ladera durante la temporada invernal. En Cundinamarca, 30.000 pobladores han sido afectados, 43 poblaciones inundadas y 32 municipios reportan deslizamientos desde el inicio del invierno.
La temporada invernal en Colombia ha dejado 30.000 afectados en Cundinamarca, con alerta roja en Cachipay y Zipaquirá por deslizamientos inminentes. El colapso de sistemas de alcantarillado y 32 municipios con movimientos de tierra complican la crisis.
El fin de semana pasado, cuando noviembre llegaba a su cierre, los sistemas de alcantarillado de Sopó y Zipaquirá colapsaron bajo el peso del agua. No fue un incidente aislado. Desde que comenzó la temporada invernal en Colombia, treinta mil personas en Cundinamarca han visto sus vidas alteradas por lluvias que no ceden. Cuarenta y tres poblaciones están inundadas. Treinta y dos municipios reportan deslizamientos. Y en dos de ellos—Cachipay y Zipaquirá—las autoridades han declarado alerta roja, el nivel más alto de advertencia, porque el riesgo de movimientos de tierra en las laderas es ya inminente.
La temporada invernal, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, se extenderá hasta mediados de diciembre. Mientras tanto, el país entero está bajo presión. Ciento cincuenta municipios adicionales están en alerta naranja. En el Cauca, Guapi enfrenta amenaza máxima. En el Meta, tanto Acacías como Cubarral están en la misma situación crítica. El huracán Iota agravó los daños en el Caribe y el Pacífico, particularmente en Chocó, pero la región central no ha quedado fuera del alcance de la crisis.
Entre el jueves 26 y el domingo 29 de noviembre, catorce municipios de Cundinamarca sufrieron impactos directos de las lluvias. El Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca respondió a emergencias en Tocancipá, Chía, Zipaquirá, Cajicá, Cota y La Mesa. Solo en Sopó desplegaron veinte unidades. El capitán Álvaro Farfán, del cuerpo de bomberos, explicó que los llamados no se limitaban a deslizamientos. Muchos provenían de colapsos en las redes de alcantarillado y desbordamientos que habían dañado viviendas. "Se hace un trabajo articulado en cabeza de la Unidad Departamental de Gestión de Riesgo y de cada uno de los diferentes concejos municipales para poder atender estos llamados", señaló Farfán.
Además de los deslizamientos e inundaciones, la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres reportó seis municipios afectados por avenidas torrenciales y siete por crecientes súbitas. En Bogotá, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgo y Cambio Climático documentó eventos de remoción de masas en las localidades de los cerros: Ciudad Bolívar, donde afectaron El Tesoro, Bellavista y Bella Flor; San Cristóbal, en la zona de Ramajal; y Rafael Uribe Uribe, en Guiparma. Además, árboles volcados en Usaquén, Suba, Chapinero, Usme, Kennedy y La Candelaria han obligado a las autoridades a iniciar trabajos de poda y tala.
Para la noche y madrugada del martes primero de diciembre, el Ideam proyecta que el tiempo será predominantemente seco en Bogotá, aunque habrá lluvias sectorizadas en algunos lugares. Pero en el resto del país, la vigilancia continúa. Treinta mil personas en Cundinamarca esperan que las lluvias disminuyan. Dos municipios permanecen en alerta roja. Y el calendario meteorológico aún marca casi dos semanas más de temporada invernal.
Citações Notáveis
Se hace un trabajo articulado en cabeza de la Unidad Departamental de Gestión de Riesgo y de cada uno de los diferentes concejos municipales para poder atender estos llamados— Capitán Álvaro Farfán, Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca