Fox sostiene que solo treinta países son verdaderamente democráticos y acusa a López Obrador y Sheinbaum de destruir instituciones y balances de poder en México. El expresidente critica duramente los programas sociales por crear dependencia y destruir iniciativa personal, argumentando que la educación es la verdadera solución.
Fox critica programas sociales y apuesta por frenar a Morena en 2027
No dinero para que la gente esté de huevón
¿Por qué cree que los programas sociales son tan peligrosos si la gente claramente los valora?
Porque confunden el alivio temporal con la solución real. Un programa social te da dinero hoy, pero no te enseña a ganarlo mañana. Lo que destruye es la capacidad de la gente de verse a sí misma como capaz de crear su propio futuro.
Pero ¿no es cierto que hay gente que simplemente no tiene acceso a educación de calidad?
Claro que sí. Por eso digo que hay que revolucionar la educación. Pero eso requiere inversión a largo plazo, paciencia, y los políticos prefieren el aplauso inmediato de dar dinero.
Usted mismo reconoce que en su gobierno no hizo suficiente por los pobres. ¿Cómo es diferente lo que propone ahora?
La diferencia es que ahora veo claro lo que pasó. Nosotros ofrecimos demasiado y entregamos poco. Eso abrió la puerta. Lo que propongo es ser honesto: educación, no dinero. Competitividad, no comodidad.
¿Y si la gente simplemente no quiere escuchar eso?
Entonces México seguirá donde está. Pero alguien tiene que decir la verdad, aunque sea incómoda. Eso es lo que intenta hacer Alma de México: encontrar liderazgos que digan la verdad.
¿Realmente cree que fragmentar el poder en el Congreso va a cambiar algo?
No va a cambiar todo, pero va a obligar a que se negocie, que se debata, que no haya una sola voluntad. Eso es democracia real. Eso es lo que hemos perdido.
The Pulse
- Fox tiene 84 años y derrotó al PRI hace 26 años como primer presidente de alternancia en México
- Cancela del Nuevo Aeropuerto Internacional costó 13 mil millones de dólares y fue destruida por decisión unilateral de López Obrador
- Fox impulsa Alma de México para evitar mayoría legislativa de Morena en elecciones de 2027
- Solo treinta países en el mundo son verdaderamente democráticos, según Fox
- Claudia Sheinbaum es valorada positivamente por el 90 por ciento de encuestados principalmente por sus programas sociales
Fox sostiene que solo treinta países son verdaderamente democráticos y acusa a López Obrador y Sheinbaum de destruir instituciones y balances de poder en México. El expresidente critica duramente los programas sociales por crear dependencia y destruir iniciativa personal, argumentando que la educación es la verdadera solución.
El expresidente mexicano Vicente Fox elogia el viraje hacia la derecha en Latinoamérica, atribuyéndolo al fracaso de gobiernos populistas, y lanza iniciativa para evitar mayoría de Morena en 2027.
Vicente Fox Quesada regresó hace poco de Perú, donde presenció la toma de posesión de Keiko Fujimori. A los 84 años, el expresidente mexicano que derrotó al PRI hace 26 años observa con entusiasmo cómo América Latina gira hacia la derecha, y tiene una explicación simple para el fenómeno: después de dos o tres gobiernos populistas sin resultados, la gente dice basta.
Desde una hacienda en Guanajuato, Fox dedica sus días a planificar cómo evitar que Morena mantenga su mayoría legislativa en las elecciones de 2027. Junto con el empresario Ricardo Salinas Pliego y algunos miembros de su antiguo gabinete, impulsa una iniciativa llamada Alma de México, diseñada para identificar y capacitar liderazgos políticos locales que los partidos de oposición democrática —PAN, PRI y Somos— puedan postular. Su objetivo es claro: fragmentar el poder en la Cámara de Diputados para que ninguna fuerza tenga mayoría absoluta.
En una conversación extensa, Fox despliega su visión de la crisis democrática global. Sostiene que apenas treinta países en el mundo son verdaderamente democráticos, mientras que el resto son democracias a medias, simuladas o directamente fallidas. Describe el populismo como un mecanismo para llegar al poder mediante promesas incumplibles, tras lo cual los gobernantes hacen lo que desean sin restricción institucional. México, afirma sin dudarlo, no es una democracia. Lo que sucedió bajo López Obrador y continúa bajo Claudia Sheinbaum, dice, es la destrucción sistemática de los balances de poder: el Poder Judicial fue desmantelado, el poder electoral fue destruido, y los contrapesos que sostienen cualquier sistema democrático fueron eliminados.
Fox señala como ejemplo emblemático la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, una inversión de 13 mil millones de dólares que, según él, fue destruida por decisión unilateral de López Obrador sin pasar por el Congreso, el pueblo o el sector empresarial. Describe esto como un acto de consolidación del poder presidencial absoluto. Sheinbaum, dice, ejecuta la misma agenda con más elegancia y una sonrisa, pero el resultado es idéntico: la erosión de las instituciones.
Sobre por qué el populismo de izquierda conquistó América Latina, Fox traza una genealogía que comienza en el Foro de São Paulo. El mecanismo, explica, es seductor en su simplicidad: "Yo te doy lo que quieras, pero te sometes a mi voluntad. No protestaes, yo te doy programas sociales, yo te maiceo, pero tú me obedeces". López Obrador, dice Fox, llevó este engaño a un nivel monumental con su retórica del pueblo. Fox reconoce que su propia generación de gobernantes cometió errores graves: olvidaron a los pobres, a quienes menos tenían, a quienes carecían de oportunidades. Eso abrió la puerta a López Obrador.
Pero donde Fox se vuelve más incisivo es en su crítica a los programas sociales. Los describe como una burla que ha llegado a niveles absurdos. Claudia Sheinbaum, según las encuestas que cita, es valorada positivamente por el 90 por ciento de los encuestados precisamente porque da dinero. Esto, para Fox, es el síntoma de una enfermedad profunda: los programas sociales destruyen la iniciativa personal, el emprendimiento, el deseo de luchar por alcanzar metas. Llevan a la gente a la comodidad de vivir mediocremente. Lo que México necesita, insiste, es educación, no dinero. Preparación, competitividad, hambre por emprender. No dinero para que la gente esté de huevón, dice con crudeza.
Fox reconoce que en su propio gobierno tuvo la oportunidad de subir el salario mínimo más rápidamente, pero se dejó influir por los empresarios que se oponían. Eso, admite, fue un error. Pero su mayor arrepentimiento es no haber revolucionado el sistema educativo a toda velocidad. Sabe que sus críticas a los programas sociales le traerán acusaciones de querer quitarle beneficios a la gente, y que Morena lo atacará por ello. Pero dice que hay que decir la verdad.
La iniciativa Alma de México, en este contexto, es su último intento de intervenir en la política mexicana. A los 84 años, Fox dice que no se trata de una jubilación política tardía, sino de una necesidad histórica. En 71 años el PRI gobernó hasta que reventó la pelota en el año 2000. En apenas ocho años, Morena ha hecho más daño al país que el PRI en siete décadas, según su evaluación. La única manera de sacarlo es democráticamente, con el voto. Por eso busca que en 2027 nadie tenga mayoría legislativa, que todos en el Congreso tengan que razonar, pelear, meter ideas y hacer propuestas en lugar de que Morena controle el presupuesto completo. Es tan sencillo, dice, que espera que la gente lo entienda.
Notable Quotes
Cuando ya después de dos o tres gobiernos populistas no hay resultados, la gente dice: Ya basta— Vicente Fox, explicando el viraje de América Latina hacia la derecha
Los programas sociales destruyen la iniciativa personal, el emprendimiento y le quitan a la gente ese deseo de luchar por ser alguien— Vicente Fox, sobre los efectos de las políticas sociales