Brent alcanzó USD 84,79 y WTI USD 79,29 en sesión asiática, reflejando sensibilidad del mercado ante cualquier señal sobre el tránsito por Ormuz. Irán mantiene condiciones políticas, económicas y militares para reapertura: fin de hostilidades, levantamiento de sanciones, liberación de activos y compensación por daños.
El petróleo sube por incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz
El estrecho es ahora para nosotros un verdadero escenario de guerra
¿Por qué los mercados reaccionan tan rápidamente a lo que dice Irán sobre el estrecho?
Porque el estrecho de Ormuz es el cuello de botella del mundo energético. Si se cierra o se abre, afecta directamente cuánto petróleo llega a los mercados globales. Una declaración sobre negociaciones es una señal de que quizás el bloqueo termine pronto, o que podría prolongarse. Los inversores apuestan en ambas direcciones.
Pero Trump dice que no tiene prisa. ¿Eso no debería tranquilizar a los mercados?
Al contrario. Si Trump no tiene prisa, significa que el bloqueo podría durar más tiempo. Los mercados prefieren certeza, aunque sea mala, a la incertidumbre. Y Trump está jugando una estrategia de presión económica sobre Irán, no de negociación rápida.
¿Qué quiere realmente Irán?
Quiere que Estados Unidos reconozca que perdió la guerra, que levante las sanciones, que libere activos congelados y que pague compensación. Pero también quiere control sobre el estrecho, posiblemente cobrar un peaje. Eso es incompatible con el derecho internacional, así que Omán está tratando de encontrar un camino intermedio.
¿Y si no lo encuentra?
Entonces los ataques contra buques continúan, los precios suben, y el comercio mundial se ralentiza. El fin de semana ya hubo dos incidentes. Eso es lo que mantiene a los mercados nerviosos.
¿Omán tiene poder real para resolver esto?
Tiene influencia, no poder. Es ribereño del estrecho, tiene relaciones con ambos lados, y está mediando. Pero si Irán decide mantener el bloqueo, Omán no puede obligarlos a abrirlo. Lo que Omán puede hacer es crear un espacio para negociar, y eso es lo que está intentando.
The Pulse
- Brent alcanzó USD 84,79 y WTI USD 79,29 en sesión asiática del lunes
- Irán exige fin de hostilidades, levantamiento de sanciones, liberación de activos y compensación por daños
- Dos incidentes contra buques petroleros frente a la costa de Omán durante el fin de semana
- Omán media negociaciones en clima descrito como positivo pero frágil
Brent alcanzó USD 84,79 y WTI USD 79,29 en sesión asiática, reflejando sensibilidad del mercado ante cualquier señal sobre el tránsito por Ormuz. Irán mantiene condiciones políticas, económicas y militares para reapertura: fin de hostilidades, levantamiento de sanciones, liberación de activos y compensación por daños.
Los precios del petróleo abrieron al alza mientras persiste la incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán en medio de negociaciones con Omán sobre nuevos corredores de navegación.
El lunes por la mañana en los mercados asiáticos, el petróleo Brent cerró en 84,79 dólares por barril y el West Texas Intermediate en 79,29 dólares, ambos con ganancias que reflejaban una realidad incómoda: nadie sabe cuándo volverá a abrirse el estrecho de Ormuz. La vía por la que fluye una porción central del suministro mundial de crudo permanece bloqueada por Irán, atrapada en un conflicto que combina negociaciones diplomáticas, demandas políticas sin resolver y ataques contra barcos que se aventuran a cruzar sin permiso.
Los mercados reaccionan a cada señal que emerge de Teherán. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró que las conversaciones técnicas con Omán sobre nuevos corredores de navegación se acercaban a su etapa final, una frase que movió los precios hacia arriba pero no disipó la incertidumbre fundamental. El estrecho sigue cerrado. Su reapertura depende de condiciones que van mucho más allá de la navegación: Irán exige el fin de las hostilidades contra su territorio y sus aliados, el levantamiento de sanciones económicas, la liberación de activos congelados y compensación por los daños de la guerra. Los Guardianes de la Revolución fueron más explícitos el domingo, ratificando que el paso permanecerá bloqueado hasta que Estados Unidos acepte todas esas condiciones. Uno de sus comunicados describió el estrecho como "un verdadero escenario de guerra", una frase que subraya el nivel de confrontación alrededor de una de las rutas marítimas más vigiladas del planeta.
Desde Washington, el presidente Donald Trump adoptó un tono diferente. En una entrevista con Axios, relativizó las demandas iraníes y señaló que su gobierno no tiene prisa. "Nos lo estamos tomando con calma", dijo, y agregó que solo estaban "negociando a medias" con Irán. Trump también vinculó la presión sobre Teherán con problemas económicos internos: inflación elevada y limitaciones de financiamiento que debilitan la posición iraní. La estrategia estadounidense parece ser esperar, mientras que la iraní es mantener el bloqueo como palanca de negociación.
Omán ocupa el centro de este drama como mediador y como país ribereño del estrecho. Desde Mascate se impulsan conversaciones sobre nuevas reglas de navegación en un marco que, según la cancillería omaní, avanza en un clima "positivo y constructivo". Pero el gobierno omaní también pidió evitar acciones que pongan en riesgo los progresos alcanzados, una advertencia que sugiere cuán frágil es el equilibrio. El trasfondo incluye un memorando firmado en junio tras una tregua fallida de abril, que delegó en Irán y Omán la definición de reglas futuras para la navegación bajo derecho internacional. Ese marco choca con la intención iraní de imponer una especie de peaje, una medida incompatible con las normas vigentes para corredores marítimos.
La tensión en la zona se mantuvo durante el fin de semana con nuevos incidentes. Emiratos Árabes Unidos denunció un ataque con misil contra un buque petrolero de la estatal ADNOC cuando cruzaba el estrecho. Más tarde, la agencia marítima británica UKMTO informó que otra embarcación recibió el impacto de un proyectil frente a la costa de Omán, lo que provocó un incendio que fue controlado sin víctimas reportadas. No quedó claro de inmediato si ambos reportes aludían al mismo episodio o si eran dos ataques separados.
Lo que está en juego es más que diplomacia. El bloqueo iraní y los ataques contra buques han reducido el tránsito en el estrecho desde el comienzo de la guerra, empujando los precios del crudo hacia arriba. La ruta conecta el Golfo con los mercados internacionales y es estratégica para los exportadores de petróleo y gas de Medio Oriente. Cada declaración de Teherán, cada ataque contra un barco, cada movimiento de Trump en las negociaciones, mueve los precios. Los mercados están atentos porque saben que la reapertura del estrecho no es un asunto técnico sino político, y que las condiciones que Irán exige están lejos de ser aceptadas por Washington. Mientras tanto, los buques siguen navegando bajo riesgo, y el petróleo sigue subiendo.
Notable Quotes
Las negociaciones técnicas con Omán sobre el tránsito y la administración del paso marítimo se acercan a su etapa final— Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores de Irán
Nos lo estamos tomando con calma. Solo estamos negociando a medias con ellos— Donald Trump, presidente de Estados Unidos