Las consultas por violencia infantil aumentaron un 18% en 2021 respecto al año anterior, según la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil. Más del 80% de menores españoles ha estado expuesto a alguna forma de violencia en su vida, pero el 90% de estos casos no fueron notificados durante la infancia.
FAPMI alerta de aumento «alarmante e invisible» de violencia infantil en España
El 90% de los casos de violencia no fueron notificados durante la infancia
¿Por qué crees que el 90% de los casos no se notifican durante la infancia?
Porque la violencia funciona en la oscuridad. El niño no sabe que lo que le pasa es abuso. El adulto que lo comete tiene poder sobre él. Y la familia, a menudo, está atrapada en un ciclo donde el silencio se ve como protección.
Pero hay servicios de orientación. FAPMI recibe consultas. ¿Quién las hace?
Personas que ya han salido de esa situación, o que la ven desde fuera. Padres preocupados, educadores, profesionales. Pero para entonces, años han pasado. El daño ya está hecho.
¿Y por qué insisten tanto en la "invisibilidad"?
Porque es el arma. Si nadie ve, nadie interviene. Si nadie habla, nadie cree. Los expertos lo saben: la violencia prospera cuando puede esconderse. Por eso piden que toda la comunidad educativa esté atenta.
¿Qué cambiaría si se implementara ese coordinador de bienestar en las escuelas?
Habría un punto de entrada. Una persona cuyo trabajo es precisamente detectar lo que está oculto. No es una solución completa, pero es un primer paso para romper el silencio.
¿Crees que las cifras de FAPMI reflejan la realidad?
No. Reflejan solo lo que llegó a ser reportado. La realidad es mucho más grande. Por eso Pascual dice que son "bienvenidas" pero incompletas. Son una ventana, no el panorama completo.
El Pulso
- Las consultas por violencia infantil aumentaron un 18% en 2021 respecto a 2020, según FAPMI
- Más del 80% de menores españoles ha estado expuesto a alguna forma de violencia en su vida
- El 90% de los casos de violencia contra menores no fueron notificados durante la infancia
- Uno de cada cuatro menores españoles reportó maltrato físico, abuso emocional o negligencia por parte de cuidadores
Las consultas por violencia infantil aumentaron un 18% en 2021 respecto al año anterior, según la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil. Más del 80% de menores españoles ha estado expuesto a alguna forma de violencia en su vida, pero el 90% de estos casos no fueron notificados durante la infancia.
La FAPMI advierte de un incremento del 18% en consultas por violencia contra menores en 2021, con maltrato físico y psicológico como casos más frecuentes. Expertos señalan que el 90% de estos casos no se notifican durante la infancia.
La Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil presentó en noviembre un panorama inquietante: las consultas que recibe sobre violencia contra menores han crecido un 18% durante 2021 en comparación con el año anterior. No se trata de un aumento marginal en un servicio de orientación. Es un incremento que refleja, según los expertos convocados para debatir el problema, apenas la punta visible de una crisis mucho más profunda.
Los casos que llegan a FAPMI se concentran en dos categorías: maltrato físico y violencia psicológica. Pero aquí está el nudo del asunto. María Dolores López, directora general de Evaluación y Cooperación Territorial del Ministerio de Educación, lo expresó con claridad: quienes ejercen violencia prosperen precisamente porque consiguen mantenerse invisibles, amparados en el silencio. Esa invisibilidad no es accidental. Es el mecanismo que permite que la violencia continúe.
Los números que los investigadores aportan son aún más perturbadores. Noemí Pereda, profesora de victimología en la Universidad de Barcelona, ha estudiado directamente a menores de entre 12 y 17 años en Cataluña, la Comunidad Valenciana y País Vasco. Su hallazgo: más del 80% de los chicos y chicas españoles ha experimentado alguna forma de violencia en algún momento de sus vidas. Uno de cada cuatro reportó haber sufrido maltrato físico, abuso emocional o negligencia por parte de sus padres o cuidadores principales. Pero aquí viene lo más grave: el 90% de esos casos nunca fue denunciado ni notificado mientras los menores eran niños.
Eso significa que la mayoría de la violencia que sufren los menores españoles permanece en la sombra. No entra en estadísticas oficiales. No llega a los servicios de protección. No se convierte en intervención. Ricardo Ibarra, director de la Plataforma de Infancia, subraya que el problema es "desconocido y mucho más grave" de lo que la sociedad cree. Para ilustrarlo: en las denuncias por delitos contra la libertad sexual, la mitad corresponde a menores. Eso solo en lo que se denuncia.
Violeta Assiego, directora general de Derechos de la Infancia y la Adolescencia en el Ministerio de Derechos Sociales, expresó su preocupación porque la prevención "no termina de materializarse". Lo que falta, según los expertos, es cooperación real entre instituciones, coordinación efectiva y comunicación clara. López enfatizó la necesidad de implementar la figura del coordinador de bienestar y protección en los centros educativos, y de que toda la comunidad educativa asuma corresponsabilidad en la detección de menores vulnerables.
Alejandra Pascual, coordinadora general de FAPMI-ECPAT España, recordó que detrás de cada cifra hay un niño o una niña y una familia que sufre. Las cifras, dijo, son "bienvenidas" porque permiten visibilizar la magnitud del problema. Pero también son incompletas. Representan solo lo que se ha reportado, no lo que realmente ocurre. La violencia contra la infancia, en su evaluación, es una "verdadera pandemia". Una que prospera en la invisibilidad, alimentada por el silencio que rodea a quienes la ejercen.
Citas Notables
Las personas violentas suelen beneficiarse de la invisibilidad que logran y del silencio— María Dolores López, directora general de Evaluación y Cooperación Territorial del Ministerio de Educación
Detrás de cada caso, hay un niño o niña y una familia que sufre, y mucho— Alejandra Pascual, coordinadora general de FAPMI-ECPAT España