La NOAA proyecta 75-80% de probabilidad de El Niño global fuerte, mientras anomalías de temperatura en sector Niño 1+2 alcanzan 2.82°C en septiembre. El calentamiento global aumenta capacidad atmosférica de retener humedad, facilitando precipitaciones extremas y condiciones para depresiones tropicales más frecuentes.
Experto advierte sobre magnitud de El Niño: anomalías de temperatura en Pacífico alcanzan 2.8°C
Los desastres no son naturales, son creados por el hombre
¿Por qué si tenemos toda esta información sobre El Niño, seguimos siendo sorprendidos?
Porque la información no se traduce en acción. Tenemos los datos, tenemos los modelos, pero la decisión de invertir en prevención requiere una visión que va más allá del mandato de un gobernante.
Entonces el problema no es técnico sino político.
Exactamente. Los desastres que llamamos naturales son en realidad creados por nosotros. El cambio climático hace los eventos más extremos, pero la vulnerabilidad es humana.
¿Qué significa que el ICEN sea insuficiente? ¿No estamos monitoreando bien?
Estamos monitoreando con una herramienta diseñada para un fenómeno lento. El Niño Costero es rápido. Puede cambiar de frío a muy cálido en semanas. Nuestro sistema tarda seis meses en reaccionar.
¿Y eso qué implica en la práctica?
Que cuando finalmente declaramos que hay El Niño, ya está aquí. Ya está lloviendo. Ya está causando daño. La alerta llega tarde.
¿El cambio climático hace que estos eventos sean más probables?
No solo más probables. Los hace más intensos. Una atmósfera más cálida retiene más agua. Cuando llueve, llueve más fuerte. Y las condiciones para que se formen depresiones tropicales están más disponibles.
Der Puls
- Anomalía de temperatura en región Niño 1+2 alcanzó 2.82°C en septiembre de 2023
- NOAA proyecta 75-80% de probabilidad de El Niño global fuerte
- En marzo pasado, la costa peruana registró incrementos de hasta 6°C
- Agua total en columna atmosférica estaba 76% por encima de lo normal en septiembre
La NOAA proyecta 75-80% de probabilidad de El Niño global fuerte, mientras anomalías de temperatura en sector Niño 1+2 alcanzan 2.82°C en septiembre. El calentamiento global aumenta capacidad atmosférica de retener humedad, facilitando precipitaciones extremas y condiciones para depresiones tropicales más frecuentes.
Experto en oceanografía advierte sobre probabilidad de un El Niño global fuerte en Perú, con temperaturas del Pacífico muy por encima del promedio y riesgo de precipitaciones extremas amplificadas por cambio climático.
Dos meses antes de que llegue la temporada de lluvias, el Perú ya está experimentando precipitaciones inusuales. En Chiclayo y la sierra de Lima, el agua cae con una intensidad que no debería estar ocurriendo aún. Gino Passalacqua, oceanógrafo y especialista en clima, tiene una explicación que va más allá de lo que los números parecen sugerir.
En septiembre, la temperatura superficial del océano Pacífico en la región Niño 1+2 —la zona más cercana a la costa peruana— alcanzó 2.82 grados centígrados por encima del promedio. En la región Niño 3.4, más al centro del Pacífico, fue de 1.53 grados. Estos números han ido escalando mes a mes desde enero. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos proyecta entre 75 y 80 por ciento de probabilidad de que el Perú enfrente un El Niño global de intensidad fuerte. La Comisión Multisectorial peruana encargada de monitorear el fenómeno es más cautelosa: estima 51 por ciento de probabilidad de que sea moderado y 35 por ciento de que sea fuerte. Pero Passalacqua advierte que estas cifras de temperatura no cuentan la historia completa.
Lo que amplifica el riesgo es el cambio climático de fondo. El planeta es ahora significativamente más cálido que durante los grandes eventos de El Niño de 1982-1983 y 1997-1998. Una atmósfera más caliente retiene más humedad. En septiembre, la cantidad total de agua en la columna atmosférica estaba por encima de lo normal en el 76 por ciento del planeta. Eso significa que cuando llueve, llueve con más fuerza. Las condiciones para precipitaciones extremas están ahí, esperando.
Passalacqua critica la metodología actual que usa Perú para declarar eventos de El Niño. El Índice Costero El Niño, o ICEN, se basa en promedios de tres meses de anomalías de temperatura. El problema es que El Niño Costero —el que afecta directamente la costa peruana— puede pasar de condiciones frías a anomalías de 4 o 5 grados en cuestión de semanas. En marzo pasado, la costa peruana registró incrementos de hasta 6 grados. El ICEN no captura esa velocidad. Requiere tres valores consecutivos de anomalías de 0.4 grados, lo que toma aproximadamente seis meses. Para entonces, El Niño Costero ya ha pasado. El sistema de alerta está diseñado para detectar un fenómeno lento cuando el que amenaza es rápido.
Los efectos de un El Niño global fuerte serían distintos a los de uno costero. El primero altera los patrones de circulación atmosférica a escala continental. En Latinoamérica, Centroamérica y Norteamérica, cambian los patrones de lluvia. En el Perú, eso significa precipitaciones en la costa norte y sierra norte, pero sequías en la sierra sur. El lago Titicaca ya está por debajo de su nivel normal para esta época del año. Eso no es causado por El Niño Costero. Es el patrón global el que está actuando.
Passalacqua señala que el calentamiento global ha hecho que eventos extremos que se predecían hace años ahora sean realidad. Agosto fue el mes más cálido registrado. Según la Universidad de Berkeley, Latinoamérica tuvo su temperatura promedio más alta desde 1850 en el período junio-agosto. Hasta 2017, el único evento costero extremo documentado en Perú databa de 1925. En menos de cinco años, ha habido dos. Las depresiones tropicales como la que fue llamada ciclón Yaku tienen ahora condiciones más favorables para desarrollarse y repetirse.
Cuando se le pregunta por qué el Perú siempre parece estar atrasado en prevención, Passalacqua es directo: los desastres no son naturales, son creados por el hombre a través de la vulnerabilidad que el hombre construye. La tecnología existe. La información existe. Lo que falta es voluntad política para invertir en prevención en lugar de en reconstrucción. En 1985, la historiadora María Rostworowski escribió que las ciudades no pueden construirse para diez años, sino para cientos. En el Perú no existe esa mentalidad a largo plazo. El ciclo político es corto. La inversión seria en prevención ante El Niño no llega.
Bemerkenswerte Zitate
El Niño Costero pasa de condición neutro o frío a 4°C o 5°C de anomalía en cuestión de semanas, pero el índice actual requiere seis meses para reaccionar— Gino Passalacqua, oceanógrafo
La tecnología está disponible, la información y capacidad técnica existe en el Perú, lo que falta es voluntad política para invertir en prevención— Gino Passalacqua