El estudio C-HEaRT analizó 310 hogares en Utah y Nueva York, encontrando que niños y adultos tienen tasas similares de infección por SARS-CoV-2. La mitad de los menores infectados fueron asintomáticos, lo que explica por qué parecían no estar enfermos durante la pandemia.
Estudio CDC: niños se contagian tanto como adultos pero con menos síntomas
Los niños se contagian igual que los adultos, pero la mitad nunca se entera
¿Por qué es importante que los niños sean asintomáticos si de todas formas se contagian?
Porque un niño sin síntomas sigue siendo contagioso. Puede ir a la escuela, jugar con otros niños, abrazar a sus abuelos, y nadie sabe que está infectado. Es el portador invisible.
Pero el estudio dice que los niños están "relativamente a salvo". ¿A salvo de qué, entonces?
A salvo de enfermarse gravemente, de ser hospitalizados, de morir. Eso es lo extraordinario. Mientras que con otros virus los niños pequeños son los más vulnerables, aquí ocurre lo opuesto.
¿Significa esto que los niños no necesitaban protección durante la pandemia?
No. Necesitaban protección para no transmitir el virus a otros. Un niño asintomático es un vector perfecto. Por eso el estudio insiste en mantener medidas de seguridad pública.
¿Qué cambiaría si supiéramos que un niño está infectado?
Todo. Podrías aislar a ese niño, proteger a los adultos mayores o inmunodeprimidos en su entorno. Pero si no hay síntomas, no hay forma de saberlo sin una prueba.
¿El estudio cubre la variante Delta?
No. Los datos se recolectaron antes de que Delta llegara a Estados Unidos. Eso es una limitación importante que los investigadores reconocen. Delta podría haber cambiado el patrón.
¿Qué sigue ahora?
Más vigilancia, más estudios. Los investigadores quieren entender si otros factores, como la densidad de vivienda o las nuevas variantes, alteran lo que encontraron. Y necesitan datos para informar mejor las políticas de vacunación infantil.
El Pulso
- Solo el 50% de niños infectados desarrolló síntomas, comparado con 88% de adultos
- El estudio C-HEaRT analizó 310 hogares en Utah y Nueva York con 1.236 participantes
- Menores de 18 años representaron menos del 2% de hospitalizaciones por COVID-19 en EE.UU.
- Más de 420 niños murieron por COVID-19 entre marzo de 2020 y agosto de 2021 en Estados Unidos
El estudio C-HEaRT analizó 310 hogares en Utah y Nueva York, encontrando que niños y adultos tienen tasas similares de infección por SARS-CoV-2. La mitad de los menores infectados fueron asintomáticos, lo que explica por qué parecían no estar enfermos durante la pandemia.
Estudio de CDC revela que niños tienen igual riesgo de infección por COVID-19 que adultos, pero solo el 50% desarrolla síntomas comparado con 88% en mayores.
A los niños les pasa algo extraordinario con el coronavirus. Se contagian con la misma facilidad que los adultos, pero la mitad de ellos nunca llega a sentir que está enfermo. Esa es la conclusión de un estudio publicado recientemente en JAMA Pediatrics por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estadounidenses, en colaboración con investigadores de universidades en Utah y Nueva York. Mientras que el 88% de los adultos infectados desarrolla síntomas visibles, solo el 50% de los niños lo hace. El resto transita la infección en silencio, sin fiebre, sin tos, sin nada que advierta a quienes los rodean que están contagiados.
El estudio, llamado C-HEaRT, siguió a 310 hogares durante 17 semanas entre septiembre de 2020 y abril de 2021, antes de que la variante Delta llegara a Estados Unidos. En total, 1.236 personas reportaron sus pruebas PCR semanales y completaron cuestionarios sobre síntomas. Los investigadores acumularon 21.465 personas-semanas de vigilancia. Lo que encontraron fue claro: niños y adultos tienen riesgos similares de infectarse por el SARS-CoV-2, pero existe una proporción mucho mayor de menores que nunca muestran señales de enfermedad.
Christina Porucznik, profesora de Salud Pública en la Universidad de Utah y directora de la investigación en ese estado, lo expresó con una observación que resume el desafío práctico: "A menudo parecía que los niños no estaban enfermos porque no tenían ningún síntoma". Esa invisibilidad de la enfermedad es precisamente lo que hace que el hallazgo sea importante. Durante meses, familias completas no sabían que sus hijos eran portadores activos del virus. En los hogares donde al menos una persona estaba infectada, el riesgo promedio general de que otros se contagiaran fue del 52%.
Esto coloca al COVID-19 en una categoría única entre los virus respiratorios. Con la influenza, el virus sincitial respiratorio y otros patógenos similares, los niños pequeños y los adultos mayores suelen ser los más vulnerables. Pero con el coronavirus, esa pauta se invierte. Kawsar Talaat, médico especialista en enfermedades infecciosas de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg en Baltimore, lo llamó "absolutamente extraordinario". "Uno de los pocos aspectos positivos de esta pandemia es que los niños están relativamente a salvo", dijo.
Los números lo confirman. Entre marzo de 2020 y finales de agosto de 2021, los menores de 18 años representaron menos del 2% de todas las hospitalizaciones por COVID-19 en Estados Unidos, un total de 3.649 niños. Más de 420 murieron en ese período, una cifra que no es insignificante pero que palidece comparada con la mortalidad en adultos. La mayoría de los casos graves y las muertes ocurrieron en personas mayores, una tendencia que se repite en todo el mundo.
Ahora bien, esta relativa seguridad de los niños no significa que puedan ignorarse. Los investigadores subrayan que se necesitan más datos para entender completamente cómo se transmite el virus en diferentes contextos, especialmente considerando variables como la densidad de vivienda y cómo diferentes variantes podrían cambiar el panorama. Christina Porucznik enfatizó la necesidad de mantener pruebas de vigilancia y que los niños continúen con medidas de seguridad pública, no para protegerse a sí mismos, sino para proteger a las personas vulnerables que los rodean.
El estudio también reconoce una brecha importante en el conocimiento científico. Los autores escribieron que "se necesitan más datos sobre el riesgo de infección por SARS-CoV-2 en niños en comparación con adultos para informar las estrategias de prevención y comunicación de riesgos de COVID-19, incluidas las políticas de vacunación de COVID-19 para niños". Los investigadores planean continuar sus trabajos para determinar si otros factores contribuyeron a las diferencias observadas entre Utah y Nueva York, y cómo las nuevas variantes podrían alterar lo que hasta ahora se ha aprendido.
Citas Notables
A menudo parecía que los niños no estaban enfermos porque no tenían ningún síntoma— Christina Porucznik, directora del estudio, Universidad de Utah
Uno de los pocos aspectos positivos de esta pandemia es que los niños están relativamente a salvo— Kawsar Talaat, médico especialista en enfermedades infecciosas, Johns Hopkins Bloomberg