La víctima fue agredida sexualmente por siete estudiantes de la fraternidad Chi Phi en octubre de 2024, pero la universidad no actuó durante casi dos años. Documentos revelan que la policía universitaria investigó inicialmente pero el fiscal decidió no presentar cargos, aparentemente sin investigación exhaustiva.
Escándalo en Cornell: dos años de inacción tras violación grupal desatan indignación
En Cornell, los violadores están protegidos, los manifestantes son expulsados
¿Cómo es posible que una universidad de la envergadura de Cornell no haya actuado durante dos años?
Eso es exactamente lo que está siendo investigado ahora. Los documentos sugieren que la policía universitaria sí comenzó a investigar, incluso solicitó registros telefónicos. Pero algo se rompió en la cadena de comunicación con la fiscalía.
Pero aquí hay un problema: no sabemos si esas cartas a las compañías telefónicas fueron realmente enviadas. Es un borrador. Eso es importante.
¿Y el fiscal local? ¿Por qué decidió no presentar cargos?
Esa es la pregunta central. La víctima había declarado con claridad que fue violada, describió coerción, explicó su incapacidad para consentir. Pero Van Houten cerró el caso.
Aunque debemos ser precisos: no sabemos exactamente qué información recibió Van Houten ni cuándo la recibió. La gobernadora está cuestionando si fue informado adecuadamente, pero eso aún está siendo investigado.
¿Y qué pasa con los siete acusados ahora?
Siguen siendo estudiantes de Cornell. Dos de ellos negaron las acusaciones a través de sus abogados cuando CBS News se comunicó con ellos. Pero no han enfrentado sanciones disciplinarias de la universidad.
Lo que es notable es que quince estudiantes fueron expulsados por protestar sobre Gaza, pero estos siete siguen en el campus. Eso es un contraste que ha enfurecido al campus.
¿Qué espera la víctima de estas investigaciones?
Su abogado confía en que una perspectiva nueva examine las pruebas que tienen: grabaciones de llamadas, correos con disculpas. Espera que la investigación de la fiscal general sea imparcial.
Pero también está recibiendo amenazas. Usuarios en redes sociales intentan revelar su identidad. Eso es un riesgo real mientras todo esto se desarrolla.
Der Puls
- Agresión sexual ocurrida el 20 de octubre de 2024 por siete miembros de la fraternidad Chi Phi
- Demanda presentada el 16 de septiembre de 2026, tras casi dos años de inacción
- Fiscal de distrito decidió no presentar cargos sin investigación exhaustiva aparente
- Sally Yates dirigirá revisión independiente de políticas de agresión sexual de Cornell
- Gobernadora Hochul impulsa reforma legal para que intoxicación voluntaria no exima de responsabilidad
La víctima fue agredida sexualmente por siete estudiantes de la fraternidad Chi Phi en octubre de 2024, pero la universidad no actuó durante casi dos años. Documentos revelan que la policía universitaria investigó inicialmente pero el fiscal decidió no presentar cargos, aparentemente sin investigación exhaustiva.
Una estudiante de la Universidad de Cornell denuncia violación grupal ocurrida en octubre de 2024 por siete miembros de fraternidad. Tras dos años de inacción institucional, presentó demanda en septiembre generando indignación entre docentes y alumnos.
En la madrugada del 20 de octubre de 2024, una estudiante de la Universidad de Cornell fue agredida sexualmente por siete miembros de la fraternidad Chi Phi. Casi dos años después, en septiembre de 2026, ella presentó una demanda contra la universidad y los siete presuntos agresores, desatando una crisis institucional que ha sacudido a docentes, estudiantes y autoridades estatales.
La joven, quien se identifica como Jane Doe para proteger su privacidad, ha recibido apoyo masivo del campus. Documentos a los que accedió CNN News revelan un patrón inquietante de inacción. En noviembre de 2024, apenas semanas después de los hechos, la víctima declaró a la policía universitaria que podía afirmar "con seguridad al 100%" que había sido violada. Describió coerción y su incapacidad para consentir debido a su estado de embriaguez. A pesar de esto, Matthew Van Houten, fiscal de distrito del condado de Tompkins, decidió no presentar cargos. La estudiante sostiene que las autoridades archivaron su caso sin realizar una investigación exhaustiva.
Los documentos muestran que la policía de Cornell redactó cartas dirigidas a Verizon y T-Mobile el 15 de noviembre de 2024, solicitando que preservaran datos de teléfono que podrían ser evidencia pertinente. Sin embargo, no está claro si esas cartas fueron enviadas, si se presentaron citaciones judiciales posteriores, o si el fiscal Van Houten estaba siquiera informado de estas solicitudes. Durante casi dos años, el caso permaneció en silencio.
La ruptura llegó el 16 de septiembre cuando se conoció la demanda. Jane Doe acusa a la universidad de no protegerla ni sancionar adecuadamente a los estudiantes acusados. Su abogado, Thomas Giuffra, informó que desde entonces la joven ha recibido amenazas y que usuarios en redes sociales han intentado revelar su identidad. Giuffra se reunió con la oficina de la fiscal general del estado y confía en que una investigación imparcial examine las pruebas que su equipo ha recopilado, incluyendo grabaciones de llamadas entre la víctima y algunos acusados, así como correos electrónicos con disculpas.
La indignación ha sido inmediata y generalizada. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, trasladó la investigación a la Fiscalía General del estado y criticó duramente a la policía local. "¿En qué mundo la policía se entera por la víctima de que había sido violada en grupo y de que ella creía al cien por cien que había sido violada, y no informa de esas acusaciones al fiscal?", cuestionó. La Universidad de Cornell anunció que Sally Yates, quien fue fiscal general adjunta durante la administración Obama, dirigirá una revisión independiente exhaustiva sobre cómo la institución previene y responde al acoso y la agresión sexual en el campus.
Esta decisión llegó después de que miembros del Senado del profesorado presentaran una moción de censura contra la administración universitaria, buscando forzar cambios o dimisiones. El lunes, cientos de estudiantes marcharon por el campus exigiendo justicia. Gritaban consignas como "Sin justicia no hay paz" y "Queremos justicia ahora". Algunos atacaron el edificio de administración, rompiendo una puerta de cristal y escribiendo en las paredes: "Acabemos con el patriarcado" y "En Cornell, los violadores están protegidos, los manifestantes son expulsados". Esta última frase hacía referencia a quince estudiantes expulsados en 2024 por protestar contra la invasión israelí de Gaza, un contraste que amplificó la rabia del campus.
Hochul ha impulsado cambios en la ley estatal sobre agresión sexual. Actualmente, el Código Penal de Nueva York no considera incapacitadas a las personas que quedan intoxicadas tras consumir voluntariamente alcohol o drogas. La gobernadora busca modificar esta disposición para que los acusados de delitos sexuales no puedan eximirse de responsabilidad alegando que la víctima consumió sustancias por decisión propia. La Universidad de Cornell ha expresado su apoyo a esta reforma. Las investigaciones tanto de la fiscal general del estado como la encargada a Sally Yates deberán responder preguntas fundamentales: cómo gestionó la policía de Cornell las acusaciones, qué información se compartió con la fiscalía, por qué los fiscales decidieron no presentar cargos, y si las medidas internas de la universidad fueron suficientes.
Bemerkenswerte Zitate
¿En qué mundo la policía se entera por la víctima de que había sido violada en grupo y de que ella creía al cien por cien que había sido violada, y no informa de esas acusaciones al fiscal?— Gobernadora Kathy Hochul
Estamos cansados de las agresiones sexuales a nuestros estudiantes, a los actuales y a los anteriores— Estudiantes de Cornell durante las marchas de protesta