Empresas peruanas integran ODS en modelos de negocio para alcanzar meta 2030

El desarrollo sostenible empresarial no solo es posible, sino también rentable
La conclusión central del reportaje sobre por qué las empresas peruanas están integrando los ODS en sus estrategias.
Mark

¿Por qué tantas empresas peruanas están adoptando los ODS ahora? ¿Es realmente una convicción o es marketing?

Mimi

Caillaux sugiere que es ambas cosas. Los mercados modernos buscan diferenciación, y el impacto positivo en las comunidades se ha convertido en un factor competitivo real. Pero el Programa de Inversión Responsable es honesto: la integración estratégica aún está en construcción.

Luke

¿Construcción en qué sentido? ¿Significa que muchas empresas dicen que lo hacen pero no lo hacen bien?

Mimi

Más bien que medir y definir el impacto es complicado. No hay un estándar único. Pero el esfuerzo es necesario porque el futuro sostenible requiere tanto minimizar daño como ofrecer soluciones.

Mark

¿Cuáles son los casos que realmente funcionan?

Mimi

Danper en Trujillo, Textil del Valle en Chincha y Siderperu. Estos tres recibieron reconocimiento nacional y acceso a diez millones de dólares en crédito sostenible.

Luke

¿Eso significa que solo tres empresas lo están haciendo bien, o que solo tres fueron lo suficientemente visibles para ser mencionadas?

Mimi

Hay más de trescientas iniciativas identificadas en total. Pero sí, estos tres son los que Caillaux destaca como casos de éxito comprobado.

Mark

¿Qué hace que sea tan difícil para otras empresas adoptar esto?

Mimi

Caillaux es directo: requiere un compromiso verdadero que no muchos pueden mantener. Es fácil decir que apoyas los ODS; es difícil reorganizar tu modelo de negocio alrededor de ellos.

Luke

¿Y si una empresa lo intenta y falla? ¿Hay consecuencias?

Mimi

El artículo no lo dice explícitamente. Pero sí sugiere que los resultados compensan, lo que implica que el riesgo vale la pena si lo haces bien.

Mark

¿Qué viene después? ¿Hay un plazo?

Mimi

2030 es la meta global. Este año las prioridades están en pobreza, hambre, educación, agua, trabajo decente y paz. El Programa Mundial de Alimentos está ampliando su apoyo en Perú para acelerar esto.

  • Más de 300 iniciativas empresariales peruanas han adoptado los ODS como núcleo estratégico, no como gesto cosmético, lo que redefine las reglas de competitividad en el mercado.
  • La medición consistente del impacto sostenible sigue siendo un desafío sin resolver, y los inversionistas aún construyen los marcos para incorporar los ODS en sus decisiones.
  • La naturaleza interconectada de los ODS exige colaboración simultánea entre el sector público, el privado y la sociedad civil, una coordinación que avanza pero que no está garantizada.
  • Danper, Textil del Valle y Siderperu lideran con casos concretos: reconocimiento nacional y acceso a créditos sostenibles de hasta US$ 10 millones destinados a transformar sus cadenas de valor.
  • Los avances más sólidos se registran en equidad de género y reducción de emisiones, con crecimiento sostenido desde 2020 según el Reporte de Mesas en Acción de Perú Sostenible.
  • El mensaje que emerge del ecosistema empresarial es urgente: las empresas que aún no han integrado los ODS en sus planes estratégicos están perdiendo terreno en mercados que ya no esperan.

En el Perú de 2023, más de trescientas empresas han dejado de tratar la sostenibilidad como un adorno y la han convertido en el eje de sus modelos de negocio, guiadas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia la meta de 2030. Lo que antes parecía una obligación ética se revela hoy como una ventaja competitiva: quienes integran los ODS en su estrategia acceden a mercados diferenciados, financiamiento sostenible y reconocimiento que los demás aún no alcanzan. La pregunta que el momento le plantea al sector empresarial peruano ya no es si conviene actuar, sino cuánto cuesta seguir esperando.

En el Perú, más de trescientas empresas —grandes corporaciones, pymes y organizaciones no gubernamentales— han comenzado a incorporar los Objetivos de Desarrollo Sostenible directamente en sus modelos de negocio, con la meta de 2030 como horizonte. No se trata de relaciones públicas: la sostenibilidad está dejando de ser un departamento aparte para convertirse en el corazón de cómo estas organizaciones generan valor.

Emil Caillaux, director ejecutivo de L+1, señala que los ODS funcionan hoy como brújula competitiva para las empresas que los adoptan. Los mercados modernos premian a quienes logran diferenciarse a través del impacto positivo en sus comunidades. Aun así, desde el Programa de Inversión Responsable advierten que la incorporación de los ODS en las estrategias de inversión sigue en construcción, pues medir el impacto de manera consistente continúa siendo un reto.

Darío Díaz, director de sostenibilidad de Apoyo Comunicación, subraya que los ODS no funcionan en silos: su realización depende del compromiso simultáneo del sector público, el privado y la sociedad civil. Los avances más visibles en los últimos años se concentran en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y en la agenda de inclusión y diversidad. El Reporte de Mesas en Acción de Perú Sostenible confirma que al cierre de 2022, equidad de género y acción climática registraron el mayor crecimiento desde 2020.

Los casos de Danper, en Trujillo, y Textil del Valle, en Chincha, ilustran que integrar los ODS como propósito corporativo genera impacto real. Siderperu avanza en la construcción de cadenas de valor sostenibles. Las tres empresas recibieron reconocimiento nacional y regional, y fueron las primeras en acceder a líneas de crédito sostenible por diez millones de dólares, fondos orientados a la transformación y eliminación de residuos sólidos.

Para este año, las prioridades se enfocan en reducción de la pobreza, educación de calidad, agua limpia, trabajo decente y paz institucional. En ese marco, el Programa Mundial de Alimentos ampliará su apoyo al gobierno peruano bajo el Plan Estratégico 2023-2026, alineándose con la Visión del Perú al 2050. La conclusión es nítida: el desarrollo sostenible es rentable, y el momento para que las empresas rezagadas integren los ODS en sus planes estratégicos es ahora.

En el Perú, más de trescientas iniciativas empresariales —desde grandes corporaciones hasta pequeñas y medianas empresas, pasando por organizaciones no gubernamentales— han comenzado a tejer los Objetivos de Desarrollo Sostenible directamente en el tejido de sus operaciones. No se trata de un gesto de relaciones públicas. Estas compañías están reescribiendo sus modelos de negocio con la meta de 2030 en el horizonte, buscando que la sostenibilidad no sea un departamento aparte sino el corazón mismo de cómo generan valor.

Emil Caillaux, director ejecutivo de L+1, observa que existe una comprensión creciente en los sectores corporativo e industrial sobre cómo los ODS pueden funcionar como brújula competitiva. Las empresas que los adoptan no lo hacen por altruismo abstracto, sino porque reconocen que los mercados modernos premian a quienes logran diferenciarse a través del impacto positivo en las comunidades donde operan. Ese liderazgo transformador, dice Caillaux, es lo que genera optimismo en el sector. Sin embargo, desde el Programa de Inversión Responsable advierten que la incorporación de los ODS en las estrategias de los inversionistas aún se encuentra en construcción. La dificultad radica en definir y medir el impacto de manera consistente, pero el esfuerzo sigue siendo necesario porque el futuro sostenible requiere tanto minimizar el daño como ofrecer soluciones concretas.

Darío Díaz, director de sostenibilidad de Apoyo Comunicación, subraya un punto crítico: los ODS no funcionan en silos. Están interconectados, y su naturaleza es colaborativa. Esto significa que su realización depende del compromiso simultáneo de todos los sectores: el público, el privado y la sociedad civil. En los últimos años, Díaz ha documentado avances visibles del sector privado en dos frentes particularmente: la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la agenda de inclusión y diversidad. Las mujeres, en especial, han ganado espacios para alzar sus voces en favor de la igualdad. Los datos del Reporte de Mesas en Acción de Perú Sostenible confirman esta tendencia: al cierre de 2022, los mejores resultados se concentraron precisamente en equidad de género y acción por el clima, ambos con crecimiento importante desde 2020.

Los casos de éxito son tangibles. Danper, en Trujillo, y Textil del Valle, en Chincha, han integrado los ODS como parte de su propósito corporativo y han logrado impacto significativo en el mercado. Siderperu, por su parte, trabaja en hacer la empresa más sostenible mediante la construcción de cadenas de valor. Estos tres casos recibieron reconocimiento nacional y regional, y fueron los primeros en acceder a líneas de crédito sostenible por diez millones de dólares estadounidenses, fondos destinados a promover la importación, transformación y eliminación de residuos sólidos como la chatarra. Es decir, reinvirtieron en lo que los había destacado. Caillaux reconoce que adoptar los ODS como objetivos empresariales es difícil porque requiere un compromiso genuino que no todas las organizaciones pueden sostener, pero asegura que los resultados compensan con creces el esfuerzo.

Para este año, las prioridades de los ODS están enfocadas en reducción de la pobreza, hambre cero, educación de calidad, agua limpia y saneamiento, trabajo decente y crecimiento económico, y paz, justicia e instituciones sólidas. En ese contexto, Sandor Lukacs de Pereny, profesor del MBA y de los Programas en Sostenibilidad de ESAN, señala que el Programa Mundial de Alimentos ampliará su apoyo al gobierno peruano en el marco del Plan Estratégico 2023-2026. El PMA reforzará políticas y prácticas alimentarias orientadas a reducir la inseguridad alimentaria y la malnutrición, alineándose con la Visión del Perú al 2050 y con el Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible 2022-2026 de las Naciones Unidas.

La lección que emerge de todo esto es clara: el desarrollo sostenible desde el sector empresarial no solo es posible, sino también rentable. Las empresas que aún no han apostado por esta transformación están en el momento adecuado para integrar los ODS en sus planes estratégicos. El tiempo para actuar es ahora.

Muchos ven los ODS como una hoja de ruta para ser más competitivos en mercados que buscan la diferenciación a través de un impacto positivo en las comunidades
— Emil Caillaux, director ejecutivo de L+1
Los ODS no pueden ser vistos aislados unos de otros, sino que todos están relacionados y su naturaleza es colaborativa
— Darío Díaz, director de sostenibilidad de Apoyo Comunicación
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