El Virgen de las Nieves atiende a cien pacientes con trastornos de conducta alimentaria

Los trastornos de conducta alimentaria afectan principalmente a mujeres que requieren atención especializada continua desde la adolescencia tardía hasta la edad adulta.
Comer no es fracaso, es aprender a vivir de nuevo
El hospital de día convierte la comida compartida en un acto terapéutico central para la recuperación.
Mark

¿Por qué un hospital decide construir una unidad entera alrededor de estos trastornos? ¿Qué los hace tan complejos?

Mimi

Porque la anorexia y la bulimia no son solo problemas de la mente. Afectan el cuerpo entero: el corazón, los huesos, los órganos. Necesitas psiquiatras, pero también nutricionistas, endocrinólogos. Si solo tratas la parte psicológica, el cuerpo sigue deteriorándose.

Mark

¿Y por qué el hospital de día? ¿Por qué no solo consultas o solo hospitalización?

Mimi

Porque hay un espacio intermedio donde la mayoría de las personas viven. No necesitan estar ingresadas, pero tampoco pueden recuperarse solos en casa. El hospital de día les da estructura, supervisión en las comidas, terapia, compañía. Es donde ocurre la mayor parte del trabajo real.

Mark

Mencionas que desayunan juntos, almuerzan juntos. ¿Eso es terapia o es simplemente comer?

Mimi

Es ambas cosas. Para alguien con anorexia o bulimia, comer es el acto más difícil del día. Hacerlo en grupo, con otros que entienden, con profesionales presentes, cambia todo. No es solo nutrición. Es aprender que comer no es fracaso.

Mark

¿Quién llega a estas puertas? ¿Cómo saben que necesitan ayuda?

Mimi

Principalmente mujeres, derivadas desde salud mental comunitaria o desde clínicas privadas. Algunos vienen de servicios pediátricos cuando cumplen dieciséis años. Muchos llegan cuando el daño ya es visible: pérdida de peso extrema, problemas cardíacos, desnutrición severa.

Mark

¿Y los veintiséis ingresos del año pasado? ¿Qué significa eso?

Mimi

Significa que veintiséis personas llegaron en estado tan grave que necesitaron estar en cama, bajo vigilancia constante. Eso es cuando el cuerpo está en peligro inmediato. Es el punto donde la voluntad del paciente ya no es suficiente. El hospital tiene que intervenir directamente.

Mark

¿Qué cambió cuando Andalucía decidió crear estas unidades especializadas?

Mimi

Antes no existían. Los pacientes estaban dispersos en unidades de psiquiatría general, donde nadie sabía realmente cómo tratarlos. Ahora hay un camino claro: consulta, hospital de día, hospitalización si es necesario. Y todo el equipo habla el mismo idioma.

  • Los trastornos de la conducta alimentaria afectaban a pacientes andaluces sin contar con unidades especializadas hasta 2020, dejando a muchos sin la atención estructurada que su complejidad exige.
  • El Hospital Virgen de las Nieves atendió 106 pacientes el año pasado, con 26 ingresos que requirieron vigilancia hospitalaria continua, evidenciando la gravedad y la demanda real de estos casos.
  • El modelo granadino responde a esa urgencia con una red escalonada: consultas externas, hospital de día con comedor y terapias, y una unidad de hospitalización que fue la primera de su tipo en Andalucía al abrir en 2021.
  • Equipos multidisciplinares que combinan psiquiatría, psicología, nutrición, endocrinología y terapia ocupacional trabajan de forma coordinada, tratando cada caso desde múltiples ángulos simultáneos.
  • Las familias han comenzado a integrarse en talleres y charlas, y las autoridades sanitarias apuntan a la detección precoz y la continuidad asistencial como los próximos frentes decisivos para mejorar resultados.

En Granada, el Hospital Virgen de las Nieves ha construido en apenas seis años un modelo de atención integral para quienes padecen trastornos de la conducta alimentaria, enfermedades que durante décadas permanecieron sin espacios sanitarios diseñados específicamente para ellas. Lo que antes era un vacío asistencial en Andalucía es hoy una red que abarca consultas externas, hospital de día y hospitalización, sostenida por equipos que entienden estos trastornos como fenómenos a la vez físicos, psicológicos y relacionales. Este avance recuerda que la salud mental no se atiende con voluntad sola, sino con arquitecturas de cuidado pacientes y deliberadas.

El Hospital Virgen de las Nieves de Granada atiende hoy a cerca de cien personas diagnosticadas con anorexia, bulimia y otros trastornos relacionados con la alimentación. Lo que distingue este trabajo no es solo la cifra, sino la estructura completa que se ha levantado a su alrededor: consultas especializadas, un hospital de día con comedor y salas de terapia, y una unidad de hospitalización para los casos más graves. Hace apenas seis años, nada de esto existía en Andalucía.

Desde 2020, la región ha desarrollado una red de unidades especializadas en Granada, Málaga y Sevilla. El hospital granadino fue pionero: en 2021 inauguró su área de hospitalización, la primera de estas características en la comunidad. El año pasado, su equipo registró 106 pacientes atendidos y 26 ingresos que requirieron cuidado continuo.

El hospital de día funciona como espacio intermedio entre la consulta y el ingreso. Allí, psiquiatras y psicólogos hacen seguimiento de los casos menos graves, mientras los pacientes comparten desayuno, tentempié y almuerzo con menús diseñados individualmente por especialistas en nutrición y endocrinología. La jornada incluye talleres de relajación, actividades creativas, ejercicio físico y trabajo grupal con familias. La unidad de hospitalización cuenta con dos psiquiatras, ocho enfermeras y ocho técnicas auxiliares; el hospital de día suma psicólogos, terapeuta ocupacional, monitoras y apoyo de trabajo social.

El modelo no trata estos trastornos como problemas exclusivamente mentales ni exclusivamente físicos. La coordinación entre especialidades es su rasgo definitorio. Las familias han empezado a participar en talleres, y las autoridades sanitarias andaluzas señalan la detección precoz y la continuidad asistencial como los ejes sobre los que seguir construyendo. Para una persona diagnosticada en Granada hoy, existe ya un camino completo y articulado donde antes había silencio.

En Granada, un hospital universitario ha convertido la atención a los trastornos de la conducta alimentaria en un modelo de cuidado integral. El Virgen de las Nieves, dependiente del sistema sanitario público andaluz, atiende actualmente a alrededor de cien pacientes diagnosticados con anorexia, bulimia y otros desórdenes relacionados con la alimentación. Lo que hace singular este trabajo no es solo el número de personas que reciben tratamiento, sino la arquitectura completa que se ha construido alrededor de ellas: consultas especializadas, un hospital de día con comedor y salas de terapia, y una unidad de hospitalización para los casos que requieren vigilancia constante.

Hace apenas seis años, Andalucía no contaba con dispositivos específicos para estos trastornos. La región ha invertido en cambiar eso. Desde 2020, cuando se crearon las primeras unidades especializadas, el sistema ha crecido hasta incluir centros en Granada, Málaga y Sevilla. El hospital granadino fue pionero en la región: en 2021 abrió su área de hospitalización, la primera de estas características en Andalucía. El año pasado, su equipo multidisciplinar registró 106 pacientes atendidos, con 26 ingresos que requirieron cuidado hospitalario continuo.

La estructura del cuidado refleja la complejidad del problema. Quienes llegan a consulta externa suelen ser derivados desde las unidades de salud mental comunitaria, desde clínicas privadas, o desde servicios pediátricos cuando cumplen dieciséis años y necesitan seguimiento adulto. La mayoría son mujeres. El hospital de día funciona como un espacio intermedio: cuatro consultas donde psiquiatras y psicólogos hacen seguimiento de los casos menos graves, salas para terapia ocupacional, espacios para trabajo grupal con pacientes y sus familias, y un comedor donde desayunan, toman un tentempié a media mañana y almuerzan juntos cada día. Los menús están diseñados individualmente por especialistas en endocrinología y nutrición. Después de comer, hay un período de descanso. Durante la jornada se ofrecen talleres de relajación, actividades creativas, ejercicio físico, asambleas sobre habilidades sociales y ocio.

La unidad de hospitalización, para quienes necesitan ingreso, está compuesta por dos psiquiatras, ocho enfermeras y ocho técnicas de cuidados auxiliares. El equipo del hospital de día incluye dos psiquiatras, dos psicólogos, dos enfermeras, dos técnicas de cuidados auxiliares, una terapeuta ocupacional, dos monitoras y personal administrativo, con apoyo de trabajo social y un médico especialista en endocrinología. Este tamaño de equipo permite que cada persona reciba atención desde múltiples ángulos: el psiquiátrico, el psicológico, el nutricional, el ocupacional.

Lo que distingue este modelo es que no trata estos trastornos como problemas puramente mentales o puramente físicos. Los profesionales de endocrinología y nutrición realizan evaluaciones avanzadas para entender el estado orgánico de cada paciente, diseñan tratamientos nutricionales personalizados y hacen seguimiento continuo de los aspectos endocrinológicos. Esto ocurre en coordinación estrecha con el resto del equipo. Las familias también participan: en el último año, han comenzado a incluirse en talleres y charlas.

Las autoridades sanitarias andaluzas han presentado este desarrollo como parte de una apuesta más amplia por la salud mental. El viceconsejero de Sanidad destacó que la detección precoz, la continuidad asistencial y la coordinación entre dispositivos son elementos esenciales para mejorar resultados. La red especializada que existe hoy en Andalucía representa un cambio respecto a hace poco más de cinco años, cuando estos pacientes no tenían espacios diseñados específicamente para ellos. Ahora, una persona diagnosticada con un trastorno de la conducta alimentaria en Granada puede acceder a consulta externa, pasar por el hospital de día, e ingresar en hospitalización si es necesario, todo dentro de un sistema que entiende las particularidades de su condición.

Hasta 2020 Andalucía no disponía de unidades específicas para la atención especializada de los trastornos de la conducta alimentaria, y ahora cuenta con una red especializada propia integrada en el Sistema Sanitario Público
— Nicolás Navarro, viceconsejero de Sanidad y Consumo
La detección precoz, la continuidad asistencial y la coordinación entre dispositivos constituyen elementos esenciales para mejorar los resultados en salud
— Autoridades sanitarias andaluzas
Quieres la nota completa? Lee el original en Granada Hoy ↗
Contáctanos FAQ