El DXY retrocede por caída de rendimientos, pero mantiene sesgo alcista

El sesgo permanece alcista, pero la confirmación requiere más
El dólar retrocede esta semana, pero los analistas advierten que cualquier caída podría ser limitada sin una ruptura clara.
Mark

¿Por qué el dólar baja si la Reserva Federal sigue siendo hawkish?

Mimi

Porque los rendimientos de los bonos cayeron esta semana. Cuando los bonos del Tesoro rinden menos, el dólar pierde parte de su atractivo. Pero la Fed sigue diciendo que la inflación es el problema principal, así que el soporte está ahí.

Luke

¿Cuánto cayeron exactamente los rendimientos? El artículo dice que bajaron, pero no da números.

Mimi

Ese es un punto válido. El artículo no especifica la magnitud. Solo sabemos que fue suficiente para atraer vendedores.

Mark

¿Y esa probabilidad del 85 por ciento de una subida en diciembre? ¿De dónde viene?

Mimi

De la herramienta FedWatch de CME Group, que agrega las expectativas de los operadores de futuros. Es una métrica estándar del mercado.

Luke

Pero eso es lo que el mercado espera ahora, en octubre. Las cosas pueden cambiar mucho en dos meses si los datos de inflación de esta semana sorprenden a la baja.

Mimi

Exacto. Por eso el artículo subraya que los datos del IPC y el IPP de esta semana son cruciales.

Mark

¿Y los hutíes? ¿Realmente eso afecta al dólar?

Mimi

Sí. Cuando hay tensión geopolítica, los inversores buscan activos seguros. El dólar es el refugio más grande que existe.

Luke

Pero el ataque fue el sábado y estamos en lunes. Si fuera tan importante, ¿por qué el dólar está bajando?

Mimi

Porque los rendimientos bajaron más de lo que subió el riesgo geopolítico. Son fuerzas que compiten.

  • El DXY retrocede hacia 102.00 bajo presión vendedora, apenas una semana después de alcanzar su nivel más alto desde abril de 2025, generando dudas sobre si el billete verde ha tocado techo.
  • Las minutas del FOMC revelan una Fed en guardia: la inflación persistente sigue siendo la amenaza central, y el mercado ya descuenta más del 85% de probabilidad de una nueva alza de tasas en diciembre.
  • El frente geopolítico arde: Irán rechaza la respuesta de Washington, los hutíes atacan el aeropuerto de Riad y Trump evalúa reanudar operaciones militares, manteniendo viva la prima de refugio seguro del dólar.
  • Los datos de IPP e IPC esta semana, junto al discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en Bangkok, podrían ser los catalizadores que rompan el rango o confirmen la consolidación alcista.
  • Técnicamente, el movimiento actual luce más como una deriva correctiva que como un quiebre bajista, con posibles compradores aguardando en la zona de soporte de 101.70 a 101.80.

En los mercados de divisas, el dólar estadounidense inicia la semana cediendo terreno hacia la zona de 102.00, presionado por la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro durante la sesión asiática. Sin embargo, este retroceso ocurre dentro de un rango bien conocido, sostenido por una Reserva Federal que mantiene su postura restrictiva ante una inflación que se niega a ceder, y por tensiones geopolíticas en Oriente Medio que recuerdan al mundo por qué el dólar sigue siendo el refugio preferido en tiempos de incertidumbre. El momento invita a la cautela: ni el techo está confirmado, ni la corrección parece tener aún la profundidad suficiente para cambiar el sesgo alcista.

El índice del dólar estadounidense abrió la semana a la baja, retrocediendo hacia la marca de 102.00 durante la sesión asiática, mientras los vendedores aprovechaban la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro. El movimiento, sin embargo, se mantiene dentro de un rango conocido: el índice había alcanzado su nivel más alto desde abril de 2025 apenas una semana antes, y los operadores no están dispuestos a apostar por un techo definitivo sin más evidencia.

El principal sostén del dólar sigue siendo la postura hawkish de la Reserva Federal. Las minutas del FOMC de septiembre confirmaron que la inflación persistente es la preocupación dominante entre los responsables de política monetaria. Los datos del ISM de servicios refuerzan esa lectura: el índice de precios alcanzó su nivel más alto desde julio de 2022, y el mercado ya asigna más del 85% de probabilidad a una nueva alza de tasas en diciembre, según la herramienta FedWatch de CME Group.

A ese telón de fondo se suma la tensión geopolítica. Irán calificó de insuficiente la respuesta de Washington a su propuesta sobre el Estrecho de Ormuz, mientras un ataque hutí contra el aeropuerto de Riad desató promesas de represalia saudí y abrió la puerta a una posible intervención directa de Trump. Esta cadena de eventos mantiene activa la prima de riesgo que históricamente beneficia al dólar como activo de refugio.

La semana traerá catalizadores importantes: el Índice de Precios de Producción el miércoles, el IPC el jueves, y el discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en las reuniones del FMI y el Banco Mundial en Bangkok el viernes. Mientras tanto, los volúmenes reducidos por festividades podrían mantener a los inversores al margen. Técnicamente, el sesgo sigue siendo alcista, con una zona de soporte clave entre 101.70 y 101.80, y el próximo objetivo al alza situado en torno a 102.55.

El índice del dólar estadounidense comenzó la semana retrocediendo hacia la marca de 102.00 durante la sesión asiática, atrayendo a vendedores que buscan aprovechar la caída reciente de los rendimientos de los bonos del Tesoro. Sin embargo, el movimiento se mantiene dentro de los límites de un rango conocido, lo que sugiere que cualquier corrección podría ser limitada. El índice alcanzó su nivel más alto desde abril de 2025 hace apenas una semana, y los operadores permanecen cautelosos antes de confirmar que el dólar ha tocado techo.

Lo que sostiene al dólar en estos momentos es la postura firme de la Reserva Federal. Las minutas de la reunión del Comité de Política Monetaria de septiembre, publicadas el miércoles pasado, dejaron clara la preocupación de los responsables de política monetaria por la inflación persistente como la amenaza principal para la economía. Los analistas de Nordea señalan que los últimos datos del índice de servicios ISM apuntan a nuevas presiones sobre los precios, con el índice de precios alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022, mientras que el índice de empleo volvió a mostrar expansión. Según la herramienta FedWatch de CME Group, los operadores descuentan una probabilidad superior al 85 por ciento de que el banco central estadounidense vuelva a subir las tasas de interés en diciembre.

A esto se suma un factor geopolítico que mantiene activa la prima de riesgo para el dólar como moneda de refugio seguro. El máximo responsable de seguridad de Irán declaró insuficiente la respuesta de Washington a su propuesta de reabrir el Estrecho de Ormuz. El sábado, un ataque de los hutíes contra el principal aeropuerto de Riad provocó una promesa de represalias por parte de Arabia Saudí, mientras que el presidente Donald Trump planteaba la posibilidad de unirse a los ataques contra el grupo y reanudar operaciones contra Irán. Estos enfrentamientos mantienen viva la incertidumbre geopolítica, lo que históricamente favorece al dólar como activo de refugio.

La semana que comienza traerá datos clave que podrían mover los mercados. El índice de Precios de Producción se publicará el miércoles, seguido del Índice de Precios al Consumo el jueves. Además, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, tiene previsto hablar en las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Bangkok el viernes. Los volúmenes de negociación reducidos por festividades podrían mantener a los inversores al margen hasta que estos eventos clave se desarrollen.

Desde una perspectiva técnica, la acción del precio en el rango de la última semana podría interpretarse como una fase de consolidación alcista dentro de una fuerte recuperación desde el mínimo de septiembre. Sin embargo, el movimiento actual parece más una deriva correctiva que un descenso impulsivo, lo que sugiere que nuevos compradores podrían aparecer cerca del nivel de resistencia horizontal de 101.80 a 101.70. Para los alcistas, el próximo objetivo sería una ruptura por encima del máximo del año hasta la fecha, alrededor de 102.55, que abriría la puerta a nuevas subidas. La cautela sigue siendo prudente: aunque el sesgo permanece alcista, la confirmación de que el dólar ha tocado techo requeriría una caída más profunda y sostenida de la que se ve actualmente.

Los últimos datos del ISM de servicios apuntan a un nuevo repunte de las presiones sobre los precios, con el índice de precios en su nivel más alto desde julio de 2022
— Analistas de Nordea
Las minutas del FOMC de septiembre destacaron la preocupación de los responsables de política monetaria por que la inflación pudiera mantenerse elevada
— Minutas del FOMC de septiembre
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