En un gesto que rara vez se produce en tiempos de guerra, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó en silencio a Moscú a bordo de un avión militar, reuniéndose con funcionarios rusos por primera vez desde que su predecesor visitara la capital rusa meses antes de la invasión de Ucrania. Ni Washington ni el Kremlin han confirmado los detalles, pero la coordinación logística —incluida la petición a Ucrania de suspender ataques aéreos cerca de Moscú— revela que algo de peso se está negociando en las sombras. En la historia de las grandes potencias, estos encuentros discretos suelen preceder a
El director de la CIA viaja a Moscú sin anuncio previo para reunirse con funcionarios rusos
Algunos mensajes no pueden enviarse por teléfono
¿Por qué viajaría el director de la CIA a Moscú sin decirle a nadie de antemano?
Porque algunos mensajes no pueden enviarse por teléfono. Cuando quieres hablar de cosas que importan de verdad, a veces tienes que estar en la misma habitación.
Pero ¿no están en guerra? ¿No está Rusia invadiendo Ucrania?
Exactamente por eso. Incluso en guerra, los países necesitan canales para hablar. Especialmente cuando hay prisioneros, o cuando alguien necesita decirle a alguien: esto tiene que parar.
¿Entonces crees que está relacionado con un acuerdo de paz?
No sé. Podría serlo. O podría ser sobre intercambios de prisioneros. O sobre Irán. Lo que sí sé es que pidieron a Ucrania que no atacara durante esos tres días. Eso no se hace por una conversación casual.
¿Qué significa que nadie lo confirme?
Significa que ambos lados quieren mantener opciones abiertas. Si lo confirman, se comprometen. Si lo niegan, pueden seguir negando. Es el espacio donde ocurren las cosas reales.
¿Cuándo fue la última vez que pasó algo así?
Hace casi cinco años. Antes de que todo se rompiera. Antes de Ucrania.
O Pulso
- Por primera vez en casi cinco años, un jefe de inteligencia estadounidense pisa Moscú, rompiendo un silencio diplomático que parecía inamovible desde la invasión de Ucrania.
- La CIA y el Kremlin guardan un mutismo total: ninguna de las dos partes confirma ni niega los temas tratados, dejando al mundo especulando sobre el alcance real del encuentro.
- Washington pidió formalmente a Ucrania que suspendiera ataques aéreos cerca de Moscú durante tres días para garantizar el paso seguro del avión de Ratcliffe, una señal inequívoca de que las negociaciones son de máximo nivel.
- Sobre la mesa podrían estar el conflicto en Ucrania, el intercambio de prisioneros o la creciente alianza entre Rusia e Irán, aunque ninguna fuente oficial ha confirmado nada.
- El viaje abre la posibilidad de que ambas potencias estén explorando canales de diálogo que permanecían cerrados, aunque el destino de esa exploración sigue siendo una incógnita.
En un gesto que rara vez se produce en tiempos de guerra, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó en silencio a Moscú a bordo de un avión militar, reuniéndose con funcionarios rusos por primera vez desde que su predecesor visitara la capital rusa meses antes de la invasión de Ucrania. Ni Washington ni el Kremlin han confirmado los detalles, pero la coordinación logística —incluida la petición a Ucrania de suspender ataques aéreos cerca de Moscú— revela que algo de peso se está negociando en las sombras. En la historia de las grandes potencias, estos encuentros discretos suelen preceder a cambios que el mundo tarda en comprender.
John Ratcliffe, director de la CIA, llegó el martes a Moscú en un avión militar procedente de Letonia para reunirse con funcionarios rusos, según CBS News y Axios. El viaje no fue anunciado, y tanto la agencia estadounidense como el Kremlin han evitado confirmar cualquier detalle sobre las reuniones o los temas abordados.
La visita es la primera de su tipo desde noviembre de 2021, cuando el entonces director William Burns se reunió con Putin en la misma ciudad. Apenas tres meses después de aquel encuentro, Rusia lanzó su invasión a gran escala de Ucrania, un conflicto que ha envenenado las relaciones entre ambas potencias desde entonces.
Lo que sí quedó claro es la importancia que Washington otorga al encuentro: una semana antes del viaje, Estados Unidos pidió formalmente a Ucrania que suspendiera ataques aéreos cerca de Moscú, San Petersburgo y el norte de Rusia durante tres días, alegando la necesidad de garantizar el paso seguro de un alto funcionario estadounidense. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, no confirmó ni desmintió la noticia, aunque aclaró que Putin no tenía previsto reunirse con Ratcliffe.
Los posibles temas de conversación abarcan desde el conflicto en Ucrania hasta intercambios de prisioneros o la relación entre Rusia e Irán. Que este diálogo ocurra ahora, en pleno aislamiento internacional de Moscú, sugiere que algo está cambiando en la geometría diplomática entre las dos grandes potencias, aunque sus contornos exactos permanecen, por ahora, en la oscuridad.
John Ratcliffe, director de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, llegó a Moscú el martes en un avión militar procedente de Letonia para mantener conversaciones con funcionarios rusos, según informaron CBS News y Axios citando fuentes anónimas. El viaje no fue anunciado con anticipación, y hasta el momento ni la CIA ni el Kremlin han confirmado los detalles de las reuniones ni los temas discutidos.
Esta visita marca un momento significativo en las relaciones entre Washington y Moscú. Se trata de la primera vez que se conoce que un director de inteligencia estadounidense viaja a la capital rusa desde noviembre de 2021, cuando William Burns, predecesor de Ratcliffe, se reunió con el presidente Vladimir Putin. Tres meses después de aquel encuentro, Rusia lanzó su invasión a gran escala de Ucrania, un conflicto que ha definido la relación bilateral durante los últimos años.
La naturaleza exacta de las conversaciones de Ratcliffe permanece en la sombra. La CIA ha rehusado hacer declaraciones a medios como Reuters y la BBC. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, tampoco ha confirmado ni negado la noticia, aunque aseguró a Reuters que el presidente Putin no tenía previsto reunirse con el director estadounidense. Sin embargo, los temas sobre la mesa podrían abarcar varios asuntos de importancia estratégica: el conflicto en Ucrania, posibles intercambios de prisioneros, o la relación entre Rusia e Irán.
La logística del viaje revela la seriedad de la misión. Una semana antes de que Ratcliffe llegara a Moscú, Estados Unidos solicitó formalmente a Ucrania que se abstuviera de lanzar ataques aéreos en las proximidades de Moscú, San Petersburgo y ciertos territorios del norte ruso durante el lunes, martes y miércoles de esa semana. La solicitud fue justificada por la necesidad de garantizar el paso seguro de un avión que transportaba a un alto funcionario estadounidense hacia la capital rusa. Esta medida subraya el nivel de coordinación y la importancia que Washington atribuye al encuentro.
El contexto geopolítico hace que esta visita sea particularmente notable. Desde la invasión de Ucrania en 2022, Rusia ha permanecido aislada en el escenario internacional, enfrentándose a sanciones económicas generalizadas y a una creciente brecha diplomática con Occidente. Los años de tensión extrema han dejado poco espacio para el diálogo de alto nivel entre las dos potencias. Que el director de la CIA viaje ahora a Moscú sin anuncio previo sugiere que ambas partes podrían estar explorando canales de comunicación que permanecían cerrados, aunque los objetivos específicos de esa exploración siguen siendo materia de especulación.
Citações Notáveis
El presidente Putin no tenía previsto reunirse con Ratcliffe— Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin