Eclipse parcial de Luna el 28 de agosto: horarios y mejores lugares para verlo

Solo vemos esa Luna roja en el cielo oscuro
El momento del máximo eclipse, cuando la sombra terrestre cubre casi toda la Luna.
Mark

¿Por qué la Luna se vuelve roja durante un eclipse?

Mimi

Porque la luz del Sol sigue llegando a la Luna, pero pasa a través de la atmósfera terrestre. Es como si la Tierra filtrara la luz solar y solo dejara pasar los tonos rojos.

Mark

Entonces, ¿en toda España se verá igual?

Mimi

No. En el oeste, en Galicia o Andalucía, verás el eclipse completo. Pero si estás en Madrid o Barcelona, la Luna se ocultará por el horizonte antes de que termine.

Mark

¿Necesito telescopio para verlo?

Mimi

No es necesario. Lo ves perfectamente a simple vista, como cualquier noche miras la Luna. Pero con telescopio ves mucho más detalle, el contraste entre lo iluminado y la sombra.

Mark

¿A qué hora exactamente debo despertarme?

Mimi

Alrededor de las 4:34 de la madrugada es cuando empieza a notarse. El momento más bonito, cuando la Luna es completamente roja, es a las 6:12.

Mark

¿Y en América lo ven diferente?

Mimi

Completamente. Allá es de noche cuando ocurre. En Argentina, por ejemplo, empieza antes de la medianoche. Aquí coincide con nuestro amanecer.

Mark

¿Cuándo fue el último eclipse lunar que vimos?

Mimi

El 7 de septiembre de 2025, pero ese fue total. Este es parcial, aunque igual de espectacular.

  • La Luna comenzará a perder su redondez visible a partir de las 4:25, cuando la sombra terrestre muerda su borde izquierdo con una curvatura inconfundible.
  • A las 6:12, en el momento de máxima ocultación, el satélite lucirá un rojo sangre intenso mientras el amanecer empieza a competir con él en el horizonte.
  • La geografía española divide a los observadores: quienes estén al oeste —Galicia, Extremadura, Andalucía occidental— verán el eclipse completo, mientras que Madrid, Pamplona o Baleares perderán el final porque la Luna se pondrá antes de que el fenómeno concluya.
  • No se necesita ningún equipo especial para contemplarlo, aunque un telescopio revela con nitidez la frontera entre la luz y la sombra sobre el disco lunar.
  • Desde América del Sur el espectáculo será aún más generoso: en Argentina el eclipse comenzará antes de la medianoche, con toda la noche por delante para observarlo.

En la madrugada del 28 de agosto, la sombra de la Tierra se interpondrá entre el Sol y la Luna, tiñendo el satélite de un rojo profundo visible desde España durante casi dos horas. Este eclipse parcial, el primero observable desde el territorio peninsular en casi un año, recuerda que el cosmos no es un telón de fondo sino un escenario activo en el que la humanidad, si levanta la vista, sigue encontrando asombro. La luz que colorea la Luna esa madrugada es la misma que pinta los atardeceres terrestres: la atmósfera de la Tierra, convertida por un instante en linterna que ilumina su propio satélite.

La madrugada del viernes 28 de agosto, la Luna entrará en la sombra de la Tierra y el cielo español presenciará un eclipse parcial, el primero de este tipo visible desde el país en casi un año. El satélite se teñirá de un rojo intenso, el mismo color que produce la luz solar al atravesar la atmósfera terrestre durante los atardeceres.

La fase parcial arrancará hacia las 4:34, cuando la sombra empiece a cubrir el disco lunar de forma gradual. El astrofísico Javier Armentia señala que ya desde las 4:25 los observadores notarán que a la Luna llena le falta un fragmento en su borde izquierdo y superior, con una curvatura distinta a la de los cuartos habituales. El momento culminante llegará a las 6:12, cuando la ocultación sea máxima y la Luna brille en ese característico tono rojizo.

La experiencia variará mucho según la ubicación. Desde una línea aproximada entre Asturias y Málaga hacia el este —Madrid, Pamplona, Baleares, Melilla—, la Luna se ocultará en el horizonte antes de que el eclipse termine y el Sol habrá comenzado a salir. En cambio, el occidente peninsular —Huelva, Sevilla, Cádiz, Extremadura, Galicia, Salamanca, Zamora— y también Canarias y Ceuta ofrecerán las mejores condiciones para ver el fenómeno en su mayor extensión.

Al otro lado del Atlántico, la situación es radicalmente distinta: desde Sudamérica y Centroamérica el eclipse será visible en su totalidad durante la noche. En Argentina comenzará antes de la medianoche, con horas por delante para contemplarlo con calma.

No hace falta ninguna protección especial para observarlo, a diferencia de los eclipses solares. Basta con una noche despejada y levantar la vista. Un telescopio, eso sí, permite apreciar con mayor detalle la frontera entre la zona iluminada y la que va quedando bajo la sombra, y ese color rojo que no es ilusión óptica, sino luz solar filtrada por la propia atmósfera de la Tierra.

La madrugada del viernes 28 de agosto, la Luna entrará en la sombra de la Tierra y el cielo nocturno español presenciará un eclipse parcial. Será el primer evento de este tipo visible desde España en casi un año —el último ocurrió el 7 de septiembre de 2025, cuando el eclipse fue total en gran parte del territorio— y esta vez el satélite se teñirá de un tono rojizo intenso, similar al que tiñe los atardeceres terrestres cuando la luz solar atraviesa la atmósfera.

La fase parcial comenzará alrededor de las 4:34 de la madrugada, hora peninsular española, cuando la sombra terrestre empezará a cubrir gradualmente el disco lunar. El máximo del eclipse llegará a las 6:12, momento en el que la Luna adoptará esa tonalidad característica de rojo sangre. El astrofísico Javier Armentia explica que a partir de las 4:25 aproximadamente, los observadores comenzarán a notar que a la Luna llena le falta un fragmento por la parte izquierda y superior, con una curvatura distinta a la de los crecientes lunares habituales. A medida que transcurran los minutos, la sombra terrestre irá cubriendo más superficie del disco lunar hasta alcanzar la ocultación máxima. Según Armentia, ese momento del máximo es el más espectacular, cuando apenas se ve la Luna llena completa y solo brilla esa Luna roja en el cielo.

La visibilidad del fenómeno variará considerablemente según dónde se encuentre el observador en España. El Instituto Geográfico Nacional confirma que el eclipse será visible desde Europa, África, el oeste de Asia y América, aunque en algunos lugares será total y en otros, como en España, parcial. Armentia detalla que desde una línea que va más o menos de Asturias a Málaga, la Luna desaparecerá por el horizonte antes de que el eclipse termine. En ciudades como Pamplona, Madrid, Baleares y Melilla, el final del evento no será visible porque la Luna ya se habrá puesto cuando el eclipse concluya, y el Sol habrá comenzado a salir por el otro lado del horizonte.

Las mejores condiciones de observación se encontrarán en el occidente peninsular. En las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, en Extremadura, Salamanca, Zamora, Galicia y parte de León, los observadores podrán disfrutar de una experiencia más completa del fenómeno. Canarias y Ceuta también tendrán condiciones favorables, con la Luna poniéndose después de que el eclipse haya finalizado. Al otro lado del Atlántico, la situación es radicalmente distinta. Desde Sudamérica y Centroamérica el eclipse será visible en su totalidad. La diferencia horaria hace que mientras en España el evento coincida con las últimas horas de la noche y el amanecer, en buena parte de América podrá contemplarse durante la noche del 27 al 28 de agosto. En Argentina, por ejemplo, el eclipse comenzará antes de la medianoche.

Para observar un eclipse lunar no se necesita equipo especial ni protección ocular como la que requieren los eclipses solares. Puede contemplarse a simple vista, como se miraría la Luna en cualquier noche despejada. Sin embargo, usar un telescopio permite apreciar con mayor detalle el contraste entre la zona iluminada del satélite y el área que va quedando bajo la sombra terrestre. Durante el máximo, cuando el cielo comience a clarear con la llegada del amanecer, la Luna seguirá mostrando ese tono rojizo característico. Ese color no es una ilusión óptica, sino luz solar que ha atravesado la atmósfera terrestre y alcanzado el satélite, el mismo fenómeno que produce los atardeceres rojos en la Tierra.

El momento más bonito es el del máximo, cuando apenas vemos Luna llena. Solo vemos esa Luna roja.
— Javier Armentia, astrofísico
Es luz solar, pero filtrada por la atmósfera terrestre.
— Javier Armentia, explicando el color rojo de la Luna
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