A 655 millones de años luz de la Tierra, un agujero negro que en 2018 devoró una estrella guardó silencio durante tres años antes de expulsar sus restos a la mitad de la velocidad de la luz. Este comportamiento, nunca antes documentado, desafía los modelos establecidos sobre cómo evolucionan los eventos de disrupción de marea y recuerda que el cosmos aún guarda ritmos que la ciencia apenas comienza a escuchar. Lo que parecía un registro más en los anales astronómicos se ha convertido en una pregunta abierta sobre la naturaleza misma de los objetos más extremos del universo.
Descubren un agujero negro "eructando" una estrella que devoró hace años
Como si el agujero negro eructara abruptamente material de hace años
¿Por qué es importante que un agujero negro expulse material años después de haberlo consumido? ¿No es solo una curiosidad cósmica?
Porque desafía lo que creemos entender sobre cómo funcionan estos eventos. Si esto es común pero nunca lo habíamos visto, significa que nuestros modelos están incompletos. Si es raro, entonces tenemos que explicar por qué AT2018hyz se comporta de manera tan diferente.
Pero aquí hay que ser cuidadosos. Observaron un agujero negro. Uno. ¿Cuántos otros han sido estudiados con la misma intensidad durante tres años después de un evento de disrupción de marea? Podría ser que simplemente no hayamos estado buscando esto antes.
Entonces, ¿el silencio de tres años es lo más extraño, o es la velocidad de expulsión?
Ambas cosas trabajan juntas. El retraso sugiere que el material quedó atrapado de alguna manera, quizás en un disco de acreción. La velocidad de salida del 50 por ciento de la luz es cinco veces más rápida de lo normal, lo que implica fuerzas extraordinarias en juego.
Y aquí es donde tenemos que admitir que no sabemos exactamente qué causó eso. Tienen los datos observacionales, pero el mecanismo físico que produjo este retraso y esta velocidad sigue siendo una pregunta abierta.
¿Qué buscarán ahora?
Otros agujeros negros. Si encuentran más casos de expulsión retrasada, entonces sabrán que es parte del proceso normal. Si AT2018hyz sigue siendo único, tendrá que haber algo especial en ese sistema.
Y eso podría tomar años. No puedes simplemente esperar a que un agujero negro devore una estrella. Tienes que revisar archivos de observaciones anteriores, buscar patrones que nadie estaba buscando antes.
Le Pouls
- Un agujero negro que parecía haberse 'saciado' en 2018 despertó abruptamente en junio de 2021, desconcertando a la comunidad científica con un retraso de tres años entre la captura de la estrella y la expulsión de sus restos.
- El material fue lanzado al espacio a cerca del 50% de la velocidad de la luz, cinco veces más rápido que los flujos de salida típicos, convirtiendo a AT2018hyz en uno de los eventos de disrupción de marea más radioluminosos jamás observados.
- Investigadores de múltiples países, apoyados en radiotelescopios y observatorios espaciales como Chandra y Swift, trabajan para determinar si este comportamiento es una fase oculta y común en estos eventos o un fenómeno verdaderamente singular.
- La pregunta que ahora orienta la investigación es si los telescopios simplemente no estaban mirando en el momento correcto en casos anteriores, o si AT2018hyz representa una anomalía que obliga a reescribir los modelos existentes.
A 655 millones de años luz de la Tierra, un agujero negro que en 2018 devoró una estrella guardó silencio durante tres años antes de expulsar sus restos a la mitad de la velocidad de la luz. Este comportamiento, nunca antes documentado, desafía los modelos establecidos sobre cómo evolucionan los eventos de disrupción de marea y recuerda que el cosmos aún guarda ritmos que la ciencia apenas comienza a escuchar. Lo que parecía un registro más en los anales astronómicos se ha convertido en una pregunta abierta sobre la naturaleza misma de los objetos más extremos del universo.
En 2018, los astrónomos documentaron lo que parecía ser un evento cósmico rutinario: el agujero negro AT2018hyz, ubicado a 655 millones de años luz, devorando una estrella. El fenómeno fue registrado y archivado. Luego vino el silencio.
Tres años después, en junio de 2021, ese silencio se rompió de forma espectacular. Un equipo internacional que monitoreaba datos de radiotelescopios en Estados Unidos, Chile, Sudáfrica y Australia, junto con los observatorios espaciales Chandra y Swift, detectó un destello luminoso de proporciones extraordinarias: el agujero negro estaba expulsando los restos de la estrella que había consumido años atrás. Era la primera vez que se observaba algo así.
Lo que hace singular al caso son dos elementos. Primero, el retraso inusual: en los eventos de disrupción de marea, la gravedad estira la estrella —un proceso conocido como 'espaguetización'— y los flujos de salida suelen ocurrir poco después de la captura. Tres años de aparente inactividad no tienen precedente. Segundo, la velocidad: el material fue expulsado a aproximadamente el 50% de la velocidad de la luz, frente al 10% habitual.
La coautora del estudio Yvette Cendes lo describió con una imagen que resume la perplejidad colectiva: el agujero negro había empezado a 'eructar' material de una comida de hace años, sin que nadie lo hubiera visto venir. Su colega Edo Berger subrayó que el silencio radioeléctrico previo hacía aún más impactante la súbita iluminación.
Ahora el equipo busca responder si este comportamiento es una fase regular de estos eventos que simplemente había pasado desapercibida, o si AT2018hyz es un caso único que desafía los modelos actuales. Lo que comenzó como una observación de archivo se ha convertido en uno de los misterios más estimulantes de la astrofísica contemporánea.
A 655 millones de años luz de la Tierra, en 2018, los astrónomos presenciaron algo que ocurre con regularidad en el cosmos: un agujero negro devorando una estrella. El evento fue documentado, catalogado, y habría permanecido como un caso más en los registros astronómicos de no ser por lo que sucedió después.
Tres años de silencio. Luego, en junio de 2021, el agujero negro AT2018hyz se reanimó de manera espectacular. Un equipo internacional de investigadores, analizando datos de radiotelescopios distribuidos en observatorios de Estados Unidos, Chile, Sudáfrica y Australia, además de los observatorios espaciales Chandra y Swift Neil Gehrels, detectó un destello luminoso visible a millones de años luz de distancia. El agujero negro estaba expulsando los restos de la estrella que había consumido años atrás. Era la primera vez que la comunidad científica observaba algo así.
Normalmente, cuando un agujero negro captura una estrella en lo que los astrónomos llaman un evento de disrupción de marea, el proceso es relativamente rápido. La gravedad extrema estira el cuerpo celeste, un fenómeno que los investigadores describen con el término "espaguetización". El material alargado gira en espiral alrededor del agujero negro, alcanzando temperaturas extremadamente elevadas y generando un destello luminoso. Todo esto ocurre en un período breve. Pero AT2018hyz no siguió el guión.
Lo que hizo este agujero negro fue diferente en dos aspectos fundamentales. Primero, el retraso: tres años de aparente inactividad radioeléctrica antes de que el material comenzara a ser expulsado. Segundo, la velocidad de expulsión: el material viajaba a aproximadamente el 50 por ciento de la velocidad de la luz, una cifra notablemente superior a los flujos de salida típicos, que generalmente alcanzan el 10 por ciento. El resultado fue que AT2018hyz se convirtió en uno de los eventos de disrupción de marea más radioluminosos jamás observados.
Yvette Cendes, coautora del estudio publicado en The Astrophysical Journal, describió el descubrimiento con una metáfora que captura la perplejidad de los investigadores: "Es como si este agujero negro empezara a eructar abruptamente un montón de material de la estrella que se comió hace años. Esto nos pilló completamente por sorpresa. Nadie había visto nada parecido antes". Edo Berger, otro de los autores, fue más específico sobre lo que los datos revelaban: "En AT2018hyz hubo silencio radioeléctrico durante los tres primeros años, y ahora se ha iluminado de forma espectacular. Es la primera vez que observamos un retraso tan grande entre la alimentación y el flujo de salida".
Ahora los investigadores enfrentan una pregunta fundamental: ¿es este un fenómeno regular en la evolución de los eventos de disrupción de marea, simplemente nunca antes detectado porque los telescopios no estaban mirando en el momento correcto? ¿O representa algo verdaderamente extraordinario, un caso único que desafía los modelos actuales de cómo funcionan estos eventos cósmicos? El equipo continuará investigando, buscando patrones, intentando determinar si otros agujeros negros exhiben este mismo comportamiento de expulsión retrasada. Lo que comenzó como la observación rutinaria de un agujero negro alimentándose se ha convertido en un misterio que podría reescribir lo que sabemos sobre estos objetos más extremos del universo.
Citations marquantes
Es como si este agujero negro empezara a eructar abruptamente un montón de material de la estrella que se comió hace años. Esto nos pilló completamente por sorpresa.— Yvette Cendes, coautora del estudio
Es la primera vez que observamos un retraso tan grande entre la alimentación y el flujo de salida— Edo Berger, coautor del estudio