Denuncian cobros duplicados y penalizaciones abusivas en Transtur Camagüey

Una mujer viajó desde EE.UU. para visitar a su hija de nueve años enferma de hepatitis, siendo víctima de cobros irregulares que agravaron su situación económica durante la visita.
Cobró nuevamente un seguro que ya había sido pagado
La mujer fue facturada dos veces por la misma cobertura al recoger el vehículo en Camagüey.
Mark

¿Por qué una mujer que viajaba para ver a su hija enferma terminó pagando más de lo que había contratado?

Mimi

Porque entre lo que se vende en plataformas externas y lo que se cobra en el mostrador de Transtur hay un abismo. Ella pagó setecientos cincuenta dólares por adelantado, pero al llegar le pidieron doscientos ochenta dólares más por servicios que supuestamente ya estaban incluidos.

Mark

¿Y la penalización de quinientos dólares por un día?

Mimi

Eso es lo que más molesta a los empleados que denunciaron el caso. Un funcionario llamado Saavedra le dijo que por retrasar la devolución un día perdería el seguro y pagaría quinientos dólares adicionales. No hay transparencia en cómo se calcula eso.

Mark

¿Qué pasó con el combustible?

Mimi

El contrato decía veinte litros diarios durante diez días. Transtur solo entregó gasolina durante tres días. El resto del tiempo, nada. Es un servicio que ella pagó y nunca recibió.

Mark

¿Es este el único caso?

Mimi

No. En agosto otro turista recogió un auto sin gasolina. En julio otro llegó con dieciocho litros cuando debía tener treinta y cinco. En mayo hubo denuncias de esperas de doce horas y vehículos en mal estado. Es un patrón.

Mark

¿Ha respondido Transtur?

Mimi

No. Hasta ahora, silencio. Ni una aclaración pública, ni una explicación sobre por qué cobran servicios dos veces ni cómo justifican esas penalizaciones.

Mark

¿Qué hace que este caso sea diferente?

Mimi

Que la mujer no viajaba por turismo. Viajaba para estar con su hija enferma. Y en lugar de facilitar esa visita, Transtur le cobró más de lo que había pagado y le quitó servicios que había contratado.

  • Una mujer pagó 750 dólares por adelantado desde EE.UU. y al llegar al aeropuerto de Camagüey le exigieron 280 dólares más por conceptos que ya estaban cubiertos en su contrato.
  • Al avisar que devolvería el auto un día tarde, el subdirector de Operaciones de Transtur le impuso una penalización de 500 dólares —más de la mitad del costo total del alquiler— sin margen de negociación.
  • El combustible diario de 20 litros estipulado en el contrato fue entregado solo tres de los diez días, dejando a la turista asumir costos que nunca debió enfrentar.
  • Trabajadores de Transtur filtraron el caso a la prensa al no encontrar justificación interna para los cobros, exponiendo una práctica que se repite desde mayo con reservas no respetadas, esperas de hasta doce horas y vehículos en mal estado.
  • Transtur no ha emitido ninguna respuesta pública, y el patrón acumulado de irregularidades sugiere que el problema no es un error aislado sino una falla estructural en la gestión del servicio.

Una madre viajó desde Estados Unidos hasta Camagüey para acompañar a su hija de nueve años enferma, y encontró en Transtur no solo burocracia, sino una cadena de cobros duplicados, penalizaciones desproporcionadas y servicios incumplidos que convirtieron su visita en una carga económica adicional. El caso, filtrado por trabajadores de la propia empresa, revela una brecha sistemática entre lo que se promete en plataformas de reserva internacionales y lo que se exige al llegar a suelo cubano. En la historia de los servicios públicos bajo presión, este episodio habla de instituciones que extraen donde deberían servir.

Una madre llegó al aeropuerto de Camagüey con una sola urgencia: ver a su hija de nueve años hospitalizada con hepatitis. Antes de salir de Estados Unidos había reservado y pagado por adelantado diez días de alquiler de automóvil —750 dólares— a través de una plataforma externa, con seguro y conductor incluidos.

Al recoger el vehículo, los empleados de Transtur le cobraron 250 dólares adicionales por el seguro ya contratado y 30 dólares más por el conductor. Sin explicación, sin negociación. La mujer pagó. Cuando, estando fuera de la provincia, avisó que devolvería el auto un día después de lo previsto, el subdirector de Operaciones identificado como Saavedra le respondió con una penalización de 500 dólares por ese único día de retraso, más la pérdida del seguro que ya había pagado dos veces.

A eso se suma un tercer incumplimiento: el contrato garantizaba 20 litros de gasolina diarios durante todo el alquiler. El combustible llegó solo tres días de los diez. El resto, silencio.

El caso salió a la luz porque trabajadores de la propia empresa lo filtraron al periodista José L. Tan Estrada, cuestionando abiertamente las prácticas que habían presenciado. La denuncia no es un hecho aislado: en los meses anteriores se registraron vehículos entregados sin gasolina, reservas ignoradas y esperas de hasta doce horas en aeropuertos. El sitio oficial de Transtur no contempla depósito de garantía ni combustible en sus tarifas base, lo que abre una brecha entre lo que se vende en plataformas internacionales y lo que se cobra al llegar a Cuba. Hasta ahora, la empresa no ha respondido.

Una mujer llegó al aeropuerto de Camagüey con un propósito urgente: visitar a su hija de nueve años, enferma de hepatitis con un cuadro complicado. Había viajado desde Estados Unidos y, antes de partir, había hecho lo que parecía lo correcto: contratar y pagar por adelantado el alquiler de un automóvil a través de una plataforma externa. Diez días, setenta y cinco dólares diarios, setecientos cincuenta dólares en total. El precio, según la denuncia que después circuló en redes sociales, incluía el seguro del vehículo y un conductor adicional.

Al recoger el auto en Camagüey, la realidad fue distinta. Los empleados de Transtur le exigieron pagar nuevamente doscientos cincuenta dólares por el seguro, a pesar de que ya estaba cubierto en el contrato original. Luego cobraron treinta dólares más por el conductor, también ya contratado. Fueron cobros duplicados, sin explicación, sin margen para negociación. La mujer pagó.

La situación se complicó cuando llegó el momento de devolver el vehículo. Estaba fuera de la provincia y llamó a la agencia ubicada en Jayama, esquina La Rafelita, para avisar que entregaría el auto un día después de lo previsto. Un funcionario identificado como Saavedra, subdirector de Operaciones de Transtur, le respondió con una penalización: quinientos dólares por ese único día de retraso. Además, le informó que perdería los doscientos cincuenta dólares del seguro que ya había pagado dos veces.

Hay un tercer reclamo que completa el cuadro. El contrato contemplaba veinte litros de gasolina diarios durante los diez días de alquiler. El combustible fue entregado solo durante tres de esos días. El resto del tiempo, nada. La mujer que viajó para estar con su hija enferma terminó absorbiendo costos que no había previsto y servicios que nunca recibió.

La denuncia llegó a través de trabajadores de Transtur que filtraron el caso al periodista José L. Tan Estrada. Ellos mismos cuestionaban lo que habían visto: ¿por qué se cobraba nuevamente un seguro ya pagado? ¿Cuál era la justificación para una penalización de quinientos dólares por un solo día? ¿Dónde estaba el combustible del contrato? El sitio oficial de Transtur establece que el precio de renta incluye cobertura de relevo de responsabilidad, pero no contempla depósito de garantía, combustible, impuesto por recogida en aeropuerto ni conductor adicional. Esa brecha entre lo que se vende en plataformas externas y lo que se exige al recoger el vehículo en Cuba abre espacio para estas discrepancias.

Este no es un caso aislado. En agosto, otro vehículo de renta turística salió del aeropuerto sin gasolina. En julio, un auto que debía llegar con treinta y cinco litros llegó con dieciocho. En mayo, cubanos llegados desde Miami denunciaron esperas de entre cinco y más de doce horas en aeropuertos, reservas no respetadas y vehículos en mal estado. El patrón es consistente. Hasta el momento, Transtur no ha emitido ninguna respuesta pública sobre las irregularidades denunciadas en Camagüey, ni ha aclarado cómo piensa resolver estas prácticas que afectan a los turistas que llegan a la isla.

¿Por qué se cobró nuevamente un seguro que ya había sido pagado? ¿Cuál es la base para exigir 500 dólares por un solo día adicional?
— Trabajadores de Transtur, citados por el periodista José L. Tan Estrada
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