Dursun Delen pasó de predecir éxitos de cine en Hollywood a desarrollar algoritmos que detectan enfermedades como la retinopatía diabética antes de causar ceguera. Sus modelos convierten médicos generalistas rurales en cuasi-especialistas, permitiendo anticipar complicaciones y evitar hasta el 90% de las cegueras prevenibles en poblaciones pobres.
Del cine a la medicina: cómo la IA predice enfermedades con datos de millones
Convertir médicos generalistas en cuasi-especialistas con datos que ya existen
¿Por qué cree que la medicina rural es el lugar donde la IA puede tener más impacto?
Porque es donde hay más brecha entre lo que sabemos y lo que se puede hacer. Un médico rural tiene acceso a los mismos datos que un especialista en la ciudad, pero no tiene la experiencia de haber visto miles de casos. El algoritmo cierra esa brecha.
Pero esos datos que usa, ¿no están sesgados? ¿No reflejan solo a ciertos tipos de pacientes?
Absolutamente. Las minorías están menos representadas. Por eso digo que los algoritmos no serán perfectos. Necesitamos que los doctores experimentados sigan mejorándolos, que cuestionen lo que el algoritmo sugiere.
¿Qué aprendió de su trabajo en Hollywood que le sirva ahora en medicina?
Que si inviertes de forma sistemática a largo plazo en datos, sueles ganar. En Hollywood, las películas que pierden no pierden mucho, pero las que ganan ganan fortunas. En medicina, si evitas el 90 por ciento de las cegueras prevenibles, eso es una fortuna en vidas humanas.
¿Cómo convence a un médico rural de que confíe en lo que le dice una máquina?
No le pido que confíe ciegamente. Le doy información que él no tenía antes. Si el algoritmo dice que su paciente está en peligro en seis meses, el médico puede verificarlo, puede investigar más. Es una segunda opinión que viene de la experiencia de 129 millones de historiales.
¿Ve algún límite a lo que la IA puede hacer en medicina?
El límite es que la IA solo puede ver patrones en datos que ya existen. No puede inventar tratamientos nuevos. Pero puede predecir quién los necesita antes de que sea demasiado tarde. Eso ya es revolucionario.
O Pulso
- Dursun Delen accede a 129 millones de historiales médicos del Oracle Health System
- El 15% de diabéticos rurales no visitan oftalmólogos y pierden la vista preveniblemente
- Sus algoritmos podrían evitar el 90% de las cegueras prevenibles en poblaciones pobres
- Pasó de predecir éxitos de cine en Hollywood a desarrollar diagnósticos médicos predictivos
Dursun Delen pasó de predecir éxitos de cine en Hollywood a desarrollar algoritmos que detectan enfermedades como la retinopatía diabética antes de causar ceguera. Sus modelos convierten médicos generalistas rurales en cuasi-especialistas, permitiendo anticipar complicaciones y evitar hasta el 90% de las cegueras prevenibles en poblaciones pobres.
Un ingeniero de datos turco-estadounidense utiliza algoritmos de IA para revolucionar el diagnóstico médico, transformando historiales de 129 millones de pacientes en decisiones clínicas más precisas, especialmente en áreas rurales.
Dursun Delen tiene 62 años y ha pasado la mayor parte de su carrera profesional persiguiendo un mismo objetivo desde ángulos distintos: convertir datos en decisiones que salven vidas. Nacido en Turquía, doctorado en Estados Unidos, ahora es profesor de ingeniería de datos e inteligencia artificial. Su trayectoria es una parábola sobre cómo la tecnología migra de un campo a otro en busca de su verdadero propósito.
Antes de dedicarse a la medicina, Delen fue famoso por algo completamente diferente. Él y su equipo de investigadores ganaron notoriedad en Discovery Channel por desarrollar modelos matemáticos que predecían cuáles serían los éxitos de taquilla en Hollywood. Aprendió algo valioso en esa experiencia: más de la mitad de las películas que se producen pierden dinero, pero las que ganan pueden generar fortunas enormes. Si inviertes de forma sistemática a largo plazo, sueles ganar. También trabajó para la NASA y para el Departamento de Defensa. Pero después de treinta años investigando en distintos sectores, llegó a una conclusión que cambió su rumbo: el mayor impacto que la inteligencia artificial podría tener no estaba en Hollywood ni en el espacio, sino en la medicina.
Ese descubrimiento ocurrió cuando Delen comenzó a colaborar con Stanford en el diagnóstico de infecciones bacterianas raras. Vio algo que lo perturbó: la práctica clínica seguía siendo primitiva comparada con lo que las empresas habían logrado con la IA. Los médicos confiaban en el criterio de una sola persona en lugar de aprovechar la sabiduría colectiva de miles de profesionales. Decidió cambiar eso. Hoy, su trabajo se concentra en un problema concreto y devastador: los diabéticos en áreas rurales que pierden la vista por retinopatía diabética, una complicación completamente prevenible si se detecta a tiempo.
El problema es geográfico y brutal. En muchos países avanzados, las zonas rurales tienen médicos generalistas de atención primaria, pero carecen de especialistas: cardiólogos, oftalmólogos, urólogos. Un médico de pueblo puede prescribir a un paciente diabético que visite a un oftalmólogo al menos una vez al año. El 85 por ciento lo hace y conserva su visión. Pero algo más de uno de cada diez no va, porque significa viajar a la ciudad, y no perciben su empeoramiento hasta que ya están ciegos. Delen dedicó uno de sus proyectos a esos pacientes olvidados.
Su solución es elegantemente simple: tomar los datos que ya existen y hacerlos hablar. Accede al Oracle Health System, que contiene más de 129 millones de historiales médicos, aproximadamente un tercio de toda la población de Estados Unidos. Con esos datos anónimos, diseña algoritmos que convierten a los médicos generalistas en cuasi-especialistas. Un doctor rural introduce los datos de su paciente diabético en una computadora y el algoritmo predice cómo evolucionará su visión. Si los números indican que en seis meses el paciente ya no podrá ver, el sistema genera una alerta urgente. El médico puede entonces intervenir antes de que sea demasiado tarde. Delen afirma que este enfoque podría evitar el 90 por ciento de las cegueras prevenibles en poblaciones pobres.
Los datos que usa son sorprendentemente básicos: análisis de sangre, información demográfica sobre género y etnia, comorbilidades. Son números que los médicos generalistas ya recopilan cuando renuevan recetas. Lo que Delen hace es convertir esa información dispersa en predicción clínica. Inyecta tecnología no mediante aparatos costosos, sino mediante algoritmos que amplifican la capacidad diagnóstica de un médico rural.
Pero Delen es honesto sobre las limitaciones. Las minorías están menos representadas en los historiales médicos, y por lo tanto también lo estarán en los algoritmos. No serán perfectos. Necesitarán la experiencia de doctores experimentados para mejorar continuamente. Es una admisión importante: la IA no es un oráculo, es una herramienta que amplifica tanto la sabiduría como los sesgos de los datos que la alimentan.
Mientras trabaja en retinopatía diabética, Delen también investiga enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer en veteranos del ejército estadounidense. Predice que veremos una revolución en ese campo. La IA detectará lo que el ojo humano jamás será capaz de ver. Emitirá diagnósticos posibles que nadie había ni imaginado. Y todo porque, en lugar de confiar en el criterio de una sola persona, la medicina finalmente aprovechará la experiencia y el talento de miles de profesionales y los datos de millones de enfermos para diseñar la cura de cada paciente individual.
Para Delen, el cambio de Hollywood a la medicina no fue un giro aleatorio. Fue el reconocimiento de que todos seremos pacientes algún día. Invierte en la humanidad, en sus seres queridos y en sí mismo. Su hijo es ingeniero de datos. Su hija estudia Medicina. La familia entera está dentro de la historia que él está escribiendo con algoritmos.
Citações Notáveis
El mayor impacto de la IA será en la salud, porque aún trabajamos con datos pobres de forma primitiva siguiendo el criterio de un solo profesional— Dursun Delen
Con la IA lograremos que la experiencia y talento de miles y la enfermedad de millones sirva para diseñar la cura de cada enfermo— Dursun Delen