Desde el jueves no me respondió. Tampoco le entraban los mensajes
En el silencio de un apartamento de lujo en el norte de Bogotá, una trabajadora de limpieza descubrió lo que ninguna madre debería temer: el cuerpo de Natalia Villalba Angarita, de 17 años, oculto dentro de una maleta en el baño mientras la ducha seguía corriendo. La joven, oriunda de Cúcuta, había dejado de responder mensajes días antes de que las autoridades confirmaran su identidad el 23 de junio. Un ciudadano británico, captado en cámaras trasladando sábanas el 17 de junio, se convierte en el hilo más visible de una investigación que aún no tiene respuestas ni vínculos formales.
- Una trabajadora de limpieza encontró el lunes una maleta cerrada en el baño del apartamento 702 del Chicó Norte, con la ducha abierta y nadie respondiendo al llamado.
- Natalia llevaba semanas sin ser vista por su madre, quien notó que los mensajes dejaron de llegar desde el jueves anterior al hallazgo, y el teléfono de su hija nunca apareció.
- Un ciudadano británico de Londres ingresó al apartamento el 17 de junio, fue captado en cámaras llevando sábanas a la lavandería, y se marchó al día siguiente sin dejar rastro claro.
- La Fiscalía y el CTI revisan cámaras de seguridad, registros de entrada y salida, y testimonios de residentes para reconstruir los últimos días de Natalia.
- Aunque dos personas están bajo observación, ninguna ha sido vinculada formalmente al proceso, y la investigación permanece abierta a la espera de que el fiscal determine si hay mérito para actuar.
El lunes al mediodía, una trabajadora de limpieza entró al apartamento 702 de un edificio en el barrio Chicó Norte de Bogotá. Nadie respondía. En el baño encontró una maleta gris sobre el piso mojado, con la ducha todavía abierta. Dentro estaba Natalia Villalba Angarita, de 17 años, oriunda de Cúcuta. El martes 23 de junio, Medicina Legal confirmó su identidad.
El apartamento, ubicado en la calle 95 con carrera 21 en Chapinero, funcionaba como alojamiento Airbnb. Natalia era quien arrendaba el espacio y llevaba varias semanas hospedada allí. Los registros del edificio muestran que antes de ella había estado un ciudadano estadounidense de Texas, pero quien concentra la atención de la Fiscalía es un hombre británico de Londres que ingresó entre el 16 y el 18 de junio. Las cámaras lo captaron el 17 de junio trasladando sábanas hacia la lavandería. Al día siguiente se fue. Es considerado la última persona vista con Natalia.
Claudia Villalba, madre de la joven, contó que hablaban con frecuencia, pero desde el jueves previo al hallazgo Natalia dejó de responder. Los mensajes no entraban, las llamadas no se conectaban. En la habitación, las autoridades encontraron algunas pertenencias y la computadora de Natalia sobre la cama. El teléfono nunca apareció.
La Fiscalía, el CTI y la Policía Metropolitana revisan cámaras, registros y testimonios para reconstruir los últimos movimientos de la joven. Dos personas están bajo observación, pero ninguna ha sido vinculada formalmente. La investigación continúa abierta, y una madre espera respuestas sobre los últimos días de su hija.
El lunes al mediodía, una trabajadora de limpieza entró al apartamento 702 de un edificio de lujo en el barrio Chicó Norte de Bogotá. Nadie respondía desde adentro. Cuando cruzó hacia el baño, encontró una maleta gris sobre el piso mojado. La ducha seguía abierta. Llamó a las autoridades de inmediato.
Dentro de esa maleta estaba Natalia Villalba Angarita, de 17 años viviendo en Bogotá, oriunda de Cúcuta. El hallazgo desencadenó una investigación que el martes 23 de junio llevó a Medicina Legal a confirmar su identidad. El apartamento, ubicado en la calle 95 con carrera 21 en la localidad de Chapinero, funcionaba como alojamiento temporal bajo la modalidad Airbnb. Natalia misma era quien arrendaba el espacio.
Los registros del edificio revelan un patrón de ocupación que ahora intriga a investigadores. Entre el 3 y el 7 de junio, un ciudadano estadounidense procedente de Texas había reservado el lugar. Natalia renovó su estadía del 7 al 21 de junio, permaneciendo en el apartamento durante varias semanas. Pero fue otro huésped quien ha concentrado la atención de la Fiscalía General de la Nación y el Cuerpo Técnico de Investigación: un hombre británico originario de Londres que ingresó entre el 16 y el 18 de junio. Las cámaras de seguridad lo captaron el 17 de junio trasladando sábanas hacia la zona de lavandería del edificio. Al día siguiente se fue.
Este ciudadano británico es considerado la última persona vista con Natalia antes de su muerte. Investigadores trabajan para ubicarlo. Aunque dos personas están bajo observación en las diligencias judiciales, la Fiscalía aclaró que hasta el momento no hay nadie formalmente vinculado a la investigación. Será el fiscal del caso quien determine si existe mérito para una vinculación formal.
Claudia Villalba, madre de Natalia, rompió el silencio con detalles que profundizan el misterio. Su hija llevaba 17 años viviendo en Bogotá y hablaban frecuentemente. Pero desde el jueves anterior al hallazgo, Natalia dejó de responder. Los mensajes no entraban. Las llamadas no se conectaban. Su madre sabía que pagaba el apartamento por semanas y que planeaba mudarse pronto. Cuando las autoridades revisaron la habitación, encontraron algunas pertenencias de Natalia, su computadora en la cama. El teléfono no aparecía.
Ahora, mientras Medicina Legal completaba la identificación oficial, la Fiscalía, el CTI y la Policía Metropolitana revisaban cámaras de seguridad, registros de ingreso y salida, y testimonios de quienes estuvieron en el edificio durante esas semanas. El objetivo es reconstruir los últimos movimientos de Natalia y establecer qué sucedió en los días previos a su muerte. La investigación continúa abierta, sin respuestas definitivas aún.
Notable Quotes
Natalia vivía hace 17 años en Bogotá, hablábamos frecuentemente, pero desde el jueves no me respondió— Claudia Villalba, madre de Natalia
La Fiscalía está en plena investigación y hasta el momento no hay nadie formalmente vinculado— Fuente de la Fiscalía General de la Nación
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué el apartamento funcionaba como Airbnb si Natalia vivía allí?
Natalia arrendaba el espacio por semanas. Parece que lo usaba tanto para vivir como para generar ingresos alquilándolo a otros huéspedes cuando ella no estaba. Es un modelo común en Bogotá.
¿Qué hace que el ciudadano británico sea tan importante en la investigación?
Fue la última persona vista con ella. Entró el 17 de junio, se fue al día siguiente, y después de eso Natalia dejó de responder a su madre. Las cámaras lo muestran moviendo sábanas, lo que sugiere que estuvo en contacto directo con espacios del apartamento.
¿La madre sospechaba que algo malo había pasado?
No exactamente. Ella sabía que Natalia planeaba mudarse pronto. Pero cuando los mensajes y llamadas dejaron de entrar desde el jueves, algo no encajaba. Diecisiete años viviendo en Bogotá, hablando frecuentemente, y de repente silencio total.
¿Qué significa que no haya nadie formalmente vinculado aún?
Que aunque hay personas bajo observación, la Fiscalía no ha acusado formalmente a nadie. Necesitan más pruebas, más claridad sobre lo que pasó en esos días antes del hallazgo.
¿El teléfono desaparecido es significativo?
Muy. El computador estaba en la habitación, sus cosas estaban allí, pero el teléfono no aparece. Es el último medio de comunicación que tenía con el mundo exterior, y se esfumó.