La liquidez del won sigue siendo insuficiente para operar como lo hacen los mercados desarrollados
Corea del Sur permanece en la categoría de mercados emergentes tras la decisión de MSCI de no iniciar una revisión formal hacia su ascenso, una resolución que lleva más de una década repitiéndose. El won insuficientemente líquido, las fricciones operativas y la escasa divulgación en inglés siguen siendo los muros que separan a uno de los mercados más dinámicos del mundo de la categoría que aspira alcanzar. La paradoja es elocuente: el Kospi es este año el índice bursátil de mejor desempeño global, y sin embargo la arquitectura institucional que lo sostiene aún no convence a quienes custodian las puertas del capital internacional.
- MSCI cerró la puerta al ascenso de Corea del Sur a mercado desarrollado, frustrando expectativas que el propio dinamismo del Kospi había alimentado este año.
- La liquidez insuficiente del won en horarios extendidos y las fricciones en liquidaciones de ventas en corto siguen siendo obstáculos demasiado concretos para ignorarlos.
- El mismo martes de la decisión, el Kospi se desplomó diez por ciento y los inversores extranjeros retiraron más de dos mil quinientos millones de dólares, exponiendo la volatilidad que preocupa a MSCI.
- El Gobierno surcoreano respondió con determinación: el Ministerio de Finanzas y la Comisión de Servicios Financieros anunciaron canales directos con inversores extranjeros para acelerar y verificar las reformas.
- Analistas sitúan el horizonte realista en 2027 para entrar en lista de seguimiento y 2029 para la inclusión definitiva, si Seúl mantiene el ritmo de cambios estructurales.
Corea del Sur seguirá siendo mercado emergente. MSCI tomó esa decisión el martes, cerrando por ahora la puerta a un ascenso que habría transformado el acceso de inversores globales a una bolsa que mueve cinco billones de dólares. La sorpresa fue escasa: la propia MSCI había advertido días antes que los problemas estructurales persistían.
El comunicado oficial reconoció avances en reformas, pero identificó cuellos de botella que aún no han sido resueltos. El más crítico es la liquidez del won durante las horas extendidas de negociación, que sigue siendo insuficiente para los operadores globales que necesitan ejecutar transacciones grandes con rapidez. A eso se suman fricciones en las liquidaciones de ventas en corto, dificultades en el registro de inversores extranjeros y la ausencia de información detallada del mercado disponible en inglés.
El momento tiene una ironía difícil de ignorar. El Kospi es este año el índice bursátil de mejor desempeño del mundo, impulsado por el entusiasmo inversor en torno a la inteligencia artificial y los fabricantes de semiconductores. Pero esa misma efervescencia lo convierte en uno de los mercados más volátiles: el martes de la decisión, el índice cayó diez por ciento en una sola jornada y los extranjeros vendieron más de dos mil quinientos millones de dólares en acciones.
El Gobierno no se rindió. El Ministerio de Finanzas y la Comisión de Servicios Financieros emitieron un comunicado conjunto comprometiendo canales regulares de comunicación con inversores extranjeros para evaluar el impacto real de las reformas. El presidente Lee Jae Myung ha hecho de la reforma del mercado de capitales una prioridad política. Corea ya reactivó las ventas en corto en 2025 tras más de un año de prohibición y prepara para julio una ampliación del horario de negociación del won.
Pero MSCI dejó claro que aplicar reformas no basta: necesita verificar que sean sostenibles. Analistas como Kim Kyoujin, de NH Investment & Securities, proyectan que Corea podría entrar en la lista de seguimiento en 2027 y alcanzar la categoría de mercado desarrollado en 2029. No sería su primera espera: MSCI la retiró de esa lista de observación en 2014, y más de una década después el mercado sigue aguardando su oportunidad.
Corea del Sur seguirá siendo clasificada como mercado emergente. MSCI, la empresa estadounidense que elabora los índices bursátiles más influyentes del mundo, tomó esa decisión el martes y cerró la puerta, al menos por ahora, a un ascenso que habría transformado el acceso de los inversores globales a uno de los mercados de valores más dinámicos del planeta. La bolsa surcoreana, que mueve cinco billones de dólares, no iniciará el proceso formal de revisión que podría llevarla a la categoría de mercado desarrollado.
La decisión sorprendió a pocos. MSCI había advertido la semana anterior que persistían problemas estructurales demasiado profundos para ignorarlos. El comunicado oficial reconoció que Seúl ha anunciado medidas para resolver obstáculos de acceso que se arrastran desde hace años, pero esos esfuerzos aún no han eliminado los cuellos de botella que importan. El más crítico: la liquidez del won coreano durante las horas extendidas de negociación de divisas sigue siendo insuficiente. Para los operadores que replican índices y otros participantes globales, eso significa que ejecutar transacciones grandes con la velocidad y eficiencia que caracteriza a los mercados desarrollados sigue siendo difícil. MSCI también señaló fricciones operativas en las liquidaciones de ventas en corto, problemas en el registro de inversores extranjeros, y una carencia fundamental: información detallada sobre el mercado que no está disponible en inglés.
El timing de esta decisión es irónico. El Kospi, el índice de referencia de Corea, se ha convertido este año en el mercado bursátil de mejor desempeño del mundo. Los inversores han inundado el mercado buscando exposición a las empresas ganadoras de la inteligencia artificial, particularmente los fabricantes de semiconductores. Ese entusiasmo ha hecho que Corea sea también uno de los mercados más volátiles del planeta. El martes pasado, el Kospi se desplomó diez por ciento en un solo día, y los inversores extranjeros vendieron más de dos mil quinientos millones de dólares en acciones.
El Gobierno surcoreano no se desanima. El Ministerio de Finanzas y la Comisión de Servicios Financieros emitieron un comunicado conjunto indicando que esperan que la inclusión en el índice de mercados desarrollados de MSCI ocurra de manera natural si Seúl continúa impulsando reformas. Planean activar canales regulares de comunicación con los principales inversores extranjeros para evaluar cómo están funcionando en la práctica las medidas de reforma y para incorporar el feedback de los participantes del mercado. El presidente Lee Jae Myung ha convertido la reforma del mercado de capitales en una prioridad política clave.
Corea ya ha avanzado en algunos frentes. Reactivó las ventas en corto en 2025 después de una prohibición que duró más de un año. Se prepara para ampliar el horario de negociación del won en julio. Pero MSCI dejó claro que aplicar reformas no es suficiente; necesita verificar que esas reformas sean sostenibles en el tiempo. Kim Kyoujin, analista de NH Investment & Securities, proyecta que Corea podría incorporarse a la lista de seguimiento de MSCI en 2027 e incluirse finalmente en la categoría de mercados desarrollados en 2029, si mantiene el ritmo de cambios. Una eventual inclusión en esa categoría de mayor liquidez, flujos sin restricciones y facilidad en transacciones de divisas, atraería significativamente más capital global hacia el mercado surcoreano.
Esta no es la primera vez que Corea queda fuera. MSCI la retiró de su lista de observación de países desarrollados en 2014, citando restricciones en la negociación de divisas y otros problemas de acceso. Ahora, más de una década después, el mercado sigue esperando su oportunidad.
Notable Quotes
La liquidez onshore del won coreano durante el horario ampliado de negociación de divisas sigue siendo en gran medida insuficiente para respaldar una ejecución ágil con estándares comparables a los observados en los mercados desarrollados— MSCI Inc.
La inclusión en la lista de seguimiento requiere no solo la aplicación de las reformas pertinentes, sino también la verificación de su sostenibilidad— Kim Kyoujin, analista de NH Investment & Securities
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué importa tanto para Corea que MSCI la clasifique como mercado desarrollado?
Porque esa clasificación abre las puertas. Cuando MSCI te incluye en mercados desarrollados, los fondos de inversión globales masivos están obligados o incentivados a comprarte. Significa más dinero, más liquidez, menos fricción para operar. Corea quiere ese flujo.
Pero Corea es el mercado con mejor desempeño del mundo este año. ¿No debería eso ser suficiente?
El desempeño es una cosa. La estructura es otra. MSCI no te mira el rendimiento; te mira si puedes manejar transacciones grandes sin que se te quiebre el mercado. Si quiero vender mil millones de dólares en won coreano a las tres de la mañana, ¿puedo hacerlo sin que el precio se me dispare? Eso es lo que MSCI pregunta.
¿Qué es lo que falta exactamente?
Liquidez en divisas durante las horas extendidas. Un mercado offshore del won que funcione de verdad. Información en inglés sobre el mercado. Menos fricción en las liquidaciones de ventas en corto. Son cosas técnicas, pero son el andamiaje que los inversores globales necesitan para confiar.
¿Corea está haciendo algo al respecto?
Sí. Reactivó las ventas en corto hace poco. Va a ampliar el horario de negociación del won. El Gobierno está hablando con inversores extranjeros para entender qué necesitan. Pero MSCI dice que necesita ver que estos cambios duren, que sean reales, no solo promesas.
¿Cuándo podría suceder?
Un analista proyecta 2027 para la lista de seguimiento, 2029 para la inclusión real. Pero eso depende de que Corea siga reformando y que MSCI vea que funciona.