El cese de envíos de crudo desde Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro, ha reintroducido colas en gasolineras cubanas con pánico y prevención entre ciudadanos. El petróleo venezolano cubría aproximadamente el 30% de las necesidades energéticas de Cuba; su ausencia genera una brecha que el régimen no puede suplir por falta de divisas.
Crisis energética en Cuba: el cese del petróleo venezolano genera largas colas en gasolineras
¿De dónde vamos a sacar gasolina si aquí el petróleo está lleno de azufre?
¿Por qué el petróleo venezolano era tan importante para Cuba? ¿No podría haber otras fuentes?
Venezuela cubría el 30 por ciento de la demanda energética de la isla. Sí, hay otras proveedores en el mundo, pero Cuba no tiene divisas para comprarles. Durante años, la relación con Venezuela fue el acuerdo que permitió que la economía funcionara.
¿Y eso del 30 por ciento es una cifra confirmada o es una estimación? Porque si es estimación, necesitamos saberlo.
Es lo que reporta el material. No hay una fuente oficial del Gobierno cubano que lo confirme públicamente, así que es una cifra que circula pero que no está verificada por declaraciones del régimen.
¿Qué significa que el petróleo cubano "está lleno de azufre"? ¿Es que no pueden refinarlo?
Cuba tiene petróleo, pero de muy baja calidad. Refinarlo requiere tecnología y inversión que el país no tiene. Es como tener un recurso que no puedes usar.
Los números de impacto económico que menciona Hayes—27 por ciento de caída del PIB, 60 por ciento en alimentos—¿son proyecciones o ya están sucediendo?
Son proyecciones. Hayes las facilitó la semana pasada, así que son estimaciones de lo que podría ocurrir si la situación se mantiene.
¿Y la gente sabe que esto podría pasar? ¿Por eso hacen cola?
Parcialmente. La gente ve que no hay combustible y teme lo peor. Ramón García mencionó que decidió ir a la gasolinera después de ver noticias sobre operativos militares en Venezuela. El pánico es real, aunque las proyecciones económicas aún no se materializan completamente.
¿Cuánta gente realmente no tiene acceso a dólares? Porque el artículo habla de colas en gasolineras con dólares, pero ¿qué porcentaje de la población cubana tiene esa capacidad?
Eso no está cuantificado en el material. Sabemos que Carlos tuvo que conseguir dólares en el mercado negro, lo que sugiere que la mayoría no los tiene. Pero no hay cifras sobre cuántos cubanos pueden acceder a combustible en divisa.
¿Hay algún plan del Gobierno para resolver esto?
El material no menciona ningún plan. Solo menciona que la aplicación Ticket para gestionar turnos es ineficaz, con esperas de hasta dos meses. Eso sugiere que el Estado está tratando de racionar, pero sin éxito.
Entonces lo que sabemos es que hay colas, hay pánico, hay proyecciones económicas negativas, pero no sabemos si el Gobierno tiene una estrategia o si simplemente está esperando que algo cambie en Venezuela.
El Pulso
- El petróleo venezolano cubría el 30% de las necesidades energéticas de Cuba antes del cese
- Nicolás Maduro fue capturado, interrumpiendo los envíos desde Caracas
- Las gasolineras con dólares tienen largas colas; las de pesos cubanos están cerradas
- Economistas estiman caída del 27% del PIB, aumento del 60% en precios de alimentos, 75% en transporte
- Tiempos de espera de hasta dos meses para acceder a combustible en La Habana
El cese de envíos de crudo desde Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro, ha reintroducido colas en gasolineras cubanas con pánico y prevención entre ciudadanos. El petróleo venezolano cubría aproximadamente el 30% de las necesidades energéticas de Cuba; su ausencia genera una brecha que el régimen no puede suplir por falta de divisas.
Cuba enfrenta una crisis energética crítica tras la interrupción del suministro de petróleo venezolano, generando largas filas en gasolineras y profunda incertidumbre sobre la capacidad estatal para satisfacer la demanda de combustible.
La isla de Cuba enfrenta hoy una crisis energética sin precedentes recientes. El corte de los envíos de petróleo desde Venezuela, precipitado por la captura del presidente Nicolás Maduro, ha dejado a los ciudadanos haciendo cola durante horas en las gasolineras, enfrentándose a una escasez que toca cada aspecto de la vida cotidiana y revela fracturas profundas en la capacidad del Estado para sostener la economía.
En La Habana, bajo el calor intenso, hombres y mujeres esperan junto al Malecón para repostar combustible. Jesús Méndez, de 66 años, pasa las horas en fila con una resignación que apenas oculta la inquietud. Yanely, de 46 años, explica que estas no son las colas silenciosas de crisis anteriores, sino aglomeraciones impulsadas por el pánico: la gente teme quedarse sin acceso al carburante que ha llegado de Caracas durante años. Ramón García, jubilado de 70 años, decidió acudir a la gasolinera después de ver noticias sobre operativos militares estadounidenses en Venezuela el 3 de enero. Temía que la situación empeorara y quiso asegurar combustible mientras fuera posible. "No sé lo que pueda pasar mañana", dijo a los reporteros.
Los números revelan la magnitud del problema. En 2025, el crudo venezolano cubrió aproximadamente el 30 por ciento de las necesidades energéticas de Cuba. Con ese suministro interrumpido, el régimen de Miguel Díaz-Canel enfrenta una brecha que no puede cerrar. La razón es simple: no hay divisas suficientes para comprar petróleo en otros mercados. El Estado se encuentra atrapado entre la demanda de una población que necesita combustible y la imposibilidad financiera de importarlo.
La escasez no afecta a todos por igual. Las gasolineras que operan en dólares estadounidenses tienen largas filas de clientes. Las estaciones que aceptan pesos cubanos permanecen cerradas, sin combustible que vender. El Gobierno implementó esta dolarización parcial el año pasado como respuesta a la caída del turismo y las remesas, priorizando así los establecimientos que operan en moneda extranjera. Carlos, de 76 años, esperó cuatro horas para llenar su tanque después de conseguir dólares en el mercado negro. "En moneda nacional no han surtido más", explicó. "Hay que comprar en divisa. Usted bien sabe que aquí no gana nadie en dólares. Hay que seguir luchando, no queda de otra." La aplicación estatal Ticket, diseñada para gestionar turnos, resulta ineficaz: los tiempos de espera alcanzan hasta dos meses en la capital.
Los economistas advierten sobre consecuencias devastadoras. Un análisis del economista cubano Miguel Alejandro Hayes, divulgado la semana pasada, estima que el cese de los envíos petroleros podría provocar una caída del 27 por ciento en el producto interno bruto, un aumento del 60 por ciento en los precios de los alimentos y un incremento del 75 por ciento en los costes del transporte. Estas proyecciones no son especulación: reflejan la dependencia estructural de Cuba respecto al petróleo venezolano y la fragilidad de una economía sin acceso a divisas.
La pregunta que persigue a Jesús Méndez sintetiza la incertidumbre que atraviesa la isla. "Mientras aprieten los rubios de enfrente", preguntó, refiriéndose a Estados Unidos, "¿qué vamos a hacer? ¿De dónde vamos a sacar gasolina si aquí el petróleo que hay en Cuba está lleno de azufre y no sirve para nada?" El petróleo nacional cubano existe pero es de baja calidad, demasiado contaminado para ser refinado sin inversión tecnológica que el país no posee. La isla se encuentra así en una encrucijada: sin el suministro venezolano, sin divisas para importar de otros proveedores, y sin la capacidad de explotar sus propios recursos. Las colas en las gasolineras son solo el síntoma visible de una crisis que amenaza con reconfigurar la economía cubana en los meses venideros.
Citas Notables
No sé lo que pueda pasar mañana. Estoy casi seguro de que se va a notar, porque estoy siguiendo más o menos la situación.— Ramón García, jubilado de 70 años
En moneda nacional no han surtido más, entonces hay que comprar en divisa. Usted bien sabe que aquí no gana nadie en dólares. Hay que seguir luchando, no queda de otra.— Carlos, de 76 años