Costa y Von der Leyen chocan sobre la posición de la UE ante la guerra de Irán

El unilateralismo nunca puede ser el camino
Costa cierra su defensa del multilateralismo con una advertencia sobre el futuro de Europa ante un mundo cada vez más dominado por potencias que actúan sin restricciones.
Mark

¿Por qué esta disputa entre Costa y Von der Leyen importa tanto? Parecen ser solo dos líderes con opiniones diferentes.

Mimi

Porque representan las dos instituciones más poderosas de la UE. Si no pueden hablar con una sola voz sobre algo tan fundamental como el derecho internacional, la Unión pierde autoridad ante el mundo.

Luke

Pero hay que ser precisos: ¿cuál es exactamente la diferencia? Costa dice que hay que defender las normas. Von der Leyen dice que el viejo orden ha desaparecido. ¿Son realmente posiciones opuestas o simplemente formas distintas de decir lo mismo?

Mark

Eso es importante. ¿Qué significa exactamente que "el viejo orden ha desaparecido"?

Mimi

Von der Leyen está diciendo que Europa no puede seguir actuando como si el mundo funcionara conforme a reglas internacionales cuando claramente no es así. Es un reconocimiento de que la realidad ha cambiado.

Luke

Pero Costa también reconoce esa realidad. Habla de Rusia violando la paz, China perturbando el comercio, Trump desafiando el orden. La diferencia es que Costa cree que Europa debe defender las normas de todas formas, mientras que Von der Leyen parece estar diciendo que eso ya no es posible.

Mark

¿Y eso qué significa en la práctica? ¿Qué haría Europa de manera diferente bajo cada visión?

Mimi

Bajo la visión de Costa, la UE se mantendría firme en sus principios incluso si eso significa enfrentarse a potencias más grandes. Bajo la de Von der Leyen, la UE sería más pragmática, aceptaría que el mundo ha cambiado y se adaptaría a esa nueva realidad.

Luke

Aunque hay que notar que Von der Leyen no dice explícitamente que Europa deba abandonar sus principios. Dice que no puede ser "guardiana" del viejo orden. Eso podría significar muchas cosas, y la fuente no nos da suficiente detalle sobre qué haría ella diferente en términos concretos.

Mark

¿Y qué pasa con Irán específicamente? ¿Están en desacuerdo sobre si los ataques fueron justificados?

Mimi

Sí. Costa dice que los ataques alimentan la inestabilidad y benefician a Rusia. Von der Leyen defiende los ataques, diciendo que el régimen iraní merece lo que recibe.

Luke

Aunque Costa no dice que los ataques sean injustificados en términos morales. Dice que son contraproducentes estratégicamente. Son argumentos diferentes.

  • Costa y Von der Leyen chocaron públicamente ante 145 embajadores en Bruselas, exponiendo una grieta institucional sin precedentes recientes entre el Consejo y la Comisión Europeos.
  • Von der Leyen justificó la ofensiva militar contra Irán y declaró que Europa no puede seguir siendo guardiana de un orden mundial que ya no existe, alineándose con el canciller alemán Merz.
  • Costa advirtió que los ataques a Irán están elevando los precios de la energía y desviando recursos militares, beneficiando indirectamente a Rusia en su guerra contra Ucrania.
  • La vicepresidenta Teresa Ribera sumó su voz crítica, alertando de que cuestionar el derecho internacional es peligroso y recordando que la posición exterior de la UE corresponde fijarla al Consejo Europeo.
  • El Consejo Europeo debatirá la próxima semana la postura del bloque, pero la división entre sus líderes más visibles pone en duda la capacidad de Europa para hablar con una sola voz en un momento crítico.

En el corazón de Bruselas, dos de las voces más poderosas de Europa han revelado una fractura filosófica sobre el orden mundial: António Costa defiende que las reglas compartidas son el único antídoto al caos, mientras Ursula von der Leyen sostiene que aferrarse al viejo orden es una ilusión. La guerra contra Irán se ha convertido en el espejo donde la Unión Europea contempla, incómoda, su propia identidad geopolítica. Lo que se debate no es solo una postura ante un conflicto lejano, sino la pregunta más antigua de la política: ¿se responde al poder con principios o con pragmatismo?

António Costa y Ursula von der Leyen protagonizaron esta semana un enfrentamiento público e inusual sobre la posición de Europa ante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Costa habló ante 145 embajadores en Bruselas un día después que Von der Leyen, y sus palabras funcionaron como una respuesta implícita a la presidenta de la Comisión.

El presidente del Consejo Europeo defendió el multilateralismo con firmeza, advirtiendo que los ataques a Irán aceleran una peligrosa transformación del sistema internacional. Para Costa, el mundo está regresando a la política de poder, y Europa debe resistir ese giro. Enumeró las amenazas al continente —Rusia, China, el propio Estados Unidos— y concluyó que el unilateralismo nunca puede ser el camino. También vinculó la ofensiva contra Irán con la guerra en Ucrania, argumentando que ha beneficiado a Rusia al encarecer la energía y desviar recursos militares que podrían llegar a Kiev.

Von der Leyen había adoptado el día anterior una postura radicalmente distinta: afirmó que Europa ya no puede ser guardiana de un orden mundial que ha desaparecido, y defendió la ofensiva militar contra el régimen iraní sin ambigüedades. Su enfoque coincidió con el del canciller alemán Friedrich Merz, quien descartó dar lecciones a Trump.

La vicepresidenta Teresa Ribera añadió otra voz crítica, advirtiendo en una entrevista que cuestionar el derecho internacional es muy peligroso, aunque concedió que probablemente no fue la intención de Von der Leyen. Ribera subrayó que corresponde al Consejo Europeo fijar la posición exterior del bloque, y que a los abusones no se les frena rompiendo las reglas, sino construyendo coaliciones.

Ambos líderes habían publicado una declaración conjunta tras los primeros ataques, instando al respeto del derecho internacional, pero sus posiciones se han distanciado con el paso de las semanas. El Consejo Europeo debatirá la cuestión la próxima semana, aunque la brecha entre Costa y Von der Leyen ya anticipa que la cohesión del bloque no está garantizada.

António Costa y Ursula von der Leyen se enfrentaron públicamente esta semana sobre cómo debe posicionarse Europa ante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, abriendo una grieta inusual entre los dos líderes que encabezan las instituciones más poderosas de la Unión Europea. El presidente del Consejo Europeo pronunció su discurso el martes ante 145 embajadores de la UE en Bruselas, un día después de que Von der Leyen hablara en el mismo foro, y sus palabras funcionaron como una respuesta implícita a la posición de la presidenta de la Comisión.

Costa defendió con firmeza el multilateralismo y advirtió que los ataques contra Irán están alimentando la inestabilidad en Oriente Medio y acelerando una transformación peligrosa del sistema internacional. Según el político portugués, el mundo está entrando en una fase donde la política de poder vuelve a dominar, y Europa debe ser especialmente cautelosa ante este giro. Enumeró las amenazas que enfrenta el continente: Rusia viola la paz, China perturba el comercio, y Estados Unidos desafía el orden internacional basado en normas. Su mensaje fue claro: el mundo debe seguir funcionando conforme a reglas y cooperación, no a la imposición unilateral.

Von der Leyen había sostenido el día anterior una posición radicalmente distinta. La jefa del ejecutivo comunitario afirmó que Europa ya no puede ser guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que ha desaparecido y no volverá. Cuando se refirió al régimen iraní, defendió la ofensiva militar, diciendo que no se debía llorar por un gobierno que ha infligido muerte, impuesto represión a su propio pueblo y causado devastación en toda la región. Su enfoque se alineaba con el del canciller alemán Friedrich Merz, quien había señalado que no pretendía dar lecciones al presidente estadounidense Donald Trump.

Costa también conectó la ofensiva contra Irán con consecuencias indirectas para la guerra en Ucrania. A su juicio, la campaña militar ha terminado beneficiando la guerra de Rusia al elevar los precios de la energía y desviar recursos militares que podrían destinarse a Kiev. Por ello, insistió en que la Unión Europea debe mantenerse firme en su defensa del derecho internacional, sin importar dónde se viole: en Ucrania, Groenlandia, América Latina, África, Gaza u Oriente Medio. Su conclusión fue tajante: el unilateralismo nunca puede ser el camino.

Hasta hace poco, ambos líderes habían intentado proyectar cierta sintonía. Tras los primeros ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, publicaron una declaración conjunta instando a todas las partes a respetar plenamente el derecho internacional. Sin embargo, con el paso de las semanas sus posiciones se han ido distanciando de manera evidente. Costa adoptó un tono más cercano al del presidente español Pedro Sánchez en su rechazo a la ofensiva, subrayando la necesidad de reforzar la cooperación multilateral y recordando que las Naciones Unidas es el único foro con legitimidad universal.

La vicepresidenta de la Comisión Teresa Ribera también cuestionó el martes las palabras de Von der Leyen. En una entrevista en Onda Cero, afirmó que es muy peligroso entrar en un debate que parezca cuestionar el derecho internacional, aunque reconoció que probablemente no fue la intención de la presidenta. Ribera opinó que corresponde al Consejo Europeo fijar la posición de la Unión respecto a la acción exterior, algo que sucederá en una cumbre de líderes la próxima semana. Según la comisaria española, los europeos tienen una responsabilidad especial en la defensa del orden internacional, y a los abusones no se les hace frente rompiendo las reglas, sino buscando una coalición.

Esta división de opiniones en Bruselas deja en el aire una pregunta fundamental: será la Unión Europea capaz de hablar con una sola voz en uno de los momentos más críticos para la seguridad global. El Consejo Europeo tendrá la oportunidad de responder en los próximos días, pero la brecha entre Costa y Von der Leyen sugiere que la cohesión del bloque está en cuestión ante un mundo cada vez más dominado por el unilateralismo.

Nos interesa garantizar que el mundo siga basado en normas y sea cooperativo
— António Costa, presidente del Consejo Europeo
Europa ya no puede ser guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que ha desaparecido y ya no volverá
— Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea
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