En un momento en que la integridad del sufragio se convierte en campo de batalla constitucional, la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó el lunes el plan del presidente Trump para otorgar al Servicio Postal facultades sin precedentes sobre las boletas electorales. La orden, breve y sin firma, llegó a semanas de las elecciones intermedias de 2026, cuando funcionarios de ambos partidos advertían que la medida habría sumido el proceso en el caos y privado a millones de ciudadanos de su derecho al voto. El tribunal no cerró la puerta para siempre, pero sí la cerró a tiempo.
Corte Suprema rechaza plan de Trump para limitar voto por correo en 2026
El intento de Trump de sabotear las elecciones de 2026 ha fracasado
¿Por qué esta decisión importa tanto si ya hay otros tribunales que habían bloqueado el plan?
Porque la Corte Suprema es la última palabra. Cuando el tribunal supremo rechaza algo, cierra la puerta de manera definitiva, al menos por ahora. Esto no es solo una victoria temporal.
Pero Kavanaugh dejó abierta la puerta para el futuro. Eso es importante notar. Dijo que si hubiera más tiempo para implementación, podría apoyarlo.
¿Qué habría pasado si el plan hubiera entrado en vigor?
Habría sido caótico. El USPS habría podido retener lotes enteros de boletas si había un problema con un código de barras. Millones de personas podrían haber perdido sus boletas.
Aunque hay que ser precisos: el denunciante del USPS describió ese riesgo, pero no sabemos exactamente cuántas boletas se habrían perdido. Es una advertencia legítima, pero no una cifra confirmada.
Trump dice que esto es para prevenir fraude. ¿Hay evidencia de fraude generalizado en el voto por correo?
No. Los tribunales han rechazado esa afirmación una y otra vez. Las irregularidades son muy poco frecuentes.
Correcto. La administración nunca ha presentado pruebas de fraude generalizado que pudiera haber influido en ninguna elección. Eso es un hecho establecido.
¿Qué significa que Kavanaugh escribiera una opinión concurrente?
Significa que estuvo de acuerdo con el resultado, pero por razones diferentes. No rechazó el poder del USPS para hacer esto, solo dijo que no había tiempo.
Exacto. Y eso es una señal de que si Trump lo intenta de nuevo con más tiempo de anticipación, podría tener tres votos conservadores a su favor. La puerta no está cerrada del todo.
¿Cuál fue el argumento más fuerte contra el plan?
El tiempo. Los estados ya habían adquirido sobres, comenzado a enviar boletas, y no tenían un portal en línea operativo para cargar datos. Era imposible implementarlo.
Y eso es verificable. Los funcionarios electorales, incluyendo republicanos, lo documentaron. No es una opinión política, es una realidad operativa.
¿Qué pasa ahora?
Las elecciones de 2026 procederán con los procedimientos de voto por correo existentes. Pero Trump podría intentar algo similar en el futuro.
Y si lo hace con más tiempo de anticipación, la composición actual de la Corte sugiere que podría tener más apoyo. Eso es lo que hay que vigilar.
O Pulso
- La administración Trump intentó, por tercera vez ante la Corte Suprema, imponer controles postales sobre las boletas que habrían dado al USPS poder para retener millones de votos antes de que llegaran a sus destinatarios.
- Funcionarios electorales republicanos y demócratas lanzaron la alarma: el portal digital exigido por la norma ni siquiera estaba operativo, y los sobres de votación ya habían sido impresos y enviados en varios estados.
- Un denunciante interno del Servicio Postal reveló que un solo código de barras defectuoso podría haber bloqueado la entrega de lotes enteros de correspondencia, dejando a miles de votantes sin sus boletas de un solo golpe.
- La mayoría de los magistrados rechazó la propuesta sin elaborar, mientras Kavanaugh abrió una rendija: podría apoyar medidas similares en el futuro si hubiera tiempo suficiente para implementarlas.
- Con la decisión confirmada, la secretaria de Estado de Colorado celebró el fallo como el fracaso del intento de Trump de 'sabotear las elecciones de 2026', aunque la disputa sobre el voto por correo dista mucho de estar resuelta.
En un momento en que la integridad del sufragio se convierte en campo de batalla constitucional, la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó el lunes el plan del presidente Trump para otorgar al Servicio Postal facultades sin precedentes sobre las boletas electorales. La orden, breve y sin firma, llegó a semanas de las elecciones intermedias de 2026, cuando funcionarios de ambos partidos advertían que la medida habría sumido el proceso en el caos y privado a millones de ciudadanos de su derecho al voto. El tribunal no cerró la puerta para siempre, pero sí la cerró a tiempo.
El lunes, la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó mediante una orden de tres oraciones y sin firma el plan del presidente Trump para transformar la distribución de boletas por correo antes de las elecciones intermedias de 2026. La propuesta habría autorizado al Servicio Postal a retener potencialmente millones de boletas destinadas a personas que no figuraran en listas de votantes elegibles, exigir códigos de barras de seguimiento en los sobres y priorizar el procesamiento de correspondencia dirigida a quienes no cumplieran requisitos para votar. La administración lo presentó como una protección modesta contra el fraude; sus críticos lo llamaron una apropiación inconstitucional de poder.
Los magistrados conservadores Samuel Alito y Clarence Thomas disintieron. Alito argumentó que el Gobierno tenía un interés legítimo en aplicar la norma, aunque reconoció las amplias facultades regulatorias del Servicio Postal. Brett Kavanaugh, también del ala conservadora, escribió una opinión concurrente más matizada: aunque consideraba que la medida podría estar dentro de las competencias del USPS, concluyó que los funcionarios electorales sencillamente no tenían tiempo para implementarla sin provocar caos. Su razonamiento dejó abierta la posibilidad de apoyar cambios similares en futuras elecciones con mayor margen de preparación.
Los obstáculos prácticos eran tan graves como los constitucionales. El portal en línea que la norma exigía a los estados para cargar datos de votantes no estaba operativo. Los sobres de votación ya habían sido adquiridos y, en varios estados, enviados. Un denunciante interno del Servicio Postal advirtió que un código de barras defectuoso podría haber bloqueado la entrega de lotes enteros de correspondencia, privando a miles de ciudadanos de sus boletas de golpe.
Era la tercera vez que el Gobierno de Trump acudía a la Corte Suprema por esta política. A finales de agosto el tribunal había permitido avanzar por motivos técnicos, pero un tribunal federal inferior bloqueó los cambios días después. El lunes, la Corte Suprema confirmó ese bloqueo. La secretaria de Estado de Colorado, Jena Griswold, celebró la decisión como el fracaso del intento de sabotaje electoral. Trump lleva años difundiendo teorías sobre fraude en el voto por correo para desacreditar su derrota en 2020, aunque ningún tribunal ni investigación ha encontrado evidencia de irregularidades a una escala capaz de alterar resultado alguno.
El lunes, la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó el plan del presidente Donald Trump para modificar la forma en que se distribuyen las boletas por correo en todo el país. La decisión, comunicada en una orden de apenas tres oraciones sin firma, rechazó una propuesta que funcionarios electorales de ambos partidos habían advertido causaría consecuencias catastróficas si se implementaba antes de las elecciones intermedias de 2026.
El plan presidencial habría otorgado al Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) facultades sin precedentes para retener potencialmente millones de boletas. Según la orden ejecutiva, el USPS tendría prohibido entregar boletas a personas que no figuraran en listas de votantes elegibles proporcionadas por los estados. La medida también exigía códigos de barras de seguimiento en los sobres y daba prioridad al procesamiento de boletas destinadas a personas que no fueran ciudadanas o que no cumplieran requisitos para votar. La administración presentó estos cambios como una protección necesaria contra el fraude electoral, describiéndolos como un ajuste modesto a las normas postales.
La mayoría de los magistrados consideró poco probable que la administración tuviera éxito en su impugnación, aunque ofreció pocas explicaciones adicionales. Los magistrados conservadores Samuel Alito y Clarence Thomas expresaron su desacuerdo con la decisión. Alito argumentó en su opinión disidente que el Gobierno tenía un interés legítimo en aplicar la norma y que mejoraría la visibilidad del correo con boletas federales para detectar fraude. Sin embargo, reconoció que el Servicio Postal tenía amplias facultades para regular el correo.
El magistrado Brett Kavanaugh, miembro del ala conservadora, escribió una opinión concurrente que sugería una puerta abierta para el futuro. Aunque consideraba que la propuesta podría estar dentro de las competencias del USPS, argumentó que los funcionarios electorales estatales y locales simplemente no disponían de tiempo suficiente para implementar la norma de manera razonable antes de las elecciones de mitad de mandato. Su razonamiento parecía reconocer que, a estas alturas del proceso electoral, los cambios de último momento en los procedimientos de voto por correo crearían caos operativo. Esto dejó abierta la posibilidad de que Kavanaugh, junto con Alito y Thomas, pudiera apoyar cambios similares en futuras elecciones si hubiera más tiempo para implementación.
Funcionarios electorales estatales y locales, incluyendo republicanos, habían presentado escritos advirtiendo sobre los obstáculos prácticos. La norma del USPS exigía a los estados cargar grandes cantidades de datos de votantes en un portal en línea que aún no estaba operativo. También requería modificaciones en los sobres de votación que ya se habían adquirido y que un número creciente de estados ya había comenzado a enviar por correo. Un denunciante del Servicio Postal expuso advertencias alarmantes: no solo se retendría una boleta si hubiera problemas con el código de barras, sino que los funcionarios se negarían a entregar todo el lote de correspondencia al que pertenecía ese sobre, potencialmente privando a miles de votantes de sus boletas.
Una coalición bipartidista de administradores electorales, exgobernadores y otras figuras advirtió a los magistrados sobre los riesgos. Dos docenas de estados gobernados por demócratas y grupos defensores del derecho al voto presentaron la demanda contra la medida, calificándola como un intento de acaparar poder por parte de un presidente que durante años ha alegado falsamente la existencia de fraude electoral generalizado en los sistemas de voto por correo. Los críticos describieron la iniciativa como una apropiación inconstitucional de poder, recordando que según la Constitución son los estados y el Congreso quienes determinan los procedimientos de votación, no la Casa Blanca ni el Servicio Postal.
Esta fue la tercera vez que el Gobierno de Trump acudía a la Corte Suprema en relación con esta política. A finales de agosto, el tribunal había permitido al presidente seguir adelante por motivos técnicos, pero días después un tribunal federal de menor instancia bloqueó la entrada en vigor de los cambios. El lunes, la Corte Suprema confirmó ese bloqueo. La secretaria de Estado de Colorado, Jena Griswold, demócrata, elogió la decisión tardía del tribunal: "El intento de Trump de sabotear las elecciones de 2026 ha fracasado".
Trump ha difundido teorías conspirativas sobre el voto por correo durante años para desacreditar las elecciones presidenciales de 2020, en las que resultó derrotado. Sin embargo, las irregularidades en la votación son muy poco frecuentes, y la administración nunca ha presentado pruebas de un fraude generalizado a una escala capaz de influir en el resultado de los comicios de 2020 ni de ninguna otra contienda electoral. Varios tribunales federales rechazaron la propuesta, incluyendo un juez federal de distrito designado por Trump.
Citações Notáveis
El intento de Trump de sabotear las elecciones de 2026 ha fracasado— Jena Griswold, secretaria de Estado de Colorado
Los funcionarios electorales estatales y locales no disponen de tiempo suficiente para implementar la norma de manera razonable antes de las elecciones— Magistrado Brett Kavanaugh, en opinión concurrente