San Miguel fue detenida sin orden formal en el aeropuerto el 9 de febrero de 2024 cuando viajaba con su hija, permaneciendo en calabozos de la Dgcim durante casi dos años. Durante su encarcelamiento sufrió fractura sin atención médica, aislamiento familiar prolongado y presenció la condena de otros detenidos, incluyendo militares y mujeres condenadas a tres años.
«Conocí el infierno»: Rocío San Miguel relata su detención por la Dgcim
Allí conocí el infierno
¿Por qué crees que su historia importa ahora, después de su liberación?
Porque Rocío no está hablando solo de sí misma. Está hablando de un sistema de detención arbitraria, de cómo alguien puede ser detenido sin orden formal, sin delito claro, y desaparecer durante casi dos años.
Pero espera. Ella dice que había una "alerta silenciosa". ¿Eso es una orden de detención o no? El reportaje no aclara qué es exactamente una alerta silenciosa en el sistema legal venezolano.
Es un buen punto. Lo que queda claro es que no había orden formal, pero sí había algo en el sistema que permitió detenerla. Eso es lo aterrador.
¿Y qué pasa con los otros detenidos que ella menciona? ¿Siguen en prisión?
El reportaje no lo dice explícitamente. Ella menciona a militares condenados a dieciocho años, al general Macías con libertad condicional, y a dos mujeres condenadas a tres años. Pero no sabemos el estado actual de ninguno de ellos.
Exacto. Y eso es importante porque ella está pidiendo que salgan en libertad. Pero el reportaje no nos dice si eso está sucediendo, si hay movimiento, si hay esperanza para ellos.
¿Cuál fue el rol de Zapatero exactamente?
Intervino en momentos críticos. Facilitó operaciones médicas mientras estaba en prisión, intentó buscarla en agosto de 2025, ayudó a su hermano a viajar a España para tratamiento del cáncer.
Pero el reportaje no explica cómo Zapatero tenía ese poder. ¿Qué negociaciones hubo? ¿Qué intercambios? Ella dice que él no pidió silencio ni concesiones, pero ¿cómo se logró la liberación exactamente?
Eso queda en la sombra. Solo sabemos que fue "diplomacia humanitaria", pero los detalles no están.
¿Y su hermano? ¿Qué pasó con él?
Enfermó de cáncer mientras ella estaba detenida. Logró viajar a España gracias a Zapatero, pero murió allá. Ella no pudo estar con él.
The Pulse
- Detenida el 9 de febrero de 2024 en el Aeropuerto Simón Bolívar sin orden formal
- Encarcelada durante casi dos años en calabozos de la Dgcim
- Fractura ósea sin atención médica durante ocho meses
- Liberada el 8 de enero de 2026 mediante diplomacia humanitaria
- Su hermano enfermó de cáncer durante su detención y falleció en España
San Miguel fue detenida sin orden formal en el aeropuerto el 9 de febrero de 2024 cuando viajaba con su hija, permaneciendo en calabozos de la Dgcim durante casi dos años. Durante su encarcelamiento sufrió fractura sin atención médica, aislamiento familiar prolongado y presenció la condena de otros detenidos, incluyendo militares y mujeres condenadas a tres años.
La abogada y defensora de derechos Rocío San Miguel describió su detención en febrero de 2024 en el aeropuerto de Maiquetía y su posterior encarcelamiento de casi dos años, destacando violaciones de derechos y el rol de la diplomacia humanitaria en su liberación.
Rocío San Miguel llegó al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía a las seis de la mañana del 9 de febrero de 2024, lista para viajar con su hija. La abogada y directora de Control Ciudadano no sabía que no volvería a salir de Venezuela durante casi dos años. En una entrevista con Circuito Onda, relató cómo un oficial de migración le ordenó detenerse sin explicación. Media hora después, un funcionario le informó que existía una alerta silenciosa en su contra, aunque no había orden de detención formal. Le pidieron que esperara.
Las horas se convirtieron en una detención sin fin. Hasta las diez de la mañana estuvo sentada en el área de migración, sin que nadie le dijera qué delito había cometido. Cuando fue al baño, otros pasajeros la reconocieron y le hablaban, pero ella veía que la situación se complicaba con cada minuto de silencio. Luego la trasladaron a la oficina de la Policía Nacional Bolivariana. Le decían que su pasaporte tenía problemas. Entre las dos y las tres de la tarde, sin previo aviso, llegaron agentes de la Dgcim. "Allí conocí el infierno", dijo San Miguel al recordar ese momento.
Lo que comenzó como una detención en el aeropuerto se convirtió en un encarcelamiento de casi dos años en los calabozos de la Dgcim. San Miguel describió la experiencia como una acumulación de traumas: fractura ósea sin atención médica durante ocho meses, aislamiento de su familia, violaciones sistemáticas de derechos. No podía hablar con sus seres queridos ni saber qué sucedía fuera de la celda. Solo después de un año y diez meses le permitieron una llamada, conectada por WhatsApp para escuchar la voz de su hermano mayor desde el exterior. Fue, según ella, un quiebre emocional en medio de la oscuridad.
En los calabozos conoció a otros detenidos del mismo caso: militares condenados a dieciocho años, el general Macías con libertad condicional, y dos mujeres condenadas a tres años de prisión. Mientras estaba encerrada, su hermano Miguel Ángel enfermó de cáncer. Aunque logró ser operada dos veces durante su detención gracias a intervenciones externas, no pudo estar con su hermano. Él murió en España, lejos de ella, mientras ella seguía en prisión. En abril de 2025 estuvo a punto de ser liberada después de veintiún días hospitalizada, pero la oportunidad se desvaneció. En agosto de 2025, su hija preparó la maleta nuevamente con una nota que decía: "Mami, lo logramos". Tampoco fue entonces.
San Miguel fue liberada el 8 de enero de 2026, con la boleta número 001 de ese año, gracias a gestiones de diplomacia humanitaria. Su liberación no fue resultado de un proceso judicial claro, sino de negociaciones internacionales. En este punto, ella expresó gratitud hacia el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quien intervino en múltiples momentos durante su encarcelamiento. Zapatero no le pidió silencio ni concesiones políticas a cambio de su ayuda, algo que San Miguel subraya como inusual en procesos políticos críticos. Fue Zapatero quien facilitó que su hermano Miguel Ángel abordara un avión hacia España para recibir tratamiento médico, y quien intervino en los momentos en que estuvo hospitalizada.
Ahora libre, San Miguel no celebra solo su propia liberación. Su alegría está matizada por la tristeza de quienes quedan atrás. Piensa en las familias de las dos mujeres condenadas a tres años, madres de niños pequeños que aún cumplen pena. Piensa en todos los presos políticos que siguen encarcelados. "Celebro mi libertad plena, pero también pienso en las familias", dijo. Lo más difícil del proceso, según ella, fue ser presentada en audiencias junto a su familia, terminar cada sesión sin saber qué pasaría después, sin poder proteger a sus seres queridos. Una huelga de hambre fue lo único que le quedó como acto de resistencia. Su historia es la de una mujer que pasó casi dos años en el infierno que ella misma nombró, y que ahora vive con la culpa de haber salido mientras otros permanecen adentro.
Notable Quotes
Celebro mi libertad plena, pero también pienso en las familias de las dos mujeres que condenaron a tres años; les queda poco de pena por cumplir en libertad y son madres de niños pequeños.— Rocío San Miguel
Zapatero nunca nos pidió que nos silenciáramos o diéramos algo a cambio para proceder con la diplomacia humanitaria— Rocío San Miguel