Congreso aprueba prohibición del colorante rojo 3 en alimentos y medicamentos

La prohibición busca prevenir potenciales riesgos de cáncer en la población consumidora de alimentos y medicamentos que contienen eritrosina.
No debemos esperar a que otros países actúen primero
Argumento de la presidenta de la comisión legislativa para justificar la prohibición preventiva del colorante.
Mark

¿Por qué Perú decide actuar ahora, cuando la FDA apenas tomó esta decisión hace meses?

Mimi

Porque hay un argumento que resuena en la comisión: no debemos esperar a que otros países nos muestren el camino si ya tenemos evidencia de riesgo. Es el principio de precaución. Si sabemos que algo puede ser dañino, ¿para qué esperar?

Mark

Pero Digesa dijo que no encontró evidencia concluyente. ¿Eso no contradice la prohibición?

Mimi

Sí, hay una tensión real. Digesa está siendo técnicamente honesta: el Códex Alimentarius no ha condenado el aditivo. Pero los legisladores dicen que la evidencia de carcinogenicidad en animales es suficiente para actuar. Es una diferencia de umbrales de riesgo.

Mark

¿Qué pasa con los productos que ya están en el mercado?

Mimi

Ahí está el plazo. Digemid dio hasta enero de 2028 para que los fabricantes cambien a alternativas. No es una prohibición inmediata; es un cambio ordenado. Algunos ya lo están haciendo voluntariamente.

Mark

¿Y la industria está de acuerdo?

Mimi

No del todo. Piden una mesa técnica multisectorial antes de que se cierre la puerta. Quieren participar en la evaluación, no solo recibir órdenes. Es un reclamo legítimo, pero el Congreso ya votó.

Mark

¿Quién gana y quién pierde aquí?

Mimi

Los consumidores ganan si el riesgo es real. La industria pierde flexibilidad y tiempo de adaptación. Los nutricionistas dicen que hay alternativas mejores disponibles, así que el costo no debería ser tan alto. Pero la incertidumbre es el verdadero costo ahora.

  • La FDA retiró en enero de 2025 su aprobación al rojo 3 por evidencia de carcinogenicidad animal, encendiendo la alarma en países que aún lo permiten, incluido Perú.
  • La Comisión de Defensa del Consumidor aprobó por mayoría la prohibición, pero las autoridades sanitarias advierten que el Códex Alimentarius no encontró evidencia concluyente para un veto total en este momento.
  • Digemid ya ordenó a los fabricantes de medicamentos sustituir progresivamente la eritrosina, con un plazo de adecuación que vence en enero de 2028.
  • La industria pide frenar la implementación hasta conformar una mesa técnica multisectorial que evalúe el impacto real sobre la cadena productiva.
  • Nutricionistas y organizaciones de consumidores respaldan la medida y señalan que alternativas más naturales ya existen y algunas empresas las adoptan voluntariamente.

En el cruce entre la precaución científica y la soberanía regulatoria, el Congreso peruano aprobó la prohibición de la eritrosina —el colorante rojo 3— en alimentos y medicamentos, siguiendo el camino trazado por la FDA estadounidense tras hallar indicios de carcinogenicidad en animales. La decisión, impulsada por la Comisión de Defensa del Consumidor, refleja una tensión universal: la distancia que separa la evidencia emergente de la acción política, y el costo humano de esperar certezas absolutas antes de proteger a la población.

La Comisión de Defensa del Consumidor y Organismos Reguladores del Congreso peruano aprobó por mayoría un dictamen que prohíbe el uso de la eritrosina —rojo 3— en alimentos y medicamentos. La decisión forma parte de un paquete de seis proyectos de ley orientados a reforzar las defensas sanitarias del país frente a un aditivo que Estados Unidos ya descartó a principios de 2025, cuando la FDA retiró su aprobación tras hallar evidencia de carcinogenicidad en estudios con animales.

La presidenta de la comisión, Katy Ugarte Mamani, defendió la iniciativa argumentando que Perú no puede darse el lujo de esperar a que otras naciones actúen primero. El congresista Wilson Soto Palacios reforzó esa postura recordando la clasificación de la FDA y exigiendo medidas inmediatas. Sin embargo, Henry Rebaza Iparraguirre, director de Digesa, ofreció una lectura más cautelosa: la eritrosina ya está regulada por decreto supremo con límites de concentración, y la consulta al Códex Alimentarius en febrero de 2025 no arrojó evidencia suficiente para una prohibición total.

En el ámbito de los medicamentos —donde el colorante aparece en productos como jarabes—, Digemid ya tomó cartas en el asunto: ordenó a los fabricantes sustituir progresivamente la eritrosina por alternativas seguras, con plazo hasta enero de 2028. Desde la sociedad civil, el presidente de la Asociación Peruana de Consumidores criticó que la respuesta estatal se haya limitado hasta ahora a exhortos sin fuerza vinculante, mientras la decana del Colegio de Nutricionistas de Lima señaló que las alternativas naturales existen y que algunas empresas ya realizan el cambio de forma voluntaria.

La industria, por su parte, pide prudencia: la Sociedad Nacional de Industrias propuso conformar una mesa técnica multisectorial —con participación del Ministerio de Salud, Digesa, nutricionistas y el sector privado— antes de implementar la prohibición. La tensión entre precaución sanitaria y viabilidad industrial sigue abierta, aunque el respaldo legislativo indica que el impulso hacia la prohibición ya tiene momentum político difícil de revertir.

A comisión legislativa peruana dio luz verde a una prohibición que eliminaría de los estantes un aditivo colorante que Estados Unidos ya había descartado por razones de salud. La Comisión de Defensa del Consumidor y Organismos Reguladores del Congreso aprobó por mayoría un dictamen que prohíbe el uso de la eritrosina —conocida comercialmente como rojo 3— en alimentos y medicamentos. La decisión forma parte de un paquete más amplio de seis proyectos de ley destinados a fortalecer las defensas sanitarias del país frente a los riesgos potenciales que representa este colorante.

La medida responde a un movimiento internacional. A principios de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos retiró su aprobación para el rojo 3 tras hallar evidencia de carcinogenicidad en estudios con animales. Perú, con esta votación, se alinea con esa postura preventiva. Katy Ugarte Mamani, presidenta de la comisión, argumentó que los países desarrollados han demostrado históricamente que esperar a prohibiciones internacionales antes de actuar es un lujo que las naciones no pueden permitirse. "Si el Ministerio de Salud tiene la evidencia científica y la potestad regulatoria, no debemos esperar a que otros países actúen primero. Nuestro deber es prevenir", señaló. El congresista Wilson Soto Palacios reforzó este argumento recordando que la FDA ya había clasificado la eritrosina como potencialmente cancerígena, e instó a las autoridades sanitarias peruanas a implementar medidas similares sin demora.

Guido Bellido Ugarte, autor del Proyecto de Ley 12106, explicó que la iniciativa busca cerrar un vacío normativo que genera inseguridad jurídica y afecta los derechos de los consumidores. Sin embargo, las autoridades sanitarias ofrecieron un panorama más matizado. Henry Rebaza Iparraguirre, director general de Digesa, señaló que la eritrosina actualmente está regulada mediante un Decreto Supremo que establece límites de consumo y concentración permitidos. Cuando consultó con la Secretaría del Códex Alimentarius en febrero de 2025, no encontró evidencia concluyente que justificara una prohibición total en ese momento. Aun así, indicó que el sector permanece atento a las evaluaciones internacionales y a los nuevos hallazgos científicos.

La eritrosina también tiene presencia en medicamentos, aunque en cantidades bajas y en productos específicos como jarabes. Delia Dávila, directora general de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas, informó que en respuesta a la decisión de la FDA en enero de 2025, Digemid ya ha ordenado a los fabricantes que sustituyan progresivamente la eritrosina por alternativas seguras, otorgando un plazo de adecuación que se extiende hasta enero de 2028.

La propuesta cuenta con respaldo de especialistas y organizaciones de consumidores. Crisólogo Cáceres, presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios, criticó que hasta ahora la respuesta estatal se haya limitado a exhortos sin fuerza vinculante. Jéssica Huamán, decana del Colegio de Nutricionistas de Lima, observó que mientras otros países avanzan en la prohibición, Perú sigue permitiendo el uso del aditivo, aunque señaló que existen alternativas más naturales disponibles y que algunas empresas ya están realizando el cambio de forma voluntaria.

La industria, sin embargo, ha pedido cautela. Alejandro Daly, gerente de comités de alimentos de la Sociedad Nacional de Industrias, propuso que antes de implementar la prohibición se conforme una mesa técnica multisectorial que integre al Ministerio de Salud, Digesa, nutricionistas y representantes del sector privado para evaluar técnicamente la medida. La tensión entre la precaución sanitaria y la viabilidad industrial permanece abierta, aunque la aprobación legislativa sugiere que el impulso hacia la prohibición tiene momentum político.

Si el Ministerio de Salud tiene la evidencia científica y la potestad regulatoria, no debemos esperar a que otros países actúen primero. Nuestro deber es prevenir
— Katy Ugarte Mamani, presidenta de la Comisión de Defensa del Consumidor
Se está prohibiendo en otros países, pero en Perú lamentablemente aún se sigue usando este producto. Hay otras opciones de aditivos alimentarios más naturales y algunas empresas ya lo están reemplazando
— Jéssica Huamán, decana del Colegio de Nutricionistas de Lima
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