Científicos descubren células inmunitarias raras en supercentenarios que podrían proteger contra el cáncer

El sistema inmunológico aún puede adaptarse selectivamente incluso en la vejez extrema
Hallazgo que desafía la narrativa tradicional sobre el envejecimiento inmunológico como proceso únicamente de pérdida de funciones.
Mark

¿Por qué es tan difícil estudiar a personas de más de 110 años?

Mimi

En Japón, donde se hizo este estudio, hay apenas unas 150 personas de 110 años o más. Es una población tan pequeña que reunir incluso 28 participantes de diferentes edades fue un logro. Eso limita lo que se puede investigar.

Luke

Pero espera, ¿eso significa que los resultados podrían no ser representativos? Si solo hay 150 personas en todo Japón de esa edad, ¿cómo sabemos que los 10 supercentenarios del estudio son típicos?

Mark

Entiendo. Entonces, ¿qué es exactamente lo que encontraron que es nuevo?

Mimi

Que estas células CD4 CTL no solo aparecen en supercentenarios, sino que comienzan a expandirse significativamente alrededor de los 100 años. Pasaron del 4 por ciento en gente de 70-90 años al 18 por ciento en supercentenarios.

Luke

Pero eso es una correlación, no una causa. Podrían tener esas células porque vivieron tanto, no porque esas células los mantuvieron vivos.

Mark

¿Y la conexión con el cáncer? ¿Eso está probado?

Mimi

No. Lo que hicieron fue comparar las secuencias de receptores de estas células con una base de datos de personas con cáncer y encontraron coincidencias. Pero ninguno de los participantes del estudio había tenido cáncer.

Luke

Exacto. Encontraron que las secuencias coincidían, pero eso no prueba que estas células atacan tumores. Podrían estar reaccionando a cualquier otra cosa. Y como señala Demehri, la base de datos está sesgada hacia el cáncer porque es donde más se han estudiado estos receptores.

Mark

Entonces, ¿qué sabemos realmente?

Mimi

Que los supercentenarios tienen muchas más de estas células raras que la gente más joven, y que esas células parecen estar reaccionando a algo específico y persistente en sus cuerpos. Pero no sabemos qué es ese algo.

Luke

Y no sabemos a dónde van esas células en el cuerpo. Solo circulan en la sangre. Podrían estar haciendo cualquier cosa en los tejidos. La hipótesis del cáncer es interesante, pero es exactamente eso: una hipótesis.

  • Japón tiene aproximadamente 150 personas mayores de 110 años
  • CD4 CTL representan 4% en personas de 70-90 años, 10% en centenarios y 18% en supercentenarios
  • En una muestra de centenario, 53,8% de las células CD4 CTL eran idénticas entre sí
  • Se encontraron 30 secuencias de receptores coincidentes con bases de datos de cáncer, principalmente pulmón

Los supercentenarios japoneses muestran aproximadamente 18% de CD4 CTL en sus linfocitos T, comparado con 4% en personas de 70-90 años. Estas células raras aparecen en grandes cantidades a partir de los 100 años y podrían actuar como barrera contra tumores, aunque la relación aún no está comprobada.

Un estudio en Japón identificó que personas mayores de 110 años comparten una población inusualmente alta de linfocitos T citotóxicos CD4, células inmunitarias que podrían estar asociadas con resistencia al cáncer y enfermedades del envejecimiento.

En Japón, donde apenas residen unas 150 personas mayores de 110 años, un equipo de investigadores ha identificado una característica biológica sorprendente que comparten quienes alcanzan esas edades extremas: una población inusualmente abundante de linfocitos T citotóxicos CD4, un tipo raro de célula inmunitaria que podría estar vinculada con la resistencia al cáncer y otras enfermedades asociadas al envejecimiento. El hallazgo, publicado en Cell Reports, abre una línea de investigación sobre por qué algunos supercentenarios no solo viven más tiempo, sino que también parecen conservar mejor salud durante esos años adicionales.

Los linfocitos T citotóxicos CD4, conocidos también como CD4 CTL, representan normalmente menos del 5 por ciento del total de células T en el organismo humano. Su estudio ha sido menos exhaustivo que el de otros subtipos de linfocitos, pero existe evidencia creciente de que pueden destruir células cancerosas, particularmente las asociadas con cáncer de pulmón y melanoma. Lo que intriga a los científicos es que en personas de longevidad extrema, estas células alcanzan proporciones mucho mayores. El equipo de Kosuke Hashimoto, biólogo de la Universidad de Osaka, decidió investigar en qué momento de la vida comienza esta expansión celular inusual.

La investigación reunió a 28 participantes de diferentes edades: ocho personas entre 70 y 90 años, diez centenarios entre 100 y 109 años, y diez supercentenarios. Los resultados revelaron un patrón claro. En el grupo más joven, los CD4 CTL representaban aproximadamente el 4 por ciento de los linfocitos T, una proporción considerada normal. En los centenarios, la cifra ascendía a alrededor del 10 por ciento. En los supercentenarios, alcanzaba aproximadamente el 18 por ciento. Esto sugiere que la adaptación inmunitaria comienza alrededor de los 100 años, no solo en quienes superan los 110.

Lo que hace más intrigante el hallazgo es cómo responden estas células a amenazas específicas. Cada linfocito T genera un receptor único que le permite reconocer una variedad amplia de señales antigénicas. Cuando entra en contacto con su antígeno, se multiplica en líneas clonales compuestas por células idénticas que atacan el objetivo identificado. En los centenarios y supercentenarios estudiados, los investigadores detectaron que algunas de esas líneas clonales ocupaban una fracción extraordinariamente alta del total de linfocitos T citotóxicos CD4. En una muestra de un centenario, el 53,8 por ciento de las células eran idénticas entre sí, lo que apunta a sistemas inmunitarios que reaccionan con rapidez frente a un desencadenante persistente y específico.

Para explorar si estas células podrían estar protegiendo contra el cáncer, el equipo analizó los receptores presentes en las líneas asesinas CD4 más comunes y comparó sus secuencias de aminoácidos con una base de datos de receptores de células CD4 de personas con cáncer. La comparación arrojó alrededor de 30 secuencias coincidentes, con las coincidencias más frecuentes correspondiendo a personas con cáncer de pulmón, a pesar de que ninguno de los participantes del estudio había padecido cáncer a lo largo de su vida. Ana Caetano Faria, inmunóloga de la Universidad Federal de Minas Gerais, sugiere que estas células asesinas CD4 podrían expandirse como una respuesta adaptativa al envejecimiento, actuando como "una barrera para el crecimiento tumoral en centenarios".

Sin embargo, otros especialistas advierten sobre la interpretación de estos datos. Shawn Demehri, investigador del cáncer y del sistema inmunitario en el Hospital General de Massachusetts, señala que el estudio muestra una expansión de estas líneas celulares frente a un antígeno específico presente en el organismo, pero no necesariamente frente a células cancerosas. Añade que las secuencias del receptor CD4 CTL se han estudiado principalmente en el contexto del cáncer, lo que podría crear un sesgo de detección. Bajo esa perspectiva, estas células podrían cumplir otras funciones completamente distintas.

Alejandro López-Soto, bioquímico de la Universidad de Oviedo, es aún más cauteloso. Afirma que todavía no es posible establecer con certeza la función de estas células. "La idea de que estas células protegen a los centenarios del cáncer es biológicamente plausible e interesante, pero sigue siendo especulativa hasta que se identifiquen sus antígenos y se demuestre su capacidad para eliminar tumores directamente", señala. Kosuke Hashimoto, por su parte, destaca que el estudio sugiere que incluso en la vejez extrema, el sistema inmunológico aún puede adaptarse selectivamente, un hallazgo que desafía la narrativa tradicional sobre el envejecimiento inmunológico como un proceso únicamente de pérdida de funciones. Lo que queda claro es que el trabajo abre más preguntas de las que responde: qué tejidos alcanzan estas células, qué antígeno específico las activa, y si realmente protegen contra el cáncer o cumplen otras funciones completamente distintas.

Nuestro estudio sugiere que, incluso en la vejez extrema, el sistema inmunológico aún puede adaptarse selectivamente
— Kosuke Hashimoto, biólogo de la Universidad de Osaka
La idea de que estas células protegen a los centenarios del cáncer es biológicamente plausible e interesante, pero sigue siendo especulativa hasta que se identifiquen sus antígenos y se demuestre su capacidad para eliminar tumores directamente
— Alejandro López-Soto, bioquímico de la Universidad de Oviedo
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