Diez pacientes ciegos lograron detectar y discriminar objetos mediante inyecciones que hacen sensibles a la luz las neuronas supervivientes de la retina. La técnica ChrimsonR, activada por gafas especiales de estimulación lumínica, mostró resultados variables pero consistentes, con mejora correlacionada al entrenamiento.
Ciegos recuperan visión parcial con terapia optogenética premiada con el Nobel
Detectar objetos sin ver con nitidez: el primer paso de una terapia
¿Qué significa exactamente que estos pacientes "recuperaron visión"? ¿Pueden ver como antes?
No, es mucho más limitado. Pueden detectar objetos en el espacio y saber dónde están, pero no ven detalles ni colores. Es como tener un sensor de movimiento y posición, no una cámara de alta resolución.
¿Y eso es suficiente para cambiar sus vidas? ¿Hay datos sobre cómo impacta en su funcionalidad diaria?
El estudio midió pruebas específicas de laboratorio: localizar objetos, tocar cajas de grapas, orientarse en una barra. Mostraron mejora consistente con las gafas. Pero el artículo no dice si eso se traduce en poder leer, reconocer caras, o vivir de forma más independiente.
¿Por qué los resultados fueron tan variables entre pacientes?
Hay varias razones. La proteína solo se expresó en una parte de la retina, no en toda. Y el entrenamiento fue crucial: quienes practicaron más con las gafas obtuvieron mejores resultados.
Pero eso también significa que el éxito depende mucho de factores que no están completamente bajo control. La penetración del vector es un problema técnico que aún no resuelven.
¿Fue seguro el procedimiento?
Sí, lo clasificaron como seguro. Hubo eventos adversos leves y moderados en la mayoría de pacientes, y un evento grave que se resolvió rápidamente. Nada sistémico relacionado con el fármaco.
Pero es un grupo pequeño, diez pacientes, con seguimiento de varios años. Eso es importante para la seguridad a corto plazo, pero no sabemos qué pasa a largo plazo o en poblaciones más grandes.
¿Qué viene ahora?
Más ensayos, probablemente con mejoras técnicas. Quizá mejor cobertura de la retina, o formas de restaurar visión en color. Pero esto ya demuestra que el concepto funciona en humanos.
Der Puls
- Diez pacientes con retinosis pigmentaria avanzada y ceguera certificada
- Inyección intravítrea de vector viral con gen de canalrodopsina (ChrimsonR)
- Activación mediante gafas especiales de estimulación lumínica
- Mejora correlacionada con entrenamiento intensivo
- Clasificada como segura; 90% de pacientes con eventos adversos leves o moderados
Diez pacientes ciegos lograron detectar y discriminar objetos mediante inyecciones que hacen sensibles a la luz las neuronas supervivientes de la retina. La técnica ChrimsonR, activada por gafas especiales de estimulación lumínica, mostró resultados variables pero consistentes, con mejora correlacionada al entrenamiento.
Un ensayo clínico con diez pacientes demuestra que la terapia optogenética, galardonada con el Nobel de Medicina, permite detectar objetos a personas con ceguera por retinosis pigmentaria, aunque sin visión de alta agudeza.
El lunes pasado, tres científicos recibieron el Premio Nobel de Medicina por sus trabajos en optogenética, una técnica que permite activar neuronas con luz. Ahora, un ensayo clínico publicado esta semana en The New England Journal of Medicine demuestra que esa misma tecnología puede devolverle a personas ciegas la capacidad de detectar objetos en el espacio, aunque no una visión nítida y detallada.
Diez pacientes con retinosis pigmentaria avanzada —una enfermedad hereditaria y degenerativa que destruye progresivamente los fotorreceptores de la retina y afecta a más de 1,5 millones de personas en el mundo— participaron en el estudio coordinado por el Instituto de Oftalmología Molecular y Clínica de Basilea. Todos ellos tenían ceguera certificada clínicamente. Los investigadores, liderados por José-Alain Sahel de la Universidad de Pittsburgh, inyectaron en el ojo más afectado de cada paciente un vector viral que transportaba genes codificadores de canalrodopsina, una proteína sensible a la luz. Esta proteína, llamada ChrimsonR, se activaba específicamente con longitudes de onda desplazadas hacia el rojo.
El mecanismo es elegante en su simplicidad: aunque los fotorreceptores de la retina estaban muertos, las células ganglionares que permanecían vivas podían ser reprogramadas para responder a la luz. Para que los pacientes pudieran usar esta nueva capacidad, los investigadores diseñaron gafas especiales de estimulación lumínica que emitían la longitud de onda correcta. El fármaco utilizado, GS030-Drug Product, fue fabricado por GenSight Biologics.
Los resultados fueron medibles pero modestos. Seis mujeres y cuatro hombres, con una edad promedio de 54 años, completaron pruebas en las que debían localizar y tocar objetos específicos, así como orientarse en una barra. La mayoría mostró mayor precisión cuando llevaban las gafas de estimulación que cuando no las usaban. Sin embargo, los cambios en el rendimiento visual fueron muy variables de un paciente a otro. Los investigadores lograron restaurar una capacidad parcial para detectar y discriminar objetos, pero no consiguieron una visión de alta agudeza ni visión en color. La limitación técnica principal fue que la proteína ChrimsonR solo se expresó en un anillo periférico de células ganglionares, no en toda el área óptima de la retina, debido a cómo el vector viral penetraba el tejido.
Un hallazgo importante fue que el rendimiento funcional estaba directamente correlacionado con el entrenamiento. Los pacientes que dedicaron más sesiones a aprender a usar las gafas mostraron mejoras más significativas. Esto sugiere que el cerebro puede aprender a interpretar estas nuevas señales visuales si se le da tiempo y práctica suficiente. Los investigadores concluyeron que las señales visuales generadas optogenéticamente llegaban hasta la corteza visual y proporcionaban información suficiente para discriminar diferentes estímulos.
En cuanto a la seguridad, la terapia fue clasificada como segura. El 90 por ciento de los pacientes experimentó entre 23 y 10 eventos adversos oculares leves o moderados. Hubo un evento grave: una oclusión transitoria de la arteria central de la retina inmediatamente después de la inyección, que causó una pérdida de visión fugaz que se resolvió en minutos. No se identificó ningún efecto adverso sistémico relacionado con el fármaco o el procedimiento de inyección.
Este ensayo representa un primer paso significativo. Los cambios funcionales son todavía incipientes y los resultados variables, pero la demostración de que la optogenética puede restaurar algún nivel de función visual en humanos abre la puerta a futuros ensayos. La próxima generación de esta terapia podría mejorar la cobertura de la retina, restaurar visión en color, o refinar el entrenamiento necesario para que los pacientes aprovechen al máximo su nueva capacidad visual.
Bemerkenswerte Zitate
Se logró una capacidad parcial para detectar y discriminar objetos, pero no una visión de alta agudeza— Investigadores del estudio, The New England Journal of Medicine
Había una correlación entre la mejora en la precisión durante las pruebas y el número de sesiones de entrenamiento dedicadas a aprender a utilizar las gafas— Hallazgos del ensayo clínico