CEMA advierte que la crisis de equipos forrajeros en Europa se extenderá hasta 2027

El mercado está congestionado desde adentro
Los concesionarios cargan con inventarios superiores a los niveles históricos, frenando nuevos pedidos incluso si la demanda mejora.
Mark

¿Por qué CEMA dice que esto durará hasta 2027 específicamente? ¿Tienen una fecha de recuperación o es solo una estimación?

Mimi

No es una fecha fija de recuperación. Es más bien un reconocimiento de que las condiciones que están frenando el mercado ahora seguirán presentes durante la campaña 2026/27. Están siendo honestos sobre que no ven un cambio rápido.

Luke

Pero eso es importante: CEMA no está prediciendo que en 2027 todo se arregle. Solo dice que la debilidad continuará hasta entonces. Podría extenderse más allá.

Mark

¿Cuál es el factor más grave? ¿Los inventarios altos o la falta de dinero de los agricultores?

Mimi

Son inseparables. Los agricultores no tienen dinero porque sus márgenes están aplastados por costos altos y sequía. Los concesionarios tienen inventarios altos porque los agricultores no compran. Es un sistema bloqueado.

Luke

Lo que no sabemos es cuánto de ese inventario es realmente problemático. CEMA dice que está por encima del promedio histórico, pero no da números específicos. ¿Estamos hablando de 20% más o 100% más?

Mark

¿Qué pasó con la recuperación que esperaban en 2025?

Mimi

Fue real durante un momento. Después de Agritechnica hubo interés genuino. Pero la geopolítica y las restricciones comerciales estadounidenses lo mataron. La confianza es frágil en este sector.

Luke

Y eso es lo que CEMA está señalando: que incluso cuando hay señales positivas, pueden desaparecer rápidamente si el contexto externo se deteriora. No es solo economía agrícola. Es política global.

Mark

¿Qué necesita pasar para que esto cambie?

Mimi

Tres cosas según CEMA: mejor rentabilidad agrícola, estabilidad económica y política, y que los inventarios se normalicen. Ninguna es fácil.

Luke

Y aquí está lo importante: ninguna de esas tres depende principalmente de los fabricantes de maquinaria. Dependen de precios agrícolas globales, de decisiones políticas, de clima. La industria está atrapada esperando.

  • La chispa de optimismo que encendió Agritechnica 2025 se apagó en meses: la incertidumbre geopolítica y las restricciones comerciales de Estados Unidos volvieron a enfriar la demanda antes de que pudiera consolidarse.
  • Los agricultores europeos están atrapados entre costos energéticos elevados, sequías recurrentes y precios de venta insuficientes, lo que les deja sin margen ni confianza para invertir en maquinaria nueva.
  • Los concesionarios acumulan inventarios por encima de los niveles históricos del sector, creando un embudo que retrasará los nuevos pedidos a los fabricantes incluso cuando la demanda comience a repuntar.
  • CEMA proyecta que la normalización del mercado no llegará antes de 2027, condicionada a tres variables que hoy parecen lejanas: rentabilidad agrícola mejorada, estabilidad política y reducción de stocks en la cadena de distribución.

En el corazón de la Europa agrícola, la industria de equipos forrajeros atraviesa una contracción que ya no puede llamarse transitoria. CEMA, la voz colectiva de los fabricantes de maquinaria del continente, advierte que la recuperación esperada para 2025 y 2026 no llegó a cuajar, y que el mercado seguirá deprimido al menos hasta 2027. Detrás de esta parálisis se acumulan fuerzas que se refuerzan mutuamente: costos energéticos que erosionan márgenes, sequías que merman cosechas, tensiones geopolíticas que nublan el horizonte, e inventarios que obstruyen los canales de distribución como sedimento en un río estancado. Lo que parecía un bache se revela como un reposicionamiento estructural que exigirá paciencia y condiciones que aún no están dadas.

El mercado europeo de equipos forrajeros sigue sin encontrar suelo firme. CEMA, la asociación continental de fabricantes de maquinaria agrícola, ha descartado la recuperación que muchos esperaban para 2025 y 2026, y advierte que la debilidad se prolongará al menos hasta 2027. Lo que parecía el inicio de un rebote se disolvió ante la acumulación de presiones externas e internas que el sector no ha logrado absorber.

Tras tres años de caídas consecutivas, la feria Agritechnica 2025 en Alemania despertó un interés momentáneo entre los productores. Pero la incertidumbre geopolítica, las restricciones comerciales impuestas desde Estados Unidos y las tensiones en Oriente Medio sofocaron ese impulso antes de que se tradujera en pedidos sostenidos. CEMA considera que estas presiones seguirán pesando sobre la próxima campaña.

El problema tiene raíces múltiples. Los costos energéticos mantienen comprimidos los márgenes de las explotaciones agrícolas. La sequía castigó los rendimientos en varias regiones. Los precios que reciben los productores no compensan el alza de los gastos de producción. En ese contexto, renovar equipos forrajeros es una decisión que se pospone indefinidamente.

A esto se suma un obstáculo estructural: los concesionarios cargan con inventarios que superan los niveles históricos del sector. Aunque los fabricantes entregaron más unidades que en la campaña anterior, la demanda final no acompañó. El resultado es un círculo vicioso: los depósitos llenos de los distribuidores retrasarán los nuevos pedidos a los fabricantes incluso si la demanda de los agricultores comenzara a mejorar.

Para CEMA, la salida requiere que converjan tres condiciones: mejora real en la rentabilidad agrícola, estabilidad económica y política, y reducción de los inventarios acumulados en la cadena de distribución. Ninguna de ellas parece próxima. La crisis de los equipos forrajeros no es un tropiezo pasajero, sino un reposicionamiento que marcará a la industria durante años.

El mercado europeo de equipos forrajeros sigue atrapado en una debilidad persistente que se extenderá al menos hasta 2027, según advierte CEMA, la asociación que agrupa a los fabricantes de maquinaria agrícola del continente. La esperanza que había germinado durante 2025, cuando parecía que tres años de caída consecutiva finalmente tocaban fondo, no logró echar raíces. Lo que pudo haber sido el comienzo de una recuperación se disolvió en 2026, dejando a productores, distribuidores y fabricantes enfrentando un horizonte que sigue siendo desfavorable.

La mejora que CEMA había anticipado para la campaña 2025/26 tuvo un momento fugaz. Después de la feria Agritechnica 2025 en Alemania, el interés de los productores por invertir en maquinaria se encendió brevemente. Pero esa chispa se apagó rápidamente. La incertidumbre geopolítica, las restricciones comerciales impuestas desde Estados Unidos y las tensiones en Oriente Medio volvieron a socavar la confianza. CEMA considera que estas presiones continuarán pesando sobre el mercado durante la próxima campaña, impidiendo que se consolide cualquier recuperación.

La raíz del problema es multifacética. Los costos energéticos se mantienen elevados, presionando los márgenes de las explotaciones agrícolas europeas. A esto se sumó la sequía, que golpeó los rendimientos en distintas regiones del continente. Los precios que reciben los productores por sus productos no han subido lo suficiente como para compensar el aumento de los gastos de producción. El resultado es que muchos agricultores simplemente no tienen el dinero o la confianza para renovar sus equipos forrajeros. Están posponiendo esas decisiones de compra, esperando a que las cosas mejoren.

Un obstáculo adicional que frena la normalización del mercado es el exceso de inventario en las redes comerciales. Los concesionarios están cargando con existencias que superan los niveles históricos del sector. Aunque los fabricantes aumentaron sus entregas respecto de la campaña anterior, la demanda final de los productores se quedó corta. Los distribuidores no pudieron reducir sus stocks al ritmo que esperaban. Esto crea un círculo vicioso: con tanto equipo ya en los depósitos de los concesionarios, incluso si la demanda de los productores comenzara a mejorar, los nuevos pedidos a los fabricantes se retrasarían. El mercado está congestionado desde adentro.

La asociación es clara sobre lo que necesitaría para que el mercado se recupere de verdad. La rentabilidad agrícola tiene que mejorar. La estabilidad económica y política debe regresar. Los inventarios en los canales de distribución deben normalizarse. Ninguno de estos cambios parece inminente. Lo que CEMA está diciendo, en esencia, es que la industria europea de maquinaria agrícola enfrenta un camino largo para volver a los niveles de actividad que tenía antes de esta contracción. La crisis de los equipos forrajeros no es un bache temporal. Es un reposicionamiento que durará años.

La recuperación que comenzaba a insinuarse durante 2025 no logró consolidarse en 2026 y las perspectivas para la campaña 2026/27 siguen siendo desfavorables
— CEMA
Las existencias continúan por encima del promedio histórico del sector, representando un desafío adicional para los fabricantes
— CEMA
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