Bessent: China hará todo lo posible para reapertura del estrecho de Ormuz

China trabajará entre bastidores para influir en Irán
Bessent expresó su convicción de que Beijing ejercerá presión indirecta sobre el liderazgo iraní para lograr la reapertura del estrecho.
Mark

¿Por qué Bessent está tan seguro de que China actuará para abrir el estrecho? ¿Qué lo hace tan confiado?

Mimi

Porque China importa enormes cantidades de petróleo y gas a través de ese canal. Si está cerrado, su economía sufre. Es un incentivo muy claro.

Luke

Pero espera. Bessent dice que China "trabajará entre bastidores" para influir en Irán. ¿Tenemos pruebas de que China tiene ese tipo de influencia sobre el liderazgo iraní? ¿O es una suposición de Washington?

Mimi

Es una suposición razonable basada en relaciones comerciales y diplomáticas, pero tienes razón: no hay confirmación de que China pueda realmente presionar a Irán de esa manera.

Mark

¿Y si China no puede? ¿Si Irán simplemente no responde a esa presión?

Mimi

Entonces el estrecho permanecería cerrado, y China tendría que buscar rutas alternativas más costosas y menos eficientes. Sería un golpe económico real.

Luke

También está el contexto de Trump visitando China. ¿Bessent está diciendo esto porque Washington espera que China actúe, o porque ya hay un acuerdo tácito?

Mimi

La declaración sugiere expectativa más que acuerdo confirmado. Bessent está señalando lo que cree que sucederá, no lo que ya se negoció.

Mark

¿Qué pasa con Irán en todo esto? ¿Alguien le preguntó a Irán qué quiere?

Luke

Exacto. El estrecho está cerrado por razones que Irán considera importantes. No sabemos si China tiene suficiente palanca para cambiar eso, o si Irán simplemente dirá que no.

Mimi

Y eso es lo que hace esto tan frágil. Bessent está apostando a que los incentivos económicos de China serán suficientes. Pero los incentivos políticos de Irán podrían ser más fuertes.

  • Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU., declaró que China hará todo lo posible para abrir el estrecho de Ormuz
  • El estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán, transporta millones de barriles de petróleo y gas diariamente
  • Las tensiones recientes han impactado la economía china y de otros grandes importadores de energía
  • Trump visitaba China durante la declaración de Bessent; Xi Jinping enfatizó el tema de Taiwán como prioritario

Bessent declaró que Beijing tiene incentivos económicos y estratégicos para restablecer el tránsito en el estrecho de Ormuz, una ruta crítica para millones de barriles de petróleo diarios. Las tensiones recientes que cerraron el canal han impactado la economía china y de otros grandes importadores, convirtiendo la reapertura en una necesidad imperiosa para Beijing.

El secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent afirmó que China hará todo lo posible para lograr la reapertura del estrecho de Ormuz, ejerciendo presión indirecta sobre Irán debido a su dependencia energética.

Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, expresó el jueves su convicción de que China hará cuanto esté a su alcance para lograr la reapertura del estrecho de Ormuz. En una entrevista con CNBC, Bessent fue directo: "Creo que harán todo lo posible". Su análisis se basa en una realidad económica simple pero apremiante: Beijing depende de ese corredor marítimo para sus importaciones energéticas, y el cierre reciente del canal ha generado presiones significativas sobre la economía china y la de otros grandes importadores de petróleo y gas.

La declaración de Bessent ocurrió mientras el presidente Donald Trump realizaba una visita oficial a China, donde se reunía con el presidente Xi Jinping. El encuentro, que comenzó el jueves y estaba programado para concluir el viernes, se desarrollaba en un contexto de negociaciones amplias entre ambas potencias. Durante la reunión, Xi Jinping enfatizó ante Trump que la cuestión de Taiwán constituye el asunto más crítico en la relación bilateral, advirtiendo sobre las consecuencias de un manejo inadecuado del tema. Beijing sostiene que la isla autogobernada forma parte de su territorio.

Bessent sugirió que China podría ejercer influencia indirecta sobre el liderazgo iraní para lograr la reapertura del estrecho. "A China le interesa mucho que se reabra el estrecho, y creo que trabajarán entre bastidores en la medida en que alguien tenga alguna influencia sobre el liderazgo iraní", explicó. El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es una arteria vital del comercio global: millones de barriles de petróleo y gas circulan diariamente por esa ruta. Para una economía como la china, que depende críticamente de estas importaciones, cualquier interrupción del tránsito representa una amenaza económica y estratégica de primer orden.

Durante su gira por Asia, Bessent también abordó temas de inteligencia artificial. Afirmó que Estados Unidos puede entablar conversaciones con China sobre este campo porque "estamos en la delantera". Señaló que ambas naciones han presentado un protocolo de buenas prácticas destinado a evitar que actores no estatales accedan a modelos avanzados de IA. El secretario del Tesoro anticipó avances significativos en los próximos lanzamientos de modelos de lenguaje de empresas estadounidenses como Google y OpenAI. La mención de Anthropic y su modelo Mythos, al cual se le atribuyen capacidades de ciberataque, reflejó las preocupaciones de Washington sobre la proliferación de tecnologías de IA potencialmente peligrosas. Anthropic comunicó que la disponibilidad inicial del modelo será exclusiva para socios comerciales seleccionados.

La cuestión de los semiconductores avanzados también ocupó un lugar central en las conversaciones. Washington ha buscado frenar el desarrollo de inteligencia artificial en China mediante restricciones a la venta de chips de alto rendimiento, principalmente fabricados por Nvidia. Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, se sumó a la delegación estadounidense en Beijing. Cuando se le preguntó sobre reportes de que Washington habría autorizado la venta de chips Nvidia H200 a empresas tecnológicas chinas, Bessent respondió que hubo "mucho ida y vuelta" en torno a esa decisión, sugiriendo negociaciones complejas y en curso.

Antes de incorporarse a la delegación de Trump en Beijing, Bessent se reunió con el viceprimer ministro chino He Lifeng en Corea del Sur. Según el Ministerio de Comercio de China, estos diálogos preliminares estuvieron orientados a abordar cuestiones comerciales y ampliar la cooperación pragmática entre ambos países. Bessent compartió una fotografía del encuentro en X, comentando que conversaron sobre la relación económica y comercial bilateral. También visitó Tokio, donde se reunió con el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, y la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, abordando temas de minerales críticos y acuerdos de inversión.

La reapertura del estrecho de Ormuz representa para China una necesidad tanto económica como estratégica. Las tensiones recientes que derivaron en el cierre del canal han impactado directamente en la estabilidad de sus cadenas de suministro energético. Washington, por su parte, parece confiado en que los incentivos económicos de Beijing la llevarán a actuar, incluso de manera discreta, para influir en Irán y restablecer la normalidad en esa ruta marítima crítica. Lo que suceda en los próximos meses en torno al estrecho de Ormuz podría revelar tanto el alcance de la influencia china sobre Irán como la capacidad de Washington para anticipar y moldear el comportamiento de sus competidores globales.

Creo que harán todo lo posible. A China le interesa mucho que se reabra el estrecho, y creo que trabajarán entre bastidores en la medida en que alguien tenga alguna influencia sobre el liderazgo iraní.
— Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, en entrevista con CNBC
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