En un mercado de Caraz, Perú, la candidata a gobernadora e investigadora periodística Ysabel Susy Aponte Polo fue asesinada a tiros por la espalda mientras hacía campaña, apenas tres semanas antes de las elecciones regionales. Había denunciado públicamente amenazas de muerte e investigaba vínculos entre autoridades policiales y el crimen organizado. Su muerte no es solo la de una candidata: es la de una voz que incomodaba al poder, silenciada en el umbral de la democracia.
Asesinada candidata a gobernadora en Perú durante acto de campaña
Teníamos planes. Teníamos trabajo. Teníamos investigaciones pendientes.
¿Por qué importa que Aponte Polo fuera también periodista? ¿Cambia algo en cómo entendemos lo que pasó?
Porque no fue solo un acto de violencia electoral. Fue alguien que estaba investigando activamente a funcionarios policiales y candidatos. Tenía información, tenía plataforma, tenía credibilidad. Eso la hacía una amenaza para más de una persona.
Pero ahí hay que ser cuidadosos. Sabemos que denunció amenazas. Sabemos que estaba investigando a Villa y a Revoredo Farfán. Lo que no sabemos es si esas investigaciones fueron la razón del asesinato. El detenido es un ciudadano venezolano. ¿Cuál es la conexión? Eso aún está en investigación.
El equipo de Aponte dice que el detenido es solo el comienzo, que hay un "autor intelectual". ¿Qué significa eso en la práctica?
Significa que creen que alguien pagó o ordenó el asesinato. No fue un acto aislado de un tirador. Fue encargado. Y si es verdad, entonces hay que encontrar a quién lo encargó.
Eso es lo que el equipo cree, sí. Pero la Fiscalía aún está en etapa preliminar. No hay confirmación pública de quién ordenó nada. Tenemos una detención, tenemos una pistola, tenemos un cuerpo. El resto es investigación.
¿Qué pasa ahora con las elecciones? ¿Se posponen?
No hay indicios de que se pospongan. Pero la pregunta es si otros candidatos van a sentir miedo de hacer campaña. Si una candidata puede ser asesinada en un mercado público, ¿quién se siente seguro?
Eso es especulación. Lo que sabemos es que el Jurado Nacional de Elecciones reafirmó su compromiso con un proceso electoral pacífico. Pero tienes razón en que esto crea un clima. La pregunta real es si habrá más seguridad, más investigación, o si esto se convierte en otro caso sin resolver.
Le Pouls
- Un sicario le disparó a la cabeza en pleno mercado, frente a compradores y miembros de su equipo de campaña, hiriendo también a otras dos personas presentes.
- Días antes, Aponte Polo había advertido públicamente que recibió amenazas de muerte desde prisiones peruanas, señalando a un alto mando policial como presunto autor intelectual.
- La Policía detuvo en el lugar a un ciudadano venezolano con una pistola, pero la identidad y los motivos del autor intelectual permanecen sin esclarecer.
- La Fiscalía abrió una investigación por femicidio y recaba grabaciones de cámaras de seguridad, mientras el equipo periodístico de la víctima exige garantías para su propia seguridad.
- El crimen sacude el proceso electoral a menos de un mes de las votaciones y reaviva la preocupación por periodistas asesinados en Perú cuyos casos siguen impunes.
En un mercado de Caraz, Perú, la candidata a gobernadora e investigadora periodística Ysabel Susy Aponte Polo fue asesinada a tiros por la espalda mientras hacía campaña, apenas tres semanas antes de las elecciones regionales. Había denunciado públicamente amenazas de muerte e investigaba vínculos entre autoridades policiales y el crimen organizado. Su muerte no es solo la de una candidata: es la de una voz que incomodaba al poder, silenciada en el umbral de la democracia.
Ysabel Susy Aponte Polo recorría los puestos del mercado de Caraz el sábado al mediodía, haciendo campaña para la gobernación regional de Áncash, cuando un tirador la atacó por la espalda y le disparó a la cabeza. Otras dos personas resultaron heridas. El ataque ocurrió tres semanas antes de las elecciones regionales peruanas.
Aponte Polo era también periodista: conducía el programa «China Polo Dominical», donde investigaba corrupción y lazos entre funcionarios y bandas criminales. Días antes de su muerte, denunció en redes sociales haber recibido llamadas amenazantes desde prisiones, en las que se le advertía que un director de la Policía Nacional había ordenado un atentado contra ella. Investigaba además a un candidato a la alcaldía de Huaraz cuyo reportaje estaba a punto de emitirse.
La Policía detuvo a un ciudadano venezolano hallado con una pistola en el lugar. La fiscal provincial ordenó el levantamiento del cadáver, la revisión de cámaras de seguridad y otras diligencias urgentes. La Fiscalía Especializada en Violencia contra la Mujer abrió una investigación preliminar por femicidio, aunque la pregunta central —quién ordenó el crimen— permanece sin respuesta.
El equipo del programa calificó el asesinato como «un atentado contra la prensa» y pidió protección para sus integrantes. El Gobierno Regional de Áncash exigió una respuesta contundente del Gobierno Nacional, el Jurado Electoral reafirmó su compromiso con un proceso pacífico, y el Consejo de la Prensa Peruana recordó que otros periodistas asesinados en el país siguen sin justicia. La investigación apenas comienza.
Ysabel Susy Aponte Polo estaba en el mercado de Caraz el sábado alrededor del mediodía, recorriendo los puestos como parte de su campaña para gobernadora regional de Áncash, la región montañosa que se extiende al norte de Lima. Acompañada por miembros de su equipo de campaña, caminaba entre vendedores y compradores cuando fue atacada por la espalda. Un tirador le disparó a la cabeza. Otras dos personas presentes en el mercado también resultaron heridas por armas de fuego. El ataque ocurría apenas tres semanas antes de que Perú celebrara sus elecciones regionales.
Aponte Polo no era una candidata desconocida. Era también periodista, conocida por el programa "China Polo Dominical", en el que investigaba temas de corrupción y vínculos entre funcionarios públicos y bandas criminales. Días antes de su muerte, había publicado en redes sociales que recibía amenazas de muerte. Específicamente, denunció haber recibido tres llamadas telefónicas de internos en prisiones peruanas advirtiéndole que el general Víctor Revoredo Farfán, director de Investigación Criminal de la Policía Nacional, había ordenado un atentado en su contra. Aponte Polo había estado investigando los presuntos vínculos entre jefes policiales y la banda criminal Los Pulpos. También estaba preparando una investigación sobre Lalo Villa, candidato a la alcaldía de Huaraz por el partido Alianza para el Progreso, que iba a emitirse el domingo por la noche.
La Policía Nacional detuvo a un ciudadano de origen venezolano en el lugar del ataque. Se le incautó una pistola. El hombre fue puesto a disposición del Ministerio Público para interrogatorio. La fiscal provincial Dina Ramos ordenó el levantamiento del cadáver, la recopilación de grabaciones de cámaras de seguridad de la zona y otras diligencias de urgencia para esclarecer los hechos. La Fiscalía Especializada en Violencia contra la Mujer y los Integrantes del Grupo Familiar de Huaylas abrió una investigación preliminar por femicidio.
El equipo que trabajaba con Aponte Polo en su programa de investigación emitió un comunicado señalando que la captura del ciudadano venezolano era apenas el comienzo de la investigación. "Teníamos planes. Teníamos trabajo. Teníamos investigaciones pendientes", escribieron, refiriéndose a los proyectos que estaban desarrollando con ella. Calificaron el asesinato como "un atentado contra la prensa" y pidieron garantías de seguridad para los miembros del equipo.
Las reacciones institucionales fueron inmediatas. El Gobierno Regional de Áncash condenó el crimen y exigió una respuesta "inmediata y contundente" del Gobierno Nacional, señalando que había solicitado repetidamente un incremento de seguridad en la región. El Jurado Nacional de Elecciones rechazó el ataque y reafirmó su compromiso con un proceso electoral pacífico y democrático. El Consejo de la Prensa Peruana pidió una investigación profunda, anotando que otros asesinatos de periodistas en el país permanecen sin esclarecer.
El asesinato de Aponte Polo expone las tensiones que rodean el proceso electoral peruano a menos de un mes de las votaciones. Una candidata a gobernadora fue asesinada mientras hacía campaña. Una periodista que investigaba corrupción fue silenciada. Las autoridades detuvieron a un sospechoso, pero las preguntas sobre quién ordenó el ataque y por qué permanecen sin respuesta. La investigación apenas comienza.
Citations marquantes
He recibido tres llamadas de tres diferentes penales advirtiéndome que este señor Víctor Revoredo Farfán ha ordenado un atentado contra mi persona.— Ysabel Susy Aponte Polo, en redes sociales antes de su muerte
Esta mañana hablábamos con ella de los próximos días. Teníamos planes. Teníamos trabajo. Teníamos investigaciones pendientes.— Equipo de China Polo Dominical, en comunicado posterior al asesinato