Amitav Ghosh, Krasznahorkai y Rivera Garza lideran las apuestas para el Nobel de Literatura 2025

Seguir traducciones es tener antenas en la misma frecuencia que el Nobel
Jacques Testard, editor de Fritzcarraldo, explica cómo su editorial ha acertado cuatro premios en diez años.
Mark

¿Por qué las casas de apuestas son un termómetro confiable para esto? Parece casi arbitrario.

Mimi

No es que sean infalibles, pero tienen incentivos alineados con la realidad. Ganan dinero si aciertan. Y los datos agregados de múltiples casas suavizan los sesgos individuales.

Luke

Aunque hay que notar que Ladbrokes y Nicerodds no coinciden en el número uno. Can Xue versus Amitav Ghosh. Eso es una diferencia importante que el artículo no resuelve.

Mark

¿Y la editorial Fritzcarraldo? Cuatro aciertos en diez años suena casi sobrenatural.

Mimi

Testard dice que es suerte, pero su método es real: sigue traducciones y recepción internacional. Eso refleja dónde está la atención literaria global.

Luke

Cuatro aciertos en diez años es mejor que el azar, pero tampoco es garantía. Y el artículo no dice cuántas veces ha fallado. Podría haber predicho a veinte personas y acertado cuatro.

Mark

Entonces, ¿qué factores realmente importan al jurado?

Mimi

La Academia dice que es puramente literario. Pero la geografía y la política siempre están ahí. Quince años sin un ganador hispanohablante es un dato que pesa.

Luke

Aunque eso es especulación. El jurado podría no pensar en eso en absoluto. Solo sabemos que el premio es literario según ellos mismos.

Mark

¿Han Kang el año pasado cambió algo?

Mimi

Mostró que la edad no es determinante. Fue la primera mujer asiática, primera surcoreana. Eso abre posibilidades.

Luke

Pero un dato no es una tendencia. Un ganador joven no significa que busquen ganadores jóvenes.

  • Can Xue y László Krasznahorkai lideran las apuestas en Ladbrokes, pero el agregador Nicerodds coloca al indio Amitav Ghosh en la cúspide cuando se cruzan datos de múltiples casas.
  • La editorial Fritzcarraldo ha acertado cuatro veces en diez años apostando por autores antes de su consagración, lo que sugiere que el olfato editorial puede ser más fiable que la especulación pura.
  • Quince años sin un Nobel hispanohablante desde Vargas Llosa en 2010 y la candidatura histórica del poeta sirio Adonis alimentan la presión política y geográfica sobre el jurado.
  • Seis miembros del jurado, presididos por Anders Olsson, han leído y deliberado en secreto desde septiembre; sus notas permanecerán selladas cincuenta años, pero el veredicto se hará público este jueves.

Cada octubre, Estocolmo convierte la literatura en suspenso colectivo: el mundo entero especula, apuesta y debate quién merece ser ungido guardián de la palabra humana. En 2025, nombres como Can Xue, László Krasznahorkai y Amitav Ghosh encabezan las quinielas, mientras editores con historial de aciertos, factores geopolíticos y décadas de ausencias regionales añaden capas de significado a lo que la Academia Sueca insiste en llamar, simplemente, un premio literario.

Este jueves, Estocolmo revelará el nombre del Premio Nobel de Literatura 2025, y mientras tanto el mundo literario juega su ritual anual de predicciones. Según Ladbrokes, la escritora china Can Xue y el húngaro László Krasznahorkai encabezan las apuestas, seguidos por la mexicana Cristina Rivera Garza, el español Enrique Vila-Matas y otros como Gerald Murnane y Thomas Pynchon. Sin embargo, cuando se agregan datos de varias casas de apuestas, el indio Amitav Ghosh emerge como favorito colectivo, junto a nombres tan dispares como Murakami, Salman Rushdie y Margaret Atwood.

Hay un oráculo con credenciales probadas: la editorial británica Fritzcarraldo, fundada por Jacques Testard en 2014, ha acertado cuatro veces en una década —Aleksiévich, Tokarczuk, Ernaux y Fosse—. Testard atribuye sus aciertos más a la suerte que a la clarividencia, aunque su método real consiste en rastrear traducciones y la recepción internacional de ciertos autores. Su primer golpe llegó al comprar los derechos de Aleksiévich meses antes del Nobel, tras notar su impacto en la rentrée literaria francesa.

Los argumentos geopolíticos también pesan. Han pasado quince años desde que un hispanohablante —Vargas Llosa— ganara el premio, y el poeta sirio Adonis, candidato histórico recurrente, podría beneficiarse de consideraciones extraliterarias. Si Ghosh ganara, sería apenas el segundo autor indio en recibir el galardón tras Rabindranath Tagore en 1913.

La Academia Sueca, presidida este año por Anders Olsson, insiste en que el criterio es estrictamente literario. El jurado de seis miembros deliberó desde septiembre con notas que permanecerán selladas durante cincuenta años. Este jueves, sin embargo, alguien recibirá la llamada que transformará su vida.

Este jueves, Estocolmo anunciará quién se lleva el Premio Nobel de Literatura de 2025, y mientras tanto, lectores, editores, traductores y escritores juegan al juego anual de adivinar el nombre del ganador. Las casas de apuestas ofrecen pistas, aunque imperfectas, sobre dónde apunta la aguja de la brújula literaria mundial.

Según Ladbrokes, la escritora china Can Xue y el húngaro László Krasznahorkai encabezan las predicciones, seguidos de cerca por dos autores en lengua española: la mexicana Cristina Rivera Garza y el español Enrique Vila-Matas, que comparten posición con el australiano Gerald Murnane, el rumano Mircea Cărtărescu y el estadounidense Thomas Pynchon. Pero cuando se cruzan datos de múltiples casas de apuestas, según el agregador Nicerodds, emerge otro nombre en la cúspide: el indio Amitav Ghosh. La lista se expande entonces para incluir al japonés Murakami, el británico-estadounidense Salman Rushdie, la poeta canadiense Ann Carson, la antiguana Jamaica Kincaid, Margaret Atwood, Lyudmila Ulitskaya y Ersi Sotiropoulos.

Hay un oráculo que ha demostrado tener un oído particularmente afinado: la editorial británica Fritzcarraldo, fundada en 2014 por Jacques Testard. En poco más de una década, ha acertado cuatro veces: Svetlana Aleksiévich en 2015, Olga Tokarczuk en 2018, Annie Ernaux en 2022 y Jon Fosse en 2023. Testard atribuye su éxito menos a la clarividencia que a la suerte, aunque reconoce que su método consiste en seguir de cerca las traducciones y el impacto que ciertos autores generan en diferentes países. Su primer acierto llegó cuando compró los derechos de la obra de Aleksiévich meses antes de que recibiera el Nobel, después de leerla en francés y notar su excelente recepción en la rentrée literaria francesa. Francia, dicho sea de paso, sigue siendo el país con más Premios Nobel de Literatura en su haber: dieciséis.

Los factores geográficos y políticos siempre emergen en estas conversaciones anuales. El poeta sirio Adonis, candidato histórico recurrente, podría beneficiarse de consideraciones de este tipo. Los escritores en español también tienen argumentos: han transcurrido quince años desde que Mario Vargas Llosa ganara en 2010, siendo los anteriores ganadores hispanohablantes Octavio Paz en 1990 y Camilo José Cela en 1989. Si Ghosh ganara, sería apenas el segundo autor indio en recibir el premio, después de Rabindranath Tagore en 1913. Australia ha visto a solo un ganador del Nobel, y Gerald Murnane ha sido favorito en demasiadas ocasiones sin lograrlo. El escritor checo Iván Klima, fallecido esta semana, es otro nombre que ha aparecido recurrentemente en estas listas.

La Academia Sueca insiste en que el premio es fundamentalmente literario, no político. El jurado está compuesto por seis miembros que rotan cada tres años. Este año preside Anders Olsson, de setenta y seis años, acompañado por Ellen Matsson, Anne Swärd, Steve Sem-Sandberg, Anna-Karin Palm y Mats Malm, quien actúa como secretario. El jurado ha mantenido paridad de género, y los últimos diez años de ganadores también han reflejado equilibrio. El año pasado, Han Kang demostró que no es necesario llegar a los setenta para ser distinguida en Estocolmo, como también lo hizo Olga Tokarczuk años atrás.

Desde junio hasta finales de agosto, el jurado y sus asesores leyeron las obras de los candidatos seleccionados. Las deliberaciones comenzaron en septiembre, y sus notas permanecerán bajo sello durante cincuenta años, según las normas de la Academia. Pero este jueves, el veredicto será público, y alguien recibirá la llamada que transformará su vida.

Se trata más bien de un golpe de suerte, aunque seguir traducciones y el eco de autores en distintos países es clave
— Jacques Testard, fundador de Fritzcarraldo
Este es un premio eminentemente literario, y eso es lo que se premia
— Academia Sueca
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