Agricultor pierde 490 mil pesos tras retiro súbito de transformadores por empresa eléctrica

El agricultor Miguel Basulto Dural y su familia sufrieron pérdidas económicas severas que afectaron su subsistencia y capacidad productiva agrícola.
Sin aviso, sin explicación, sin consideración por las consecuencias
Cómo la Empresa Eléctrica desconectó a Basulto de la red que alimentaba su finca.

En la Sierra de Cubitas, Camagüey, un pequeño agricultor llamado Miguel Basulto Dural descubrió que el Estado puede interrumpir una vida entera sin pronunciar una sola palabra de advertencia. La Empresa Eléctrica retiró sus transformadores dos días antes de la siembra programada, convirtiendo meses de preparación en pérdidas que superan los 750 mil pesos. Este episodio no es solo un conflicto burocrático: es el retrato de cómo la ausencia de comunicación institucional puede desmantelar la subsistencia de quienes producen alimentos para el país.

  • Un agricultor con contrato vigente y tierra preparada amaneció desconectado de la red eléctrica sin que nadie le avisara ni le explicara nada.
  • La cascada de pérdidas fue inmediata: semillas quemadas, maquinaria alquilada sin uso, cosechas de maíz y tomate que nunca llegaron a sembrarse.
  • Para sobrevivir sin electricidad, la familia tuvo que invertir 115 mil pesos en una yegua y un carretón para cargar agua desde más de dos kilómetros.
  • Meses después, Basulto sigue sin respuesta sobre si los transformadores regresarán, mientras la campaña agrícola de 2025 ya acumula daños proyectados.
  • El caso fue llevado ante autoridades locales del sector eléctrico y de la asociación de agricultores, pero el silencio institucional persiste.

Miguel Basulto Dural tenía todo listo. El 18 de diciembre de 2024 sembraría dos hectáreas de maíz en su finca de Sierra de Cubitas, en Camagüey. Meses de preparación del terreno, semillas compradas, maquinaria reservada. Dos días antes, al intentar activar el riego, descubrió que la turbina llevaba más de veinte minutos encendida sin producir agua. Recorrió la línea metro a metro y la encontró intacta. El problema no era mecánico: la Empresa Eléctrica había retirado, sin previo aviso, los dos transformadores que alimentaban su propiedad.

Basulto era cliente de larga data, conectado bajo un contrato de red trifásica de 220 voltios. Nadie le notificó. Nadie le explicó. La siembra de maíz se perdió, sumando 490 mil pesos en daños directos. A eso se sumaron 12 mil en semillas inutilizadas, 20 mil en maquinaria alquilada que no pudo operar, 33 mil 800 en el tomate que nunca se plantó, combustible comprado de más y un semillero de ají pimiento que se malogró en el almacén.

Sin electricidad para el riego, la familia tuvo que buscar agua a más de dos kilómetros de distancia. Para resolverlo, invirtieron 115 mil pesos en una yegua y un carretón. Las pérdidas totales superan los 750 mil pesos y se proyectan hacia la campaña de 2025, que ya está comprometida en su totalidad.

Basulto llevó su caso al Director de la Organización Básica Eléctrica y al presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños del municipio. Ambos conocen la situación. Hasta ahora, nadie ha explicado por qué fue desconectado, ni cuándo, ni si alguna vez, los transformadores regresarán.

Miguel Basulto Dural había planeado cada detalle. El 18 de diciembre de 2024 comenzaría a sembrar dos hectáreas de maíz en su finca de Sierra de Cubitas, en el municipio camagüeyano. La tierra estaba lista. Las fechas estaban marcadas. Todo apuntaba hacia una cosecha que alimentaría a su familia y generaría ingresos.

Dos días antes de esa fecha, Basulto conectó la turbina para iniciar el riego. Caminó hacia el área donde el agua debería llegar, pero nada brotó de las tuberías. Pensó que la conductora se había dañado. Revisó la línea metro a metro y la encontró intacta. Siguió caminando, recorriendo los 500 metros hasta la turbina misma, y descubrió algo que lo paralizó: la máquina llevaba más de veinte minutos encendida sin funcionar. No era un problema mecánico. Era algo peor.

La Empresa Eléctrica había retirado, sin notificación previa, los dos transformadores que alimentaban su propiedad. Basulto era cliente de larga data, conectado a la red de 220 trifásica bajo un contrato que llevaba años vigente. Pero alguien, en alguna oficina, había decidido desconectarlo. Sin avisar. Sin explicar. Sin dar tiempo para prepararse.

Las consecuencias se desplegaron como una cascada. No pudo sembrar el maíz en la fecha prevista, después de meses de preparación del terreno. Esa pérdida directa sumó 490 mil pesos. Pero eso fue apenas el comienzo. Los 12 mil pesos invertidos en semilla se convirtieron en dinero quemado. Otros 20 mil se fueron en alquiler de maquinaria que no pudo usar. El tomate que planeaba sembrar nunca llegó a regarse ni plantarse, costándole 33 mil 800 pesos más. Compró 187 litros de diésel que no necesitaría. El semillero de ají pimiento se malogró en el almacén.

Desde entonces, el silencio. Basulto no ha recibido información sobre cuándo, o si alguna vez, los transformadores regresarán. Todo indica que no lo harán. Mientras tanto, su familia enfrenta una realidad nueva: cargar agua desde más de dos kilómetros de distancia. Para resolver eso, tuvo que invertir 115 mil pesos en una yegua y un carretón. Las pérdidas de 2024 se proyectan hacia 2025, donde la campaña agrícola completa está comprometida.

Basulto ha llevado su caso al Director de la Organización Básica Eléctrica y al presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños en el municipio. Ambos conocen la situación. Lo que no está claro es qué harán al respecto, o si alguien en la Empresa Eléctrica explicará alguna vez por qué un pequeño agricultor fue desconectado sin aviso, sin proceso, sin consideración por las consecuencias.

Esta situación la conocen el Director de la Organización Básica Eléctrica y el presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños en el municipio
— Miguel Basulto Dural
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Cómo se retiran dos transformadores de una finca sin que el dueño reciba notificación?

Model

Eso es lo que Basulto se pregunta. Dice que tenía un contrato vigente. Aparentemente eso no fue suficiente.

Inventor

¿Hay alguna razón que haya dado la Empresa Eléctrica para justificar el retiro?

Model

No. Eso es parte del problema. No hubo explicación, no hubo aviso previo. Simplemente desaparecieron los transformadores.

Inventor

¿Y si fue un error administrativo?

Model

Posible. Pero un error que cuesta casi 750 mil pesos a una familia. Un error que impide que un agricultor trabaje. Eso no es un error menor.

Inventor

¿Qué espera Basulto ahora?

Model

Información. Respuestas. Saber si los transformadores volverán o si tendrá que reinventar completamente cómo opera su finca. Por ahora, solo tiene silencio.

Inventor

¿Cuánta gente en Cuba depende de situaciones como esta?

Model

Muchas. Los pequeños agricultores son vulnerables. Dependen de servicios que no controlan. Una decisión tomada en una oficina puede destruir una cosecha, una inversión, un año de trabajo.

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