Zelenski rechaza elecciones en Ucrania: sería un "tsunami" que dividiría el país

Ataques rusos sobre Ucrania provocaron dos muertos en la noche del sábado al domingo, además de un mortífero golpe previo a un centro comercial en el centro del país.
Un tsunami que dividiría Ucrania en el momento en que más necesita estar unida
Zelenski explica por qué celebrar elecciones durante la invasión rusa sería catastrófico para el país.
Mark

¿Por qué Zelenski rechaza tan tajantemente las elecciones si la democracia es lo que Ucrania dice estar defendiendo?

Mimi

Porque en guerra, la democracia formal puede destruir la unidad que necesitas para sobrevivir. No es que rechace la democracia; es que cree que una votación ahora, con militares en el frente y millones de refugiados fuera del país, sería caótica y divisiva.

Mark

Pero Fédorov, su exministro, parece creer que es posible. ¿Qué lo motiva a él?

Mimi

Fédorov tiene 35 años, es joven, fue destituido. Un vídeo de campaña electoral es una forma de mantener relevancia política y, quizá, de posicionarse para después de la guerra. Trump también ha planteado esto. Hay actores internacionales y domésticos que ven las elecciones como una solución.

Mark

¿Y la amenaza de los 300.000 soldados rusos? ¿Es creíble ese número?

Mimi

Zelenski lo anuncia como advertencia. Rusia recluta en regiones remotas donde hay menos resistencia política. Si Putin alcanza 500.000 efectivos nuevos en 2027, la guerra se prolongaría significativamente. Es una señal de que Moscú no está debilitándose tan rápido como algunos esperan.

Mark

¿Qué significa que Costa y otros líderes viajen a Kyiv justo ahora?

Mimi

Es apoyo simbólico pero también político. Mientras Rusia recluta y ataca, Europa dice: estamos contigo, intensificaremos sanciones, no negociaremos sin que Rusia se retire. Es una demostración de que la coalición de voluntarios sigue unida.

Mark

¿Hay tensión entre lo que Zelenski dice sobre la guerra y lo que hace políticamente?

Mimi

Sí. Rechaza elecciones por la guerra, pero la guerra también le da poder sin límites. Es un dilema real: ¿cómo restauras democracia cuando la guerra justifica suspenderla indefinidamente?

  • Un exministro destituido lanza un vídeo con tono de campaña electoral, encendiendo un escándalo político en pleno verano de turbulencias para el gobierno ucraniano.
  • Zelenski advierte que convocar elecciones ahora sería un 'tsunami' que fracturaria un país que necesita unidad absoluta para sobrevivir la invasión.
  • Rusia prepara el reclutamiento de 300.000 soldados adicionales tras sus elecciones de septiembre, apuntando a regiones remotas donde la resistencia interna es mínima.
  • Los bombardeos rusos no cesan: dos muertos en la noche del sábado al domingo se suman a un ataque previo devastador contra un centro comercial en el centro del país.
  • Una decena de líderes europeos viaja a Kyiv para el aniversario de independencia, enviando una señal inequívoca de que las sanciones y el respaldo militar continuarán hasta que Rusia negocie de verdad.

En el umbral del 35.º aniversario de su independencia, Ucrania enfrenta una doble presión: la tentación interna de normalizar la democracia en tiempos de guerra y la amenaza externa de una Rusia que planea ampliar masivamente su ejército. Zelenski, consciente de que la unidad nacional es tan vital como cualquier arma, rechaza las elecciones como un lujo que su país no puede permitirse mientras millones de soldados y refugiados quedarían excluidos de las urnas. Europa, mientras tanto, peregrina a Kyiv no solo para conmemorar, sino para recordar al mundo que el apoyo a Ucrania no es un gesto pasajero, sino una apuesta sostenida por el orden internacional.

Zelenski cerró esta semana cualquier debate sobre elecciones presidenciales durante la guerra. En una conversación con periodistas en Kyiv, fue categórico: celebrar comicios ahora sería un tsunami que dividiría Ucrania en el peor momento posible. La pregunta no es nueva —Trump la planteó meses atrás—, pero quien la reaviva ahora es Mijaíl Fédorov, exministro de Defensa recientemente destituido, que lanzó un vídeo con tono de campaña denunciando corrupción y pidiendo restaurar el proceso democrático. Su anunciado viaje a Washington añade tensión a un verano ya convulso para el gobierno ucraniano.

La ley marcial prohíbe las elecciones desde la invasión de febrero de 2022, pero Zelenski va más allá de lo legal: los soldados en el frente no podrían votar, ni tampoco los millones de refugiados dispersos por Europa. El riesgo no es solo logístico, sino político. Una votación en estas condiciones abriría fracturas profundas en un país que necesita cohesión para resistir.

Al mismo tiempo, el presidente advierte sobre una amenaza militar creciente. Según sus cálculos, Rusia planea reclutar 300.000 soldados adicionales tras sus elecciones parlamentarias de septiembre, con la vista puesta en alcanzar 500.000 efectivos nuevos para 2027 mediante una 'movilización periférica' en las regiones más remotas del país, donde el reclutamiento genera menos resistencia interna.

Los ataques no se detienen: dos muertos en la noche del sábado al domingo, sumados a un golpe anterior particularmente mortífero contra un centro comercial en el centro del país. Todo esto ocurre mientras Ucrania se prepara para conmemorar el lunes sus 35 años de independencia. Una decena de líderes europeos viajará a Kyiv encabezados por António Costa, presidente del Consejo Europeo, quien subraya que las sanciones están agotando los recursos rusos y que la presión continuará hasta que Moscú abandone el campo de batalla y se siente a negociar en serio.

Volodímir Zelenski cerró la puerta esta semana a cualquier posibilidad de convocar elecciones presidenciales mientras la guerra continúe. En una conversación con periodistas en Kyiv, el presidente ucraniano fue contundente: celebrar comicios ahora sería "un tsunami que dividiría Ucrania". La pregunta no es nueva. Donald Trump la planteó hace meses. Pero ahora quien la impulsa es Mijaíl Fédorov, el exministro de Defensa de 35 años que fue destituido recientemente y que la semana pasada lanzó un vídeo con tono de campaña electoral denunciando corrupción y pidiendo "restablecer un proceso democrático" sin entrar en detalles concretos. Fédorov, que planea viajar a Washington, ha generado un escándalo político más en un verano turbulento para el gobierno ucraniano.

La ley marcial, vigente desde la invasión rusa de febrero de 2022, ya prohíbe las elecciones. Pero Zelenski, en el cargo desde 2019, explica por qué la idea es problemática incluso si fuera legalmente posible. Los militares desplegados en el frente no podrían votar. Millones de refugiados dispersos por toda Europa tampoco tendrían acceso a las urnas. Garantizar derechos electorales en esas condiciones es, sencillamente, imposible. El riesgo no es solo logístico: es político. Una votación ahora, cree el presidente, abriría fracturas profundas en un país que necesita unidad para sobrevivir.

Mientras Zelenski rechaza las elecciones, advierte sobre una amenaza militar más inmediata. Rusia, dice, planea reclutar 300.000 soldados adicionales después de sus elecciones parlamentarias de mediados de septiembre. Los cálculos de Zelenski sugieren que Vladímir Putin podría intensificar aún más el esfuerzo en 2027 para alcanzar un total de 500.000 efectivos nuevos. Lo que describe como "movilización periférica" apunta a las regiones más remotas de Rusia, donde el reclutamiento es menos visible y genera menos resistencia política interna.

Los ataques rusos no cesan. La noche del sábado al domingo, bombardeos sobre Ucrania dejaron dos muertos. Estos ataques se suman a un golpe anterior contra un centro comercial en el centro del país que fue particularmente mortífero. La guerra sigue su curso destructivo mientras Zelenski se prepara para conmemorar el lunes los 35 años de independencia ucraniana desde la disolución de la Unión Soviética. La ocasión será especial: una decena de líderes europeos viajará a Kyiv para acompañarlo, encabezados por António Costa, presidente del Consejo Europeo.

Costa, político socialista portugués, subraya que este verano es particularmente revelador. "Podemos ver que la guerra está agotando los recursos de Rusia", dice. Las sanciones sin precedentes están teniendo efecto. El mensaje europeo es claro: la presión continuará hasta que Rusia cese los ataques, demuestre compromiso genuino con la paz y abandone el campo de batalla para sentarse a negociar. Líderes nórdicos y bálticos, grandes defensores de Ucrania en Europa, ya se adelantaron para celebrar el día de la Bandera. Otros se sumarán el lunes, posiblemente el nuevo primer ministro británico Andy Burnham. Por la tarde, Costa y los demás líderes participarán en una reunión híbrida de la coalición de voluntarios, la treintena de países que respaldan la defensa ucraniana a largo plazo frente a la agresión rusa.

Sería un tsunami que dividiría Ucrania
— Volodímir Zelenski, presidente ucraniano
Este verano, más que nunca antes, podemos ver que la guerra está agotando los recursos de Rusia
— António Costa, presidente del Consejo Europeo
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