Xiaomi hunde el precio para que las pantallas QLED grandes lleguen a más hogares
En pleno verano, cuando millones de hogares buscan la mejor pantalla para vivir el fútbol mundial, Xiaomi y Samsung han decidido reducir el precio de sus televisores QLED en un movimiento que revela algo más profundo que una simple promoción: la democratización de la tecnología de imagen avanzada y la compresión inevitable de los márgenes en una industria donde la presencia en el salón es el verdadero trofeo. Xiaomi lleva su modelo de 75 pulgadas a 450 euros en Carrefour, mientras Samsung rebaja The Frame Pro de 65 pulgadas a 1.099 euros, trazando dos filosofías distintas ante un mismo desafío competitivo.
- El mercado de televisores QLED hierve en julio: Xiaomi recorta casi 250 euros de golpe en su modelo de 75 pulgadas, una señal de que la guerra de precios ha dejado de ser gradual para volverse agresiva.
- Samsung responde sin ceder su identidad premium: baja 200 euros en The Frame Pro, pero mantiene su procesador de inteligencia artificial y su sistema de audio de 40 vatios como argumentos de diferenciación.
- La presión sobre los márgenes es real y creciente, con fabricantes que sacrifican rentabilidad a corto plazo para no perder cuota en un segmento donde la fidelidad de marca se decide pantalla a pantalla.
- El consumidor se encuentra ante una elección inédita: acceder a QLED 4K de 75 pulgadas por menos de 500 euros o invertir el doble en una experiencia audiovisual y estética de nivel superior.
- La batalla se libra ahora mismo, en julio, con el mundial de fútbol como catalizador que convierte cada televisor vendido en una posición ganada para los próximos años de ecosistema digital en el hogar.
El verano ha convertido el mercado de televisores en un campo de batalla, y Xiaomi ha lanzado el primer golpe más contundente: su Smart TV A Pro 2026 de 75 pulgadas baja hasta los 450 euros en Carrefour, frente a los 700 euros habituales en otras plataformas. El movimiento no es casual; es una apuesta deliberada por abrir la tecnología QLED de gran formato a un público más amplio y consolidar presencia en uno de los segmentos más disputados del momento.
El televisor justifica su precio con un panel QLED 4K capaz de reproducir más de mil millones de colores, cobertura del 94% del espacio DCI-P3 y compatibilidad con HDR10, HLG y Filmmaker Mode. La tecnología MEMC suaviza el movimiento rápido y el ángulo de visión de 178 grados garantiza una imagen fiel desde cualquier punto de la sala. Por dentro, Google TV corre sobre un procesador Quad Cortex-A55 con 2 GB de RAM, suficiente para acceder a todas las plataformas de streaming sin fricciones.
Samsung no ha tardado en responder, aunque desde una posición diferente. The Frame Pro de 65 pulgadas pasa de 1.299 a 1.099 euros, una rebaja de 200 euros que mantiene el modelo en la gama premium pero lo acerca a quienes dudaban. Su panel Neo QLED con tecnología Quantum Dot, el procesador NQ4 AI Gen3 y un sistema de audio de 40 vatios con Dolby Atmos representan una propuesta claramente superior en prestaciones, complementada por un diseño pensado para integrarse con discreción en cualquier espacio.
Lo que estas dos decisiones revelan es una industria en transformación: los márgenes se comprimen, pero la lucha por estar presente en los hogares se vuelve más intensa que nunca. Xiaomi apuesta por el volumen y la accesibilidad; Samsung defiende el valor percibido cediendo lo justo en precio. Dos estrategias distintas ante un mismo objetivo: ganar el salón del consumidor antes de que termine el verano.
El mercado de televisores de gran formato está en plena ebullición este verano, y Xiaomi acaba de lanzar un movimiento agresivo que desafía directamente a sus competidores. La compañía china ha decidido reducir el precio de su Smart TV A Pro 2026 de 75 pulgadas hasta los 450,18 euros en Carrefour, una cifra que representa un corte brutal respecto a los 700 euros que habitualmente cuesta en plataformas como Amazon, Miravia, PcComponentes o en su propia tienda. Es un gesto deliberado: abrir las pantallas QLED de tamaño generoso a un público más amplio y reforzar su posición en uno de los segmentos más disputados del momento.
La pantalla que Xiaomi ofrece a ese precio es seria. Se trata de un panel QLED 4K Ultra HD capaz de reproducir 1.070 millones de colores y cubrir el 94 por ciento del espacio de color DCI-P3. Soporta los estándares HDR10, HLG y Filmmaker Mode, lo que significa que los contenidos se ven con fidelidad cercana a la intención original de los creadores. La tecnología MEMC 4K a 60 Hz suaviza las escenas de movimiento rápido, y el ángulo de visión de 178 grados permite que la imagen se vea bien desde prácticamente cualquier punto de la sala.
Dentro del televisor late un procesador Quad Cortex-A55 acompañado de 2 gigabytes de RAM y 8 gigabytes de almacenamiento, lo suficiente para ejecutar Google TV sin tropiezos y acceder a todas las plataformas de streaming principales. El sonido corre a cargo de dos altavoces de 10 vatios cada uno, compatibles con Dolby Audio, DTS y DTS Virtual. La conectividad incluye Bluetooth 5.0 y WiFi de doble banda, características que ya son estándar pero que siguen siendo necesarias.
Xiaomi no está solo en esta batalla de precios. Samsung también ha decidido entrar en la contienda, aunque en un segmento diferente y con una propuesta distinta. Su modelo The Frame Pro TQ-LS03FWU de 65 pulgadas ha bajado desde los 1.299 euros hasta los 1.099 euros, una reducción de 200 euros que lo sitúa en una categoría completamente diferente. Este televisor monta un panel Neo QLED 4K con tecnología Quantum Dot, que ofrece un contraste excepcional gracias a un control de retroiluminación muy preciso. El procesador NQ4 AI Gen3 impulsa toda la operación, y la compatibilidad con HDR10+ y Dolby Atmos promete una experiencia audiovisual de nivel superior.
El televisor de Samsung funciona bajo One UI Tizen y presume de un sistema Wireless One Connect que minimiza el cableado visible, un detalle que importa a quienes cuidan la estética de sus espacios. El sistema de audio de 40 vatios duplica ampliamente lo que ofrece Xiaomi, y la presencia de WiFi 5 y Bluetooth 5.3 lo mantiene conectado sin problemas. El diseño, según la descripción, está pensado para integrarse discretamente en cualquier habitación.
Lo que está ocurriendo aquí es una intensificación de la competencia en el mercado de televisores QLED durante julio, justo cuando el mundial de fútbol atrae a millones de espectadores a sus pantallas. Xiaomi apuesta por el volumen y la accesibilidad, bajando márgenes para capturar cuota de mercado en el segmento de 75 pulgadas. Samsung, por su parte, mantiene su posición en la gama premium pero cede terreno en precio para no perder clientes. Ambas estrategias revelan una industria donde el margen de beneficio se comprime pero donde la batalla por la presencia en los hogares sigue siendo feroz.
Notable Quotes
Las Smart TV con tecnología QLED continúan ganando protagonismo durante 2026, principalmente gracias a su capacidad para ofrecer colores más vivos, un mayor nivel de brillo y una excelente relación entre prestaciones y precio.— Muy Interesante
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Xiaomi elige precisamente este momento para hacer una rebaja tan agresiva?
El mundial de fútbol trae millones de espectadores a las pantallas. Es el pico de demanda del año. Xiaomi quiere que esa gente que busca un televisor grande y decente encuentre su producto primero, a un precio que no pueden rechazar.
450 euros por 75 pulgadas QLED parece casi irreal. ¿Cuál es el truco?
No hay truco, pero tampoco es un televisor de gama alta. El procesador es modesto, la RAM es ajustada, el sonido es funcional. Pero la pantalla es genuina, y eso es lo que importa cuando ves una película o un partido. Xiaomi está dispuesta a vender con márgenes muy finos para ganar volumen.
¿Y Samsung? Parece que está en un mundo diferente con su Frame Pro.
Completamente. Samsung no compite en precio con Xiaomi. Compite en experiencia. Cuarenta vatios de sonido, procesador AI, diseño pensado para la sala. Son televisores para públicos distintos.
¿Esto es sostenible? ¿Pueden seguir bajando precios indefinidamente?
No. Esto es una batalla táctica por cuota de mercado. En algún momento los márgenes se recuperan o los fabricantes se retiran. Pero por ahora, el consumidor gana.
¿Qué ves en el futuro inmediato de este mercado?
Más presión sobre precios, probablemente. Otros fabricantes responderán. Pero también verás diferenciación: algunos irán por volumen como Xiaomi, otros por experiencia como Samsung. El mercado se polariza.