En septiembre de 2026, Xi Jinping llevó a la cumbre de los BRICS algo más que una propuesta tecnológica: ofreció una visión alternativa del orden digital mundial, donde naciones en desarrollo puedan construir y compartir inteligencia artificial sin depender de las licencias y la infraestructura de Occidente. La iniciativa de una zona de IA de código abierto llega en un momento en que el bloque navega sus propias fracturas internas —desde la guerra en Ucrania hasta la violencia en Gaza— y busca, pese a todo, articular una voz colectiva frente a las potencias establecidas. Es el viejo impulso de
Xi Jinping propone a los BRICS una zona de inteligencia artificial de código abierto
Una alternativa tecnológica para naciones que no pueden pagar el precio occidental
¿Por qué Xi Jinping presenta esta propuesta precisamente ahora? ¿Qué lo motiva?
China ve que Occidente está ganando la carrera de la IA y quiere ofrecer una alternativa. Si los BRICS crean su propia zona abierta, otros países en desarrollo podrían unirse, reduciendo la dependencia de tecnología estadounidense.
Pero el comunicado de prensa no especifica cuánto dinero China invertirá, ni qué gobernanza tendrá la zona. ¿Es una propuesta concreta o una declaración de intenciones?
¿Cómo encaja esto con las tensiones que vemos en la cumbre? Rusia logró que no mencionaran a Ucrania.
La propuesta de IA es un terreno neutral donde todos pueden estar de acuerdo. Mientras Rusia, China e India tienen desacuerdos sobre geopolítica, la tecnología es un objetivo común que les permite presentar unidad al mundo.
Aunque vale notar que India tuvo que negociar bastante para lograr esa declaración. No fue consenso automático. El equilibrio es frágil.
¿Qué significa esto para países como Brasil y Sudáfrica, que tienen menos capacidad tecnológica?
Podrían beneficiarse enormemente. Acceso a herramientas de IA sin pagar licencias occidentales, y la posibilidad de adaptar tecnología a sus contextos locales. Para Brasil, por ejemplo, podría significar IA aplicada a agricultura tropical.
Pero también dependerían de que China y otros miembros mantengan el compromiso. Si la zona se convierte en un proyecto chino disfrazado de colaborativo, los beneficios podrían ser limitados.
¿Cuál es el riesgo más grande aquí?
Que los BRICS no logren mantener cohesión. Tienen intereses geopolíticos muy distintos. Si la propuesta se convierte en un campo de batalla por influencia, nunca despegará.
Y también está el riesgo técnico: crear un ecosistema de IA de código abierto que sea competitivo requiere talento, inversión y tiempo. No es solo un acuerdo político.
Il Polso
- China aprovecha la cumbre para lanzar una ofensiva diplomática-tecnológica: una zona de IA de código abierto que desafía directamente el dominio de las grandes plataformas occidentales.
- Rusia maniobra con éxito para que la declaración final no mencione Ucrania, revelando que las tensiones geopolíticas más profundas siguen sin resolverse dentro del bloque.
- Hamás agradece públicamente a los BRICS por sus posturas sobre Gaza, subrayando cómo la cumbre se convierte en escenario de conflictos que van mucho más allá de la tecnología.
- India, como anfitriona, equilibra presiones contradictorias de sus socios y logra una declaración de consenso, aunque la cohesión del grupo sigue siendo frágil.
- La propuesta de IA abierta aún debe superar obstáculos concretos: financiamiento, gobernanza compartida y coordinación entre cinco sistemas políticos y económicos profundamente distintos.
En septiembre de 2026, Xi Jinping llevó a la cumbre de los BRICS algo más que una propuesta tecnológica: ofreció una visión alternativa del orden digital mundial, donde naciones en desarrollo puedan construir y compartir inteligencia artificial sin depender de las licencias y la infraestructura de Occidente. La iniciativa de una zona de IA de código abierto llega en un momento en que el bloque navega sus propias fracturas internas —desde la guerra en Ucrania hasta la violencia en Gaza— y busca, pese a todo, articular una voz colectiva frente a las potencias establecidas. Es el viejo impulso de los no alineados, ahora revestido de algoritmos y datos.
En la cumbre de los BRICS de septiembre de 2026, Xi Jinping presentó su apuesta más ambiciosa en el terreno tecnológico: una zona de inteligencia artificial de código abierto para los cinco miembros principales del bloque y otros países en desarrollo interesados. La propuesta no es solo técnica —es un movimiento geopolítico. Mientras Estados Unidos y sus aliados controlan los sistemas de IA más avanzados mediante licencias costosas y restricciones de exportación, China ofrece una plataforma donde investigadores, empresas y gobiernos del Sur Global puedan desarrollar herramientas adaptadas a sus propias realidades, desde diagnóstico médico hasta agricultura, sin intermediarios occidentales.
Pero la cumbre también expuso las grietas internas del bloque. Rusia logró que la declaración final no mencionara explícitamente a Ucrania, un triunfo diplomático que revela su peso dentro del grupo pese al aislamiento internacional. Al mismo tiempo, Hamás emitió un comunicado agradeciendo a los BRICS por sus posturas sobre Gaza, convirtiendo la reunión en espejo de conflictos globales que el bloque no puede ignorar. India, como presidenta de la cumbre, tuvo que navegar estas tensiones con precisión, equilibrando sus propias prioridades de seguridad regional con las agendas divergentes de Rusia y China.
El resultado fue una declaración de consenso que incluye la propuesta de IA, pero el verdadero desafío comienza ahora. Transformar una zona de inteligencia artificial en realidad operativa exige inversión, mecanismos de gobernanza compartida y voluntad de coordinar entre naciones con sistemas políticos muy distintos. China tiene experiencia en infraestructura regional a gran escala, pero liderar un proyecto de investigación y desarrollo tecnológico distribuido entre cinco potencias con intereses competitivos es un reto sin precedentes para el bloque.
En la cumbre de los BRICS celebrada en septiembre de 2026, el presidente chino Xi Jinping presentó una propuesta que busca redefinir la posición del bloque en la carrera global por la inteligencia artificial. Su iniciativa central: crear una zona de inteligencia artificial de código abierto que funcione como espacio colaborativo entre los cinco miembros principales —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— y potencialmente otros países en desarrollo que se unan al esfuerzo.
La propuesta llega en un momento de creciente fragmentación tecnológica mundial. Mientras Estados Unidos y sus aliados occidentales dominan el desarrollo de sistemas de IA propietarios y de alto costo, Xi presentó la zona abierta como una alternativa que permitiría a naciones en desarrollo acceder a herramientas de inteligencia artificial sin depender de licencias occidentales ni de la infraestructura controlada por gigantes tecnológicos estadounidenses. El modelo de código abierto, según la propuesta, facilitaría que investigadores y empresas de cualquier país BRICS pudieran contribuir, modificar y adaptar las tecnologías a sus contextos locales.
La cumbre, sin embargo, reveló las tensiones internas que atraviesan el bloque más allá de los anuncios de cooperación tecnológica. Rusia logró que la declaración final evitara menciones explícitas a Ucrania, un logro diplomático que reflejaba su capacidad de presión dentro del grupo a pesar de las sanciones internacionales. Simultáneamente, India navegó un equilibrio delicado entre sus propios intereses y las presiones de otros miembros, mientras la región de Oriente Próximo se convulsionaba con nuevas escaladas de violencia. Hamás emitió un comunicado expresando gratitud hacia los BRICS por lo que describió como posturas positivas y de progreso respecto a la situación en Gaza, señalando que el bloque había mantenido una posición diferenciada respecto a la de potencias occidentales.
La iniciativa de IA de código abierto debe entenderse en este contexto más amplio. No es simplemente una propuesta tecnológica, sino un movimiento geopolítico deliberado. China, que ya lidera en aplicaciones prácticas de inteligencia artificial en vigilancia, comercio electrónico y manufactura, busca posicionar a los BRICS como un polo alternativo en la gobernanza y desarrollo de estas tecnologías. Una zona de IA abierta permitiría que el bloque estableciera sus propios estándares, valores y prioridades —potencialmente diferentes a los que prevalecen en Occidente— mientras construye capacidades tecnológicas distribuidas que no dependan de un único centro de poder.
Para India, que asumió la presidencia de la cumbre, el desafío fue mantener cohesión entre miembros con agendas divergentes. Mientras Rusia priorizaba evitar críticas sobre Ucrania y China avanzaba su agenda tecnológica, India debía gestionar sus propias preocupaciones sobre seguridad regional y su relación compleja con Rusia y China. El logro de una declaración final que satisficiera a todos —incluyendo la aceptación de la propuesta de IA— representó una victoria diplomática, aunque frágil.
La propuesta de Xi también refleja una realidad económica: muchos países en desarrollo carecen de acceso a tecnologías de IA de punta debido a su costo prohibitivo y a las restricciones de exportación impuestas por gobiernos occidentales. Una plataforma de código abierto gestionada por los BRICS podría democratizar el acceso, permitiendo que startups, universidades y gobiernos de estos países desarrollen aplicaciones adaptadas a sus necesidades específicas sin intermediarios occidentales. Esto incluye desde sistemas de diagnóstico médico hasta herramientas agrícolas y de análisis de datos públicos.
Lo que queda por verse es cómo los BRICS transformarán esta propuesta en realidad operativa. La creación de una zona de IA requiere no solo acuerdo político, sino inversión sustancial, gobernanza compartida, protección de propiedad intelectual y mecanismos para resolver disputas entre miembros con intereses competitivos. China tiene experiencia en proyectos de infraestructura regional, pero coordinar investigación y desarrollo tecnológico entre cinco naciones con sistemas políticos y económicos distintos presenta desafíos sin precedentes en el bloque.
Citazioni salienti
Hamás expresó gratitud hacia los BRICS por sus posturas positivas y de progreso hacia Gaza— Comunicado de Hamás durante la cumbre