En un momento en que la economía global busca su equilibrio entre el crecimiento y la estabilidad de precios, Wall Street cerró el lunes con resultados divididos, anticipando la reunión de la Reserva Federal que podría marcar el segundo aumento consecutivo de tasas de tres cuartos de punto desde 1994. Los inversores navegan entre señales contradictorias: una inflación que muestra indicios de ceder —reflejada en la caída del precio de la gasolina— y la sombra de una posible recesión técnica que podría confirmarse con los datos del segundo trimestre. En este suspenso colectivo, los mercados inte
Wall Street cierra mixto a la espera de decisión de la Fed sobre tasas de interés
Dos lecturas negativas consecutivas se consideran informalmente una recesión
¿Por qué los mercados cerraron mixtos si la mayoría de los índices subieron?
Porque el movimiento no fue uniforme. El S&P y el Dow subieron, pero el Nasdaq cayó. Eso refleja que los inversores estaban comprando energía y finanzas pero vendiendo tecnología, probablemente por nerviosismo ante lo que viene.
Pero ¿cuánto subieron y cuánto bajó el Nasdaq? El artículo dice "ligeramente" y "cayó" sin números específicos. Eso es impreciso.
¿Qué tan seguro es que la Fed subirá tres cuartos de punto?
La mayoría de los economistas lo espera, pero no es una certeza. Es lo que el mercado está preciosificando, pero la Fed podría sorprender.
Exacto. El artículo dice "se espera" y "la mayoría de los economistas esperan", pero no dice cuántos economistas fueron encuestados o cuál es el consenso exacto. Es una atribución, no un hecho confirmado.
¿Hay realmente señales de que la inflación está bajando?
La gasolina bajó 55 centavos desde finales de junio, y el crudo cayó casi 10% este mes. Eso es concreto. Pero la gasolina es solo un componente de la inflación.
Cierto. La gasolina es volátil y puede cambiar rápidamente. El artículo no menciona otros indicadores de inflación como el IPC general o los precios de alimentos. Es un dato puntual, no una tendencia confirmada.
¿Está la economía en recesión?
Técnicamente, no todavía. Hubo una contracción en el primer trimestre, pero la contratación laboral sigue siendo fuerte. Si el segundo trimestre también se contrae, entonces sí estaríamos en recesión.
Y eso es lo que algunos economistas predicen que veremos el jueves. Pero son predicciones, no hechos. El dato real aún no existe.
Le Pouls
- La Fed se prepara para anunciar el miércoles su segunda subida consecutiva de 0,75 puntos, una medida sin precedentes desde 1994 que llevaría las tasas al nivel más alto en cuatro años.
- El Nasdaq retrocedió bajo el peso del sector tecnológico, mientras energía y finanzas sostuvieron levemente al S&P 500 y al Dow Jones en terreno positivo, evidenciando la fractura interna del mercado.
- El precio de la gasolina cayó 16 centavos en una semana y el crudo perdió casi 10% en julio, encendiendo una tenue esperanza de que la inflación podría estar comenzando a ceder.
- El jueves se publicará la primera estimación del PIB del segundo trimestre: si muestra contracción, se confirmaría una recesión técnica tras la caída del 1,6% registrada en el primer trimestre.
- Apple, Meta, Microsoft, Amazon, Coca-Cola y McDonald's presentarán resultados esta semana, ofreciendo una radiografía de cómo la inflación está golpeando a las grandes corporaciones y al consumidor.
En un momento en que la economía global busca su equilibrio entre el crecimiento y la estabilidad de precios, Wall Street cerró el lunes con resultados divididos, anticipando la reunión de la Reserva Federal que podría marcar el segundo aumento consecutivo de tasas de tres cuartos de punto desde 1994. Los inversores navegan entre señales contradictorias: una inflación que muestra indicios de ceder —reflejada en la caída del precio de la gasolina— y la sombra de una posible recesión técnica que podría confirmarse con los datos del segundo trimestre. En este suspenso colectivo, los mercados intentan leer el futuro en cifras que aún no terminan de escribirse.
Wall Street cerró el lunes con un desempeño desigual: el S&P 500 y el Dow Jones anotaron pequeñas ganancias impulsadas por energía, servicios públicos y finanzas, mientras el Nasdaq retrocedía arrastrado por el peso tecnológico. La incertidumbre dominaba el ambiente a pocos días de una decisión que los mercados llevan semanas anticipando.
La Reserva Federal se reúne esta semana y se espera que el miércoles anuncie un aumento de tres cuartos de punto porcentual en su tasa de referencia, lo que la situaría entre 2,25% y 2,5%, su nivel más alto desde 2018. Sería la segunda subida consecutiva de esa magnitud, algo que no sucedía desde 1994, y forma parte del esfuerzo del banco central por doblegar una inflación que ha permanecido en niveles históricamente elevados.
Hay señales alentadoras: el precio promedio de la gasolina cayó 16 centavos en una semana hasta 4,36 dólares por galón, y el crudo ha perdido cerca del 10% de su valor solo en julio. La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, reconoció el domingo que la economía se desacelera, pero subrayó que el mercado laboral sigue siendo robusto, lo que alejaría al país de una recesión formal.
Sin embargo, el jueves el Departamento de Comercio publicará su primera estimación del crecimiento del segundo trimestre. Algunos economistas anticipan una contracción, lo que sumaría un segundo trimestre negativo consecutivo tras la caída del 1,6% del primero —una definición informal de recesión que pesa sobre el ánimo de los inversores.
A todo esto se suma una semana cargada de reportes corporativos: Apple, Meta, Microsoft, Amazon, Coca-Cola y McDonald's presentarán sus resultados, y los mercados los leerán como termómetro del impacto real de la inflación sobre empresas y consumidores. Los rendimientos de los bonos del Tesoro también subieron durante la jornada, añadiendo otra variable a un escenario que definirá el rumbo de los mercados en los próximos meses.
Los mercados de Wall Street cerraron el lunes con un desempeño desigual, con el S&P 500 y el Promedio Industrial Dow Jones registrando pequeñas ganancias mientras el Nasdaq retrocedía. Las acciones de energía, servicios públicos y finanzas lideraron los avances, pero el peso de las empresas tecnológicas arrastró el índice de mayor concentración tecnológica hacia el rojo. El movimiento reflejaba la incertidumbre que domina a los inversores a una semana de una decisión crucial sobre política monetaria.
La Reserva Federal se reunirá durante dos días esta semana, y la mayoría de los economistas anticipa que el banco central estadounidense anunciará el miércoles un aumento de tres cuartos de punto porcentual en su tasa de interés de referencia. Sería la segunda subida de esa magnitud en sucesión, algo que no ocurría desde 1994. De concretarse, la tasa se ubicaría en un rango de 2,25% a 2,5%, el nivel más alto desde 2018. La decisión responde al esfuerzo de la Fed por contener una inflación que ha permanecido en niveles históricamente elevados durante meses.
Los mercados llegaban a esta semana con cierto impulso. La semana anterior, los principales índices registraron ganancias sólidas impulsadas por reportes de ganancias corporativas que en su mayoría superaron las expectativas de los analistas. Además, la caída en los rendimientos de los bonos proporcionó algo de alivio a las acciones, que habían sufrido presión durante gran parte del año conforme las expectativas de aumentos de tasas se intensificaban.
Hay señales tempranas de que la inflación podría estar comenzando a ceder. El club automovilístico AAA reportó el lunes que el precio promedio de un galón de gasolina regular era de 4,36 dólares, una caída de 16 centavos respecto a la semana anterior y 55 centavos más barato que a finales de junio, cuando alcanzaba 4,91 dólares. El crudo ha perdido casi 10% de su valor solo en lo que va de julio. La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, señaló el domingo que aunque la economía estadounidense se está desacelerando, la contratación laboral sigue siendo robusta, lo que sugiere que el país aún no ha entrado en recesión.
Sin embargo, hay nubes en el horizonte. El jueves, el Departamento de Comercio publicará su primera estimación del crecimiento económico del segundo trimestre, correspondiente a los meses de abril a junio. Algunos economistas predicen que podría mostrar una contracción, lo que significaría dos trimestres negativos consecutivos, una definición informal de recesión. La economía ya se contrajo un 1,6% en el primer trimestre del año.
Esta semana también traerá una avalancha de reportes de ganancias de grandes corporaciones. Los gigantes tecnológicos Apple, Meta, Microsoft y Amazon presentarán sus resultados, junto con Coca-Cola y McDonald's. Los inversores escudriñarán estos reportes en busca de evidencia de cómo la inflación está afectando a las empresas y el comportamiento de los consumidores. Los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron durante el lunes: el bono a dos años alcanzó 3,03% desde 2,97% el viernes, mientras que el de diez años llegó a 2,82% desde 2,78%.
La semana que comienza será decisiva. La reunión de la Fed y los datos económicos que se publicarán establecerán el tono para los mercados en los próximos meses, mientras inversores y economistas intentan calibrar si la inflación está realmente bajo control o si la economía se encamina hacia una contracción más profunda.
Citations marquantes
La economía estadounidense se está desacelerando, pero la contratación saludable muestra que aún no está en recesión— Janet Yellen, secretaria del Tesoro