El S&P 500 cerró en 7.444,19 puntos con caída de 0,18%, mientras el Dow retrocedió 0,57% y el Nasdaq cedió apenas 0,04% en una sesión cautelosa. La tensión en Oriente Medio elevó el precio del crudo a USD 89,22 (+1,3%) y los rendimientos de bonos a 10 años al 4,59%, presionando la renta variable.
Wall Street cae por tensión en Oriente Medio y expectativa de balances tecnológicos
La mayoría de las acciones operaron en rojo bajo presión doble
¿Por qué cayó tanto el mercado si los números del S&P 500 muestran solo 0,18%? Eso parece casi nada.
Porque el 0,18% es el promedio. Debajo hay mucho movimiento: el Dow bajó 0,57%, el Nasdaq apenas cedió. Lo importante es que la mayoría de las acciones operaron en rojo. Es un mercado dividido y cauteloso.
Pero ¿cauteloso por qué exactamente? ¿Por Oriente Medio o por los resultados que vienen? El artículo mezcla ambas cosas.
Ambas presionan al mismo tiempo. Oriente Medio sube el petróleo y los bonos, lo que comprime la renta variable. Y los resultados tecnológicos generan incertidumbre porque nadie sabe si la inversión masiva en IA va a justificar las valoraciones.
¿Qué tan grave es el bloqueo del estrecho de Ormuz?
Muy grave. Solo 127 barcos cruzaron en una semana, cuando normalmente hay muchos más. Es casi 50% menos. El petróleo subió a USD 89,22 y la gasolina en Estados Unidos ya supera USD 4 por galón.
Pero ¿cuántos barcos cruzaban normalmente? El artículo no lo dice. Dice "casi 50% menos respecto a la semana anterior", pero no da el número base.
Tienes razón. Sabemos que fue una caída dramática, pero el número exacto de tráfico normal no está ahí.
¿Hay esperanza de que esto se resuelva?
Sí. Un funcionario iraní confirmó que hay una propuesta de desescalada sobre la mesa: un alto el fuego de 10 días. Eso es lo que los inversores esperan para que se reabra el estrecho.
¿Pero quién presentó esa propuesta? ¿Quiénes son los mediadores? El artículo dice "mediadores han presentado" pero no especifica quiénes.
No lo dice. Solo que es una propuesta para reactivar un acuerdo provisional del mes anterior.
¿Y los resultados tecnológicos? ¿Qué esperan los inversores?
Crecimiento del 26% interanual en ganancias del S&P 500 para el segundo trimestre. Pero hay dudas sobre si el gasto masivo en IA va a generar retornos reales.
¿Y eso es optimista o pesimista? Porque el 26% suena bien.
Es más alto que la estimación anterior (23,7%), así que sí suena bien. Pero la presión persiste porque nadie sabe si justifica las valoraciones actuales de las empresas tecnológicas.
Il Polso
- S&P 500 cerró en 7.444,19 puntos con caída de 0,18%; Dow retrocedió 0,57%; Nasdaq cedió 0,04%
- Brent cerró en USD 89,22 (+1,3%); rendimiento de bono a 10 años saltó a 4,59%
- Solo 127 embarcaciones cruzaron el estrecho de Ormuz en una semana, caída de casi 50%
- Mercados anticipan crecimiento del 26% interanual en ganancias del S&P 500 para Q2
- Alphabet, Tesla e Intel publicarán resultados esta semana; índice SOX en territorio bajista
El S&P 500 cerró en 7.444,19 puntos con caída de 0,18%, mientras el Dow retrocedió 0,57% y el Nasdaq cedió apenas 0,04% en una sesión cautelosa. La tensión en Oriente Medio elevó el precio del crudo a USD 89,22 (+1,3%) y los rendimientos de bonos a 10 años al 4,59%, presionando la renta variable.
El S&P 500 cayó 0,18% en Wall Street ante la escalada en Oriente Medio y la inminente publicación de resultados trimestrales de gigantes tecnológicos como Alphabet, Tesla e Intel.
Wall Street cerró el lunes con los nervios a flor de piel. El S&P 500 retrocedió 0,18%, deteniéndose en 7.444,19 puntos, mientras el Dow Jones bajaba 307,16 puntos (0,57%) y el Nasdaq apenas cedía 12,17 puntos (0,04%). La sesión transcurrió bajo una presión doble: la escalada de tensiones en Oriente Medio y la inminencia de los reportes trimestrales de gigantes tecnológicos como Alphabet, Tesla e Intel. La mayoría de los valores operaron en rojo, reflejando una cautela que se extendía por toda la plaza.
La crisis en Medio Oriente golpeó los mercados de energía y bonos con particular dureza. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años saltó al 4,59%, comparado con el 4,55% del viernes anterior y muy por encima del 3,97% que se registraba antes de que escalara el conflicto con Irán. El barril de Brent cerró en USD 89,22, con una suba de 1,3%, impulsado por el bloqueo del estrecho de Ormuz, la ruta crítica por donde transita el petróleo del Golfo Pérsico hacia los mercados globales. Según datos de S&P Global, apenas 127 embarcaciones cruzaron el estrecho durante la semana hasta el domingo, una caída de casi 50% respecto a la semana anterior. El lunes, los hutíes de Yemen, alineados con Irán, anunciaron un bloqueo naval adicional contra Arabia Saudita, abriendo un nuevo frente que extendía la amenaza al suministro energético mundial más allá del Golfo Pérsico.
Esta escalada energética comenzaba a trasladarse a la economía real. El precio de la gasolina en Estados Unidos volvió a superar los USD 4 por galón, alimentando presiones inflacionarias y comprimiendo el consumo de los hogares. Los mayores rendimientos de los bonos ya habían empujado la tasa promedio de hipotecas a 30 años a su nivel más alto en casi un año. Joe Quinlan, director de estrategia de mercado del CIO para Merrill Lynch y BofA Private Bank, señaló que los inversores aguardaban con ansiedad cualquier avance hacia una solución que pudiera reabrir el estrecho y aliviar los precios del crudo. Un alto funcionario iraní confirmó a Reuters que mediadores habían presentado a Teherán una propuesta de desescalada que incluía un alto el fuego de 10 días, con el objetivo de reactivar un acuerdo provisional alcanzado el mes anterior.
Mientras la geopolítica presionaba desde afuera, adentro de Wall Street la atención se concentraba en la temporada de resultados. Esta semana publicarían sus cifras del segundo trimestre Alphabet, Tesla e Intel, ampliando el panorama sobre la salud corporativa estadounidense tras una semana dominada por los resultados del sector financiero. Los mercados anticipaban un crecimiento interanual del 26% en las ganancias del S&P 500 para el segundo trimestre, por encima de la estimación previa del 23,7%. Peter Tuz, presidente de Chase Investment Counsel, afirmó que todos esperaban que la temporada de resultados se encendiera, pero advirtió que los inversores podrían estar "a la expectativa" ante los balances de tecnología, energía y empresas orientadas al consumo. Los resultados de fabricantes de chips como Intel y Texas Instruments merecerían especial seguimiento, después de que el índice de semiconductores de Filadelfia cerrara el viernes más de un 20% por debajo de su máximo histórico de finales de junio, confirmando la entrada en territorio bajista.
El sector tecnológico mostró un comportamiento errático. Nvidia avanzó un 0,2% y se estabilizó tras el retroceso del viernes, cuando fue el valor que más pesó a la baja en el S&P 500. Sandisk subió un 2,7% después de desplomarse un 29% la semana anterior. Advanced Micro Devices ganó un 1,6% tras anunciar una alianza ampliada con Microsoft, que utilizaría sus productos para inteligencia artificial, incluido el nuevo chip Helios, a partir del segundo semestre del año. Alphabet también avanzó, impulsada por un informe que indicó que Google desarrolla un chip de servidor Gemini integrado con el objetivo de mejorar la eficiencia de la IA y reducir las limitaciones de capacidad de procesamiento. La presión sobre el sector persiste ante el interrogante de si el gasto masivo en chips y centros de datos generará los retornos en productividad y rentabilidad que justifiquen las valoraciones actuales.
Fuera del sector tecnológico, los movimientos fueron variados. Warner Bros. Discovery cayó un 3,8% después de que un juez federal ordenara suspender durante al menos dos semanas su fusión con Paramount, valorada en USD 81.000 millones, para dar tiempo a los estados que impugnan el acuerdo a tramitar su causa en los tribunales. En el segmento del consumo, AMC Entertainment disparó un 26,8% tras superar las expectativas de ingresos trimestrales, mientras que Domino's Pizza avanzó un 2,1% con cifras de ventas por encima de lo previsto. Sin embargo, su director ejecutivo, Russell Weiner, reconoció que la industria de restaurantes sigue enfrentando presión en la demanda del consumidor.
En los mercados internacionales, la turbulencia fue más pronunciada en Asia. El índice Kospi de Corea del Sur retrocedió un 4,5%, afectado por el peso que tienen en ese mercado Samsung Electronics y SK Hynix, dos compañías en el epicentro de las oscilaciones del sector de semiconductores vinculado a la IA. En China, el índice de Hong Kong subió un 2,4% y el de Shanghái ganó un 0,9%. Las bolsas europeas cerraron con resultados dispares, reflejando una incertidumbre que se extendía por los mercados globales mientras los inversores esperaban claridad tanto en Oriente Medio como en los resultados corporativos de la próxima semana.
Citazioni salienti
Los inversores aguardaban con ansiedad cualquier avance hacia una solución en Oriente Medio que pudiera reabrir el estrecho y mejorar el suministro y los precios del crudo— Joe Quinlan, director de estrategia de mercado del CIO para Merrill Lynch y BofA Private Bank
La industria de restaurantes sigue enfrentando presión en la demanda del consumidor— Russell Weiner, director ejecutivo de Domino's Pizza