El PCE subyacente aceleró mensualmente a 0,2% en julio, manteniendo presiones inflacionarias que complican el escenario para recortes de tasas. Expectativas de avances diplomáticos en Medio Oriente llevaron el petróleo Brent por debajo de u$s90, aliviando parcialmente riesgos de inflación importada.
Wall Street cae por inflación persistente e incertidumbre sobre Nvidia
La inflación no cede con la velocidad que el mercado necesita
¿Por qué los datos de inflación fueron tan importantes si estaban en línea con lo esperado?
Porque el mercado no buscaba que los números fueran iguales a las expectativas. Buscaba evidencia clara de que la inflación estaba bajando. Lo que vieron fue que el avance mensual se aceleró, lo que sugiere que las presiones siguen ahí.
¿Y eso qué significa para la Reserva Federal?
Significa que la Fed probablemente no se apresurará a bajar tasas. Collins incluso advirtió que podrían necesitar mantener una política más restrictiva si la inflación no baja de manera sostenida.
Entonces, ¿por qué el mercado se recuperó después de Nvidia?
Porque Nvidia demostró que el ciclo de inversión en inteligencia artificial sigue siendo fuerte. Los números superaron expectativas y la guía fue aún mejor. Eso le dio al mercado algo positivo en qué enfocarse.
¿Pero no hay una contradicción ahí? Si la inflación es un problema, ¿cómo puede el mercado estar entusiasmado con el gasto en IA?
Hay una tensión real. El mercado está diciendo: la inflación es un problema, pero al menos sabemos que las grandes tecnológicas seguirán invirtiendo fuerte. Es una forma de encontrar esperanza en medio de la incertidumbre.
¿Y el petróleo? ¿Eso cambió algo?
Ayudó, pero de forma limitada. La caída del petróleo alivió el riesgo de que nuevas presiones energéticas complicaran la inflación. Pero el mercado sigue viendo eso como algo frágil, dependiente de que la diplomacia en Oriente Medio funcione.
Der Puls
- PCE subyacente avanzó 0,2% mensual en julio, acelerando respecto a junio
- Nvidia reportó ingresos de u$s96.200 millones, superando expectativas de u$s92.000 millones
- Petróleo Brent cayó por debajo de u$s90 por barril tras expectativas de avances diplomáticos
- Nvidia proyectó ingresos de u$s108.000 millones para el próximo trimestre
El PCE subyacente aceleró mensualmente a 0,2% en julio, manteniendo presiones inflacionarias que complican el escenario para recortes de tasas. Expectativas de avances diplomáticos en Medio Oriente llevaron el petróleo Brent por debajo de u$s90, aliviando parcialmente riesgos de inflación importada.
Wall Street registró bajas generalizadas tras datos de inflación PCE que refuerzan dudas sobre recortes de tasas de la Fed, mientras inversores aguardaban resultados de Nvidia que finalmente superaron expectativas.
Los mercados estadounidenses cerraron con pérdidas el miércoles después de que nuevos datos de inflación reforzaran las dudas sobre cuándo y cuánto la Reserva Federal podría reducir las tasas de interés. El índice de precios al consumidor sin alimentos ni energía, conocido como PCE subyacente, avanzó 0,2% en julio comparado con junio y 3,3% respecto al año anterior, cifras que coincidieron con lo que los analistas esperaban. Pero el detalle inquietó: la lectura mensual aceleró frente a junio, señal de que las presiones inflacionarias no están cediendo con la velocidad que el mercado necesitaría para justificar recortes de tasas próximos.
El PCE general, que incluye alimentos y energía, subió 0,2% mensual y 3,7% interanual, ambas cifras ligeramente por encima de lo previsto. Una vez más, el avance mensual se aceleró respecto al mes anterior mientras la variación anual se mantuvo sin cambios. Para los inversores, el resultado dejó un sabor agridulce: los números no sorprendieron al alza de manera dramática, pero tampoco ofrecieron la evidencia clara de desinflación que el mercado buscaba para sentirse cómodo con la idea de que la Fed comenzaría a bajar tasas en las próximas semanas. Susan Collins, presidenta de la Reserva Federal de Boston, agregó presión al advertir que una política monetaria más restrictiva podría volver a ser apropiada si la inflación no muestra una caída sostenida. Los inversores recalibraron rápidamente sus expectativas sobre lo que sucedería en la próxima reunión de la Fed.
En el frente energético, el petróleo Brent cayó por debajo de los 90 dólares por barril después de que crecieran las expectativas de avances diplomáticos en Oriente Medio. La agencia rusa RIA Novosti reportó que Estados Unidos e Irán habrían acordado un nuevo alto el fuego que podría anunciarse en los próximos días, aunque esa información no pudo verificarse de inmediato y fue atribuida a fuentes iraníes y pakistaníes. Un alto funcionario iraní sostuvo que Irán y Omán acordaron una ruta temporal a través del Estrecho de Ormuz tras conversaciones diplomáticas en Teherán, según reportó Al Jazeera, aunque aclaró que una reapertura completa dependería del cumplimiento de los compromisos del acuerdo marco de alto el fuego firmado en junio. Para Wall Street, la baja del petróleo alivió parcialmente el riesgo de que nuevas presiones energéticas complicaran el sendero inflacionario. Aun así, la reacción fue moderada porque el mercado sigue atento a la estabilidad de la región y a cómo eso podría afectar las expectativas sobre tasas.
El verdadero punto de inflexión de la jornada llegó después del cierre, cuando Nvidia presentó sus resultados trimestrales. La acción había caído 1,6% durante la sesión regular, reflejando la cautela de los inversores antes del balance, pero luego revirtió con fuerza y llegó a subir más de 4% en operaciones después del cierre. La compañía informó ingresos por 96.200 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal, por encima de los aproximadamente 92.000 millones que esperaba el mercado, mientras que la ganancia ajustada por acción alcanzó 2,22 dólares frente a los 2,09 dólares previstos. El principal impulso provino del negocio de centros de datos, que facturó 89.000 millones de dólares y creció 117% interanual.
La guía para el próximo trimestre reforzó el entusiasmo. Nvidia proyectó ingresos por alrededor de 108.000 millones de dólares, también por encima del consenso, mientras mantuvo expectativas de un margen bruto ajustado cercano al 74%. La compañía señaló que su procesador Blackwell Ultra siguió impulsando la demanda de los grandes proveedores de servicios en la nube y que Vera Rubin, su próxima generación de chips, ya se encuentra en producción. El balance despejó, al menos en el corto plazo, parte de las dudas sobre la fortaleza del ciclo de inversión en inteligencia artificial. Sin embargo, una pregunta de fondo permanece: hasta qué punto las grandes tecnológicas podrán sostener el fuerte gasto en infraestructura de IA sin deteriorar sus flujos de caja y balances.
Entre otros movimientos corporativos, Intuit cayó 3% después de que la matriz de TurboTax presentara una previsión de ingresos anuales por debajo de las expectativas, con el mercado atento al posible avance de servicios fiscales basados en inteligencia artificial que podrían aumentar la competencia. Snap retrocedió 7,5%, afectada por una toma de ganancias después del rebote que había llevado la acción a subir casi 26% desde sus mínimos de fines de julio. Centrus Energy perdió 3% luego de que Stifel mantuviera su recomendación de compra pero redujera su precio objetivo por riesgos asociados al presupuesto del Departamento de Energía. En sentido contrario, Abercrombie & Fitch se disparó 37% después de presentar resultados del segundo trimestre fiscal 2026 por encima de las previsiones de Wall Street.
Bemerkenswerte Zitate
Una política monetaria más restrictiva podría volver a ser apropiada si la inflación no muestra una baja sostenida— Susan Collins, presidenta de la Reserva Federal de Boston