Vicunha registró utilidad neta de 18,78 millones de reales en H1 2026, revirtiendo pérdidas de 33,9 millones en el mismo período del año anterior. La empresa opera al 90% de capacidad con 6.320 empleados y enfatiza diferenciación mediante servicio técnico y rapidez de entrega frente a importaciones asiáticas.
Vicunha vuelve a ganancias pese a competencia asiática y ajusta operaciones
Tenemos que luchar con las armas que tenemos: diferenciación, rapidez, servicio
¿Cómo es posible que Vicunha haya pasado de pérdidas de 33,9 millones de reales a ganancias de 18,78 millones en apenas un año, cuando toda la industria está bajo presión?
No fue magia. Fue principalmente limpieza interna. Cuando Branquinho y Pavão llegaron, encontraron una empresa con inventarios excesivos, plazos de compra y venta desorganizados, y recursos que no se estaban utilizando. Redujeron existencias, sincronizaron la producción con la demanda real, y eso liberó capital de trabajo. Es el tipo de trabajo que no genera titulares pero que cambia los números.
Pero los ingresos cayeron 18 por ciento. ¿Cómo es que ganan más dinero vendiendo menos?
Porque estaban vendiendo ineficientemente. Tenían márgenes bajos, costos altos, dinero atrapado en inventario. Ahora venden menos pero más rentable. El EBITDA subió 33 por ciento. Eso te dice que la operación es más eficiente, no que el mercado mejoró.
Branquinho habla de "armas" que tienen para competir. ¿Cuáles son exactamente?
Diferenciación de producto, velocidad de entrega, servicio técnico, asistencia al cliente. No es el precio. Saben que no pueden competir con Shein en precio. Entonces compiten en lo que Shein no puede ofrecer fácilmente: un socio que entiende tu negocio, que diseña contigo, que entrega rápido, que resuelve problemas técnicos. Es un modelo B2B sofisticado contra importaciones de bajo costo.
¿Y funciona? ¿Hay clientes que prefieren eso?
Aparentemente sí. Están operando al 90 por ciento de capacidad. Pero Branquinho es claro: esto no es suficiente si el mercado brasileño sigue siendo invadido por importaciones sin regulación. Está advirtiendo que la industria completa está en riesgo, no solo Vicunha.
¿Qué pasa si no logran alcanzar ese apalancamiento de 2 veces para 2027?
Entonces la deuda sigue siendo un problema. Todavía deben 720 millones de reales. Si la operación se desacelera, si la demanda cae, si la competencia asiática se intensifica, esos números se deterioran rápidamente. La recuperación es frágil porque depende de que todo funcione bien simultáneamente.
El Pulso
- Vicunha registró ganancia neta de 18,78 millones de reales en H1 2026, revirtiendo pérdida de 33,9 millones en H1 2025
- La empresa opera al 90% de capacidad con 6.320 empleados en Brasil, Argentina y Ecuador
- Deuda neta se redujo de 770 a 720 millones de reales; apalancamiento bajó de 2,9 a 2,7 veces
- La competencia asiática amenaza 25.000 empresas de confección brasileñas según el CEO
Vicunha registró utilidad neta de 18,78 millones de reales en H1 2026, revirtiendo pérdidas de 33,9 millones en el mismo período del año anterior. La empresa opera al 90% de capacidad con 6.320 empleados y enfatiza diferenciación mediante servicio técnico y rapidez de entrega frente a importaciones asiáticas.
La empresa textil brasileña Vicunha pasó de pérdidas a ganancias en el primer semestre bajo nueva dirección, implementando ajustes operacionales para reducir deuda mientras enfrenta presión de plataformas asiáticas como Shein y Shopee.
Vicunha, uno de los mayores fabricantes de telas de Brasil, ha dejado atrás un año de pérdidas masivas. En el primer semestre de 2026, la empresa controlada por la familia Steinbruch registró una ganancia neta de 18,78 millones de reales —aproximadamente 3,65 millones de dólares— un giro radical respecto a la pérdida de 33,9 millones de reales que había sufrido en el mismo período del año anterior. El cambio no fue accidental. Llegó con nueva dirección y una estrategia deliberada de reordenamiento operacional.
Marco Antônio Branquinho asumió como CEO de Vicunha Têxtil hace menos de un año, trayendo consigo más de dos décadas de experiencia en Cedro Têxtil, empresa competidora. Lo acompañó Rafael Pavão como director financiero. Juntos enfrentaban una situación que se había deteriorado profundamente: pérdidas consolidadas de 100 millones de dólares en 2025. Su tarea era clara pero exigente: reducir deuda, mejorar rentabilidad y hacerlo mientras la industria textil brasileña se veía acorralada por un fenómeno que parecía imparable: la llegada masiva de ropa importada a través de plataformas asiáticas como Shein y Shopee.
La estrategia de la nueva administración fue, en palabras de Branquinho, "poner la casa en orden". No se trataba de inversiones espectaculares ni de giros estratégicos radicales. Fue más bien un ejercicio de precisión operacional. Ajustaron recursos que Vicunha ya poseía pero no estaba utilizando. Recuperaron productividad. Redujeron inventarios excesivos, que según Pavão "en la gran mayoría de los casos, ocultan las causas reales de la pérdida de eficiencia". Modificaron los plazos de compra y venta con clientes. Sincronizaron la producción con la demanda real, no con pronósticos inflados. El resultado fue liberación de capital de trabajo que permitió estabilizar el flujo de caja.
En números, el desempeño del primer semestre de 2026 refleja esta disciplina. Los ingresos netos fueron de 1.040 millones de reales —201,9 millones de dólares—, una caída del 18 por ciento respecto al mismo período del año anterior. Pero la empresa logró obtener ganancias. El EBITDA alcanzó 113 millones de reales, 21,9 millones de dólares, un aumento del 33 por ciento año a año, con un margen del 11 por ciento. La deuda neta se redujo de 770 millones a 720 millones de reales. El índice de apalancamiento financiero bajó de 2,9 veces en 2025 a 2,7 veces en 2026. Pavão afirmó que es factible alcanzar un apalancamiento de 2 veces para finales de 2027.
Vicunha opera principalmente en el segmento jeanswear, con el 70 por ciento de sus ingresos del mercado nacional y el resto distribuido entre países de Sudamérica, Europa y Asia. La empresa cuenta con 6.320 empleados y plantas en Argentina, Ecuador y Brasil, donde la capacidad instalada es de 160 millones de metros cuadrados. Actualmente opera al 90 por ciento de su capacidad máxima. El modelo de negocio va más allá de la simple producción de telas. Vicunha colabora activamente con clientes en el desarrollo de proyectos, participando en el diseño de colecciones y especificaciones técnicas. Propone el modelo de producción que mejor se adapta a cada proyecto, con o sin subcontratación. Como explicó Branquinho, "en algunos casos, el pedido no justifica que produzcamos la materia prima".
Pero la recuperación financiera ocurre en un contexto de presión existencial. Branquinho fue directo al respecto: "No hay un panorama optimista para las importaciones. Tenemos que luchar con las armas que tenemos. Una cartera de productos diferenciados, rapidez en la entrega, atención al cliente, asistencia técnica; no se trata solo del producto, sino también del servicio". La competencia asiática no es una amenaza abstracta. Según el CEO, el comercio minorista brasileño está siendo reemplazado por empresas asiáticas, en detrimento de 25.000 empresas nacionales de confección. Branquinho fue severo en su diagnóstico: "Permitir este tipo de importaciones que, en muchas ocasiones, no respetan la legislación ambiental, laboral y tributaria es un delito contra la patria. Vamos a pagar muy caro por esto. Dentro de un tiempo, ya no tendremos industria ni comercio minorista; estamos destruyendo la capacidad de generar empleo e ingresos".
La recuperación de Vicunha es real, pero ocurre en un sector que enfrenta vientos en contra. La empresa ha demostrado que puede ser rentable incluso en un entorno de presión competitiva, pero su éxito depende de mantener la disciplina operacional que la nueva administración ha implementado y de que el mercado brasileño mantenga suficiente demanda para sostener su operación. Los próximos meses determinarán si esta recuperación es sostenible o si es simplemente una pausa en una tendencia más amplia de transformación del sector textil brasileño.
Citas Notables
No hay un panorama optimista para las importaciones. Tenemos que luchar con las armas que tenemos: una cartera de productos diferenciados, rapidez en la entrega, atención al cliente, asistencia técnica.— Marco Antônio Branquinho, CEO de Vicunha Têxtil
Permitir este tipo de importaciones que no respetan la legislación ambiental, laboral y tributaria es un delito contra la patria. Vamos a pagar muy caro por esto.— Marco Antônio Branquinho, CEO de Vicunha Têxtil