Víctor Glover pilotará nave Orión en histórico viaje alrededor de la Luna con Artemis II

Aceptaría cualquier puesto que me quieran dar, si me van a mandar a la Luna
Glover responde cuando le preguntan qué rol le gustaría desempeñar en la misión Artemis.
Mark

¿Por qué importa que Glover sea el piloto de esta misión en particular? ¿Qué lo distingue?

Mimi

Glover ya hizo historia en 2020 como el primer astronauta negro en vivir seis meses en la ISS. Ahora está pilotando la nave Orión en una misión lunar. Lo que importa es que está en un rol de liderazgo técnico, no solo participando.

Luke

Pero espera—¿cuándo se decidió que sería piloto? ¿Fue anunciado recientemente o hace tiempo? El artículo dice que en 2022 no sabía si sería elegido.

Mimi

Tienes razón. El artículo no especifica cuándo se confirmó su rol como piloto. Solo sabemos que para marzo de 2026 ya estaba confirmado.

Mark

Glover dijo algo interesante sobre no querer que se hable de "primeros". ¿Eso refleja frustración o es aspiracional?

Mimi

Creo que es ambos. Está diciendo que estos logros deberían ser normales, parte de la historia humana. Pero el hecho de que tenga que decirlo sugiere que aún no lo son.

Luke

¿Hay alguna evidencia de que su mensaje está siendo escuchado? ¿O es solo lo que él espera?

Mimi

El artículo no proporciona eso. Solo registra lo que dijo en el evento de medios.

Mark

Su historia de escuchar consejos parece ser central en cómo llegó aquí. ¿Eso es lo que lo hace diferente de otros astronautas?

Mimi

No sabemos. El artículo no compara su trayectoria con la de otros astronautas. Solo sabemos que para él, la disposición a escuchar fue crucial.

Luke

Y su padre específicamente le sugirió el Navy como camino hacia ser astronauta. ¿Cuántos otros padres hacen eso? ¿Cuánta suerte hay en eso?

Mimi

Exacto. Glover mismo dice que no es solo talento, pero tampoco es solo suerte. Dice que se esforzó y desarrolló su intelecto. Pero también tuvo mentores en cada paso.

Mark

¿Qué pasa después del lanzamiento del 1 de abril? ¿Qué debemos esperar?

Mimi

Un viaje de nueve días alrededor de la Luna. El artículo no da detalles sobre qué harán durante esos días o cuándo regresarán.

Luke

Y el pronóstico del 80 por ciento de probabilidad de condiciones aceptables—¿eso es bueno o típico para un lanzamiento?

Mimi

El artículo no lo contextualiza. Solo dice que el pronóstico mostraba eso.

  • El lanzamiento de Artemis II está fijado para el 1 de abril de 2026 con un 80% de probabilidad de condiciones meteorológicas favorables, y la cuenta regresiva ya pesa sobre los hombros de cuatro astronautas.
  • Glover carga con la expectativa histórica de ser el primer piloto negro en una misión lunar tripulada, una distinción que él mismo desearía que algún día dejara de ser necesaria.
  • La misión reúne a un equipo diverso —el comandante Reid Wiseman, la especialista Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen— como símbolo del alcance internacional del programa Artemis.
  • Detrás del astronauta hay décadas de orientación acumulada: padres que sacrificaron comodidades, mentores que señalaron caminos y un padre que vio en su hijo un futuro que el propio Glover aún no podía imaginar.
  • La NASA avanza hacia su objetivo de devolver humanos a la superficie lunar, y Artemis II es el paso tripulado que abre esa puerta después de más de medio siglo de ausencia.

En el umbral de un nuevo capítulo de la exploración humana, el astronauta Victor Glover se prepara para pilotar la nave Orión en la misión Artemis II, un viaje de nueve días alrededor de la Luna programado para el 1 de abril de 2026. Su trayectoria —desde un niño en Pomona, California, que vio despegar un cohete por televisión, hasta convertirse en el primer astronauta negro en residir seis meses en la Estación Espacial Internacional— encarna la lenta pero persistente expansión de quién puede pertenecer al cosmos. Glover no solo viaja hacia la Luna; viaja hacia un futuro donde esos logros dejen de medirse por raza o género y pasen a contarse, simplemente, como historia humana.

A los 49 años, Victor Glover se sienta en la cabina de la nave Orión como piloto de la misión Artemis II, lista para despegar el 1 de abril de 2026 desde Florida en un viaje de nueve días alrededor de la Luna. Lo acompañan el comandante Reid Wiseman, la especialista Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, en lo que representa el paso tripulado más ambicioso del programa lunar de la NASA en décadas.

El camino hasta aquí comenzó mucho antes. Alrededor de los diez años, Glover vio por televisión el despegue de un cohete y pensó: "La gente sale del planeta. Eso es maravilloso. Quiero manejar uno de esos." Creció en Pomona, California, hijo de un policía que fue su primer héroe y de una madre que trabajó múltiples empleos para garantizarle educación. "Ellos dos son la única razón por la que estoy donde estoy", ha dicho.

No se describe como un genio académico —entre risas admite que sus materias favoritas eran el almuerzo y el recreo— sino como alguien que supo escuchar. Mentores, maestros y consejeros invirtieron en él, y él absorbió cada consejo. Fue su padre quien, justo antes de que se graduara de ingeniería en CalPoly, le señaló el camino definitivo: si combinaba ese título con una carrera como piloto naval, podría terminar siendo astronauta. Glover siguió el consejo aunque la confianza de su padre superaba entonces a la suya propia.

En 2013, mientras trabajaba en el Senado de Estados Unidos, recibió una llamada de Houston: la NASA lo invitaba a entrenar. "Me pellizqué varias veces", recordó. En noviembre de 2020 piloteó la primera misión tripulada de SpaceX hacia la Estación Espacial Internacional y se convirtió en el primer astronauta negro en vivir seis meses en órbita. Ahora, ante la Luna, Glover expresa un deseo que va más allá del logro personal: que algún día no haga falta hablar de "la primera mujer" o "el primer hombre negro", y que estos viajes se entiendan simplemente como parte de la historia de toda la humanidad.

A los 49 años, Victor Glover está a punto de escribir otro capítulo en su trayectoria espacial. El 1 de abril de 2026, se sentará en la cabina de la nave Orión como piloto de la misión Artemis II, llevando a cabo un viaje de nueve días alrededor de la Luna junto a tres compañeros astronautas. El pronóstico meteorológico mostraba un 80 por ciento de probabilidad de condiciones favorables para el despegue desde Florida.

Este nuevo hito llega más de cinco años después de que Glover hiciera historia en noviembre de 2020, cuando piloteó la primera misión tripulada de SpaceX hacia la Estación Espacial Internacional en medio de la pandemia de coronavirus. Durante esa misión, se convirtió en el primer astronauta negro en pasar seis meses viviendo en órbita. Ahora, con la misión Artemis II, forma parte de un equipo que incluye al comandante Reid Wiseman y a los especialistas Christina Koch y Jeremy Hansen, este último proveniente de Canadá. La misión es parte del ambicioso programa de la NASA para retornar humanos a la Luna.

Durante un encuentro con medios el 30 de marzo, Glover reflexionó sobre el significado de su participación. Expresó su satisfacción de que las niñas pudieran ver a Koch como modelo a seguir, y que los niños y niñas de piel morena lo vieran a él y comprendieran que también podían alcanzar estos logros. Sin embargo, manifestó un deseo más profundo: que algún día dejara de hablarse de "la primera mujer" o "el primer hombre negro" en estas misiones, y que estos viajes se entendieran simplemente como parte de la historia humana, no como hitos segregados por género o raza.

La trayectoria de Glover hacia el espacio comenzó en su infancia en Pomona, California. Alrededor de los diez años, vio por televisión el despegue de un cohete y sintió una chispa de asombro. "La gente sale del planeta. Eso es maravilloso. Quiero manejar unos de esos", recuerda haber pensado. Aunque en ese momento no sabía que necesitaría convertirse en astronauta para pilotar una nave espacial, esa semilla plantada en la infancia germinó durante décadas. Su padre, un agente de policía, fue su primer confidente. "Mi papá me dio mucho más que su nombre", dijo Glover. "Lo considero mi héroe. Yo quería ser como él cuando creciera". Su madre, Cynthia Maxwell, trabajó múltiples empleos para asegurar que tuviera acceso a la educación. "Ellos dos son la única razón por la que estoy donde estoy", afirmó.

Glover no se describe a sí mismo como un genio académico. Entre risas, reconoció que sus materias favoritas en la escuela eran, en orden, la hora del almuerzo, el descanso, educación física y matemáticas. Aunque disfrutaba de las matemáticas, era un niño sociable que amaba conectar con sus compañeros. Lo que lo distinguió no fue el talento innato, sino su disposición a escuchar. En cada etapa de su vida, personas como sus padres, maestros, pastores y consejeros de organizaciones como YMCA y Boy Scouts invirtieron tiempo en él, y él absorbió sus consejos.

Cuando llegó el momento de elegir universidad, sus mentores lo guiaron hacia una carrera técnica. Sus padres lo desalentaron de estudiar música y poesía, sugiriéndole ingeniería en su lugar. Se matriculó en la Universidad CalPoly, donde también participó en deportes como lucha y fútbol americano. Esa combinación de disciplina física y rigor técnico lo llevó a considerar el Navy, donde podría encontrar el alto rendimiento que buscaba. Justo antes de graduarse, pensaba en convertirse en Navy SEAL, pero su padre intervino nuevamente con un consejo que cambiaría su destino: "Si tienes este grado de ingeniero de CalPoly y te metes a ser piloto o aviador del Navy, podrías terminar siendo un astronauta". Glover sintió que la confianza de su padre en sus posibilidades superaba la suya propia, pero decidió seguir el consejo.

Después de graduarse, Glover se convirtió en capitán y piloto del Navy. Fue volando aviones de alto rendimiento cuando la semilla plantada treinta años atrás finalmente comenzó a florecer. En 2013, mientras trabajaba en un rol legislativo en el Senado de Estados Unidos en Washington, recibió una llamada de Houston. Era Janet Kavandi de la NASA, preguntándole si quería venir a entrenar como astronauta. "Para ser sincero, me pellizqué varias veces", recordó. Cuando se entrevistó con Univision en diciembre de 2022, ya formaba parte del equipo de la Misión Artemis. Aunque siempre soñó con trabajar en la superficie lunar, en ese momento no sabía si sería seleccionado. Cuando le preguntaron qué rol le gustaría desempeñar si era elegido, respondió con sencillez: "Aceptaría cualquier puesto que me quieran dar, si me van a mandar a la Luna. No le diría que no a ninguna posición".

Se trata de historia humana; es la historia de la humanidad, no solo la historia negra o de las mujeres
— Victor Glover, en evento con medios el 30 de marzo
Ellos dos son la única razón por la que estoy donde estoy. Tener la posibilidad de ir a la universidad y desarrollarme profesionalmente se lo debo a ellos en un 100%
— Victor Glover, refiriéndose a sus padres
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