Uno de cada cuatro españoles no ha tenido relaciones sexuales en el último año

Tres de cada cuatro españoles mantienen relaciones sexuales; el cuarto no, pero no siempre por elección
Un estudio del CIS revela que la ausencia de actividad sexual responde a múltiples causas: deseo, viudedad, salud y soledad.
Mark

¿Qué nos dice realmente este número del 24,6%? ¿Es preocupante o simplemente refleja cómo vivimos ahora?

Mimi

Creo que es más descriptivo que alarmante. El estudio muestra que casi tres de cada cuatro españoles sí tienen actividad sexual, así que la mayoría sigue siendo sexualmente activa. Lo interesante es entender por qué ese cuarto no la tiene.

Luke

Pero aquí hay que ser cuidadosos. El 16,3% menciona falta de deseo, pero eso es solo de quienes no tuvieron relaciones. No sabemos cuántos de los que sí las tuvieron también experimentan falta de deseo pero aun así las tienen.

Mimi

Ese es un buen punto. El estudio mide actividad, no satisfacción ni deseo real. Alguien puede tener relaciones sin desearlas realmente.

Mark

¿Y qué pasa con esa tendencia hacia prácticas más diversas? ¿Es que los españoles se están volviendo más aventureros?

Mimi

El 58,5% usa productos eróticos, el 7,9% ha probado dominación y sumisión. Pero hay que notar que estos porcentajes incluyen a quienes lo han hecho una sola vez. Solo el 26,1% de quienes practican dominación lo hace de manera habitual.

Luke

Exacto. Hay una diferencia enorme entre "ha experimentado" y "practica regularmente". El estudio captura ambas cosas, pero es fácil confundirlas.

Mark

¿Qué me dices del rechazo a los robots? El 80,6% dice que no.

Mimi

Eso sugiere que, por ahora, los españoles valoran la conexión humana en la intimidad. Aunque solo el 2% diría sí, así que la tecnología aún está muy lejos de ser una alternativa real.

Luke

Pero cuidado: eso es lo que la gente dice ahora sobre algo que no existe realmente. Las respuestas hipotéticas sobre tecnología futura son notoriamente poco confiables.

  • El 24,6% de los adultos españoles vivió el último año sin relaciones sexuales, una cifra que no habla de fracaso sino de realidades tan distintas como el duelo, la enfermedad o la simple ausencia de deseo.
  • La falta de interés sexual encabeza las razones con un 16,3%, seguida por la viudedad y los problemas de salud, lo que revela que la abstinencia es con frecuencia circunstancial, no ideológica.
  • Mientras el 69,2% tiene pareja y dos de cada tres se sienten mejor acompañados, crece silenciosamente un grupo que prefiere la soltería activa o los modelos relacionales sin exclusividad.
  • Las prácticas sexuales se diversifican: el poliamor, la dominación-sumisión y los productos eróticos ganan terreno, y quienes los adoptan tienden a incorporarlos de forma habitual en su vida íntima.
  • La tecnología encuentra un muro: el 80,6% rechaza las relaciones con robots humanoides, señalando que la apertura hacia nuevas prácticas humanas no se extiende a la sustitución de las personas por máquinas.

En un momento en que las formas de relacionarse se multiplican y los modelos tradicionales se cuestionan, un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas revela que casi uno de cada cuatro españoles pasó el último año sin actividad sexual, no siempre por elección, sino por deseo ausente, soledad o enfermedad. El retrato que emerge no es de crisis ni de liberación, sino de una intimidad en transformación silenciosa: más diversa en sus prácticas, más cautelosa ante la tecnología, y cada vez más moldeada por la voluntad individual de cada persona.

Casi uno de cada cuatro españoles pasó el último año sin mantener relaciones sexuales. El 24,6% de la población adulta así lo reconoce en un estudio del CIS basado en más de 4.000 entrevistas. Pero el dato cobra sentido cuando se examina el porqué: la razón más citada es la falta de deseo o interés sexual, mencionada por el 16,3%. Le siguen la viudedad, los problemas de salud propios o de la pareja, y la dificultad para encontrar a alguien que resulte atractivo. La ausencia de actividad sexual, en la mayoría de los casos, no es una declaración de principios sino el resultado de circunstancias vitales concretas.

El estudio también retrata cómo los españoles valoran los vínculos afectivos. El 43,9% considera importante tener una relación sentimental para vivir bien, y el 67,4% afirma sentirse mejor en pareja. Aun así, solo el 1,2% prefiere explícitamente las relaciones abiertas, aunque el 12,9% las ha experimentado en algún momento. Entre quienes no tienen pareja, la mayoría prefiere no tener citas, y una parte opta por encuentros casuales sin compromiso.

En cuanto a prácticas, el panorama se diversifica. El 7,9% ha explorado la dominación y la sumisión, el 5,2% el poliamor, y el 58,5% ha utilizado algún producto erótico. Lo significativo es que muchos de quienes prueban estas experiencias las integran de forma recurrente en su vida sexual. En el extremo opuesto, la tecnología genera rechazo: apenas el 2% estaría dispuesto a mantener relaciones con robots humanoides, mientras que el 80,6% lo descarta por completo.

De cara al futuro, el 11,3% afirma que preferiría vivir sin pareja ni relaciones en los próximos cinco años, y crece el interés por modelos de convivencia más flexibles. Los datos apuntan a una sociedad que no abandona el deseo de compañía, pero que redefine, con más libertad y menos rigidez, las formas en que esa compañía puede tomar forma.

Casi uno de cada cuatro españoles pasó el año pasado sin mantener relaciones sexuales. Concretamente, el 24,6% de la población adulta no tuvo actividad sexual en los últimos doce meses, según un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas que entrevistó a más de 4.000 personas mayores de 18 años residentes en España. El dato, por sí solo, no cuenta la historia completa. Lo que importa es por qué ocurre, y aquí el informe ofrece un retrato más matizado de cómo los españoles viven su intimidad en la actualidad.

La razón que más frecuentemente explican quienes no han tenido relaciones es la falta de interés o deseo sexual, mencionada por el 16,3% de los encuestados. Pero no es la única. La viudedad afecta al 13,5%, los problemas de salud propios o de la pareja al 11,2%, y la dificultad para encontrar a alguien que les atraiga al 9,5%. Estos números revelan que la ausencia de actividad sexual no siempre responde a una elección deliberada, sino a circunstancias que van desde lo biológico hasta lo emocional, pasando por la simple realidad de la soledad o la enfermedad. Frente a este 24,6%, el 75,1% de los españoles sí ha mantenido relaciones sexuales en el último año.

Más allá de la frecuencia, el estudio explora cómo los españoles valoran los vínculos afectivos. El 43,9% considera bastante importante tener una relación sentimental para alcanzar una vida satisfactoria, y dos de cada tres encuestados, el 67,4%, afirma sentirse mejor dentro de una pareja. Sin embargo, existe una minoría que rechaza este modelo tradicional: solo el 1,2% prefiere explícitamente las relaciones abiertas, aunque el 12,9% reconoce haberlas experimentado en algún momento. En términos de situación actual, el 69,2% de los españoles tiene pareja, mientras que el 30,8% no mantiene una relación. Entre estos últimos, la mayoría, el 73,4%, prefiere no tener citas; el 22,3% opta por encuentros casuales sin exclusividad.

El informe también documenta una diversificación notable en las prácticas sexuales. El 5,2% ha experimentado el poliamor, es decir, mantener relaciones afectivas simultáneas con varias personas. El 3,2% ha participado en intercambios de pareja, el 4,7% en encuentros sexuales grupales. Las prácticas de dominación y sumisión han sido probadas por el 7,9%, y el 6,8% ha explorado fetichismos específicos. Lo interesante no es solo que estas prácticas existan, sino que para quienes las han experimentado, muchas se han convertido en parte habitual de su vida sexual. El 30,2% de quienes practican fetichismos lo hace de manera recurrente, al igual que el 26,1% en dominación y sumisión. El 11,4% mantiene relaciones poliamorosas habitualmente, y el 4,9% participa con frecuencia en encuentros grupales.

El uso de productos eróticos está ampliamente extendido. El 58,5% de los encuestados ha utilizado algún tipo de artículo para estimular el placer sexual. Los más comunes son los aceites y lubricantes, empleados por el 92,9% de quienes usan estos productos; los juguetes sexuales, usados por el 75,8%; y la ropa o lencería erótica, por el 61%. Las motivaciones principales son la curiosidad o experimentación, mencionada por el 19,8%, la mejora de la satisfacción sexual, por el 15,3%, y simplemente la diversión, por el 13,9%.

Cuando el estudio se adentra en territorios más especulativos, como la tecnología, los números cambian drásticamente. Solo el 2% de los españoles se muestra dispuesto a mantener relaciones sexuales con robots humanoides diseñados para ese fin. El 80,6% rechaza explícitamente esta posibilidad, lo que sugiere que, por mucho que evolucione la tecnología, existe una distancia considerable entre la aceptación de nuevas prácticas entre humanos y la disposición a reemplazarlos por máquinas.

Respecto al futuro, el estudio revela expectativas variadas. El 55,3% considera muy importante la convivencia en el mismo hogar con una pareja, mientras que el 58,5% otorga alto valor a la independencia económica. De cara a los próximos cinco años, el 11,3% de los encuestados afirma que le gustaría vivir sin pareja ni relaciones. Otros optan por modelos más flexibles: mantener una relación estable sin convivencia o residiendo en domicilios separados. Estos datos sugieren que la forma en que los españoles conciben la vida en pareja está en transformación, con menos énfasis en los modelos tradicionales y más espacio para arreglos que se adapten a las preferencias individuales.

El 43,9% considera bastante importante tener una relación sentimental para alcanzar una vida satisfactoria
— Estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas
El 67,4% afirma sentirse mejor dentro de una relación de pareja
— Estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas
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