Una mina de oro australiana se convierte en gigantesca batería de agua de 2.000 MWh

Dos pozos mineros se convierten en la batería más grande de Australia
Una central hidroeléctrica reversible reutiliza excavaciones de una mina de oro cerrada hace 25 años para almacenar 2.000 MWh de energía renovable.
Mark

¿Por qué reutilizar una mina abandonada en lugar de construir una central hidroeléctrica en un lugar nuevo?

Mimi

Porque los pozos ya existen. Tienes dos depósitos naturales separados por 218 metros de desnivel. Construir eso desde cero habría requerido dos grandes embalses nuevos, lo que habría sido más costoso, más lento y habría enfrentado más resistencia ambiental.

Luke

Pero ¿cuánto de ese ahorro se perdió en la adaptación de una infraestructura minera a estándares de central eléctrica? Los 777 millones de dólares incluyen eso.

Mark

¿Cómo funciona exactamente cuando la red necesita energía?

Mimi

El agua baja desde el pozo superior hacia la central subterránea. Esa caída mueve turbinas que generan electricidad. Es lo opuesto al bombeo.

Luke

Y el tiempo de respuesta de 30 segundos, ¿eso es confirmado por Genex o verificado independientemente?

Mimi

Es lo que Genex afirma. No hay datos de terceros aún porque la instalación aún no está operativa.

Mark

¿Qué significa que el retraso sea por "complejidad de obras civiles"?

Mimi

Que adaptar una mina a una central hidroeléctrica requiere más ingeniería de la que se anticipó. Excavaciones, impermeabilización, tuberías subterráneas, todo eso es más complicado en roca minada que en terreno virgen.

Luke

¿Y si hay más retrasos? ¿Hay cláusulas de penalización o es simplemente un nuevo cronograma?

Mimi

Genex ha anunciado julio de 2027 como la nueva fecha. Si hay más cambios, eso sería noticia.

Mark

¿Cuánta energía es realmente 2.000 MWh?

Mimi

Suficiente para abastecer a decenas de miles de hogares durante varias horas, o para suavizar fluctuaciones en la red durante un día completo de operación.

Luke

Pero eso depende de cuándo se carga y se descarga. No es una capacidad fija de utilidad; es un recurso que solo vale lo que la red pueda pagar por él.

  • Australia enfrenta un desafío estructural: su creciente generación solar y eólica no siempre coincide con el momento en que la red necesita esa energía, y Kidston apunta directamente a ese vacío.
  • Dos pozos mineros de hasta 218 metros de desnivel se convierten en los vasos comunicantes de una batería de 2.000 MWh que puede responder a cambios en la demanda en menos de 30 segundos.
  • La complejidad de adaptar una mina abandonada a los estándares de una central hidroeléctrica moderna ha retrasado la entrada en servicio desde octubre de 2026 hasta julio de 2027, aunque Genex descarta problemas técnicos.
  • Con financiamiento del NAIF por hasta 610 millones y 47 millones adicionales de ARENA, el proyecto incluye también 186 kilómetros de línea eléctrica para conectar este rincón remoto de Queensland con la red nacional.
  • Cuando entre en operación, Kidston será la primera instalación hidroeléctrica reversible del mundo construida íntegramente dentro de una explotación aurífera abandonada, marcando un precedente para la reutilización de infraestructura minera.

En el corazón de Queensland, dos pozos que durante décadas extrajeron oro del subsuelo australiano están siendo transformados en algo radicalmente distinto: una batería de agua capaz de guardar la energía del sol y el viento para devolverla cuando la red más la necesita. El proyecto Kidston, impulsado por Genex Power con una inversión de 777 millones de dólares australianos, encarna una idea antigua —el agua que cae genera electricidad— puesta al servicio de una transición energética que busca respuestas a la intermitencia renovable. Lo que el tiempo y el abandono dejaron vacío, la ingeniería lo llena ahora de propósito.

Más de dos décadas después de que la mina de oro de Kidston cerrara sus puertas en Queensland, los antiguos pozos Wises y Eldridge están a punto de comenzar una segunda vida. Genex Power ha construido allí una central hidroeléctrica reversible capaz de almacenar 2.000 MWh de electricidad y generar 250 MW durante aproximadamente ocho horas consecutivas, convirtiéndola en una de las baterías más grandes del mundo y, según la empresa, la primera de su tipo desarrollada dentro de una explotación aurífera abandonada.

El principio de funcionamiento aprovecha la topografía natural de la mina: cuando la generación renovable supera la demanda, el sistema bombea agua hacia el pozo Wises, que actúa como depósito superior. Cuando la red lo requiere, el agua desciende 218 metros hasta una central subterránea, donde dos grupos reversibles de 125 MW cada uno la convierten de nuevo en electricidad. El tiempo de respuesta es inferior a 30 segundos, una velocidad que permite compensar caídas repentinas en la generación solar o eólica.

Kidston no es un proyecto aislado. En el mismo emplazamiento opera desde 2017 una planta fotovoltaica de 50 MW, y la nueva central de bombeo está concebida precisamente para almacenar el excedente de esa y otras fuentes renovables. La inversión total asciende a 777 millones de dólares australianos, respaldada en gran parte por un préstamo del NAIF de hasta 610 millones y 47 millones comprometidos por ARENA. El proyecto incluye además una línea de transmisión de 186 kilómetros para conectar el sitio con la red nacional.

El cronograma ha sufrido ajustes: la entrada en servicio, prevista inicialmente para octubre de 2026, se ha desplazado hasta alrededor del 22 de julio de 2027. Genex atribuye el retraso a la complejidad de las obras civiles necesarias para adaptar una mina a los estándares de una central moderna, y no a fallos en el diseño técnico del sistema. Lo que el subsuelo australiano guardó en oro durante décadas, pronto lo guardará en energía.

A continuación de más de dos décadas de abandono, dos enormes excavaciones en el corazón de Queensland están a punto de convertirse en una de las baterías más grandes del mundo. El proyecto Kidston, ubicado a 270 kilómetros al noroeste de Townsville, reutiliza los antiguos pozos Wises y Eldridge de una mina de oro que cerró sus operaciones en 2001. Lo que Genex Power ha construido en ese sitio es una central hidroeléctrica reversible capaz de almacenar hasta 2.000 MWh de electricidad, con una potencia de generación de 250 MW sostenida durante aproximadamente ocho horas consecutivas. Se trata, según la empresa, de la primera instalación de este tipo desarrollada íntegramente dentro de una explotación aurífera abandonada.

El funcionamiento es elegante en su simplicidad. Cuando la demanda de electricidad es baja o cuando la generación renovable abunda, el sistema bombea agua hacia el depósito superior, que ocupa el antiguo pozo Wises. Una presa de unos 20 metros de altura amplía la capacidad de este reservorio. Cuando la red eléctrica australiana necesita recuperar esa energía almacenada, el proceso se invierte: el agua desciende desde el depósito superior hacia una central subterránea, recorriendo una diferencia de altura de aproximadamente 218 metros. Ese desnivel, aprovechado directamente de la topografía de la mina, hace girar dos grupos reversibles de 125 MW cada uno que funcionan como turbinas, devolviendo la electricidad al sistema. El tiempo de respuesta del sistema es inferior a 30 segundos, lo que permite aportar potencia rápidamente ante cambios inesperados en la demanda o caídas en la generación solar y eólica.

La transformación de Kidston forma parte de una estrategia más amplia de Australia para fortalecer su red eléctrica en Queensland. En el mismo emplazamiento funciona desde 2017 una planta fotovoltaica de 50 MW. La nueva central de bombeo permitirá almacenar la electricidad generada durante las horas de máxima producción renovable, resolviendo uno de los desafíos fundamentales de la transición energética: la intermitencia. Sin embargo, esta solución no ha sido barata. La inversión estimada alcanza 777 millones de dólares australianos, incluyendo las infraestructuras de transmisión necesarias. El financiamiento ha sido sustancial: el NAIF otorgó un préstamo de hasta 610 millones de dólares australianos, mientras que ARENA comprometió otros 47 millones. El proyecto incluye además una línea eléctrica de aproximadamente 186 kilómetros para conectar Kidston con la red nacional.

El cronograma del proyecto, sin embargo, ha experimentado cambios. Después de que Kidston fuera registrado en el mercado eléctrico australiano en noviembre de 2025, la fecha prevista de entrada en servicio se desplazó desde octubre de 2026 hasta alrededor del 22 de julio de 2027. Genex atribuye el retraso a la complejidad de las obras civiles requeridas para adaptar una antigua mina a los estándares de una central hidroeléctrica moderna, no a problemas técnicos con la instalación misma. La empresa mantiene que el sistema está diseñado correctamente; lo que ha tomado más tiempo es la construcción física de la infraestructura que lo albergará.

La primera instalación de este tipo desarrollada íntegramente dentro de una explotación aurífera abandonada
— Genex Power
El retraso se debe a la complejidad de las obras civiles, no a problemas técnicos con la instalación
— Genex Power
Fale Conosco FAQ