Turquía busca convertirse en proveedor de armas clave de la OTAN en cumbre de Ankara

Más de 200 personas, entre académicos, abogados, sindicalistas y ecologistas, han sido detenidas en prisión preventiva bajo acusaciones de "vínculos terroristas" para garantizar el orden durante la cumbre.
Turquía intenta posicionarse como socio confiable en un momento en que Putin acecha
Ankara busca expandir sus ventas de armas a Europa mientras mantiene relaciones con Rusia y controla cualquier disidencia interna.

En un momento en que Europa redescubre el valor de su propia seguridad, Turquía ha elegido la cumbre de la OTAN en Ankara como escenario para consolidar su ascenso como potencia armamentística. Lo que se presenta como una reunión de aliados es también una feria de oportunidades para una industria de defensa turca que ha multiplicado por diez sus exportaciones en quince años. Detrás de los comunicados diplomáticos y los contratos millonarios, más de doscientas personas permanecen en prisión preventiva para que la ciudad muestre su mejor cara.

  • Turquía ha convertido la cumbre de la OTAN en Ankara en una plataforma comercial: se esperan contratos por 17.900 millones de dólares en un foro paralelo de industrias de defensa.
  • El aumento del gasto militar europeo —un 143% en compras de armamento desde 2021— ha abierto un mercado que Turquía compite por arrebatarle a Corea del Sur y otros proveedores.
  • Los créditos SAFE de la UE excluyen a Turquía, pero las empresas turcas responden instalando producción en suelo europeo: fábricas en Hungría, Rumanía, Alemania e Italia.
  • Baykar, TAI y otras firmas turcas ya han colocado drones, corbetas y aviones de entrenamiento en arsenales de Albania, Rumanía, Croacia, Estonia, Portugal y España.
  • Para garantizar el orden durante la cumbre, más de 200 académicos, abogados, sindicalistas y ecologistas han sido encarcelados bajo acusaciones de 'vínculos terroristas', y toda protesta está prohibida en la ciudad.

Ankara recibe esta semana a los líderes de la OTAN con una agenda que desborda lo diplomático. Mientras la cumbre del 7 y 8 de julio debate el futuro de la alianza ante la incertidumbre estadounidense y la amenaza rusa, Turquía tiene un objetivo más concreto: consolidarse como proveedor de armamento de primer orden para sus socios europeos.

El símbolo más visible de esa ambición llegó hace apenas tres semanas: la corbeta Contralmirante Roman, valorada en 223 millones de euros, fue entregada a Rumanía en Estambul con Erdogan en la ceremonia. Es el primer buque militar que Turquía exporta a un aliado de la OTAN, pero no es un hecho aislado. Desde 2021, Polonia, Albania, Croacia, Macedonia, Estonia y Portugal han adquirido sistemas turcos. España acaba de firmar un acuerdo para 30 aviones de entrenamiento Hürjet fabricados bajo licencia en territorio español.

El contexto lo explica todo: entre 2021 y 2025, las compras de armamento de los países europeos de la OTAN aumentaron un 143 por ciento. La guerra en Ucrania y las dudas sobre el compromiso de Washington han llevado a la mayoría de los socios europeos a superar el umbral del 2 por ciento del PIB en defensa. En ese mercado en expansión, la industria turca ha pasado de exportar poco más de mil millones de dólares en 2010 a 10.500 millones en 2025, con cinco empresas en el top 100 mundial según Defense News.

El principal obstáculo es el programa SAFE de la UE, que ofrece 150.000 millones en créditos para armamento pero exige que los productos se fabriquen en territorio europeo. Turquía queda excluida, pero sus empresas ya buscan la vuelta: Nurol Makina produce vehículos militares en Hungría, Otokar hace lo mismo en Rumanía, Repkon prepara una planta en Alemania, y Baykar adquirió Piaggio Aerospace en Italia para fabricar drones Bayraktar al cincuenta por ciento en suelo europeo.

La cumbre incluirá un foro paralelo donde el secretario general Mark Rutte ha prometido 'un volumen masivo de nuevos contratos'. Turquía quiere aparecer como socio fiable en tiempos convulsos. Pero ese orden tiene un coste: más de 200 personas —académicos, abogados, sindicalistas, ecologistas— permanecen en prisión preventiva bajo acusaciones de vínculos terroristas. Decenas de periodistas turcos han sido excluidos de la acreditación. Cualquier protesta, pancarta o marcha está prohibida. Ankara quiere que sus huéspedes se vayan satisfechos.

Ankara se prepara para recibir a los líderes de la OTAN esta semana con una agenda que va mucho más allá de los comunicados diplomáticos. Mientras la cumbre de los días 7 y 8 de julio debatirá el futuro de la alianza atlántica en tiempos de incertidumbre estadounidense y amenaza rusa, Turquía tiene puesta la mira en algo más inmediato: convertirse en proveedor de armas de primer orden para sus socios europeos.

La corbeta Contralmirante Roman, valorada en 223 millones de euros, fue entregada a Rumanía hace apenas tres semanas en Estambul, con el presidente Recep Tayyip Erdogan presente en la ceremonia. Sin champán —quizá por los altos impuestos al vino espumoso en Turquía— pero con todo el ceremonial que merece un hito histórico: es el primer buque militar que Turquía exporta a un país de la OTAN. Representa el punto más visible de una estrategia más amplia que lleva años gestándose. Desde 2021, cuando Polonia se convirtió en el primer cliente de la OTAN para el dron armado Bayraktar TB2, Turquía ha ido ampliando su presencia en los arsenales europeos. Albania, Rumanía, Croacia, Macedonia y Estonia han seguido comprando sistemas turcos. Portugal adquirió buques logísticos. España acaba de firmar un acuerdo para 30 aviones de entrenamiento Hürjet, que se fabricarán bajo licencia en territorio español.

La cifra que explica todo esto es simple pero contundente: entre 2021 y 2025, Europa ha triplicado su volumen de compra de armamento respecto al lustro anterior. Solo los países europeos de la OTAN han aumentado sus adquisiciones un 143 por ciento. Esto no ocurre por capricho. Tras una década gastando poco más del 1 por ciento del PIB en defensa, la mayoría de los países europeos ya superan la marca del 2 por ciento en 2025, impulsados por la guerra en Ucrania y la incertidumbre sobre el compromiso estadounidense. Es un mercado que Turquía no puede dejar pasar, especialmente cuando su competidor más cercano es Corea del Sur.

La industria de defensa turca ha crecido de forma espectacular. En 2025 exportó 230 productos de defensa por valor de 10.500 millones de dólares, más del doble que en 2024 y diez veces superior a 2010. Cinco empresas turcas figuran en el top 100 mundial de Defense News: Aselsan, TAI, Roketsan, Asfat y MKE. A ellas se suman Baykar, fabricante de los drones Bayraktar y propiedad de los hermanos Haluk y Selçuk Bayraktar —este último es ingeniero carismático y yerno de Erdogan—, así como Otokar y Arca Defense. De los 10.500 millones exportados en 2025, unos 4.300 millones fueron a clientes europeos; 5.600 millones si se incluye Estados Unidos. La exportación a Europa y Norteamérica se ha cuadruplicado desde 2021.

Pero Turquía enfrenta un obstáculo importante: los créditos SAFE aprobados por la UE en marzo de 2025. Estos créditos ofrecen 150.000 millones de euros para compra de armamento, pero con una condición que excluye a Turquía: los productos deben fabricarse en la UE con un máximo del 35 por ciento de componentes extranjeros. Se aceptan países EFTA y Ucrania, pero no Turquía. Las empresas turcas ya están buscando soluciones. Invierten en iniciativas de producción conjunta con empresas europeas, llevando su propia tecnología a los países clientes en lugar de operar bajo licencia extranjera. El acuerdo de TAI con Airbus e Indra para fabricar el Hürjet en España por 2.600 millones es un ejemplo. Nurol Makina manufactura vehículos militares en Hungría. Otokar hace lo mismo en Rumanía. Repkon prepara una planta en Alemania para producir granadas de 155 milímetros. Y en julio del año pasado, Baykar adquirió la firma italiana Piaggio Aerospace e inmediatamente anunció un acuerdo con Leonardo, una de las mayores empresas de armas del mundo, para producir drones Bayraktar al 50 por ciento en Italia. Roma dio luz verde el 17 de junio pasado.

La cumbre de esta semana incluirá un foro paralelo de industrias de defensa donde, según el jefe de la industria pública de armamento Haluk Görgün, se esperan contratos por valor de 17.900 millones. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ya ha anunciado que el primer día será "un gran día de la industria de defensa" con "un volumen masivo de nuevos contratos, memorandos y declaraciones de intenciones". Turquía intenta posicionarse como socio confiable en un momento en que Putin acecha en el este de Europa y Trump especula con abandonar la alianza. Pero hay un precio a pagar por ese orden. Más de 200 personas —académicos, abogados, sindicalistas y ecologistas— han sido detenidas en prisión preventiva bajo acusaciones vagas de "vínculos terroristas". Un área de casi 20 kilómetros cuadrados alrededor del palacio presidencial estará cerrada al tráfico. Decenas de periodistas turcos han sido excluidos de la acreditación. Toda congregación, marcha, protesta, pancarta o folleto está prohibida. Ankara quiere que sus huéspedes tengan una experiencia grata, sin interrupciones incómodas.

En la cumbre tendremos el primer día un gran día de la industria de defensa, veremos un volumen masivo de nuevos contratos, memorandos y declaraciones de intenciones
— Mark Rutte, secretario general de la OTAN
Turquía exportó 230 productos de defensa por valor de 10.500 millones de dólares en 2025, un neto incremento desde los 7.100 millones del año anterior
— Haluk Görgün, jefe de la industria pública de armamento turca
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué Turquía invierte tanto en convertirse en proveedor de armas de la OTAN si ya tiene relaciones complicadas con algunos miembros?

Model

Porque el dinero es más importante que la política en este momento. Europa está gastando más en defensa que nunca, y Turquía tiene la capacidad de producir sistemas de calidad a costos competitivos. Es una oportunidad que no puede desperdiciar.

Inventor

Pero ¿no hay un conflicto entre mantener buenas relaciones con Rusia y vender armas a la OTAN?

Model

Turquía lo maneja con equilibrio. Depende del gas ruso, del turismo ruso, de las exportaciones agrícolas. No puede permitirse sancionar a Moscú. Pero tampoco puede ignorar que Europa está armándose y necesita proveedores confiables.

Inventor

¿Qué significa que Baykar compre una empresa italiana y haga un acuerdo con Leonardo?

Model

Significa que Turquía está jugando inteligentemente. No puede acceder directamente a los créditos SAFE de la UE porque no es miembro. Pero si fabrica en Europa, con tecnología turca, entonces sí puede. Es una forma de eludir las restricciones.

Inventor

¿Y esas 200 personas detenidas? ¿Qué tiene que ver con todo esto?

Model

Ankara quiere que la cumbre sea perfecta, sin protestas, sin preguntas incómodas. Necesita demostrar que es un socio confiable y ordenado. Las detenciones son el precio que pagan los críticos por esa imagen de estabilidad.

Inventor

¿Puede Turquía realmente desplazar a Corea del Sur como proveedor principal?

Model

Tiene todas las cartas. Drones probados en combate, sistemas navales, aviones de entrenamiento. Y está invirtiendo en producción europea para acceder a los mercados de crédito. Si logra sortear los obstáculos políticos, especialmente con Chipre y Grecia, sí puede hacerlo.

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