Una semana después de que Estados Unidos bombardeara Venezuela y capturara a Nicolás Maduro, Donald Trump publicó una imagen manipulada presentándose como presidente en funciones del país y negoció abiertamente la compra de 50 millones de barriles de petróleo con la nueva administración venezolana. El gesto, entre lo simbólico y lo estratégico, revela hasta qué punto Washington ha decidido redefinir los límites de la soberanía en el hemisferio occidental. Mientras Venezuela y Cuba invocan el derecho internacional como último escudo, la región enfrenta una reconfiguración de poder cuyas consecu
Trump publica foto manipulada como 'presidente en funciones de Venezuela' mientras negocia petróleo
Estoy al cargo de Venezuela y negoció petróleo
¿Por qué Trump publica una foto manipulada presentándose como presidente de Venezuela? ¿Es solo una broma o hay algo más serio detrás?
No es una broma. Es una declaración de control. Una semana después de bombardear el país y capturar a Maduro, Trump está diciendo públicamente que está "al cargo". La foto manipulada es el símbolo visual de eso.
Pero ¿qué significa estar "al cargo"? ¿Tiene autoridad legal sobre Venezuela? ¿O solo está negociando petróleo con la nueva presidenta?
Es lo segundo. Está negociando directamente con Delcy Rodríguez, la nueva presidenta. Ella le pidió que comprara 50 millones de barriles de petróleo por 4.200 millones de dólares, y él dijo que sí.
¿Y eso es legal? ¿Puede un presidente estadounidense simplemente negociar petróleo así, sin el Congreso?
Esa es una pregunta importante que la fuente no responde. Sabemos que Trump dice que está pasando, pero no sabemos si hay un acuerdo formal, si hay documentos, si el Congreso está informado.
Lo que sí sabemos es que Trump cenó con ejecutivos de empresas petroleras la noche anterior, incluyendo a Repsol. Está alineando a la industria detrás de su política en Venezuela.
¿Y por qué amenaza a Cuba? ¿Qué tiene que ver Cuba con todo esto?
Cuba dependía del petróleo y el dinero de Venezuela. Ahora que Estados Unidos controla el flujo de petróleo venezolano, Trump está usando eso como palanca contra Cuba. Es una forma de asfixiar económicamente a la isla.
Aunque Trump dice que los cubanos que prestaban servicios de seguridad a Maduro están "muertos", eso no está verificado. Es una afirmación fuerte sin fuente clara.
¿Y Marco Rubio como próximo presidente de Cuba? ¿Eso es una amenaza directa?
Es una amenaza y una fantasía. Trump dice que le "parece bien" que Rubio sea presidente de Cuba, pero Rubio es secretario de Estado de Estados Unidos. Es una forma de decir: "Vamos a cambiar tu gobierno".
Lo importante es que Venezuela y Cuba responden apelando a la soberanía nacional y el derecho internacional. Pero esos principios están siendo ignorados por la potencia militar más grande del hemisferio.
Il Polso
- Trump publica una fotografía alterada que lo muestra como 'presidente en funciones de Venezuela', consolidando simbólicamente una intervención militar que ya dejó aproximadamente 100 muertos, entre ellos 32 militares cubanos.
- Las negociaciones petroleras avanzan a ritmo acelerado: Venezuela solicita que Estados Unidos compre 50 millones de barriles valorados en 4.200 millones de dólares, y Trump afirma haber aceptado el trato.
- Trump amenaza directamente a Cuba, advierte que su fuente de petróleo venezolano ha desaparecido, sugiere posibles confiscaciones de petroleros y lanza la idea de que Marco Rubio podría ser el próximo presidente cubano.
- Las empresas petroleras internacionales se posicionan: Repsol apoya la intervención, mientras Exxon es excluida por Trump tras calificar a Venezuela de 'ininvertible', dejando ver que el acceso al mercado depende de la lealtad política.
- Venezuela y Cuba responden con declaraciones de soberanía y resistencia, pero sus principios de derecho internacional suenan cada vez más frágiles frente al poder militar y económico desplegado por Washington.
Una semana después de que Estados Unidos bombardeara Venezuela y capturara a Nicolás Maduro, Donald Trump publicó una imagen manipulada presentándose como presidente en funciones del país y negoció abiertamente la compra de 50 millones de barriles de petróleo con la nueva administración venezolana. El gesto, entre lo simbólico y lo estratégico, revela hasta qué punto Washington ha decidido redefinir los límites de la soberanía en el hemisferio occidental. Mientras Venezuela y Cuba invocan el derecho internacional como último escudo, la región enfrenta una reconfiguración de poder cuyas consecuencias humanas —cerca de cien muertos en la operación del 3 de enero— apenas comienzan a asimilarse.
Donald Trump publicó el domingo una fotografía manipulada en la que aparecía como 'presidente en funciones de Venezuela', exactamente una semana después de que Estados Unidos bombardeara el país y capturara a Nicolás Maduro, ahora encarcelado en Nueva York. La imagen acompañaba declaraciones en las que Trump aseguraba estar 'al cargo' del país y negociaba directamente con Delcy Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro y nueva presidenta venezolana.
Durante su regreso a Washington desde Florida, Trump reveló los términos del acuerdo con una precisión llamativa: Venezuela le había solicitado la compra de 50 millones de barriles de petróleo valorados en 4.200 millones de dólares, y él había aceptado. Los barriles, aseguró, ya estaban en camino. La noche anterior había cenado con ejecutivos de grandes petroleras, entre ellas Repsol, cuyo presidente expresó apoyo a la intervención. Trump, en cambio, criticó duramente al presidente de Exxon por calificar a Venezuela de 'ininvertible' y anunció que la dejaría fuera del reparto. 'Tuvieron problemas en el pasado porque no tenían a Trump como presidente', afirmó.
La intervención también tuvo consecuencias inmediatas para Cuba. Trump amenazó al gobierno de La Habana advirtiéndole que llegara a un acuerdo 'antes de que sea demasiado tarde', señaló que el petróleo venezolano del que dependía la isla había desaparecido y sugirió posibles confiscaciones de petroleros. Cuando alguien propuso en redes sociales que Marco Rubio podría ser el próximo presidente cubano, Trump respondió: '¡Suena bien para mí!'. Rubio, a su lado en una rueda de prensa, calificó a Cuba de 'Estado fallido'.
El gobierno cubano negó haber recibido compensación por servicios de seguridad y el presidente Díaz-Canel prometió defender la patria 'hasta la última gota de sangre'. Venezuela, por su parte, emitió un comunicado reafirmando su relación histórica con Cuba y su adhesión a los principios de soberanía e igualdad entre Estados según la Carta de las Naciones Unidas. Mientras tanto, la operación del 3 de enero —bautizada 'Resolución Absoluta'— había dejado ya cerca de cien muertos según Caracas, entre ellos 32 militares cubanos, una cifra que permanecía en el trasfondo de cada negociación y cada amenaza.
Donald Trump publicó el domingo una fotografía alterada de su perfil de Wikipedia en la que aparecía como "presidente en funciones de Venezuela", un gesto que llegaba exactamente una semana después de que Estados Unidos bombardeara el país y capturara al presidente Nicolás Maduro, ahora encarcelado en Nueva York. La imagen manipulada acompañaba declaraciones en las que Trump aseguraba estar "al cargo" de Venezuela y negociaba directamente con la nueva presidenta del país, Delcy Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro.
Durante un vuelo de regreso a Washington desde Florida el domingo por la noche, Trump reveló los términos de esas negociaciones con una precisión que dejaba poco lugar a la ambigüedad. Venezuela le había solicitado que Estados Unidos adquiriera 50 millones de barriles de petróleo. Trump dijo que había aceptado. El valor de esa transacción: 4.200 millones de dólares. Los barriles, aseguró, ya estaban en camino hacia territorio estadounidense. El presidente también indicó que se reuniría próximamente con Rodríguez, aunque aún no había fecha confirmada.
La noche anterior, Trump había cenado con un grupo de ejecutivos de grandes empresas petroleras, entre ellas Repsol, cuyo presidente, Josu Jon Imaz, expresó su apoyo a la intervención estadounidense en Venezuela. Pero no todos los líderes petroleros recibieron el mismo trato. Trump criticó duramente a Darren Woods, presidente de Exxon, quien había calificado a Venezuela como "ininvertible". "No me gustó su respuesta", dijo Trump. "Me inclinaría por dejar fuera a Exxon. Están jugando demasiado". En contraste, Trump aseguró a otras empresas que no enfrentarían problemas si invertían en Venezuela. "Tuvieron problemas en el pasado porque no tenían a Trump como presidente. Tenían gente estúpida", afirmó.
La intervención estadounidense en Venezuela también tenía consecuencias inmediatas para Cuba. Trump amenazó al gobierno cubano el domingo, advirtiéndole que llegara a un acuerdo "antes de que sea demasiado tarde". En un mensaje en su red social Truth Social, Trump escribió que Cuba había vivido durante años del petróleo y el dinero de Venezuela, pero que esa fuente de recursos desaparecería tras el ataque estadounidense. También sugirió que podría confiscar petroleros dirigidos a la isla. Cuando un usuario en redes sociales propuso que Marco Rubio, secretario de Estado de Trump, podría convertirse en el próximo presidente de Cuba, Trump respondió: "¡Suena bien para mí!". Rubio, en una rueda de prensa junto al presidente, calificó a Cuba de "Estado fallido".
Trump también mencionó que estaba negociando con Cuba sobre ciudadanos estadounidenses que habían sido expulsados o se habían marchado bajo coacción. Aseguró que muchas de esas personas eran "excelentes ciudadanos" que habían sido obligados a abandonar la isla injustamente. En un mensaje en Truth Social, Trump afirmó que los cubanos que prestaban servicios de seguridad a Maduro y a Hugo Chávez estaban "MUERTOS" tras el ataque estadounidense, aunque esta afirmación no fue verificada de forma independiente.
El gobierno cubano respondió a las amenazas de Trump negando haber recibido nunca compensación por servicios de seguridad prestados a otros países. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, escribió en redes sociales que Cuba "se prepara, dispuesta a defender la Patria hasta la última gota de sangre". Venezuela, por su parte, emitió un comunicado oficial el domingo reafirmando su relación histórica con Cuba basada en "hermandad, solidaridad, cooperación y complementariedad". El comunicado también subrayaba que Venezuela se mantenía fiel a los principios de soberanía nacional, no intervención e igualdad soberana de los Estados conforme a la Carta de las Naciones Unidas.
La operación militar estadounidense, bautizada por Washington como "Resolución Absoluta" y ejecutada el 3 de enero para capturar a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, dejó un saldo de aproximadamente 100 muertos según el gobierno venezolano, entre ellos 32 militares cubanos. Mientras Trump negociaba petróleo y amenazaba a gobiernos vecinos, Venezuela y Cuba se aferraban a declaraciones sobre derecho internacional y soberanía, principios que parecían cada vez más frágiles frente al poder militar y económico estadounidense desplegado en la región.
Citazioni salienti
Venezuela está funcionando muy bien. Estamos trabajando muy bien con los líderes y veremos cómo sale todo— Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Nos preguntó si podíamos llevar 50 millones de barriles de petróleo. Y le dije que sí, que podíamos. Son 4.200 millones de dólares. Y ahora mismo están de camino a Estados Unidos— Donald Trump, sobre negociaciones con presidenta venezolana Delcy Rodríguez