En la noche del sábado, un misil hutí impactó la terminal de pasajeros del aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad, arrebatando doce vidas —entre ellas la de un ciudadano estadounidense— e hiriendo a más de trescientas personas. El ataque, el más letal en suelo saudita en más de una década, recuerda que las guerras libradas en los márgenes del mapa terminan, tarde o temprano, alcanzando los espacios donde la vida ordinaria transcurre. Donald Trump condenó el golpe como inaceptable y anunció que evalúa si Estados Unidos se sumará a las operaciones militares sauditas contra los rebeldes respa
Trump condena ataque hutí al aeropuerto de Riad que dejó 12 muertos
Lo que ha ocurrido en Arabia Saudita es inaceptable
¿Por qué este ataque en particular generó tanta atención internacional cuando los hutíes han estado atacando objetivos sauditas durante meses?
Porque fue el más mortífero en años y golpeó directamente una terminal de pasajeros civil. Doce muertos, trescientos nueve heridos. Eso es diferente a atacar instalaciones petroleras o buques.
Aunque vale notar que el gobierno saudita había estado guardando silencio sobre ataques anteriores. Este fue tan grande que no pudieron ignorarlo.
¿Qué significa que Trump diga que decidirá "muy pronto" si se suma a los ataques?
Que Estados Unidos está considerando involucrarse directamente en la campaña aérea saudita contra los hutíes. Hasta ahora ha sido principalmente Arabia Saudita.
Pero Trump no especificó qué tipo de participación. ¿Apoyo logístico? ¿Ataques directos? Eso sigue siendo una pregunta abierta.
¿Cuál es la conexión con el estrecho de Bab el Mandeb que mencionan?
Es uno de los pasos más importantes del mundo para el comercio marítimo. Los hutíes lo controlan ahora, y eso afecta el flujo de petróleo y mercancías por el Mar Rojo.
Y hay combates activos allí ahora mismo, según fuentes militares. Pero nuevamente, las afirmaciones de ambos bandos no han sido verificadas independientemente.
¿Por qué los hutíes no han reivindicado este ataque específico?
Eso es inusual. Normalmente reivindican sus operaciones. Podría ser una cuestión táctica o de comunicación.
O simplemente no sabemos aún. La información sigue siendo fragmentaria y el acceso de periodistas es limitado.
O Pulso
- Un misil hutí destruyó parte de la terminal de pasajeros del aeropuerto de Riad en plena noche, sembrando el pánico entre viajeros que corrían entre heridos y escombros.
- El saldo de doce muertos —incluido un estadounidense— y 309 heridos convierte este ataque en el más mortífero registrado en Arabia Saudita desde 2015, elevando la presión sobre Riad y Washington para responder.
- Trump calificó el ataque de inaceptable y anunció que decidirá pronto si EE.UU. se une a los bombardeos sauditas contra los hutíes, mientras el secretario Rubio expresó solidaridad con las víctimas.
- La ONU advierte que la escalada amenaza la seguridad regional y complica cualquier salida diplomática al conflicto yemení, justo cuando las fuerzas terrestres combaten cerca del estratégico estrecho de Bab el Mandeb.
- Embajadas occidentales emitieron alertas y prohibieron a su personal usar el aeropuerto de Riad, señal de que la comunidad internacional percibe el riesgo como duradero y no como un incidente aislado.
En la noche del sábado, un misil hutí impactó la terminal de pasajeros del aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad, arrebatando doce vidas —entre ellas la de un ciudadano estadounidense— e hiriendo a más de trescientas personas. El ataque, el más letal en suelo saudita en más de una década, recuerda que las guerras libradas en los márgenes del mapa terminan, tarde o temprano, alcanzando los espacios donde la vida ordinaria transcurre. Donald Trump condenó el golpe como inaceptable y anunció que evalúa si Estados Unidos se sumará a las operaciones militares sauditas contra los rebeldes respaldados por Irán, mientras el mundo observa si una crisis regional se convierte en algo más amplio.
El sábado por la noche, un ataque atribuido a los rebeldes hutíes destruyó parte de la terminal de pasajeros del aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad, matando a doce personas —cuatro sauditas, ocho extranjeros y un ciudadano estadounidense— e hiriendo a 309 más. La coalición militar saudita calificó el impacto directo contra una zona civil como crimen de guerra y suspendió todas las operaciones del aeropuerto mientras evaluaba los daños. Testigos describieron escenas de caos: pasajeros que corrían en pánico, heridos en los pasillos y una explosión que transformó en segundos una sala de espera en escenario de emergencia.
Desde Washington, Donald Trump condenó el ataque como inaceptable y anunció que se comunicaría pronto con el príncipe heredero Mohammed bin Salman para decidir si Estados Unidos se sumaría a los ataques aéreos sauditas contra los hutíes. El secretario de Estado Marco Rubio también emitió una declaración de solidaridad, denunciando el desprecio del grupo por la vida civil. El incidente es el más mortífero en Arabia Saudita desde mayo de 2015, cuando un atentado del Estado Islámico mató a veintiuno en una mezquita de Al Qatif.
La coalición reportó además la intercepción de un misil cerca de la base aérea Príncipe Sultán y la caída de otro proyectil cerca del aeropuerto de Dammam, aunque ambas instalaciones continuaron operando. El enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, advirtió que los ataques representan una grave escalada que perpetúa ciclos de violencia y obstaculiza los esfuerzos de paz. Las embajadas de Estados Unidos, Canadá, Alemania y España emitieron alertas a sus ciudadanos y prohibieron a su personal usar el aeropuerto de Riad durante la semana siguiente.
El ataque se produce en un momento de intensificación del conflicto: desde el colapso de la tregua en julio, los hutíes han multiplicado sus golpes contra infraestructura saudita mientras fuerzas yemeníes respaldadas por Riad avanzan hacia el estratégico estrecho de Bab el Mandeb, paso clave para el comercio global por el Mar Rojo. Ambos bandos reclaman ventajas en el terreno, pero las afirmaciones no pueden verificarse de forma independiente ante las restricciones de acceso para periodistas.
El sábado por la noche, un ataque contra el aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad dejó al menos doce personas muertas y trescientas nueve heridas. Entre los fallecidos había cuatro ciudadanos sauditas, ocho extranjeros y un ciudadano estadounidense. La coalición militar saudita responsabilizó inmediatamente a los rebeldes hutíes, el grupo insurgente respaldado por Irán, y calificó el impacto directo contra una terminal de pasajeros como crimen de guerra. Las autoridades de aviación civil suspendieron todas las operaciones del aeropuerto mientras evaluaban los daños estructurales y verificaban la seguridad de las instalaciones.
Donald Trump condenó el ataque como inaceptable en declaraciones a periodistas el mismo sábado. El presidente estadounidense indicó que pronto se comunicaría con el príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, y que tomaría una decisión en breve sobre si Estados Unidos se sumaría a los ataques aéreos que Arabia Saudita ha estado llevando a cabo contra los hutíes. El secretario de Estado Marco Rubio también emitió una declaración condenando lo que describió como acciones censurables que demuestran desprecio por la vida de civiles inocentes, y expresó solidaridad con el reino y sus víctimas.
Los testigos presentes en el aeropuerto describieron momentos de caos. Un pasajero que esperaba en la puerta 403 relató a la agencia AFP haber visto cómo el impacto alcanzaba la puerta 401 cercana, dejando heridos en su estela mientras viajeros corrían en pánico. Otro pasajero reportó haber escuchado una explosión mientras aguardaba su vuelo y presenció el impacto que provocó heridas y desorden generalizado entre los viajeros. Las autoridades sanitarias ordenaron una movilización masiva de personal médico ante lo que calificaron como emergencia grave.
Este ataque marcó el incidente más mortífero registrado en Arabia Saudita desde mayo de 2015, cuando un atentado suicida del grupo Estado Islámico mató a veintiuno en una mezquita chií de Al Qatif. El portavoz de la coalición saudita, Turki al-Malki, prometió responder con firmeza a lo que caracterizó como un crimen de guerra dirigido específicamente contra una terminal de pasajeros. La coalición también reportó la intercepción de un misil al sureste de Riad, cerca de la base aérea Príncipe Sultán, y la caída de otro proyectil cerca del aeropuerto de Dammam, en el este del reino. Ambos aeropuertos alternativos continuaron operando mientras Riad permanecía cerrado.
Hans Grundberg, enviado especial de la ONU para Yemen, caracterizó los ataques del sábado como una grave escalada por parte de los hutíes y advirtió que tales acciones representan una amenaza seria para la seguridad regional, perpetúan ciclos de violencia y complican los esfuerzos de paz en Yemen. Las embajadas de Estados Unidos, Canadá, Alemania y España emitieron alertas a sus ciudadanos, instándolos a evitar la zona. Diplomáticos occidentales indicaron que varias representaciones prohibieron a su personal desplazarse hacia y desde el aeropuerto durante la semana siguiente.
Este ataque refleja una intensificación de las hostilidades que comenzó en julio, cuando se derrumbó una tregua entre los hutíes y el gobierno yemení respaldado por Riad. Desde entonces, los rebeldes han incrementado ataques contra aeropuertos sauditas, instalaciones petroleras y buques cisterna. El gobierno saudita rara vez reconoce públicamente que estos ataques alcanzan objetivos civiles y había guardado silencio sobre incidentes recientes hasta este ataque de mayor envergadura. Simultáneamente, fuentes militares reportan que fuerzas gubernamentales yemeníes respaldadas por Arabia Saudita avanzan contra los hutíes en áreas cercanas al estratégico estrecho de Bab el Mandeb, un paso clave para el transporte de petróleo y mercancías por el Mar Rojo. El gobierno yemení anunció la semana previa una ofensiva para recuperar todos los territorios controlados por los hutíes después de que el grupo se apoderara de toda la costa occidental en una operación relámpago. Los hutíes confirmaron combates en Bab el Mandeb pero aseguraron haber repelido la ofensiva, aunque las afirmaciones de ambos bandos no pudieron ser verificadas de forma independiente debido a la rápida evolución del conflicto y las restricciones de acceso para periodistas.
Citações Notáveis
Lo que ha ocurrido en Arabia Saudita es inaceptable— Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Es un crimen de guerra contra una de las terminales de pasajeros del Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad que causó muertos y heridos entre viajeros y empleados— Turki al-Malki, portavoz de la coalición militar saudita