Trump justifica su intervención argumentando que la entrada de Balogun no fue falta, sino un choque entre dos atletas a alta velocidad. La FIFA retiró la sanción permitiendo que Balogun juegue octavos contra Bélgica, pero la RFBA apela y UEFA denuncia que se cruzó una línea roja.
Trump admite haber pedido a FIFA revisar la roja a Balogun y llamar a Infantino
Dos grandes atletas que se enredaron, eso no fue un tipo golpeando a alguien
¿Por qué crees que Trump decidió intervenir directamente en una decisión arbitral?
Porque Balogun es su máximo goleador en el torneo. Si no juega los octavos, Estados Unidos pierde una ventaja competitiva real. Para Trump, esto no es solo fútbol; es ganar.
Pero ¿no debería haber límites en lo que un presidente puede hacer?
Claro que sí. Y eso es exactamente lo que la UEFA está diciendo. Cruzó una línea que nunca se había cruzado antes en un Mundial.
¿Crees que su argumento sobre la jugada tiene mérito?
Técnicamente, podría argumentarse que fue un choque accidental. Pero eso es lo que existen los árbitros para decidir. El problema no es si tiene razón sobre la jugada; es que un presidente no debería estar llamando a Infantino para cambiar decisiones.
¿Qué pasa ahora con Bélgica?
Bélgica apela. La UEFA denuncia que se cruzó una línea roja. Pero la FIFA ya tomó su decisión, y Balogun jugará. La pregunta es si esto sienta un precedente que otros países intentarán explotar.
¿Esto daña la integridad del torneo?
Absolutamente. Si los presidentes pueden llamar para cambiar sanciones, entonces el fútbol deja de ser un deporte y se convierte en política. Y eso es lo que asusta a todos.
El Pulso
- Trump admitió públicamente haber pedido a FIFA revisar la tarjeta roja a Balogun y llamado a Gianni Infantino
- Balogun es máximo goleador de Estados Unidos en el Mundial con tres goles
- La FIFA retiró la sanción permitiendo que Balogun juegue octavos contra Bélgica en Seattle
- Bélgica y UEFA apelaron la decisión, con UEFA denunciando que se cruzó una línea roja
Trump justifica su intervención argumentando que la entrada de Balogun no fue falta, sino un choque entre dos atletas a alta velocidad. La FIFA retiró la sanción permitiendo que Balogun juegue octavos contra Bélgica, pero la RFBA apela y UEFA denuncia que se cruzó una línea roja.
Donald Trump reconoce públicamente que solicitó a FIFA revisar la tarjeta roja a Folarin Balogun y llamó personalmente a Gianni Infantino. La decisión genera polémica internacional y apelaciones de Bélgica y UEFA.
Donald Trump ha reconocido públicamente lo que hasta ahora era especulación: que él mismo pidió a la FIFA que revisara la tarjeta roja mostrada a Folarin Balogun, delantero de Estados Unidos, y que llamó personalmente a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para discutir el asunto. La admisión llegó durante un acto en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en medio de una controversia creciente sobre la intervención presidencial en decisiones del torneo mundial.
La tarjeta roja en cuestión fue mostrada a Balogun durante un partido de dieciseisavos de final contra Bosnia Herzegovina por una entrada que el árbitro brasileño Raphael Claus consideró peligrosa contra el defensor bosnio Tarik Muharemovic. Trump argumentó que la decisión fue injusta porque castigaba al jugador por un partido que aún no se había disputado. "Una cosa es sancionar a alguien por un partido, pero ¿cómo se le sanciona por un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto", explicó el presidente estadounidense. Sostuvo que lo que vio en el campo no fue una falta deliberada, sino simplemente dos atletas de élite moviéndose a gran velocidad que chocaron entre sí de manera accidental.
En su defensa de la revisión, Trump cuestionó tanto la naturaleza de la jugada como la credibilidad del árbitro. Describió el incidente como "dos grandes atletas que se enredaron", no como una agresión intencional. También señaló que el árbitro, a quien calificó como "un poco sospechoso" tras revisar su historial, había utilizado cámara lenta para analizar la jugada, algo que Trump dijo que no debería permitirse. "Dicen que no las muestran en cámara lenta, y yo nunca me había dado cuenta de eso", admitió, reconociendo que desconocía esta regla hasta ese momento.
La FIFA accedió a la revisión y retiró la sanción, permitiendo que Balogun, máximo goleador de Estados Unidos en el torneo con tres goles, jugara el partido de octavos de final contra Bélgica en Seattle. Sin embargo, la decisión ha generado una reacción internacional de rechazo. La federación belga (RFBA) ha enviado un correo a la FIFA que se interpreta como una solicitud formal de apelación, argumentando que tomará todas las medidas necesarias para revertir la decisión. La UEFA emitió un comunicado más contundente, afirmando que se ha "cruzado una línea roja" que compromete el trato justo e igualitario de todos los equipos en la competición.
La intervención de Trump marca un precedente sin precedentes en los torneos mundiales de fútbol: la admisión pública de que un jefe de estado ha ejercido presión directa sobre la máxima autoridad del fútbol mundial para cambiar una decisión disciplinaria. El New York Times había reportado anteriormente que Trump había llamado a Infantino, pero la confirmación directa del presidente estadounidense eleva la controversia a un nuevo nivel. La pregunta que ahora flota sobre el torneo es si esta decisión abre la puerta a futuras intervenciones políticas en asuntos que tradicionalmente han sido dominio exclusivo de los árbitros y las autoridades deportivas.
Citas Notables
Una cosa es sancionar a alguien por un partido, pero ¿cómo se le sanciona por un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto.— Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Se ha cruzado una línea roja con la decisión que compromete el trato justo e igualitario a todos los equipos en la competición.— UEFA, en comunicado oficial