Trafalgar transforma empresa de cannabis en plataforma de servicios financieros

Compraron una emisora estadounidense al corriente en sus obligaciones de reporte
Trafalgar explicó por qué adquirió una empresa de cannabis inactiva: necesitaba acceso a mercados públicos estadounidenses.
Mark

¿Por qué una firma mexicana necesitaba específicamente una empresa que cotiza en un mercado estadounidense?

Mimi

Porque cotizar en un mercado público estadounidense abre puertas. Te da acceso a capital, credibilidad regulatoria y la capacidad de hacer adquisiciones usando acciones como moneda. Construir eso desde cero toma años y es costoso. Comprar una empresa existente que ya está registrada y al corriente en sus obligaciones es más rápido.

Mark

Pero ¿por qué una empresa de cannabis que nunca hizo nada con cannabis?

Mimi

Eso es lo inteligente. No les importaba el cannabis. Les importaba que fuera una emisora estadounidense limpia, sin deudas, sin operaciones problemáticas. La renombraron y la convirtieron en lo que necesitaban: un vehículo corporativo.

Mark

¿Esto es legal?

Mimi

Completamente. Trafalgar fue transparente sobre lo que hizo. Explicaron públicamente que la empresa no operaba en cannabis. No hay engaño aquí, solo una estrategia corporativa.

Mark

¿Qué significa que ahora busquen "servicios financieros, tecnología financiera y propiedad intelectual"?

Mimi

Significa que Trafalgar quiere ser un comprador de negocios. Identifica empresas en esos sectores, las compra, las desarrolla y las hace crecer. Es una estrategia de crecimiento por adquisición.

Mark

¿Y el nombramiento de Septién Michel?

Mimi

Es la señal de que hablan en serio. Septién Michel ha dirigido bancos importantes en México. Su presencia dice que Trafalgar está construyendo algo institucional, no especulativo. Quieren credibilidad en el sector financiero.

Mark

¿Qué viene después?

Mimi

Probablemente adquisiciones. Trafalgar ahora tiene una plataforma pública en Estados Unidos y un director experimentado. Buscarán empresas de fintech o servicios financieros para comprar y expandir en América Latina.

  • Trafalgar adquirió una empresa de cannabis que nunca operó como tal, usando su cotización en el mercado OTCQB como llave de acceso a los mercados públicos de capitales en Estados Unidos.
  • El cambio de nombre a Trafalgar International marca una ruptura deliberada con el pasado: la nueva entidad se enfoca en servicios financieros, tecnología fintech y propiedad intelectual.
  • La firma mexicana llega a esta jugada con un historial que incluye una licencia fintech vendida a Walmart, una sofipo y la licencia de casa de bolsa heredada de CIBanco, institución señalada por presunto lavado de dinero en Estados Unidos.
  • El nombramiento de Carlos Septién Michel —exdirector de Banco Azteca, Banco Ixe y ABC Capital— como director del grupo señala una aceleración hacia soluciones financieras para pequeñas y medianas empresas.
  • Trafalgar se posiciona para realizar adquisiciones estratégicas en América Latina desde una plataforma con visibilidad en el mercado estadounidense, consolidando una apuesta de expansión regional.

En el cruce entre la ingeniería financiera y la ambición regional, Trafalgar Asset Management transformó una empresa de cannabis inactiva en una plataforma de servicios financieros con presencia pública en Estados Unidos. La firma mexicana, fundada en 1996, no buscaba cannabis sino algo más valioso: una estructura corporativa ya registrada y al corriente en sus obligaciones regulatorias que le abriera las puertas a los mercados de capitales estadounidenses. Con el nombramiento de un veterano del sistema financiero mexicano al frente, Trafalgar revela que su verdadero producto siempre ha sido la arquitectura del capital.

Trafalgar Asset Management acaba de completar una adquisición que, a primera vista, parece desconcertante: compró The Greater Cannabis Company, una empresa cotizada en el mercado extrabursátil OTCQB constituida en 2014. El detalle revelador es que esa compañía nunca operó en cannabis ni reportó ingresos en su último ejercicio fiscal. Trafalgar no compró un negocio; compró una estructura.

Porfirio Sánchez Talavera, presidente del Consejo de las Empresas de Trafalgar, fue directo al explicar la lógica: lo que la firma necesitaba era una emisora estadounidense al corriente en sus obligaciones de reporte regulatorio. Esa plataforma existente le permite acceder a los mercados públicos de capitales en Estados Unidos de forma más eficiente que construir desde cero. La empresa fue renombrada Trafalgar International y reorientada hacia servicios financieros, tecnología fintech y propiedad intelectual.

Esta maniobra encaja con la trayectoria de Trafalgar desde su fundación en 1996. La firma ha operado en sectores que van desde telecomunicaciones hasta biotecnología, y en el ámbito financiero ha acumulado hitos notables: obtuvo una de las primeras licencias bajo la Ley Fintech en México —que luego vendió a Walmart de México y Centroamérica—, estableció una sociedad financiera popular y adquirió la licencia de casa de bolsa de CIBanco, la institución que desapareció tras ser señalada por Estados Unidos por presunto lavado de dinero.

El movimiento más reciente del grupo fue el nombramiento de Carlos Septién Michel como director de Empresas Trafalgar. Su trayectoria habla por sí sola: fue el primer director general de Banco Azteca, luego encabezó Banco Ixe, ABC Capital —hoy Ualá— y Autofin —hoy Kapital—. Su llegada subraya la intención de Trafalgar de fortalecer su propuesta hacia pequeñas y medianas empresas y acelerar adquisiciones estratégicas en América Latina desde su nueva plataforma con visibilidad pública en Estados Unidos.

Trafalgar Asset Management, la firma de inversión mexicana, acaba de completar una adquisición que suena extraña en la superficie pero que revela una estrategia corporativa más profunda. Compró The Greater Cannabis Company, una empresa que cotiza en el mercado extrabursátil estadounidense OTCQB y que fue constituida en 2014. Pero aquí está lo importante: la empresa nunca ha operado en cannabis ni en ninguno de sus derivados. En su último ejercicio fiscal no reportó ingresos ni actividad comercial alguna. Trafalgar la renombró como Trafalgar International y la transformó en algo completamente distinto: una plataforma de servicios financieros e inversión.

La lógica detrás de esta maniobra es pragmática. Porfirio Sánchez Talavera, presidente del Consejo de las Empresas de Trafalgar, lo explicó con claridad: no compraron una empresa de cannabis porque fuera una empresa de cannabis. Compraron una emisora estadounidense que estaba al corriente en sus obligaciones de reporte regulatorio. Lo que Trafalgar necesitaba era acceso a los mercados públicos de capitales en Estados Unidos, y esta estructura corporativa existente le permitía lograrlo de manera más eficiente que comenzar desde cero.

Ahora Trafalgar International funciona como una plataforma de adquisición y desarrollo empresarial. Su enfoque está en identificar, comprar, desarrollar y hacer crecer negocios y activos estratégicos en tres sectores específicos: servicios financieros, tecnología financiera y propiedad intelectual. La empresa también evaluará la posible venta o descontinuación de cierta propiedad intelectual preexistente relacionada con investigación farmacéutica que heredó de su anterior encarnación.

Esta movida se alinea con la trayectoria más amplia de Trafalgar Asset Management, que desde su fundación en 1996 ha operado como una firma de inversión diversificada. Ha tenido presencia en sectores financiero, telecomunicaciones, biotecnología y consultoría. En el ámbito financiero, fue particularmente activa: obtuvo una de las primeras licencias bajo la Ley Fintech en México, que posteriormente vendió a Walmart de México y Centroamérica. También estableció una sociedad financiera popular y recientemente incursionó como casa de bolsa tras adquirir la licencia de CIBanco, la institución financiera que desapareció después de que Estados Unidos la señalara por presunto lavado de dinero. Ambas entidades operan bajo el paraguas de Empresas Trafalgar.

La semana pasada, el grupo anunció un movimiento que subraya su ambición en el sector financiero: nombró a Carlos Septién Michel como director de Empresas Trafalgar. Septién Michel trae consigo un currículum formidable en el sistema financiero mexicano. Fue el primer director general de Banco Azteca y posteriormente encabezó Banco Ixe, ABC Capital (que ahora es Ualá) y Autofin (ahora Kapital). También dirigió la financiera Caja Libertad y fue director general de Grupo Diagnostico PROA, propietario de Laboratorio Médico del Chopo. Su nombramiento señala que Trafalgar está buscando fortalecer su operación y acelerar su propuesta de soluciones financieras dirigidas a pequeñas y medianas empresas.

Lo que está en juego aquí es la capacidad de Trafalgar de convertirse en un actor más relevante en los mercados de capitales estadounidenses mientras expande simultáneamente su huella en América Latina. La transformación de una empresa de cannabis inactiva en una plataforma de servicios financieros es el vehículo corporativo para esa ambición. Con Septién Michel al frente y una estructura pública en Estados Unidos, Trafalgar está posicionándose para hacer adquisiciones estratégicas, realizar inversiones en empresas de tecnología financiera y desarrollar actividades operativas complementarias que le permitan crecer más allá de sus operaciones actuales.

Adquirimos una emisora estadounidense al corriente en sus obligaciones de reporte, no porque había una empresa de cannabis que adquirir
— Porfirio Sánchez Talavera, presidente del Consejo de las Empresas de Trafalgar
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