En un país donde la juventud y la experiencia acumulada conviven con el desempleo estructural, el Ministerio de Trabajo ha abierto una mesa de negociación para trazar un camino hacia el primer empleo de 200.000 jóvenes antes de 2028, mientras extiende una mano también a quienes llevan más de un año fuera del mercado laboral tras los 45. La propuesta, detallada en 73 páginas, aspira a convertir la orientación personalizada y la colaboración institucional en el puente entre la promesa y el trabajo real. Pero la historia reciente de objetivos incumplidos pesa sobre la mesa, y sindicatos y empresa
Trabajo lanza programa para que 200.000 jóvenes accedan a su primer empleo hasta 2028
El ministerio ya prometió esto antes sin cumplir
¿Por qué el ministerio cree que 200.000 jóvenes es el número correcto?
No lo dice explícitamente. Parece ser una meta ambiciosa pero sin justificación pública sobre cómo la calcularon.
Exacto. Es un número redondo que suena bien en un comunicado de prensa. No sabemos si se basa en análisis de demanda real o es simplemente aspiracional.
¿Qué diferencia hay entre este programa y lo que ya existe?
El ministerio promete orientadores personalizados, lo que llaman coaches laborales, y un seguimiento más cercano. También involucra a los grandes ayuntamientos directamente.
Pero aquí está el problema: el ministerio ya ha prometido orientación y seguimiento antes sin cumplir. Los sindicatos lo mencionan explícitamente. Así que la pregunta real es qué ha cambiado para que esta vez funcione.
¿Por qué los sindicatos quieren ampliar la edad hasta 30 años?
Porque muchos jóvenes de 25 a 30 años siguen sin acceso a su primer empleo estable. El ministerio los deja fuera del programa.
Eso es un argumento válido, pero el ministerio no explica por qué eligió 24 como límite. ¿Es presupuestario? ¿Demográfico? No lo sabemos.
¿Hay dinero comprometido para esto?
No. Ese es el problema. Ni el ministerio ni las comunidades autónomas han presentado cifras presupuestarias.
Sin presupuesto, esto es solo papel. Los sindicatos y empresarios lo notaron inmediatamente. Es difícil evaluar si un programa es viable cuando no sabes cuánto cuesta ejecutarlo.
¿Qué pasa con las mujeres mayores de 45 años?
El programa Mujer 45+ reconoce que muchas han estado fuera del mercado laboral cuidando a familiares y cargan con sensación de inutilidad. Ofrece apoyo psicológico, formación y bonos de cuidado para contratar sustitutos.
Es una propuesta más pensada que la de jóvenes, pero nuevamente: sin presupuesto asignado, es difícil saber si se ejecutará realmente.
Der Puls
- El ministerio fija una meta ambiciosa: que el 100% de los jóvenes inscritos reciba una oferta de empleo, formación o prácticas en un máximo de cuatro meses, con el 75% de contratos a jornada completa.
- Los sindicatos abandonaron la primera reunión con escepticismo abierto, recordando que promesas similares de orientación y seguimiento ya fueron incumplidas en el pasado.
- Comisiones Obreras exige ampliar el programa hasta los 30 años y garantizar que cualquier participación privada sea estrictamente complementaria y supervisada por los servicios públicos.
- Para mayores de 45 en paro de larga duración, el ministerio propone tres programas específicos, incluyendo apoyo psicológico y bonos de cuidado de 300 euros mensuales para mujeres que retoman el empleo.
- Tanto sindicatos como patronal señalan el mismo vacío crítico: no hay propuesta presupuestaria que respalde los programas ni refuerzo claro para los servicios públicos de empleo que deberán ejecutarlos.
En un país donde la juventud y la experiencia acumulada conviven con el desempleo estructural, el Ministerio de Trabajo ha abierto una mesa de negociación para trazar un camino hacia el primer empleo de 200.000 jóvenes antes de 2028, mientras extiende una mano también a quienes llevan más de un año fuera del mercado laboral tras los 45. La propuesta, detallada en 73 páginas, aspira a convertir la orientación personalizada y la colaboración institucional en el puente entre la promesa y el trabajo real. Pero la historia reciente de objetivos incumplidos pesa sobre la mesa, y sindicatos y empresarios llegan con exigencias que aún no tienen respuesta presupuestaria.
El Ministerio de Trabajo convocó esta semana a sindicatos y empresarios para rediseñar la política de empleo dirigida a jóvenes y a trabajadores mayores de 45 años atrapados en el paro de larga duración. La propuesta estrella es lograr que 200.000 menores de 24 años accedan a su primer empleo antes de 2028, combinando formación, incentivos a la contratación y acompañamiento personalizado mediante un coach laboral asignado a cada joven inscrito.
El documento ministerial prevé involucrar al 80% de los grandes ayuntamientos en la implementación, fijar que el 75% de los contratos sean a tiempo completo y que más del 60% duren al menos un año. También contempla incentivos para que jóvenes acepten trabajos en otras comunidades autónomas, especialmente en turismo y agricultura, con ayudas para alojamiento y manutención.
Los sindicatos salieron de la reunión con desconfianza. Lola García, de Comisiones Obreras, criticó que el programa se limite a menores de 24 años cuando debería llegar hasta los 30, y exigió que la primera medida sea un refuerzo real de los servicios públicos de empleo. El historial de objetivos similares que quedaron sin cumplirse alimenta ese escepticismo.
Para los mayores de 45 en paro prolongado, el ministerio propone tres programas: Orientación XXI, con 3.000 orientadores y gestores de caso; Forma 45, para recualificar trabajadores hacia sectores con demanda; y Mujer 45+, que añade talleres de empoderamiento, apoyo psicológico y bonos de cuidado de 300 euros mensuales para quienes dejaron el mercado laboral para atender a familiares.
Lola Navarro, de UGT, explicó que todas las partes presentarán alegaciones antes de iniciar la negociación formal, con intención de incorporar la estrategia al Plan de Empleo para 2027. Sin embargo, el punto más débil sigue sin resolverse: nadie ha puesto cifras sobre la mesa para financiar los servicios públicos que deberán ejecutar todo lo prometido.
El Ministerio de Trabajo abrió esta semana una mesa de negociación con sindicatos y empresarios para rediseñar cómo el país activa el empleo entre sus jóvenes y sus trabajadores más envejecidos atrapados en el desempleo. La propuesta central es ambiciosa: lograr que al menos 200.000 menores de 24 años accedan a su primer empleo antes de 2028, a través de un programa que combina formación, incentivos a la contratación y acompañamiento personalizado en la búsqueda de trabajo.
El ministerio ha presentado un documento de 73 páginas que detalla cómo ejecutar esta estrategia. Planea involucrar al 80% de los grandes ayuntamientos —aquellos con más de 20.000 habitantes— para que trabajen junto a los servicios públicos de empleo en la implementación. Además, se ha fijado que el 75% de estos primeros contratos sean a tiempo completo y que más del 60% tengan una duración inicial mínima de un año. Cada joven inscrito en los servicios públicos recibiría un orientador de referencia, denominado coach laboral, que realizaría un diagnóstico de sus competencias usando herramientas de análisis de datos y le haría seguimiento periódico. La meta es que el 100% de los jóvenes inscritos reciba una oferta de empleo, formación o prácticas en un plazo máximo de cuatro meses desde su inscripción.
Los sindicatos salieron de la reunión con escepticismo marcado. Lola García, secretaria de Formación y Empleo de Comisiones Obreras, señaló que el ministerio ha hecho un diagnóstico sesgado al limitar el programa a jóvenes de 16 a 24 años, cuando debería extenderse hasta los 30. Exigió además que la primera medida sea un reforzamiento real de los servicios públicos de empleo, que serán quienes lideren todos los programas. Los sindicatos también expresaron preocupación por la propuesta genérica de colaboración público-privada, exigiendo garantías de que cualquier participación privada sea exclusivamente complementaria y supervisada por los servicios públicos.
No es la primera vez que el ministerio se propone estos objetivos de orientación y seguimiento sin cumplirlos. Ese historial de promesas incumplidas alimenta la desconfianza de los representantes sindicales. El ministerio también propone incentivos para que jóvenes acepten trabajos en otras comunidades autónomas, especialmente en sectores de temporada como turismo y agricultura, mediante complementos a desgravaciones fiscales y ayudas para alojamiento y manutención. Estos beneficios buscan cubrir puestos en ocupaciones de difícil cobertura.
Para los desempleados mayores de 45 años en situación de paro de larga duración —más de un año sin trabajo—, el ministerio propone tres programas específicos. El primero, llamado Orientación XXI, prevé contratar 3.000 orientadores para asignar a cada participante un gestor de caso que diseñe un itinerario personalizado. El segundo, Forma 45, busca recualificar a trabajadores con experiencia previa para facilitar su transición a sectores con demanda. El tercero, Mujer 45+, incluye orientación laboral específica, talleres de empoderamiento y apoyo psicológico, reconociendo que muchas mujeres arrastran sensación de inutilidad tras años fuera del mercado. Este programa también ofrece formación breve en sectores con demanda femenina como atención social y comercio online. Para mujeres que dejaron de trabajar para cuidar a familiares, propone bonos de cuidado de 300 euros mensuales para contratar cuidadores sustitutos durante la formación o el inicio del empleo.
Lola Navarro, vicesecretaria general de UGT, explicó que todas las partes harán alegaciones a estos documentos para iniciar la negociación formal. El diagnóstico y la estrategia deberían estar listos este trimestre, con intención de incorporarlos antes de fin de año al próximo Plan de Empleo para 2027. Sin embargo, tanto sindicatos como empresarios han señalado la ausencia de una propuesta presupuestaria del ministerio para reforzar los servicios públicos de empleo y apoyar a las comunidades autónomas, que serán quienes ejecuten estos programas tras aprobación de la Conferencia Sectorial. Las organizaciones empresariales, además, consideran que las iniciativas son demasiado genéricas y reclaman mayor colaboración en el diseño de necesidades formativas y en la participación de agencias privadas de colocación.
Bemerkenswerte Zitate
El ministerio ha hecho un diagnóstico sesgado al limitar el programa a jóvenes de 16 a 24 años, cuando debería extenderse hasta los 30— Lola García, secretaria de Formación y Empleo de Comisiones Obreras
Trabajo debe reforzar los servicios públicos de empleo, que son los que tendrán que liderar todos los programas— Lola García, Comisiones Obreras