Una bancada que discute más entre sí que con el Ejecutivo
En los pasillos del Senado chileno, una disputa que comenzó como diferencia táctica se convirtió en fractura visible: la senadora Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, abandonó la mesa negociadora de la megarreforma tras un almuerzo que expuso las tensiones acumuladas dentro de su propia bancada. Gastón Saavedra y Alfonso de Urresti la reemplazan junto a Juan Luis Castro en lo que podría ser la última ronda de diálogo antes de que el Gobierno exija cerrar el proceso. Lo que está en juego no es solo una reforma tributaria, sino la cohesión de un partido que parece debatir más consigo mismo que con sus adversarios declarados.
- Un almuerzo a puertas cerradas entre siete senadores socialistas derivó en golpes de mesa, reproches cruzados y una presidenta de partido que debió ser acompañada hasta su oficina por un colega.
- Daniella Cicardini acusó públicamente a Vodanovic y Castro de negociar en secreto con el oficialismo una fórmula para evitar el Tribunal Constitucional, encendiendo una crisis que se trasladó hasta la Sala del Senado.
- El retiro de Vodanovic fortalece al sector más duro del PS, que exige una postura más firme frente al Gobierno, justo cuando el PPD ya selló su propio acuerdo tributario.
- Con Saavedra y De Urresti al frente, el PS llega dividido a la cita convocada por la presidenta del Senado, mientras el Gobierno presiona para despachar la megarreforma antes de que termine el mes.
- El senador Fidel Espinoza intentó reencuadrar el conflicto recordando que 'el adversario político está en la derecha', pero la fractura interna ya es difícil de disimular.
La senadora Paulina Vodanovic dejó la mesa negociadora de la megarreforma después de un almuerzo que sus propios compañeros de bancada describen como uno de los momentos más tensos que ha vivido el comité socialista en esta negociación. Saavedra y De Urresti ocuparán su lugar junto al jefe de bancada Juan Luis Castro en la reunión convocada para el jueves por la presidenta del Senado, Paulina Núñez.
Lo ocurrido en ese encuentro admite dos lecturas. Según una versión, el comité decidió reemplazarla tras reproches mutuos y un clima de alta tensión emocional; según el entorno de Vodanovic, fue ella quien tomó la decisión de retirarse voluntariamente. Un asistente que pidió reserva confirmó que fue la propia senadora quien golpeó la mesa mientras sus pares guardaban silencio, y que al final del almuerzo se sintió tan mal que De Urresti debió acompañarla hasta su oficina.
El detonante inmediato fue la acusación pública de Cicardini, quien señaló que Vodanovic y Castro habrían negociado con Quiroz una salida a la invariabilidad tributaria sin informar a la bancada. Vodanovic respondió con una carta a la militancia negando cualquier colusión con el Ejecutivo. La disputa llegó hasta la Sala del Senado, donde ambas senadoras se enfrentaron directamente y fue necesaria la intervención de Astudillo para calmar los ánimos.
El senador Espinoza reconoció que en la discusión interna 'se perdió' el respeto hacia la presidenta del partido, pero llamó a no perder de vista el objetivo político: 'El norte es que nuestro adversario político está en la derecha'. Su advertencia directa a Cicardini reveló hasta qué punto las lealtades internas están en cuestión.
Con Vodanovic debilitada y la bancada más dividida que nunca, el PS enfrenta la recta final de la negociación en un momento en que el Gobierno insiste en cerrar la megarreforma antes de fin de mes y los diputados socialistas ya anunciaron que recurrirán al Tribunal Constitucional.
La senadora Paulina Vodanovic se retira de la mesa negociadora de la megarreforma tras un almuerzo tenso con el comité de siete senadores socialistas celebrado el miércoles. Su lugar será ocupado por Gastón Saavedra y Alfonso de Urresti, quienes se sumarán al jefe de bancada Juan Luis Castro en la cita convocada para el jueves por la presidenta del Senado, Paulina Núñez, en lo que podría ser el último intento por retomar el diálogo entre la derecha y la oposición.
Lo que sucedió en esa reunión a puerta cerrada genera interpretaciones encontradas. Según reconstruyó El Mostrador, el encuentro fue particularmente áspero. Vodanovic reprochó a sus pares Danisa Astudillo, Gastón Saavedra y Daniella Cicardini, y recibió como respuesta que el comité "no aceptaría ese tono". En medio de la discusión, uno de los presentes golpeó la mesa. La senadora por el Maule citó una nota de El Mostrador y expresó que esperaba mayor lealtad de sus compañeros. Al cierre del almuerzo, el comité había decidido que Castro se mantuviera como interlocutor y que Saavedra y De Urresti asumieran el lugar que ocupaba la presidenta del partido.
Sin embargo, el entorno de Vodanovic ofrece una lectura distinta. Un parlamentario cercano a la timonel sostuvo que "no es que se le haya pedido que dejara la mesa", sino que "fue un acto voluntario de Paulina". La distinción importa: desplaza la lectura del episodio desde una destitución impuesta hacia un repliegue decidido por la propia senadora. Un asistente al almuerzo, que pidió reserva de identidad, aportó un antecedente revelador: había sido una semana especialmente dura para Vodanovic. Durante la reunión, fue ella quien golpeó la mesa mientras el resto de sus pares la escuchaba en silencio. Hacia el final del encuentro se sintió mal, al punto de que el senador De Urresti debió acompañarla hasta su oficina. El relato confirma que, lejos de una negociación protocolar, el comité vivió una jornada de alto voltaje emocional.
El almuerzo no ocurrió en el vacío. Horas antes, Cicardini había acusado públicamente a Vodanovic y a Castro de negociar con Quiroz una fórmula para evitar un recurso ante el Tribunal Constitucional por la invariabilidad tributaria del proyecto, sin informar a la bancada. Vodanovic respondió con una carta a la militancia socialista negando cualquier "colusión" con el Ejecutivo y defendiendo el rol de la mesa política. Por la tarde, el cruce llegó hasta la Sala del Senado, donde Vodanovic encaró a Cicardini en su propio pupitre y debió intervenir la senadora Astudillo para bajar la tensión.
El senador Fidel Espinoza fue el primero en fijar postura pública sobre el episodio. Reconoció que durante la discusión interna "se perdió" el respeto hacia la presidenta del partido y hacia el jefe de bancada, pero llamó a no desviarse del objetivo político de fondo. "El norte es que nuestro adversario político está en la derecha", señaló, y apuntó directamente a Cicardini: "Ella no puede confiar más en lo que le dice la derecha o lo que le dice el parlamentario de otras tiendas, de lo que plantea la propia presidenta de su partido".
Sea por decisión propia o por presión de sus pares, Vodanovic llega debilitada a la recta final de la negociación. Con Saavedra y De Urresti al mando junto a Castro, el PS enfrenta la cita de este jueves con Núñez en momentos en que el Gobierno insiste en despachar la megarreforma antes de fin de mes. Mientras tanto, el PPD selló un acuerdo por la invariabilidad tributaria y los diputados socialistas ratificaron que recurrirán al Tribunal Constitucional. La bancada socialista discute más entre sí que con el Ejecutivo, en una semana que ha expuesto las fracturas internas del partido en torno a cómo enfrentar las negociaciones con el Gobierno.
Notable Quotes
El norte es que nuestro adversario político está en la derecha. Nuestro socialismo no puede ser un socialismo que le quite al gobierno de turno la sal y el agua— Senador Fidel Espinoza
Ella no puede confiar más en lo que le dice la derecha de lo que plantea la propia presidenta de su partido— Senador Fidel Espinoza, sobre Daniella Cicardini
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Qué llevó a Vodanovic a abandonar la mesa en este momento tan crítico?
La pregunta es si realmente fue abandono o repliegue. Lo que está claro es que la semana fue insostenible para ella. Hubo acusaciones públicas de colusión, un enfrentamiento en el hemiciclo, y luego un almuerzo donde la tensión fue tan alta que se sintió mal.
¿Entonces fue presionada o se fue voluntariamente?
Eso es lo que nadie quiere decir directamente. Su entorno dice que fue voluntario, pero en un ambiente donde alguien golpea la mesa y tú también golpeas la mesa, la línea entre presión y decisión propia se vuelve borrosa.
¿Qué significa esto para las negociaciones?
Significa que el sector del PS que quería endurecer la postura frente al Gobierno ahora tiene más control. Saavedra y De Urresti son más cercanos a esa línea. Vodanovic intentaba mantener el diálogo abierto.
¿Y el Gobierno qué gana con esto?
Nada inmediato. De hecho, el PS ahora está más dividido. Pero el Gobierno sigue presionando para despachar la reforma antes de fin de mes, así que el tiempo juega a su favor.
¿Esto debilita al PS en la negociación?
Completamente. Una bancada que discute más entre sí que con el Ejecutivo no tiene mucha fuerza para negociar. Eso es lo más preocupante para ellos.